Seguridad en psiquiatría: sistemas de notificación y otros aspectos

 

Sr. Director:

La seguridad está considerada una dimensión clave de la calidad asistencial, puesto que puede llegar a ser un condicionante para que se cumplan el resto de las dimensiones de la calidad 1. Es conocido que los pacientes psiquiátricos a tratamiento farmacológico no suelen tener un adecuado seguimiento de los efectos adversos ocasionados por dichos medicamentos, efectos que además presentan una elevada prevalencia en los pacientes ambulatorios (tanto como un 86% según un estudio reciente 2) y que además son de especial relevancia por el riesgo inherente a los psicofármacos (los cuales, no obstante, presentan un balance riesgo-beneficio favorable a su uso).

  • Muquebil Ali Al Shaban Rodríguez, Omar Walid 1
  • Álvarez de Morales Gómez-Moreno, Enrique 2
  • Azanza Balmori, Adrián 1
  • Fernández Menéndez, María Aida 3
  • Pires Álvarez, Sandra 4
  1. Hospital Universitario San Agustín, Servicio de Psiquiatría, Avilés, Asturias, España.
  2. Centro de Salud Mental El Coto, Gijón, Asturias, España.
  3. Monash University, Melbourne, Australia.
  4. Centro de Salud Mental de Luarca, Luarca, Asturias, España.

Autor para correspondencia: Muquebil Ali Al Shaban Rodríguez, Omar Walid. Lugar Bardasquera, s/n. CP 33418, Gozón (Asturias), España.

Conflicto de intereses: no hay conflicto de interés alguno que declarar.

Seguridad en psiquiatría: sistemas de notificación y otros aspectos.

Palabras clave: seguridad, evento adverso, notificación, formación.

 

Especialmente desde que en el año 1999 el Instituto Nacional de Medicina estadounidense publicase el libro “Errar es humano: construyendo un sistema de salud más seguro”, se ha venido prestando mayor atención a la seguridad del paciente 3. En el año 2006, la National Patient Safety Agency británica publicó un informe centrado en la seguridad en los servicios de salud mental 4, destacando que en este contexto, además de los eventos relacionados con la medicación, la seguridad del paciente implica también considerar el riesgo de autolesiones y suicidio, violencia y agresión (al personal y entre pacientes), la seguridad sexual, fuga de las unidades de agudos y caídas durante la hospitalización.

Nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), partiendo de la investigación bibliográfica y visitas para entrevistas a Inglaterra, Gales y Dinamarca en el año 2007 ha creado el Sistema de Notificación y Aprendizaje para la Seguridad del Paciente (SiNASP), cuya prueba piloto se produjo en el año 2009 para atención hospitalaria y en el año 2011 para atención primaria.

Se trata de un sistema de notificación de incidentes no punitivo cuyos objetivos se centran en mejorar la seguridad del paciente mediante el análisis de situaciones, problemas e incidentes que produjeron, o podrían haber producido, daños a los pacientes, para promover los cambios necesarios en el sistema que eviten estas situaciones en el futuro. Pone énfasis en el aprendizaje que permita identificar nuevos riesgos, tendencias y factores contribuyentes, evitando así que la comunicación de casos sea una finalidad en sí misma.

Actualmente se realiza un curso formativo en el manejo del programa de notificación de casos en sus versiones para atención primaria (3ª edición) y hospitalaria (5ª edición), disponible en https://www.sinasp.es/formacion/ y acreditado por la Comisión de Formación Continuada del SNS. Si bien no se trata de una iniciativa específica para salud mental, es indudable la utilidad del sistema a nivel de adquisición de cultura de seguridad, y es una herramienta más de la que podemos disponer.

Las guías del Ministerio de Sanidad para unidades psiquiátricas de agudos, sobre seguridad, privacidad y dignidad en las unidades de salud mental o las guías NICE sobre suicidio y uso de antipsicóticos son otras herramientas de utilidad en nuestra especialidad, cuando son diversas las peticiones a nivel internacional que abogan por incrementar la cultura de la seguridad 5.

Un estudio reciente realizado en nuestro medio 6 (en un programa de notificación de eventos adversos similar, propio de la Comunidad Valenciana) encontró que el entrenamiento de los notificadores en el manejo del programa mejoraba, lógicamente, los resultados; de ahí destacar la utilidad que a nuestro entender posee la mencionada actividad formativa. La mala adherencia al tratamiento fue la causa atribuida al 69% de reacciones adversas a medicamentos que precisaron ingreso hospitalario 7, por lo que trabajar la adherencia se hace, también para la seguridad de nuestros pacientes, imprescindible. “Cualquier ser humano puede en un momento determinado cometer un error, pero es inadmisible no aprender de los errores cometidos 3”.

Referencias:

  1. Veillard J, Champagne F, Klazinga N, Kazandjian V, Arah OA, Guisset AL. A performance assessment framework for hospitals: the WHO regional office for Europe PATH project. Int J Qual Health Care 2005;17:487-96.
  2. Kumar N, Sharma S, Kapoor V. Adverse drug events in patients with mental disorder in an ambulatory setting. Int J Appl Basic Med Res. 2017;7(2):108-11.
  3. Cordero J, Delgado R, Jiménez F, García S, Toledo J. Seguridad del paciente con trastorno mental en el Sistema de Salud Mental de la provincia de Cienfuegos. Medisur 2012;10( 6 ): 540-57.
  4. Scobie S, Minghella E, Dale C, Thomson R, Lelliott P, Hill K. With safety in mind: mental health services and patient safety. National Patient Safety Agency; 2006. Versión traducida al español disponible en: http://www.msc.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/seguridad_en_mente.pdf
  5. Bates DW, Shore MF, Gibson R, Bosk C. Patient safety forum: Examining the evidence: Do we know if psychiatric inpatients are being harmed by errors? What level of confidence should we have in data on the absence or presence of unintended harm? Psychiatr Serv 2003;54:1599-603.
  6. Aznar-Saliente MT, Roca-Aznar L, Talens-Bolós A, Herraiz-Robles P, BoneteSánchez M, Pons-Martínez L et al. Quality of the record of drug-related problems in a database for voluntary adverse event reporting. Farmacia Hospitalaria 2017;41(4):508- 17.
  7. Senst BL, Achusim LE, Genest RP, Cosentino LA, Ford CC, Little JA et al. A practical approach to determining adverse drug event frequency and costs. American Journal of Health-System Pharmacy 2001; 58:1126–32.
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