El riesgo de las radiaciones

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 11–Noviembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº11: 258

Autor principal (primer firmante): Maksym Semenov

Fecha recepción: 14 de Noviembre, 2021

Fecha aceptación: 26 de Noviembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(11) 258

Autores:

Maksym Semenov (Técnico en Instalación de Telecomunicaciones, Estudiante de FP Superior de Electromedicina Clínica), Víctor Manuel González Fernández(Técnico en instalaciones frigoríficas y de climatización), Jorge Álvarez-Borbolla Díaz(Técnico en soldadura y calderería Técnico en mantenimiento industrial y Técnico mantenimiento mecánico) y José María Tristán Bernardo(Técnico en Electrónica Industrial).

Introducción

La radiación es un tema muy serio que debe tener toda la atención posible por el personal que está sometido a esta misma, puesto que la mala utilización de maquinaria con radiación puede tener como consecuencia la muerte del individuo y la contaminación ambiental del medio en el que se utilice. Aquí veremos cómo prevenir los riesgos que conlleva el uso de la radiación, tanto de forma personal como colectiva.

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Palabras Clave:

Protección radiológica, entorno sanitario, radiación, radiografía, ionizante.

Metodología

Hemos utilizado el consejo de seguridad nuclear, buscadores de Google, la organización mundial de la salud y el libro de Salud Laboral: Prevención de riesgos laborales de Logoss SL para obtener la información necesaria.

Resultados

Para hablar de las radiaciones, primero debemos saber que existen radiaciones de varios tipos, ionizantes y no ionizantes.

Las radiaciones Ionizantes son las que realmente suponen un peligro para la salud, puesto que poseen una gran cantidad de energía. Cuando entran en contacto con la materia, la modifican tanto a nivel atómico como celular. Esto puede modificar el ADN.

Los efectos de las radiaciones en el cuerpo humano pueden ser el enrojecimiento de la piel, caída del cabello, quemaduras por radiación o síndrome de irradiación aguda. Estos efectos se vuelen más intensos según aumente la dosis de radiación.

En cambio, las radiaciones no ionizantes no tienen efectos nocivos para la salud en primera instancia, aunque podrían llegar a provocar efectos adversos si se expone a altas dosis durante un tiempo prolongado. Una dosis menor estando prolongada en el tiempo tiene un riesgo mucho menor, ya que existe la posibilidad de que se reparen los daños causados.

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En los centros clínicos, deben de seguir unas ciertas pautas para protegerse de los rayos X. Las salas de radiodiagnóstico suelen estar cubiertas con plomo, el cual sirve como material aislante de la radiación. Debido a la alta densidad que tiene, el plomo no es atravesado por los rayos X.

Se deberán de colocar placas plomadas en paredes, vidrios, techo, suelo, puertas como forma de protección para el medio colectivo y en chalecos de protección para el usuario de forma individual.

A esto debemos de sumarle el hecho de reducir las dosis realizadas, puesto que beneficia tanto a la salud del paciente como al entorno. Cuanta más porcentaje de radiación podamos aprovechar en el menor número de “disparos”, mejor será.

Conclusión

Con esto, podemos concluir que los entornos en los que vayamos a utilizar la radiación, deben de estar bien controlados, puesto que suponen un grave riesgo para la salud, tanto de los pacientes (en caso de radiografías) como el personal técnico que se encuentra expuesto en su turno laboral a dichas condiciones. Esto influye también al entorno (edificio en el que se encuentre la maquinaria). Para reducir todo tipo de riesgo, debemos de usar protecciones plomadas, tanto individuales como colectivas en el medio además de limitar las dosis.

Bibliografía

  1. Consejo de Seguridad Nacional 2012.
  2. Libro de Salud laboral: prevención de riesgos laborales. Formación Continuada Logoss. OMS: Radiaciones ionizantes.