Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 11–Noviembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº11: 320
Autor principal (primer firmante): Rodríguez Bravo Génesis Antelma
Fecha recepción: 24 de noviembre, 2022
Fecha aceptación: 28 de noviembre, 2022
Ref.: Ocronos. 2022;5(11) 320
Rodríguez Bravo Génesis Antelma, Baeza Rivera Mitzi Jocelyn, García Castañeda Melissa Patricia, Reyes González Dana, Castañeda Ramírez Lilia Gabriela, Alvarado Carrillo Diana Laura.
Introducción
El síndrome de Wilkie, también conocido como síndrome de la arteria mesentérica superior, síndrome del corsé de yeso o síndrome del compás aortomesentérico entre otros, se caracteriza por la compresión del duodeno en su tercera porción, y es secundaria a un estrechamiento del espacio entre la arteria mesentérica superior y la aorta. (1) Esta entidad fue descrita por primera vez por Rokitansky en 1861, no obstante fue hasta 1921 cuando Wilkie publicó una serie de 75 casos resueltos mediante cirugía, siendo aceptado desde ese momento con dicho epónimo. (2)
Es una causa inusual de oclusión intestinal alta, dada su fisiopatología, misma que le da el nombre al síndrome. El cuadro clínico suele estar caracterizado por síntomas gastrointestinales inespecíficos, predominantemente los usuales presentes en obstrucción intestinal, la exploración física y los hallazgos de laboratorio suelen ser igualmente poco específicos de ahí el reto diagnóstico y su poco reporte o confusión con otro padecimiento.
Diversos estudios de imagen son útiles para el diagnóstico siendo de preferencia el inicial una Tomografía Abdominal. El tratamiento puede ir desde conservador, hasta la cirugía, que depende de cada caso y entorno clínico. (2)
Presentación del caso
Hombre de 64 años de edad, con antecedentes de importancia de índice tabáquico (IT) de 10 paquetes/año, alcoholismo positivo durante 46 años a razón de 240 g por consumo semanal, actualmente continúa positivo, con cirugía reciente de cadera por fractura (15 días previos), pérdida ponderal significativa asociada a hiporexia secundaria al alcoholismo positivo, ninguna enfermedad crónico degenerativa conocida o diagnosticada a su ingreso.
Es hospitalizado por cuadro de evacuaciones melénicas así como múltiples vómitos en posos de café, con posterior remisión de los mismos e inició de cuadro de dolor abdominal generalizado, tipo cólico, acompañado de distensión abdominal progresiva, así como ausencia de evacuaciones y de canalización de gases, acude a su unidad de medicina familiar donde es manejado como un cuadro de obstrucción abdominal probable, colocando sonda nasogástrica (SNG) y refiriendo a esta unidad médica posteriormente.
A su ingreso en el área de urgencias aun con evidencia de distensión abdominal importante, sin gasto por sonda nasogástrica (SNG), misma que se recoloca, obteniendo gastro de contenido biliar de aproximadamente 3,200 cc, se solicita radiografía de abdomen la que se reporta con dilatación gástrica y de asas intestinales, se decide solicitar tomografía de abdomen simple la cual reporta dilatación gástrica y de primeras porciones del duodeno secundario a pinzamiento aortomesentérico, quistes hepáticos de aspecto simple y líquido perivesicular.
Se interconsulta al servicio de cirugía general, quienes con base en el cuadro clínico y el reporte tomográfico diagnostican como un síndrome de pinzamiento aorto mesentérico (Wilkie), por mejoría de la sintomatología de obstrucción optan por continuar manejo conservado, mismo que se lleva a cabo en días posteriores, logrando remisión del cuadro por completo. Posterior a días de vigilancia el paciente es egresado sin eventualidades a su domicilio, con seguimiento en la consulta externa de cirugía general, así como de gastroenterología por abordaje del sangrado de tracto digestivo alto reportado al ingreso.
Discusión
El síndrome de Wilkie, o síndrome de la arteria mesentérica superior (SMAS), entre sus otros múltiples epónimos; tiene una incidencia del 0,013 al 0,3% de la población en general, es mayormente reportado en la población pediátrica. Diversos factores de riesgo se han encontrado asociados a esta patología, una de las teorías más aceptadas como factor desencadenante es la pérdida o disminución de la grasa mesentérica que sirve como cojinete entre la aorta y la arteria mesentérica superior, aunque existen reportes de caso que asocian al síndrome de Wilkie con: VIH, neoplasias, diabetes mellitus, cirugía ortopédica para escoliosis, cirugía bariátrica, cirugía vascular, estados catabólicos importantes, pérdida súbita de peso y trastornos de la conducta alimenticia como la anorexia nerviosa. (2)
La etiología del síndrome de la arteria mesentérica superior está relacionada con la anatomía de la tercera parte del duodeno, que pasa entre la aorta y su rama SMA (arteria mesentérica superior). La SMA surge de la cara anterior de la aorta a nivel del cuerpo vertebral L1 y L2. Está encerrado en tejido graso y linfático en su origen y desciende hacia en un ángulo agudo hacia el mesenterio.
En individuos normales, el ángulo entre la arteria mesentérica superior y la aorta es de 20° a 50°. El duodeno generalmente pasa a través de la aorta al nivel del cuerpo vertebral L3 y está suspendido en un ángulo agudo entre la aorta y la arteria mesentérica superior por el ligamento de Treitz. Esta relación anatómica especial ha sido denominada como “un cascanueces”. Cualquier factor que altere la estrecha relación de esta anatomía puede conducir a una compresión extrínseca del duodeno, como los factores asociados que se mencionan previamente. (4)
Se debe sospechar ante un cuadro de dolor abdominal, con datos sugerentes de obstrucción intestinal. Los síntomas más comunes del síndrome de la arteria mesentérica superior son dolor abdominal, episodios de vómitos y sensibilidad abdominal. (3) Es un diagnóstico sobre todo de exclusión, con imágenes radiológicas características. (1)
El tratamiento médico tiene una alta tasa de éxito y los niños con síndrome de la arteria mesentérica superior deben recibir tratamiento médico durante al menos 6 semanas antes de considerar el tratamiento quirúrgico. (5) El tratamiento oportuno confiere un buen pronóstico la mayoría de las veces. (2)
Teniendo en cuenta las complicaciones peligrosas que pueden desarrollarse debido al síndrome y los resultados impredecibles, es fundamental mantener una vigilancia atenta de los pacientes mediante un seguimiento cada pocos meses con un equipo multidisciplinario compuesto por un gastroenterólogo, radiólogos y un nutricionista para para asegurar un estilo de vida saludable para el paciente. (6)
Conclusiones
El síndrome de Wilkie continúa siendo una entidad poco conocida por el médico general y de primer contacto, ya que es un gran imitador, se tiene que tener alta sospecha diagnóstica y es un diagnóstico de descarte con necesidad de imagen para su confirmación.
El que poco se diagnostique o se sospeche puede ocasionar complicaciones dada su fisiopatología, y para lo mismo tiene que ser identificado a tiempo para dirigir su manejo oportunamente, dependiendo el escenario clínico ante el cual nos estemos enfrentando. De ahí la importancia de reportes de casos como este donde, se hace hincapié en las formas de presentación más usuales, los factores de riesgo implicados, el género y edad de presentación, así como la evolución del cuadro y el manejo elegido.
En este caso lo reportamos como una causa de obstrucción intestinal alta, cuadro confirmado a su ingreso, inusual conforme a la edad de presentación, al género en dicha edad y como factor de riesgo asociado la pérdida ponderal por el consumo aún activo de alcohol, el cuadro clínico en este paciente se desarrolló con buena evolución y respuesta al manejo conservador, sin embargo es de importancia continuar la vigilancia para evitar complicaciones por algún evento enmascarado posterior.
Referencias bibliográficas
- Rodríguez P, Caraballo LR, Palacios MEC, Ibá V. Síndrome de Wilkie : diagnóstico diferencial de dolor abdominal Wilkie syndrome : A differential diagnosis of abdominal pain. 2015;82(6):445–6.
- Hermosillo-cornejo DG, Girón-gidi AD. Cirugía y cirujanos. 2017;85(1):54–9.
- Dhôte T, Jung C, Ribiere S, Coriat R. Superior mesenteric artery syndrome. Press Medicale. 2019;48(5):586–7.
- Zhu Z, Qiu Y. Superior mesenteric artery syndrome following scoliosis surgery : Its risk indicators and treatment strategy. 2005;11 (July 1997):3307–10.
- Shin MS, Kim JY. Optimal Duration of Medical Treatment in Superior Mesenteric Artery Syndrome in Children. J Korean Med Sci. 2013;28(8):1220–5.
- Hamza S, Waqar B, Khan AA, Mohiuddin O. Perplexing Case of Wilkie ’ s Syndrome : A Rare Presentation in a Young Patient. 2019;11(7).



