Índice
Introducción: Los adolescentes son un sector de la población vulnerable a padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria, propiciado principalmente por la influencia social. En Tabasco el 3% de la población se comunica en alguna lengua indígena y uno de los pueblos más significativos en el estado son los chontales, considerando que la comunicación es indispensable para la convivencia social y que los medios tecnológicos cada día son parte de la vida de los adolescentes, se estimó necesario evaluar el riesgo de trastornos de la conducta alimenticia que presenta la población adolescente de una comunidad indígena chontal en el estado de Tabasco.
AUTORES:
M.N.C. Josué Baldemar Pecero Rodríguez, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, División Académica Multidisciplinaria de Jalpa de Méndez, Licenciatura en Enfermería.
M.C.E. Beatriz Adriana Oliva Castañeda,
M.P.H. Adriana Arias Paz,
M.C.E. Miguel Frías Méndez.
RESUMEN
Objetivo: Estimar el riesgo de presentar trastornos de la conducta alimentaria en estudiantes de secundaria de una población chontal mediante la aplicación del a prueba EAT-26.
Metodología: Para esto se evaluó a la población adolescente estudiante de la escuela telesecundaria bilingüe de una comunidad indígena chontal. Para lograr su evaluación se decidió aplicar el test EAT-26. Con unestudio de tipo cuantitativo transversal y analizándose datos con el sistema SPSSv22.
Resultado: Comparando la población femenina y masculina se encontró una frecuencia predominante en la población femenina.
Discusión: Se puede considerar que el acceso a la educación, tecnología y la globalización en general son factores que permiten que el adolescente sea objeto de ser influenciado por las diversas exigencias sociales y culturales del mundo actual. Por lo que se recomienda talleres de fortalecimiento de autoestima y orientación alimentaria dirigidos a su situación lingüística ya sea español o chontal.
PALABRAS CLAVE
Trastornos, conducta alimentaria, adolescentes, indígena, chontal.
INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la adolescencia como el periodo de tiempo comprendido entre los 10 y 19 años de edad, mismo en el que se presentan cambios físicos, sociales y psicológicos.
Durante la adolescencia los jóvenes se encuentran vulnerables a las exigencias de la sociedad moderna, que les presenta estereotipos de belleza, conductas, moda en el vestir, presentándoles imágenes de lo que debe de ser el cuerpo tanto para las mujeres como para los hombres.
Dentro de los cambios psicológicos que presenta el adolescentes encontramos la autoestima, la que en esta edad se encuentra frágil ante los comentarios de los demás ocasionando que el adolescente busque alternativas que lo hagan sentir mejor, sin darse cuenta que en la búsqueda de la aceptación social puede encontrarse con problemas principalmente de salud que lo pueden llevar hasta la muerte.
Ante toda esta influencia social y distorsión de la realidad nos encontramos con una problemática cada día mayor entre los adolescentes; los trastornos de la conducta alimentaria, los cuales según el DSM-5, se caracterizan por una alteración persistente en la alimentación o en el comportamiento relacionado con la alimentación que lleva a una alteración en el consumo o en la absorción de los alimentos y que causa un deterioro significativo de la salud física o del funcionamiento psicosocial.
En países como Chile, se han llevado a cabo estudios en poblaciones adolescentes de comunidades indígenas Mapuches en comparación con poblaciones adolescentes no indígenas, en donde se han encontrado datos significativos en relación a los trastornos de conducta alimentaria, determinando a la población femenina como la población de mayor riesgo, sin embargo en este estudio no se encontraron datos significativos en relación al hecho de pertenecer o no a una etnia, llegando a la conclusión que la población adolescente se encuentra en riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria independientemente de su condición étnica.
En México se han realizado estudios en donde se ha analizado la relación que existe entre los trastornos alimenticios, la autoestima y la imagen corporal en poblaciones adolescentes, encontrando que tanto hombres como mujeres tienen las mismas probabilidades de riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria.
En Tabasco existen 60,526 personas mayores de cinco años que hablan alguna lengua indígena, de acuerdo a los datos del INEGI 2010, esta cifra representa el 3% de la población en la entidad.
Una de los pueblos indígenas más significativos del estado de Tabasco son los Chontales, conservando aun su lengua materna y distribuyéndose en 5 municipios del estado, han prevalecido ante el inminente fenómeno de la globalización, sin embargo estos pueblos se han visto influenciado por la modernización y el acceso a la tecnología vinculando a los adolescentes de estas poblaciones con la diversidad social actual.
Con la modernización y la educación llegando a toda la población, es necesario atender las necesidades físicas, sociales y psicológicas que los adolescentes puedan presentar para poder evitar con ello situaciones que pongan en riesgo la vida de los adolescentes.
Tomando en cuenta que como se ha podido comprobar en estudios internacionales y nacionales la población adolescente sin hacer diferencia de sexo o de condición étnica se encuentra potencialmente en riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria.
Derivado de lo anterior surge la siguiente interrogante ¿Se encuentra la población adolescentes de una comunidad indígena chontal en riesgos de presentar trastornos de la conducta alimentaria?
La investigación tuvo como objetivo evaluar el riesgo de trastornos de la conducta alimentaria en población adolescente de una comunidad indígena chontal del estado de Tabasco, México.
MATERIAL Y MÉTODOS
La metodología del presente estudio es de tipo cuantitativo transversal. El número total de encuestas aplicadas fue de 34, a un grupo de adolescentes estudiantes del nivel medio básico en una escuela telesecundaria bilingüe de una comunidad indígena chontal del estado de Tabasco, México.
Se tomó como único criterio de inclusión ser estudiantes de alguno de los dos grupos de la escuela telesecundaria en mención, ya que es la única escuela del nivel medio básico dentro de la comunidad.
El instrumento utilizado para este estudio fue el EAT-26 (Eating Attitudes Test, versión breve) que es un cuestionario auto aplicable. Cada pregunta tiene la opción de 6 respuestas posibles (nunca, casi nunca, a veces, algunas veces, casi siempre, siempre). Se genera una puntuación total. El obtener una puntuación de 20 o superior denota la existencia de actitudes y comportamientos alimentarios de riesgo, que pueden indicar la presencia de una patología relacionada con la alimentación.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Participaron 34 sujetos escolarizados de los cuales el 44.1% son femeninos, 35.3% son masculinos y el 20.6% no contesto este rubro. (Tabla 1)
En cuanto a la edad el 38.2% de los encuestados tiene 14 años, el 38.2% tiene 15 años, 17.6% no contesto y el 5.9% tiene 16 años. (Tabla 2)
En los resultados de la encuesta se encontró que el 64.7% de la población encuestada obtuvo menos de 20 puntos en la sumatoria total de la calificación de las preguntas, mientras que el 35.3% obtuvo una puntuación mayor de 20 puntos, considerando a este porcentaje de la población en estudio en riesgo de presentar algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria. (Tabla 3)
Según los datos recogidos se observa que la población de 15 años obtuvo una puntuación mayor de 20 puntos, en comparación con otros estudios se encuentra una similitud en relación a la edad que presenta mayor riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria, mientras que el resto de la población obtuvo menos de 20 puntos considerándola fuera del rango de riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria. (Tabla 4).
Comparando la población femenina y masculina se encontró una frecuencia predominante en la población femenina, de acuerdo a lo que Marcelo Rosas (2015), en su estudio entre indígenas Mapuches y no mapuches, quien encontró que las mujeres eran quienes tenían mayor probabilidad de padecer algún tipo de padecimiento de trastorno de la conducta alimentaria, podemos constatar que ciertamente son las mujeres quienes se encuentran en mayor riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria. (Tabla 5)
Recordemos que la sociedad actual tiene un énfasis publicitario dirigido principalmente a las mujeres y que posiblemente esta influencia haga que sigan teniendo mayores probabilidades de riesgo, sin embargo como también menciona Rosas, la población masculina aunque en menos porcentaje también puede en algún momento puede estar en riesgo, ya que en los últimos tiempo los estereotipos se han vuelto más rígidos en los estándares de belleza establecidos por la sociedad hacia la población masculina.
Analizando lo que Rosas (2015) encuentra en su estudio y donde menciona que no existe una diferencia entre la condición étnica, se considera importante mencionar que el adolescente indígena transita durante la adolescencia por situaciones en la que la autoestima se ve fragilizada y donde al buscar la aceptación de sus pares no indígenas es un factor que podría determinar precisamente caer en riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimenticia.
Aunque este estudio solo fue realizado a adolescentes indígenas chontales, no podemos dejar a un lado la influencia que los medios de comunicación ejercen, además de que cada día estos pueblos van incluyendo en su sociedad a personas que no pertenecen a la comunidad indígena chontal, lo que permite entonces que los adolescentes tengan mayores oportunidades de entablar comparaciones y a partir de esto buscar su aceptación.
No se puede dejar de mencionar que la población en estudio fueron estudiantes de nivel medio básico, en su modalidad telesecundaria bilingüe ya que estos adolescentes, hablan o entienden la lengua materna Chontal, y estos al continuar sus estudios de bachillerato tendrán que hacerlo fuera de su comunidad de origen lo que hace pensar que aunque al momento de la investigación no se encontró riesgo mayores de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria, el hecho de cambiar de ambiente social, puede influir en que puedan incurrir en conductas que sean perjudiciales para su salud.
CONCLUSIÓN
Ya que el objetivo de este estudio fue evaluar el riesgo de trastornos de la conducta alimentaria que presenta la población adolescentes de una comunidad indígena chontal, y habiendo encontrado que hasta el momento de la investigación el riesgo de padecer algún tipo de trastorno alimenticio dentro de la población adolescente de la escuela telesecundaria bilingüe es bajo, se concluye que la condición indígena, el sexo o la edad no son factores que influyan o excluyan a la población adolescente de poder estar en riesgo de padecer algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria.
Se puede considerar que el acceso a la educación, tecnología y la globalización en general son factores que permiten que el adolescente sea objeto de ser influenciado por las diversas exigencias sociales y culturales del mundo actual. Por lo que se recomienda talleres de fortalecimiento de autoestima y orientación alimentaria dirigidos a su situación lingüística ya sea español o chontal.
TABLAS Y GRAFICAS
Tabla 1. Sexo.
Tabla 2. Edad
Tabla 3. Respuestas
Tabla 4. Respuestas*Edad Tabulación cruzada.
Tabla 5. Pruebas de Chí-cuadro.
Tabla 6. Respuestas*Sexo Tabulación cruzada.
Tabla 7. Respuestas*Sexo Tabulación cruzada.
Grafica 1.
Grafica 2.
Anexos – trastornos conducta alimentaria en adolescentes
Anexos – trastornos conducta alimentaria en adolescentes
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