Estudio sobre los riesgos laborales específicos para el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería

Resumen

El Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) como trabajador del sector sanitario está expuesto a gran parte de los peligros que pueden aparecer en un entorno laboral, por no decir todos. El TCAE está expuesto a un gran abanico de riesgos laborales en toda su dimensión: los riesgos en seguridad, los biológicos, los químicos, los físicos, los ergonómicos y, por supuesto, los psicosociales, que son frecuentemente olvidados a pesar de tener efectos nocivos para la seguridad  y la salud.

Autora: Josefa Luisa Álvarez Alonso (TCAE)

Coautoras: Raquel Blanco Quesada, Marta Quesada de la Fuente (TCAEs)

Bajo el mandato constitucional y como transposición de la Directiva Europea 89/391/CEE, aparece la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), modificada y actualizada por la Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos laborales. Para velar por la prevención del TCAE está el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, el cual promueve la mejora de seguridad y salud mediante la aplicación de medidas y actividades encaminadas a prevenir los riesgos que de dicha actividad puedan derivarse.

Palabras Clave: Prevención, Riesgo Laboral, TCAE, medidas preventivas

INTRODUCCIÓN

Se conoce como Prevención de Riesgos Laborales (PRL) a la disciplina que promueve la mejora de la seguridad y salud de los trabajadores en el trabajo, mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para prevenir los riesgos derivados de las condiciones del trabajo, teniendo como herramienta fundamental la evaluación de riesgos desarrollada en cada empresa.

El riesgo laboral es la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo, considerándose daños derivados del trabajo las enfermedades, patologías o lesiones sufridas como consecuencia del trabajo.

Bajo el mandato constitucional y como transposición de la Directiva Europea 89/391/CEE, aparece la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), modificada y actualizada por la Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos laborales. El Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) como trabajador del sector sanitario está expuesto a gran parte de los peligros que pueden aparecer en un entorno laboral, por no decir todos, ya que en este sector se cuenta con laboratorios, lavanderías, talleres, depósitos de gases, consultas, hospitalización, quirófanos, centrales de esterilización, radiología, urgencias, cocinas, archivos, bibliotecas, centrales de transformación eléctrica, calderas, almacenes, etc.

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Los TCAE en estos y otros lugares de trabajo no citados anteriormente, pueden sufrir accidentes de trabajo debidos a caídas, golpes, contactos eléctricos, contactos térmicos, incendios, explosiones, atrapamientos, golpes con vehículos, salpicaduras, agresiones, sobreesfuerzos, cortes, pinchazos, etc.

También el entorno sanitario puede causar enfermedades profesionales, ya sean producidas por agentes físicos (ruidos, vibraciones, radiaciones), agentes biológicos, agentes químicos…Y también acarrear otro tipo de enfermedades relacionadas con el trabajo, causadas por los peligros de origen ergonómico y psicosocial: la carga física, la carga mental, la insatisfacción, la turnicidad, la nocturnidad, los elevados ritmos de trabajo, la precariedad laboral, la mercantilización de la sanidad, etc.

Por todo esto, el TCAE está expuesto a un gran abanico de riesgos laborales en toda su dimensión: los riesgos en seguridad, los biológicos, los químicos, los físicos, los ergonómicos y, por supuesto, los psicosociales, que son frecuentemente olvidados a pesar de tener efectos nocivos para la seguridad y la salud.

OBJETIVO

Poner de relieve la presencia de los factores de riesgos laborales que pueden afectar al Técnico en Cuidados Auxiliares dentro del entorno sanitario.

METODOLOGÍA

Los datos científicos para llevar a cabo este artículo se han obtenido tras una búsqueda bibliográfica de forma sistemática de artículos relacionados en diferentes bases de datos como Cuiden, Dialnet y el buscador Google Académico, además de consultar en ediciones de manuales y revistas, tanto en papel como digitales, así como en la propia Ley 54/2003, de 12 de diciembre de Prevención de Riesgos Laborales, introduciendo términos de búsqueda combinados con los filtros y palabras claves. Los descriptores utilizados han sido relacionados con el tema a tratar y se han establecidos criterios de inclusión y exclusión para obtener los mejores resultados posibles.

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

Los riesgos a los que se enfrenta el TCAE en su trabajo son:

  1. Caída al mismo y distinto nivel.
  2. Riesgos con agentes químicos: Las sustancias químicas están presentes en la actividad diaria del sector sanitario y sociosanitario. El almacenamiento, manipulación y gestión de sus residuos conllevan múltiples riesgos que pueden afectar gravemente a la salud del TCAE. La exposición a sustancias o productos químicos peligrosos viene caracterizada por ser de baja intensidad (bajas concentraciones) pero de larga duración, pudiendo abarcar toda o gran parte de la vida laboral de un trabajador. Esto motiva que los efectos aparezcan a largo plazo, después de años o décadas de exposición y que su evolución sea muy lenta (insidiosa), tardando mucho tiempo en manifestarse los síntomas de la afectación. Son enfermedades crónico-degenerativas, con largos períodos de evolución (latencia) y que se manifiestan en edades tardías, tales como la encefalopatía tóxica por disolventes o los diferentes cánceres por agentes químicos y sustancias peligrosas.
  3. Las sustancias químicas más comunes en la actividad sanitaria son: Agentes Anestésicos Inhalatorios (óxido nitroso, halotano, enflurano, isoflurano, sevoflurano y desflurano); Agentes Esterilizantes (óxido de etileno); Alcoholes (metilalcohol, etilalcohol, isopropilalcohol, etilenglicol, propilenglicol, etc); Aldehídos (formaldehído, glutaraldehido); Citostáticos (metotrexato, ciclofosfamida, vimblastina, docetaxel, vindesina, etc); Disruptores Endocrinos (alquilfenoles, bisfenol-A, dioxinas, disolventes, estireno, ftalatos, bifenilos policlorados (PCB), etc); Metales (mercurio, plomo, etc); Residuos Sanitarios; Amianto; Otros Productos (pinturas, limpiadores, desinfectantes, disolventes, biocidas, etc.)

La normativa específica en la que se desarrollan los principios preventivos recogidos en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para el riesgo químico es el Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.

  • Riesgo biológico: los trabajadores del sector sanitario se ven expuesto a los agentes biológicos tales como: bacterias, hongos, virus, parásitos, esporas, productos de recombinación, cultivos celulares humanos o de animales, priones, toxinas, etc. Las vías de entrada de los agentes biológicos son: respiratoria, digestiva, dérmica y parenteral. Una de las causas más frecuentes de exposición a los riesgos biológicos a los que se ven sometidos los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería es el contacto con sangre, tejidos y otros fluidos corporales que contengan sangre, pudiendo originar enfermedades víricas como la hepatitis B, la hepatitis C, o el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que son los riesgos más habituales.

Todo lo relativo a las medidas preventivas específicas y obligaciones de las empresarias ante el riesgo biológico se recogen en el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores que, por su trabajo, estén o puedan estar expuestos a agentes biológicos.

Según establece el protocolo de actuación, si el TCAE se ve afectado por algún riesgo biológico debe acudir inmediatamente al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, donde se le realizará una evaluación médica del accidente biológico y le proporcionarán asistencia, se registrará el accidente de trabajo en su historia clínico-laboral y en el programa de control y seguimiento de accidentes biológicos.

Desde hace unos años, se ha incluido dentro de este grupo de riesgos el riesgo sensibilizante por la utilización al látex. El látex es un producto ampliamente utilizado en el sector sanitario dado que numerosos objetos o equipos de uso sanitario se fabrican o van equipados con este compuesto, como: guantes, compresores, sondas, catéteres, tubos endotraquiales, mascarillas, cánulas, apósitos adhesivos, tetinas, chupetes, etc.

El uso continuado de guantes de látex puede ocasionar en el TCAE una sensibilización alérgica originada por las proteínas presentes en el látex.

  • Riesgos físicos: Dentro de los riesgos físicos, entre los que se encuentran también el ruido o las vibraciones, en el sector sanitario destacamos la exposición a energía electromagnética o radiaciones. En los centros de trabajo del sector sanitario se convive y se está expuesto a un amplio repertorio de agentes físicos: las radiaciones ionizantes empleadas en radiodiagnóstico, radiología intervencionista y radioterapia; los campos magnéticos asociados a la resonancia magnética nuclear o a equipos de rehabilitación; los infrarrojos, la onda corta y las microondas utilizadas también en rehabilitación; los láseres utilizados en cirugía, oftalmología, dermatología o en rehabilitación; la luz UV utilizada en la esterilización del material clínico, en fototerapia y en fotocopiadoras; la proliferación de teléfonos móviles entre los trabajadores, pacientes y usuarios, teléfonos inalámbricos; wi-fi; etc. Las radiaciones que no transportan energía suficiente, por lo que no provocan ionización en el medio que atraviesan, son radiaciones no ionizantes y consisten fundamentalmente en emisiones electromagnéticas.

La vigilancia sanitaria de los trabajadores expuestos a riesgos físicos se basa en los principios generales de la Medicina del Trabajo y en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales y los Reglamentos que la desarrollan.

  • Riesgos ergonómicos: Los TCAE están sometidos a riesgos como sobreesfuerzo, manipulación manual de carga, movimientos forzados y movilización de enfermos. Los riesgos ergonómicos están asociados a lesiones osteomusculares principalmente, siendo éstas las enfermedades profesionales más frecuentes en los TCAE y la primera causa de invalidez permanente. Las alteraciones musculoesqueléticas pueden producirse bien por un esfuerzo único suficiente (accidentes de trabajo) o bien por el sumatorio de varios esfuerzos con efectos acumulativos (enfermedades relacionadas con el trabajo y causa de un pequeño grupo de enfermedades profesionales).
  • Riesgos psicosociales: son los riesgos específicos a los que los trabajadores están expuestos por la mala organización en el trabajo, generando efectos negativos para la salud. Los factores de riesgo psicosociales son todos aquellos aspectos relacionados con la concepción, la organización y la gestión del trabajo que pueden causar daños a la salud del trabajador. Estos factores se dividen en diferentes grupos como: exceso de exigencias psicológicas, falta de influencia y posibilidades de desarrollo, falta de apoyo social y de calidad de liderazgo, escasez de compensaciones, doble presencia (mayoritariamente en mujeres que compaginan la jornada laboral y familiar y los problemas de conciliación existentes).

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), organismo de referencia en materia de seguridad y salud en España, ha editado una Nota Técnica de Prevención, la NTP 703, bajo el epígrafe “El método COPSOQ (ISTAS21, PSQCAT21) de evaluación de riesgos psicosociales”. Este método fue desarrollado por el Instituto Nacional de Salud Laboral de Dinamarca como instrumento para evaluar los riesgos psicosociales y proponer medidas preventivas, teniendo en cuenta aquellas condiciones relativas a la organización del trabajo que pueden representar un riesgo para la salud de los trabajadores y que se denominan, como bien se ha indicado anteriormente, factores de riesgo psicosociales.

  • Riesgos para la Reproducción y la Maternidad: Algunos de los riesgos presentes en el sector de sanidad y que pueden afectar negativamente en la reproducción y la maternidad del TCAE son los siguientes: Agentes físicos (radiaciones ionizantes, fuentes encapsuladas con riesgo de irradiación presentes en Radiología y Radiodiagnóstico, fuentes no encapsuladas con riesgo de contaminación e irradiación presentes en Medicina Nuclear, temperaturas extremas); Agentes químicos (esterilizantes como el óxido de etileno, desinfectantes como el formaldehído, glutaraldehído, anestésicos como el óxido nitroso y gases halogenados que son tóxicos durante la lactancia y pueden producir abortos y malformaciones, citostáticos que también pueden provocar abortos y malformaciones, metales como el mercurio que causa alteraciones de la fertilidad del hombre, abortos, partos prematuros, malformaciones y es tóxico en la lactancia. El plomo causa abortos espontáneos, disminución de la fertilidad del hombre y puede entrar en el feto a través de la placenta de la madre causando serios daños al sistema nervioso y al cerebro de los niños por nacer); Agentes biológicos como la rubeola, toxoplasmosis, varicela, citomegalovirus, hepatitis B, hepatitis C, VIH…; Ergonomía (manipulación de cargas, posturas forzadas…); Riesgos psicosociales (sobrecarga de trabajo, turnicidad, nocturnidad, largas jornadas…)

Tal y como se recoge en el artículo 25 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en la evaluación de riesgos deben tenerse en cuenta todos aquellos factores que puedan afectar a la reproducción, en particular por la exposición a agentes físicos, químicos y biológicos que puedan tener efectos mutagénicos o de toxicidad para la procreación.

Además, en el Real Decreto 298/2009, de 6 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de los Servicios de Prevención en relación con la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud en el trabajo de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en período de lactancia, se recoge una lista no exhaustiva de riesgos que se deben evaluar o prohibir durante el embarazo o la lactancia.

  • Turnicidad y Nocturnidad: Una de las características de la organización del trabajo del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería sanitario es la necesidad de desarrollar el trabajo mediante turnos (mañana, tarde y noche), para poder dar una cobertura amplia, una asistencia adecuada y un servicio público sanitario a la sociedad. El trabajo a turnos exige mantener al organismo activo en momentos en que necesita descanso y a la inversa.

Además, los turnos colocan al TCAE fuera de las pautas de la vida familiar y social, provocando un triple desajuste entre el tiempo de trabajo, el tiempo biológico y el tiempo social. Numerosos estudios evidencian que los trabajadores a turnos están menos satisfechos en su trabajo que los que tienen un horario fijo, además, investigadores canadienses han demostrado a partir de un seguimiento realizado en el periodo 1996-2006 que, a pesar del decrecimiento general observado en la incidencia de la siniestralidad laboral, los accidentes no descienden entre los trabajadores a turnos y nocturnos, los cuales siguen presentando, sobre todo en el caso de las mujeres, tasas dos veces por encima de las del resto de la población trabajadora. Los autores de este estudio calculan que un 14,4% de los accidentes de trabajo en mujeres y un 8,2% de los de los hombres serían atribuibles al trabajo a turnos y nocturno.

  • Daños para la salud: El artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS), recoge “accidente de trabajo” toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena. Si el accidente tiene lugar al ir o volver del trabajo, se trata de un accidente in itinere. Por otro lado, si el accidente tiene lugar desarrollando una actividad dentro de la jornada laboral, se denomina accidente en misión. El TCAE puede sufrir accidentes de trabajo tales como: caídas, golpes o choques con objetos, sobre esfuerzos por manipulación de pacientes, cortes o pinchazos con instrumental médico, contacto térmico, eléctrico o con sustancias nocivas, agresiones, etc.

Según el artículo 116 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS), se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el Real Decreto 1299/2006 sobre enfermedades profesionales, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho Real Decreto se indiquen para cada enfermedad profesional.

Según un informe del Ministerio de Trabajo e Inmigración publicado en febrero de 2011 basado en el sistema de Comunicación de Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social (CEPROSS) durante 2010, las actividades hospitalarias son las que presentan mayor riesgo de contraer una enfermedad profesional

CONCLUSIÓN

Sin duda una de las actividades más importantes para evitar los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales es la información. Como consecuencia del deber de protección se debe garantizar a los trabajadores una formación teórica y práctica suficiente y adecuada en materia preventiva, tanto en el momento de la contratación como cuando se produzcan cambios en las funciones, introduzcan nuevas tecnologías, etc. Las horas de formación se considerarán efectivas de trabajo y a costa del empresario. El incumplimiento por los trabajadores de las obligaciones en materia de prevención dará lugar a falta laboral.

El sector sanitario es uno de los sectores laborales donde más riesgos y de diferente naturaleza se concentran en un lugar de trabajo.

En la mayoría encontramos riesgos biológicos, químicos, físicos, ergonómicos, psicosociales, etc, riesgos que se relacionan en gran medida, con unos de los aspectos peor tratados y más difícil de atajar y prevenir en el ámbito laboral de nuestro país y comunidad, como son las enfermedades profesionales, donde las consecuencias no suelen aparecer de manera inmediata, sino a veces años después de haber desempeñado una determinada actividad.

BIBLIOGRAFÍA

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