Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 2–Febrero 2026. Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 2: 361
Autor principal (primer firmante): Beatriz Montalban Sierra
Fecha recepción: 31/01/2026
Fecha aceptación: 26/02/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(2): 361
Autores:
- Beatriz Montalban Sierra (TCAE)
- Sonia López Arraco (TCAE)
- Mery Luz Contreras Rodriguez (TCAE)
- Beatriz Bueno Cortés (TCAE)
- Cintia Chueca Andaluz (TCAE)
- Paula Isabel Altubo Andrés (Enfermera EFYC)
Categoría:
Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería
Palabras clave:
Síndrome seno silente / seno maxilar / pequeño.
Introducción
El síndrome del seno silente (SSS) es una patología poco frecuente pero muy característica, donde el seno maxilar se «colapsa» hacia adentro de forma espontánea y sin dolor. Se llama «silente» precisamente porque el paciente no suele presentar los síntomas típicos de una sinusitis (no hay fiebre, ni mucosidad abundante, ni dolor agudo).
Síntomas principales
La mayoría de los pacientes acuden al médico no por problemas de nariz, sino por cambios estéticos o visuales en el rostro que progresan de forma lenta (semanas o meses).
- Enoftalmos (ojo hundido): Es el signo más común. Uno de los ojos parece estar más «atrás» o hundido en la órbita que el otro.
- Hipoglobo (ojo descendido): El globo ocular se desplaza hacia abajo debido a que el «suelo» de la órbita (que es el techo del seno maxilar) se debilita y cae.
- Asimetría facial: El paciente nota que un lado de la cara se ve diferente, a veces con un aplanamiento leve del pómulo (región malar).
- Alteraciones en el párpado: Puede aparecer un párpado superior más caído (ptosis) o un surco por encima del ojo más profundo de lo normal.
- Diplopía (visión doble): Aunque no es lo más frecuente, algunos pacientes pueden ver doble al mirar hacia arriba o hacia abajo debido al cambio de posición del ojo.
- Ausencia de síntomas nasales: Típicamente no hay dolor facial severo, ni secreción nasal purulenta, ni obstrucción nasal importante.
Diagnóstico
El diagnóstico suele ser una combinación de la sospecha clínica (lo que el médico ve) y pruebas de imagen avanzadas.
Exploración clínica
- Exoftalmometría: El oftalmólogo mide la posición de los globos oculares para confirmar cuántos milímetros está hundido el ojo afectado.
- Evaluación de la motilidad ocular: Se comprueba si el ojo se mueve correctamente en todas las direcciones.
Confirmación por imagen (el «estándar de oro»)
La Tomografía Computarizada (TC) de senos paranasales y órbitas es la prueba definitiva. Los hallazgos típicos son:
- Atelectasia del seno maxilar: El seno se ve mucho más pequeño y con sus paredes «succionadas» hacia el interior.
- Opacificación del seno: El interior del seno suele estar ocupado por contenido denso (moco) en lugar de aire.
- Descenso del suelo orbitario: Se observa claramente cómo el hueso que sostiene el ojo ha cedido hacia abajo.
- Retracción de la apófisis uncinada: Una estructura ósea pequeña en la nariz se pega a la pared del ojo, bloqueando el drenaje natural.
Es importante diferenciarlo de la hipoplasia maxilar congénita (cuando el seno nació pequeño, pero no está colapsado) o de secuelas de traumatismos antiguos.
Tratamiento
El tratamiento suele ser quirúrgico mediante cirugía endoscópica nasosinusal para abrir el seno, eliminar la presión negativa y, en algunos casos, reconstruir el suelo del ojo si el hundimiento es muy pronunciado.
Para diagnosticar y planificar la cirugía del Síndrome del Seno Silente (SSS), los especialistas se basan casi exclusivamente en pruebas de imagen de alta resolución. El objetivo es ver no solo la anatomía del seno, sino también la relación entre el ojo y los huesos de la cara.
Tomografía computarizada (TC o TAC) de senos paranasales y órbitas
Los cirujanos suelen pedirla con cortes muy finos (de 1 a 2 milímetros) y en tres planos (axial, coronal y sagital). Atelectasia del seno maxilar, volumen del seno, desplazamiento del globo ocular, estado de la unidad osteomeatal.
Resonancia magnética (RM)
Aunque no es la prueba principal para ver el hueso, se pide en casos específicos para:
- Diferenciar contenidos: Ayuda a distinguir entre moco retenido, pólipos o posibles tumores (para descartar que el hundimiento del ojo sea por otra causa).
- Evaluar tejidos blandos: Permite ver el estado de los músculos del ojo (recto inferior) y la grasa periorbitaria, asegurándose de que no estén atrapados o dañados por el colapso óseo.
Reconstrucción 3D (a partir de la TC)
Muchos cirujanos solicitan una reconstrucción tridimensional por ordenador.
- Utilidad: Ayuda al cirujano a «navegar» virtualmente antes de la operación. Es especialmente útil si se planea colocar una malla o implante para reconstruir el suelo del ojo, ya que permite calcular con precisión el tamaño y la forma de la pieza necesaria.
Exoftalmometría (prueba clínica complementaria)
Aunque no es una imagen de radiodiagnóstico, es una medición técnica esencial.
- Se utiliza un aparato llamado Exoftalmómetro de Hertel para medir la distancia exacta entre el borde de la órbita y la córnea. Esto cuantifica el grado de enoftalmos (ojo hundido) y sirve como base para comparar los resultados después de la cirugía.
Conclusión
El Síndrome del Seno Silente es una entidad donde la función (respiración/ventilación) y la forma (estética ocular) están íntimamente ligadas. El tratamiento moderno permite corregirlo de forma mínimamente invasiva, permitiendo que el paciente recupere su apariencia normal y previniendo complicaciones visuales a largo plazo.
Bibliografía
- https://www.orpha.net/es/disease/detail/71276.
- https://scielo.isciii.es/pdf/aseo/v83n2/comunicaci on3.pdf.
- https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/ S000974111630072X.



