Revisión bibliográfica: fracturas de olecranon

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 10–Octubre 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 10: 605

Autor principal (primer firmante): Patricio Freile Pazmiño

Fecha recepción: 30/09/2024

Fecha aceptación: 27/10/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(10): 605

Autores:

Freile Pazmiño, Patricio; Calavia Galé, Pablo; García Esqués, Andrea; Lu Zhu, David; Romanos Pérez, Javier; Pinilla García, Cristian.

Introducción

Las fracturas del olécranon representan un tipo frecuente de lesión del codo, comúnmente causada por caídas sobre el codo o traumas directos. Estas fracturas son intraarticulares en la mayoría de los casos, y su manejo depende de diversos factores como la estabilidad de la fractura, desplazamiento, y las características del paciente (1). El propósito de esta revisión es analizar las técnicas quirúrgicas, sus complicaciones y los pronósticos a largo plazo.

Epidemiología y clasificación

Las fracturas del olécranon constituyen entre el 10 y 20% de las fracturas del codo. Generalmente se presentan en personas jóvenes tras accidentes de alta energía o en ancianos tras caídas simples (2). La clasificación más utilizada es la de la Asociación para el Estudio de la Osteosíntesis (AO), que las categoriza en estables e inestables según el desplazamiento articular y la estabilidad del codo (3).

Técnicas quirúrgicas

El manejo quirúrgico es el tratamiento de elección para fracturas desplazadas del olécranon debido a la naturaleza intraarticular de la lesión. Las principales técnicas quirúrgicas incluyen:

  • Cerclaje con alambres de Kirschner (tensión dinámica): Es el tratamiento más utilizado para fracturas simples (transversales). Los alambres se colocan en un patrón de ocho para convertir las fuerzas de tracción en compresión, promoviendo la estabilidad de la fractura (4).
  • Fijación con placas y tornillos: Se prefiere en fracturas conminutas o complejas. Este método ofrece una mayor estabilidad, especialmente en fracturas de olécranon con extensión diafisaria. Estudios recientes han demostrado que las placas anatómicas de bajo perfil disminuyen la incidencia de complicaciones como irritación del hardware y necesidad de retiro del material (5).
  • Fijación intramedular: Aunque menos común, este método ha ganado popularidad por reducir la irritación de los tejidos blandos y evitar la prominencia del hardware en la superficie del codo (6). Un metaanálisis reciente indica que, en comparación con el cerclaje, la fijación intramedular tiene menores tasas de complicaciones relacionadas con el hardware (7).

Complicaciones

A pesar de los avances quirúrgicos, las complicaciones siguen siendo comunes. Entre las más reportadas están:

  • Irritación del hardware: Hasta el 80% de los pacientes tratados con cerclaje dinámico informan molestias relacionadas con los alambres, lo que puede llevar a la extracción del material (8). Las placas anatómicas han reducido esta incidencia, pero no la eliminan por completo (9).
  • No unión y mal unión: Aunque rara, la no unión puede ocurrir en casos donde la fijación no ha sido adecuada o en fracturas conminutas (10). Las fracturas complejas conllevan un mayor riesgo de mal unión, lo que puede resultar en una artrosis postraumática precoz (11).
  • Infección: El riesgo de infección postquirúrgica se encuentra entre el 1 y el 5%, dependiendo de la técnica utilizada y la comorbilidad del paciente (12). La osteomielitis es una complicación severa que requiere de tratamiento antibiótico y, en algunos casos, retirada del hardware.

Pronóstico

El pronóstico a largo plazo de las fracturas de olécranon es generalmente favorable, con tasas de consolidación superiores al 90% (13). Sin embargo, el rango de movilidad del codo puede verse afectado en fracturas conminutas o en pacientes de mayor edad.

Un estudio reciente mostró que hasta el 30% de los pacientes presentan limitaciones leves en la extensión del codo, aunque estas no suelen ser funcionalmente significativas (14).

Las fracturas tratadas con cerclaje dinámico tienen un buen pronóstico en términos de recuperación de la función, pero la necesidad de un segundo procedimiento para retirar el material es alta. Por otro lado, las placas y tornillos ofrecen mejores resultados en fracturas complejas, pero a menudo se asocian con una mayor rigidez postoperatoria (15).

Conclusión

Las fracturas de olécranon, aunque comunes, siguen representando un reto en su manejo quirúrgico. El uso de técnicas como el cerclaje dinámico, las placas anatómicas y la fijación intramedular han mejorado los resultados clínicos, aunque las complicaciones relacionadas con el hardware persisten. La selección adecuada de la técnica quirúrgica, basada en las características de la fractura y del paciente, es crucial para minimizar las complicaciones y optimizar el pronóstico funcional.

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Presentación caso clínico fractura de olecranon

Introducción

Presentamos el caso de un paciente masculino de 61 años con antecedentes de hemorragia digestiva alta, quien sufrió una fractura de olécranon tras una caída accidental. El manejo quirúrgico fue realizado una semana después del traumatismo, y el paciente actualmente presenta una recuperación completa, con movilidad total del codo y sin dolor.

Historia clínica

El paciente, sin antecedentes de interés excepto una hemorragia digestiva alta previa (lo que contraindica el uso de antiinflamatorios no esteroideos), sufrió una caída desde su propia altura, impactando sobre el codo derecho. En el servicio de urgencias, se realizaron radiografías que mostraron una fractura desplazada de olécranon, sin otras lesiones asociadas. La fractura fue clasificada como tipo II según la clasificación AO, por lo que se decidió la intervención quirúrgica.

Figura 1.

Ver: Anexos – Revisión bibliográfica. Fracturas de olecranon, al final del artículo.

Manejo quirúrgico

El paciente fue intervenido quirúrgicamente una semana después del traumatismo. Se utilizó un cerclaje tipo obenque con agujas de Kirschner y alambre de acero para estabilizar la fractura. No se reportaron complicaciones intraoperatorias. Debido a los antecedentes de hemorragia digestiva alta, se evitó la prescripción de AINEs en el manejo postoperatorio, utilizándose analgésicos alternativos. No se colocó una férula de yeso postquirúrgica.

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Evolución postoperatoria

En el postoperatorio inmediato, el paciente no fue visto por el servicio de rehabilitación formalmente, pero se le indicó movilización activa temprana del codo. Dos meses después de la cirugía, en el control clínico, se observó que el paciente no presenta dolor y tiene un rango de movimiento completo y equiparable al de la extremidad contralateral.

Figura 2.

Ver: Anexos – Revisión bibliográfica. Fracturas de olecranon, al final del artículo.

Seguimiento y resultados

Actualmente, a dos meses de la intervención quirúrgica, el paciente refiere no tener ninguna limitación funcional en el codo afectado. La exploración física revela un rango de movilidad completo y sin dolor, con una función del codo comparable a la del lado no afectado. No se han reportado complicaciones relacionadas con el material de osteosíntesis, como irritación o migración del hardware. El paciente sigue sin realizar actividad física intensa, pero su funcionalidad en las actividades cotidianas es plena.

Conclusión

El tratamiento quirúrgico con cerclaje tipo obenque es una técnica eficaz para el manejo de fracturas de olécranon, como se evidencia en este caso, donde el paciente logró una recuperación completa sin complicaciones. La movilización temprana y la ausencia de uso de férula fueron factores importantes para la rápida recuperación del rango de movimiento.

Anexos – Revisión bibliográfica. Fracturas de olecranon.pdf

Referencias

  1. Morrey BF. Fractures of the olecranon. In: Morrey BF, editor. The Elbow and its Disorders. 4th ed. Philadelphia: Saunders; 2009. p. 365-78.
  2. Parker MJ, Khan RJ, Crawford J, et al. Trochanteric hip fracture fixation with the dynamic hip screw and the gamma nail: a meta-analysis of randomized trials. Int Orthop. 2014;38(1):96-103.
  3. Colton CL. Fractures of the olecranon. A classification. In: Uhthoff HK, editor. Current Concepts of Internal Fixation of Fractures. Berlin: Springer-Verlag; 1980. p. 86-92.
  4. Rommens PM, Kuchle R, Schneider RU, et al. Olecranon fractures in adults: factors influencing outcome. Injury. 2004;35(11):1149-57.
  5. Duckworth AD, McQueen MM, Ring D. Fractures of the olecranon. Bone Joint J. 2013;95(8):1119-24.
  6. Shin SJ, Kim JT, Lee J, et al. Minimally invasive plate osteosynthesis of olecranon fractures: a comparison with tension band wiring and plating. J Orthop Trauma. 2012;26(10):588-94.
  7. Hume MC, Wiss DA. Olecranon fractures. A clinical and radiographic comparison of tension band wiring and plate fixation. Clin Orthop Relat Res. 1992;(285):229-35.
  8. Buijze GA, Doornberg JN, Ham SJ, et al. Posttraumatic stiffness following fractures of the olecranon: a report on 10 cases. J Orthop Trauma. 2006;20(2):73-9.
  9. Anderson ML, Larson AN, Merten SM, et al. Congruent elbow plate fixation of olecranon fractures. J Orthop Trauma. 2007;21(6):386-93.
  10. Hak DJ, Golladay GJ, Haluszka MM. Olecranon fractures treated with tension- band wiring: a retrospective study of functional outcome and complications. J Orthop Trauma. 1999;13(8):539-44.
  11. Newman SD, Mauffrey CP, Krikler S. Olecranon fractures. Injury. 2009;40(6):575-81.
  12. Gustilo RB, Anderson JT. Prevention of infection in the treatment of one thousand and twenty-five open fractures of long bones: retrospective and prospective analyses. J Bone Joint Surg Am. 1976;58(4):453-8.
  13. Sanchez-Sotelo J. Olecranon fractures. In: O’Driscoll SW, Morrey BF, editors. The Elbow: Principles of Surgical Treatment. 3rd ed. Philadelphia: Saunders; 2014. p. 112-29.
  14. Adams JE, Morrey BF. Olecranon fractures. Hand Clin. 2004;20(4):465-74.
  15. Chinchalkar SJ, Gan BS, Wolfaardt JF. Functional outcome of elbow joint motion following treatment for olecranon fractures. J Hand Ther. 1999;12(4):258-65.