Sectorización en un accidente de múltiples víctimas

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 2–Febrero 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº 2: 5-2

Autor principal (primer firmante): Irene Pérez González

Fecha recepción: 30 de enero, 2022

Fecha aceptación: 3 de febrero, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(2): 5-2

Autora principal (Primer firmante): Irene Pérez González.

Categoría profesional: Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Benavente Sur (Zamora).

Resumen

         Los accidentes de múltiples víctimas son cada vez más frecuentes en nuestro medio. En el espacio geográfico en el que ocurre el accidente concurren víctimas, equipos de rescate, bomberos, fuerzas de orden público, prensa, sanitarios, curiosos, ambulancias… Todo esto unido a lo inesperado del accidente y al número de víctimas, hace que sea necesario crear una estructura organizada donde poder gestionar el incidente.

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         Se hace necesario sectorizar la zona en diferentes áreas delimitadas y señalizadas, para que cada uno de los diferentes intervinientes pueda llevar a cabo sus funciones sin duplicar el trabajo ni interferir con el de los demás, evitando problemas de coordinación. Estas áreas son:

         – Área de salvamento: es el área donde se ha producido el mayor daño. También se llama zona de impacto, área de rescate, punto cero, zona caliente o zona roja. Esta zona está básicamente dedicada al rescate de heridos y de víctimas mortales, por lo que es la zona de trabajo de los cuerpos de rescate (bomberos), aunque también estarán presente los cuerpos de seguridad y los sanitarios (estos últimos ara realizar algunos rescates medicalizados y para comprobar la seguridad de la zona).

         – Área de socorro: empieza en el límite externo del área de salvamento, y es el lugar donde se despliegan los medios sanitarios. Aunque es difícil establecer un área de socorro ideal en una situación de crisis, lo óptimo es que cumpla las siguientes cualidades:

            – Acceso rápido y permeable.

            – Espacio abierto, seguro y bien delimitado.

            – Posibilidad de despliegue de medios de socorro (puesto de mando, nido de heridos, área de triage y clasificación de heridos, puesto médico avanzado, puesto de carga de ambulancias, redil, morgue).

         – Área base: es una zona limítrofe a la zona de socorro y en ella se asentarán los diferentes recursos de apoyo para controlar el incidente y para asistir las necesidades de las víctimas (prensa, catering, zona de descanso…).

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Palabras clave: Área de salvamento, Punto caliente, Área de socorro, Zona templada, Área asistencial, Puesto médico avanzado (PMA), Área de base, Zona fría, Noria de ambulancias.

Introducción

            Es necesario hacer una diferenciación entre la medicina convencional y la medicina de catástrofe antes de profundizar en la asistencia sanitaria en situaciones de catástrofe o accidentes de múltiples víctimas.

         Los profesionales sanitarios poseen habilidades tanto técnicas como humanas para realizar una correcta atención a pacientes de forma individual, con un entorno controlado, y aplicando medidas y tratamientos encaminados a la prevención, diagnóstico y curación de las múltiples dolencias que pueda presentar un paciente en particular.

         Sin embargo, cuando la situación que requiere nuestra atención sanitaria no es una situación de enfermedad individual (por compleja que sea la situación del paciente), sino que se trata de un evento desastroso con consecuencias devastadoras en un amplio número de individuos, que sobrepasa los recursos sanitarios disponibles para la atención inmediata de la emergencia, que tiene lugar en un medio hostil para el ejercicio profesional, y con un desenlace casi siempre impredecible, se debe cambiar el concepto de asistencia individual por el concepto de atención en situación de catástrofe o de accidente de múltiples víctimas. En este último caso no se pueden invertir grandes esfuerzos en aplicar cuidados a pacientes graves, ya que la relación recursos- necesidades va a ser muy distinta, y nuestro deber es optimizar los recursos de los que dispongamos para minimizar al máximo los efectos del evento desastroso.

         Un accidente de múltiples víctimas se caracteriza por lo siguiente:

  • Acontecimiento inesperado, poco habitual, extraordinario, de aparición brusca.
  • Provoca la aparición de varias o múltiples víctimas.
  • Puede requerir la actuación de varios operativos diferentes.
  • Se resuelve por la actuación de los dispositivos ordinarios de las instituciones implicadas en la atención de emergencias.
  • Su localización inicial es reducida, por lo que es relativamente limitado en el tiempo y en el espacio.

        Los accidentes en los que se producen múltiples víctimas engloban accidentes de tráfico, descarrilamientos, derrumbes, incendios… Son relativamente frecuentes en nuestro medio. Los momentos posteriores al incidente son confusos, la información inicial es con frecuencia inconcreta, poco precisa e incluso contradictoria. Por lo tanto, los profesionales que presten asistencia sanitaria en estos casos, deben ser capaces de actuar de la forma más organizada y coordinada posible dentro del caos inicial.

         Se deben elaborar planes de actuación que permitan a los sanitarios seguir una sistemática de actuación para gestionar el caos inicial, controlar los riesgos, establecer medidas de seguridad, dimensionar la catástrofe, valorar la necesidad de recursos y apoyos, analizar el número de heridos, su gravedad y sus circunstancias especiales (niños, embarazadas…), valorar los accesos aéreos y terrestres y reagrupar a las víctimas en un lugar seguro.

         El objetivo de todo este análisis es atender al mayor número de víctimas posibles con los recursos disponibles y con la máxima seguridad. Cuando ocurre un accidente de múltiples víctimas es necesario controlar la zona donde ha ocurrido el incidente, estableciendo una serie de áreas bien delimitadas que faciliten el trabajo de los todos los profesionales intervinientes.

Actuaciones asistenciales

         Las actuaciones asistenciales en un accidente de múltiples víctimas son aquellas acciones necesarias para clasificar a las víctimas, prestarles asistencia sanitaria, identificarlas y realizar su evacuación hacia los centros sanitarios.

         Para ello es imprescindible sectorizar la zona. Todas estas actividades asistenciales se realizan en 3 zonas operativas, pudiendo denominarse cada una de ellas de varias formas diferentes:

  1. Área de salvamento, zona de impacto, área de rescate o punto caliente.
  2. Área de socorro, área asistencial, zona templada.
  3. Área base, zona fría o zona de apoyo.

         Los objetivos de la sectorización son los siguientes:

         – Impedir la progresión del problema: se deben evitar evacuaciones salvajes y controlar los riesgos.

         – Establecer perímetros de seguridad.

         – Identificar y neutralizar riesgos añadidos: hay que dimensionar la catástrofe reconociendo el terreno perimetralmente.

         – Reagrupar a las víctimas, identificarlas y realizar el triage: para valorar la necesidad de recursos y apoyos, el número de heridos y su gravedad.

         – Completar la información obtenida en la valoración primaria.

         – Comunicar al Centro Coordinador de Urgencias (CCU) la información recogida y la valoración efectuada, y solicitarles recursos y apoyos.

         – Permeabilizar los accesos al lugar, tanto terrestres como aéreos.

         – Garantizar la comunicación con otros estamentos para establecer una estrategia común.

         – Facilitar la actuación de la cadena médica y facilitar la integración de los equipos multidisciplinares.

         – Alojar a los heridos muy leves o a las personas ilesas en el redil.

         – Concentrar a las víctimas en el nido de heridos.

         – Asignar un lugar estratégico para tener controladas todas las ambulancias.

         – Control de curiosos y espectadores.

         Es necesario llevar a cabo una serie de acciones antes de sectorizar la zona:

         – Evaluar la naturaleza del incidente, teniendo en cuenta las características geográficas de la zona, para prever riesgos evolutivos.

         – Señalizar y balizar la zona para impedir la entrada a personas no deseadas.

         – Evaluar las vías de comunicación, para establecer y señalizar las vías de entrada y evacuación, evitando que colapsen.

         Una vez realizado lo anterior, se comenzará a sectorizar la zona utilizando señales luminosas, conos de colores y otros dispositivos visibles, para atraer a las víctimas y así facilitar el trabajo. Es importante tener en cuenta que la sectorización del escenario consume tiempo, pero es indispensable realizarla antes de comenzar la asistencia sanitaria de las víctimas para evitar riesgos añadidos. El área de socorro se desplegará siempre a una distancia prudencial del área de salvamento.

Áreas operativas

         Cualquier siniestro se dividirá en 3 zonas o áreas operativas, donde se llevarán a cabo las tareas asistenciales, con independencia de su extensión:

Área de salvamento

         Es la zona de máxima destrucción, donde tiene lugar el siniestro, y también se llama punto cero, zona caliente, zona roja, zona letal o zona de impacto toral. En esta zona se encontrarán las víctimas, e intervendrán principalmente las fuerzas de orden público y el personal de rescate y salvamento (bomberos), sólo cuando la zona sea segura y con el equipo de protección adecuado. En esta zona pueden existir riesgos evolutivos que deben ser anticipados en la medida de lo posible. Sus límites son imprecisos y los accesos están limitados por el propio siniestro.

         Las funciones que se realizarán en esta zona serán:

         – Prestar asistencia sanitaria a los supervivientes atrapados: a veces se necesitarán medios de rescate especializados como protección contra productos químicos, animales adiestrados o medios técnicos para localizar víctimas sepultadas.

         – Evacuación de las víctimas al área de socorro.

         – Clasificación sencilla de las víctimas.

         – Evitar la progresión del daño y de los riesgos evolutivos.

         En esta área también se encontrarán equipos sanitarios en casos en los que el rescate de las víctimas se prevea largo y dificultoso, para realizar un rescate medicalizado. Los sanitarios portarán en estos casos equipos de protección individual (EPIs) adecuados. Dependiendo de la cantidad de heridos a atender, de los medios disponibles, así como de la gravedad de los mismo, la asistencia sanitaria en el área de rescate consistirá en la realización de maniobras salvadoras, teniendo como premisa que cada profesional no empleará más de 20 segundos en cada paciente, incluyendo la valoración inicial y la realización de la maniobra. Estas maniobras básicas serán las siguientes:

         – Apertura y permeabilización de la vía aérea mediante cánulas orofaríngeas.

         – Control cervical.           

         – Control de hemorragias mediante compresión externa.

         – Primera inmovilización de las lesiones.

         – Administración de cristaloides y analgesia potente intramuscular.

         – Descompresión de neumotórax a tensión.

         A la vez que se empieza con el rescate de heridos, se debe poner en marcha la primera noria de evacuación entre el punto de impacto y el área de socorro. Hay una serie de errores comunes en el área de salvamento que pueden dificultar bastante el correcto funcionamiento de la estructura organizativa, y en situaciones de grandes catástrofes malgastar medios con escasos beneficios, como, por ejemplo:

         – Realizar el triage: en esta zona podemos hacer una clasificación sencilla y rápida por el método START (vivo- muerto, respira- no respira, camina- no camina), pero nunca un triage que precise una valoración completa del paciente.

         – Iniciar actividades asistenciales rutinarias.

         – Invasión de los servicios sanitarios del área de rescate.

         – Efectuar rescates complicados sin personal sanitario de apoyo.

         – Permitir el acceso de ambulancias a la zona.

            Los equipos sanitarios que se encuentren en el área de salvamento junto con los equipos de rescate deberán mantener una continua comunicación con el Puesto Médico Avanzado (PMA), mediante unidades portátiles de fácil manejo, informando sobre el número de víctimas, el tipo de lesiones, situaciones especiales (niños, embarazadas…), solicitando los recursos que se consideren necesarios.

Área de socorro

         Esta zona también se denomina zona templada, zona amarilla o zona segura. Se sitúa en el límite externo del área de salvamento, en una zona sin peligros reales y potenciales. Debe ubicarse en un lugar con una serie de características:

         – Zona elevada y visible, lo más llana y firme posible.

         – Situarse en una zona libre de derrames de sustancias o fugas de agua, en sentido contrario a la dirección del viento en el caso de fugas de sustancias tóxicas o riesgo NBQ.

         – Accesibilidad al Puesto Médico Avanzado a camilleros y a vías de evacuación de heridos a hospitales.

         – Zona cercana a toma de agua corriente y electricidad, donde poder aislar a las víctimas del frío y del calor. Es aconsejable que los equipos porten generadores autónomos de electricidad, depósitos de agua y balas de oxígeno.

         En el área de socorro de despliegan los sanitarios. Es el lugar donde se clasifica a las víctimas mediante el modelo de triage META, se presta asistencia sanitaria estabilizando al paciente siguiendo el algoritmo ABCDE, y se evacúa a las víctimas con la prioridad asistencial que nos establece el triage de evacuación META y su prioridad quirúrgica.

         En esta zona se recibe a las víctimas y a las personas que se encuentren ilesas, se instauran medidas terapéuticas, se cumplimentan las tarjetas de triage, se organiza la evacuación de los pacientes y se reciben e identifican los cadáveres.

         El despliegue sanitario consta de unas estructuras provisionales donde realizar lo anterior:

         – Redil: es el lugar donde se agrupan a los heridos muy leves y a las personas que han resultado ilesas, para apartarles del peligro.

         – Nido de heridos: es un espacio seguro donde se agrupan de forma provisional las víctimas. Se encuentra cercano a la zona de impacto.

         – Puesto Médico Avanzado (PMA): es la zona donde se realiza la clasificación de las víctimas, se les presta asistencia sanitaria y desde donde se les irá evacuando. Es el principal lugar de atención médica urgente dentro del área de socorro en situaciones de catástrofe. Cualquier estructura es válida para constituir un Puesto Médico Avanzado (PMA) siempre que esté dotada de medios suficientes para tratar y administrar cuidados a pacientes críticos

         Cada una de estas estructuras debe estar señalizada para ser visibles y así atraer a las víctimas y evitar evacuaciones salvajes. Se señalizarán conos de colores, carteles, cintas, señales luminosas…

Área base

         También conocida como zona fría, zona de apoyo o zona verde. Es una zona limítrofe a la zona de socorro y en ella se encuentran los apoyos para asistir a las víctimas (equipos de mando y coordinación, prensa, equipos pesados, catering, zona de descanso, WC, equipos específicos de riesgos NBQ, submarinistas…), así como el puesto de carga de ambulancias.

         Las norias de evacuación de heridos son los procedimientos que mantienen el flujo de pacientes dentro de las áreas de crisis, y desde estas hasta los hospitales de referencia. Implica la secuencia permanente de transporte y constituyen el procedimiento que permite el movimiento continuo de víctimas.

         En la atención en accidentes de múltiples víctimas pueden existir distintas norias de evacuación de heridos. Normalmente se distinguen 3 norias bien diferenciadas:

         – Primera noria: moviliza a las víctimas desde el área de salvamento hasta el área de socorro o área asistencial.

         – Segunda noria: moviliza a las víctimas desde el área de socorro hasta el puesto de carga de ambulancias.

         – Tercera noria: moviliza a las víctimas desde el puesto de carga de ambulancias hasta los diferentes hospitales.

         Es muy importante que en todo momento se movilice a las víctimas con todas las garantías de seguridad posibles, tanto para ellos como para los profesionales. Se les debe transportar en camillas rígidas correctamente inmovilizados y sujetos, con el fin de prevenir accidentes ocasionales, de causar lesiones nuevas o empeorar las ya existentes.

         La fluidez de las distintas norias de evacuación de heridos, así como el correcto manejo de datos de los pacientes (filiación, destino, información a familiares…) constituye uno de los principales estándares de calidad asistencial en la asistencia sanitaria en accidentes de múltiples víctimas.

Conclusiones

         La sectorización del escenario donde se produce un accidente de múltiples víctimas consiste en el establecimiento de 3 áreas de trabajo bien delimitadas, para poder facilitar el trabajo a los sanitarios y al resto de estamentos intervinientes, dentro de la confusión inicial.

         Estas zonas son:

         – La zona de impacto, punto caliente o área de salvamento: es el lugar desde donde se rescatarán y trasladarán las víctimas a un lugar seguro. Estará coordinada por bomberos, servicios de seguridad y personal de rescate principalmente.

         – El área de socorro, zona templada o área asistencial: es el lugar donde se clasificarán y estabilizarán las víctimas, donde se presta asistencia sanitaria siguiendo el algoritmo ABCDE. Desde esta zona se evacuará a las víctimas. Estará coordinada por personal sanitario.

         – El área base, zona fría o zona de apoyo: su función principal es proporcionar apoyo logístico y coordinar y dirigir el operativo necesario para resolver el incidente. En esta ozona se encontrará la prensa, la noria de ambulancias, y otros apoyos.

Bibliografía

  1. Casado Díaz M, Escribano Arranz JM, Fraile Martínez ME, Gervás de la Pisa M, Merino Contreras A, Montero Martín J, et al. Actuación sanitaria en accidentes de múltiples víctimas. Vol. 2. Valladolid: JM Edición profesional; 2019. p. 163- 190.
  2. De Castro Rodríguez F, Martín Rodríguez F, Añó García MC, Díez Carabantes JC, Encinas Puente RM. Manual de Asistencia Sanitaria en Accidentes de Múltiples Víctimas. 1st. ed. Valladolid: Junta de Castilla y León. Consejería de Sanidad; 2007.