Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 7–Julio 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº7: 141
Autor principal (primer firmante): Jorge Llaneza Llaneza
Fecha recepción: 30 de junio, 2022
Fecha aceptación: 27 de julio, 2022
Ref.: Ocronos. 2022;5(7) 141
Autor:
- Jorge Llaneza Llaneza
Introducción
El objetivo final de la lavandería de un hospital es transformar la ropa sucia y contaminada en ropa limpia cuyas características principales sean tanto la ausencia de infección, como la ayuda a la comodidad y confort del paciente. Esta ropa sucia debemos tratarla porque puede ser una vía de contaminación microbiana. Debemos diseñar procedimientos adecuados para la recogida, transporte, procesamiento y almacenamiento de la ropa del hospital.
El objetivo que se persigue es una adecuada desinfección de la ropa hospitalaria para poder asegurarnos facilitar el correcto suministro de ropa bacteriológicamente limpia en la atención al paciente a través de los sistemas de higiene textil de dicha ropa. Si dicha ropa, no se trata con una serie de medidas higiénicas y con las precauciones necesarias para impedir la circunstancia, que puede darse, de re contaminación antes de que esa ropa vuelva a estar en contacto con el enfermo, no estaremos consiguiendo el objetivo de que debemos perseguir en cuanto a procesos tanto de tratamiento, lavado y descontaminación.
Para ello, la idea sería necesario establecer una serie de acciones de una manera estructurada, concisa y sin ambages sobre cómo proceder en la higiene textil. Debemos mantener ciertas premisas, una de ellas es mantener tanto la comodidad de esta ropa para el paciente como para el personal que trabaja con esa ropa. Esto es un tema importante, esta ropa tratada debe no perder sus propiedades naturales, así como mediante ese proceso quedar libres tanto de las acciones y efectos secundarios de detergentes y/o blanqueantes y por supuesto de cualquier tipo de contaminación, impureza, restos de suciedad, etc., que pueda tener esa ropa.
Es normal que el proceso de lavado y desinfección de la ropa y la utilización de detergentes, blanqueantes y otros productos tengan consecuencias en las prendas y pudiesen generar incomodidades para enfermos y trabajadores, como por ejemplo escoceduras.
Se deben evitar al máximo estas circunstancias estableciendo un minucioso proceso de lavado, donde los detergentes. Jabones, etc. que se utilicen no hagan decaer la suavidad de las fibras, por un lado, y a su vez, impidan las incrustaciones cristalinas tanto de detergentes y jabones que se utilizan una vez pasada la fase de aclarado.
Palabras clave: Lavandería, hospital, lavado, detergente.
Objetivos
Llegar a un estándar alto de calidad y eficiencia, mediante la implementación de unas reglas o medidas de organización de rotación de la ropa. – Poner en valor la necesidad de la relación directa entre tener la dotación adecuada en cada momento a las necesidades hospitalarias que exija cada momento.
Metodología
Para la elaboración de este trabajo se ha realizado un estudio de revisión bibliográfica de artículos clínicos, estudios poblacionales y libros en las bases de datos científicas: PubMed y Medline. La búsqueda sistemática se ha realizado en los idiomas: castellano e inglés.
Resultados
Cuando ponemos en circulación cada pieza hospitalaria, estamos comenzando un proceso de desgaste de esa prenda que pueden deberse a diferentes motivos como:
- El lavado.
- El uso asistencial a que se dedique.
- Manchado y ataque a la calidad de la ropa por antisépticos y fármacos.
- Malas prácticas de utilización.
- Utilización atípica: cortes, rasgaduras, etc.
- Robo Este ciclo de empleo de las prendas y sustitución de las mismas se conoce como reposición, y el cual supone un gasto que nos lleva a una manera especial de administración en varias acciones:
- Modalidades, vicios de empleo y costumbres.
- Política y reposición.
- Controles de las prendas.
- Compra de las mismas.
- Contención del robo.
- Costura tanto de mantenimiento como de reposición de las mismas. Para que una Central de lavandería tenga un funcionamiento óptimo es necesario que no recaigan causas ajenas que no permitan su correcto desarrollo y que se lleve a cabo, de una manera estudiada y clara su concepción, proyecto y tipo de maquinaria a instalar dentro de ella. El objetivo final de la lavandería de un hospital es transformar la ropa sucia y contaminada en ropa limpia cuyas características principales sean tanto la ausencia de infección, como la ayuda a la comodidad y confort del paciente.
- Esta ropa sucia debemos tratarla porque puede ser una vía de contaminación microbiana. Debemos diseñar procedimientos adecuados para la recogida, transporte, procesamiento y almacenamiento de la ropa del hospital. El objetivo que se persigue es una adecuada desinfección de la ropa hospitalaria para poder asegurarnos facilitar el correcto suministro de ropa bacteriológicamente limpia en la atención al paciente a través de los sistemas de higiene textil de dicha ropa.
Si dicha ropa, no se trata con una serie de medidas higiénicas y con las precauciones necesarias para impedir la circunstancia, que puede darse, de re contaminación antes de que esa ropa vuelva a estar en contacto con el enfermo, no estaremos consiguiendo el objetivo de que debemos perseguir en cuanto a procesos tanto de tratamiento, lavado y descontaminación.
- Para ello, la idea sería necesario establecer una serie de acciones de una manera estructurada, concisa y sin ambages sobre cómo proceder en la higiene textil. Debemos mantener ciertas premisas, una de ellas es mantener tanto la comodidad de esta ropa para el paciente como para el personal que trabaja con esa ropa. Esto es un tema importante, esta ropa tratada debe no perder sus propiedades naturales, así como mediante ese proceso quedar libres tanto de las acciones y efectos secundarios de detergentes y/o blanqueantes y por supuesto de cualquier tipo de contaminación, impureza, restos de suciedad, etc., que pueda tener esa ropa.
Es normal que el proceso de lavado y desinfección de la ropa y la utilización de detergentes, blanqueantes y otros productos tengan consecuencias en las prendas y pudiesen generar incomodidades para enfermos y trabajadores, como por ejemplo escoceduras. Se deben evitar al máximo estas circunstancias estableciendo un minucioso proceso de lavado, donde los detergentes. Jabones, etc. que se utilicen no hagan decaer la suavidad de las fibras, por un lado, y a su vez, impidan las incrustaciones cristalinas tanto de detergentes y jabones que se utilizan una vez pasada la fase de aclarado.
Uno de los problemas más recurrentes es la carga de trabajo que ejercen los hospitales sobre la central. Como medida de prevención para esta situación y teniendo en cuenta que como máximo que la central funcionará 5,5 días a la semana (dos turnos al día de lunes a viernes y el sábado un turno) cada hospital que procese su ropa en la central de lavandería deberá tener en circulación 5 dotaciones de cada prenda (teniendo en cuenta que las sabanas se cuentan doble de las camas).
Con esta dotación la rotación de cada prenda se cifrará entre 4 y 4,5 días, quedando el remanente para cubrir domingos y eventualidades. Para fijar estas dotaciones es obvio que hay que determinar una y multiplicarla por cinco. La manera de fijar este sistema de dotación se desarrolla de la siguiente manera: – Establecer los centros de gastos o consumo (unidades de hospitalización, urgencias, consultas, gimnasios, salas de tratamiento, etc.). Por la división de Enfermerías se establecerán los diferentes tipos de ropa (sabanas, toallas, entremetidas, etc.) y el consumo diario de cada prenda en estos centros de gasto. La resultante de la suma de los consumos diarios de cada centro de gasto será la dotación de cada prenda. En el caso de que el hospital ya esté funcionando, debemos contar el número de unidades de cada prenda y completar la diferencia con la cantidad resultante de las cinco dotaciones. Una vez que el hospital ya cuente con la dotación precisa, debemos establecer el sistema de reposiciones tanto con respecto a cada unidad como del hospital en su conjunto.
Debemos tener en cuenta los siguientes factores: – Calidad de la ropa y otras variables como textura, dimensiones, etc. La central de lavandería tendrá que intervenir en el proceso de compra. En función de lo anterior determinar cuál sería el número de lavados teóricos de cada prenda. – Hacer una estimación relativa en cuanto a desapariciones y bajas incontroladas (enfermos, prendas que se van con los cadáveres, enfermos, roturas por mal uso, ambulancias, etc.) y hacer repercutir este porcentaje sobre el número de lavados. En relación con el punto anterior, debemos tener en cuenta que prendas concretas como pijamas hay un mayor consumo de pantalones que de chaquetas.
Una vez considerados estos puntos, nos ayudará a establecer el tiempo real de duración de las cinco dotaciones de cada prenda. Con estas consideraciones pretendemos sustituir el método tradicional que tenía como mayores defectos los siguientes:
- Las peticiones diarias de las diferentes unidades del hospital eran puestas en tela de juicio de una manera sistemática en cuanto a las cantidades que se demandaban.
- Las bajas que se producían en las dotaciones se cubrían si hubiese existencias en el almacén y considerando siempre las consideraciones crediticias del momento y desde luego con atención a las bajas que se detectasen en el costurero, no teniendo en cuenta las prendas que desapareciesen por distintos motivos.
- La falta de una dotación racional de inicio, dependiendo de los tipos de ropa, asistenciales, funcionales, etc. Cuando el hospital maneje las dotaciones que precise hay que determinar el sistema de reposiciones tanto a nivel del hospital en su conjunto como de cada unidad de gestión clínica. Para ello, consideraremos:
- Estimación de las pérdidas o bajas incontroladas que se pudieran producir (ambulancias, roturas, prendas que se van con los cadáveres).
- Factor de agresividad de los lavados. Determinándose el número de lavados teóricos que afecten a cada prenda.
- Factor de calidad de la ropa.
Conclusión
Los procesos tanto de reposición como de lavado de los textiles del hospital son:
- Procesos bien diferenciados dentro lo que es el Servicio de Lavandería.
- Ambos son igualmente necesarios, ya que ambos deben asegurar el abastecimiento de las necesidades de lavado de la ropa hospitalaria.
- Ambos son complementarios dentro del servicio de lavandería.
- Es imprescindible tener ajustadas las dotaciones que sea necesarias cuando se estiman las reposiciones, controlando imprevistos varios como bajas, pérdidas, roturas, calidad de tejidos, etc.
- Su finalidad última es optimizar y maximizar el servicio, en términos de productividad, seguridad laboral, servicio al paciente y ahorro de costes.
Bibliografía
- T. Bartolomeu. “Identificación y evaluación de factores de calidad en la lavandería hospitalaria UFSC”. Brasil 1998.
- C. Sánchez Ortiz. “Análisis del puesto de trabajo de discriminación de textiles en una lavandería hospitalaria”.



