Revisión bibliográfica: El asma en pacientes infectados de COVID-19

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 9–Septiembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº9: 93

Autor principal (primer firmante): Jesús Ángel Ruiz Sánchez

Fecha recepción: 24 de Junio, 2021

Fecha aceptación: 17 de Septiembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(9): 93

Autores:

Jesús Ángel Ruiz Sánchez. Fisioterapeuta y logopeda. Mikel Urdín Girones. Logopeda.

Resumen

Aun sabemos poco sobre la infección de por SARS-CoV-2 aparecida por primera vez en diciembre de 2019, pero desde el inicio se ha indicado que, por sus síntomas generales, principalmente respiratorios, las personas con enfermedades previas que afecten a este sistema podían estar en mayor riesgo. Sin embargo, es difícil encontrar evidencia científica sobre muchos de los aspectos de esta nueva enfermedad por lo que es necesario su estudio más detenido y a lo largo del tiempo. El asma es una enfermedad crónica que se puede ver exacerbada o no por diferentes agentes externos, siendo el COVID- 19 uno de estos posibles.

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Introducción

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que se caracteriza por la obstrucción e inflamación de los bronquios, que impide que el flujo del aire llegue a los pulmones. En ello intervienen diversas células y mediadores de la inflamación condicionado por factores genéticos entre otros y que se presenta con episodios recurrentes de hiperrespuesta bronquial.

Los alérgenos son las sustancias que al ser inhaladas provocan los síntomas del asma; estos pueden ser tan diversos como animales, ácaros del polvo, moho, químicos en el aire, polen, humo…

Para su diagnóstico se necesita estudiar varios aspectos como los antecedentes médicos, síntomas, exploración física, estado de salud y resultado de los exámenes. Entre sus síntomas más repetidos están las sibilancias recurrentes, problemas respiratorios, tos, opresión en el pecho, empeoramiento de los síntomas durante la noche o que se desencadenen por su exposición a un alérgeno. En niños puede darse una respiración más fuerte de lo normal, tos que empeora tras el juego, moco transparente, goteo nasal o actividad física limitada.

La prueba principal para su diagnóstico es la espirometría, que nos indicaría la función pulmonar, y así saber el estado de funcionamiento de los pulmones.

Podemos hacer con ello diferentes pruebas para valorar las diferentes capacidades pulmonares. También se usan otros métodos habitualmente, como la prueba de estimulación que consistiría en desencadenar los síntomas inhalando sustancias. Más raramente se usan también análisis de óxido nítrico exhalado, rayos X, tomografías computerizadas, análisis de sangre, evaluación del reflujo gastroesofágico o examen de flemas 1, 2.

Tiene una prevalencia de cerca del 5% de la población mundial y en España afecta a 3 millones de personas 3.
Con el término COVID-19 nos referimos a la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus SARS-CoV-2 4.

Su origen se establece en la ciudad china de Wuhan en torno al 20 de diciembre de 2019, donde se calcula que ese día podía haber afectadas más de 60 personas. El 12 de enero de 2020 ya se disponía de información suficiente para poder diagnosticar la nueva enfermedad vía pruebas de PCR. El 19 de enero ya había casos de la enfermedad en Tailandia y Japón 5. El 30 de enero de ese mismo año ya estaban detectados casos en 15 países diferentes y el 11 de marzo con casos en cerca de 100 territorios a nivel mundial es declarado pandemia por la OMS 6.

Aunque es una enfermedad relativamente nueva se han hecho muchos estudios en poco tiempo para saber más sobre ella. Sabemos que su transmisión de persona a persona puede ser por la inhalación de microgotas y aerosoles liberados en la respiración, o por el contacto con superficies contaminadas que luego también tocan las membranas mucosas nasales, orales u oculares 7. También es posible su transmisión a través de la saliva o por la ruta fecal-oral 8.

Sus signos y síntomas todavía están en estudio, pero se sabe que gran parte de los infectados pueden estar asintomáticos o presentar síntomas que varían desde leves a muy graves. Según una muestra estadística de 55924 pacientes confirmados por pruebas de laboratorio, los síntomas más frecuentes son: fiebre, tos seca, fatiga, producción de esputo, disnea, dolor muscular o en las articulaciones, dolor de garganta, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas o vómitos, congestión nasal, diarrea, hemoptisis, congestión conjuntival, hipoxia silenciosa…9

También la anosmia (perdida completa del olfato) o la alteración del gusto son síntomas que se muestran muy frecuentemente entre las personas afectadas, entre el 80-88%10.

Objetivo

Conocer las características del asma en pacientes que contraen COVID-19 y si supone complicaciones en el tratamiento de una u otra enfermedad.

Metodología

Se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos nacionales e internacionales. Las usadas son: PubMed, Medline, SciELO, PEDRO y metabuscador de Google.

Palabras clave: asma, COVID. 

Keywords: asma, COVID.

Como criterios de exclusión se han apartados los artículos de más de 5 años de antigüedad, en pacientes no humanos, o cuyo idioma no fueran inglés o español.

Resultados

Después de la revisión bibliográfica hemos podido observar que, aunque inicialmente puede tomarse el SARS-Co-2 como un potencialmente agravante del asma la evidencia nos indica que no tiene por qué ser así.

Estudios previos 11, 12 ya nos indican que los pacientes que sufren asma y posteriormente son infectados con COVID-19 no están sobre representados en la totalidad de pacientes que se contagian. Existe escasa información sobre la evolución de los pacientes asmáticos contagiados por COVID-19. La mayoría de los estudios analizados si percatan un aumento de las sibilancias, sobre todo en fenotipo T2, pero no exacerbación de otros síntomas. Tampoco se demuestra que el uso de la medicación habitual para tratar los brotes de asma tuviera relación con los resultados clínicos al tratar el COVID-19. Aunque se admite ligeras diferencias en los estudios, hubo pacientes que necesitaron el uso de fármacos al contagiarse por SARS-CoV-2 y otros sin embargo encontrarse asintomáticos.

Hasan SS et Al. En su estudio 13 compara el uso de corticoesteroides en pacientes con asma y en pacientes con asma y COVID-19 y concluye que la administración de este medicamento debe de seguir el enfoque habitual este o no presente la nueva enfermedad. Aunque el estudio tiene limitaciones si aconseja la vía de administración nebulizada por la posible transmisión del virus en determinados ambientes, y la necesidad de seguir investigando y recopilar datos sobre pacientes y beneficios de los corticoides inhalados y corticoesteroides orales.

En el estudio observacional retrospectivo de 168 casos del Hospital General Universitario de Elche tampoco se dio un mayor ingreso de pacientes prediagnosticados con asma por lo que reafirman la hipótesis de que no tienen un mayor riesgo de ingreso por COVID-19. Es posible que las personas que sufran problemas respiratorios previos y estén diagnosticados, hayan tomado mayores medidas preventivas frente al contagio del virus y por ello tienen un menor riesgo y podría explicar su baja prevalencia en pacientes tratados.

Además, el conocido como síndrome post-COVID-19, referido a la presentación de síntomas relacionados con le enfermedad varias semanas o meses después del cuadro del episodio agudo, tampoco es más frecuente en pacientes asmáticos. García-Pachon 14 en su estudio atestigua que la incidencia de este síndrome tras la enfermedad es más baja y que puede ser debido a las características inmunes de los pacientes o debido al tratamiento.

Conclusión

El padecer Asma previamente al contagio de COVID-19 no supone un riesgo mayor en esta población de sufrir cuadros graves de la enfermedad. Además, la infección no exacerba los cuadros de asma ni en la mayoría de casos reproduce los síntomas previos. En la mayoría de los estudios analizados los pacientes con asma ingresados representan menos de su porcentaje que en la población general, se achaca a la mayor precaución de estos pacientes o a su toma de medicación. En cuanto a las limitaciones, la mayoría de los estudios solo han recogido muestras de un centro de salud, lo que limita el tipo de población y zona.

Bibliografía

  1. Guidelines for the diagnosis and management of asthma (EPR-3) — 2012. National Heart, Lung, and Blood Institute. https://www.nhlbi. nih.gov/health- topics/guidelines-for-diagnosis-management-of-asthma. Accessed March 20, 2020.
  2. Asthma testing and diagnosis. American College of Allergy, Asthma and Immunology. https://acaai.org/ asthma/asthma-testing -and-diagnosis. Accessed March 23, 2020.
  3. Urrutia I., Aguirre U., Sunyer J., Plana E., Muniozguren N., Martínez- Moratalla J. Cambios en la prevalencia de asma en la población española del Estudio de Salud Respiratoria de la Comunidad Europea (ECRHS-II) Arch Bronconeumol. 2007;43:425–430.
  4. «Los nombres de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y del virus que la causa». who.int. Organización Mundial de la Salud. Consultado el 3 de noviembre de 2020.
  5. «Coronavirus: China reports 17 new cases of Sars-like mystery virus». The Guardian(en inglés). Agence France-Presse (AFP). 19 de enero de 2020. ISSN 0261-3077. Archivado desde el original el 19 de enero de 2020. Consultado el 19 de enero de 2020.
  6. Organización Mundial de la Salud (OMS), ed. (11 de marzo de 2020).
    «Alocución de apertura del Director General de la OMS en la rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 11 de marzo de 2020»
  7. Samper, Esther (22 de marzo de 2020). «Esto es lo que pasa cuando el Coronavirus ataca tu cuerpo». El Diario. Archivado desde el original el 23 de marzo de 2020.
  8. Peng, Xian; Xu, Xin; Li, Yuqing; Cheng, Lei; Zhou, Xuedong; Ren, Biao (3 de marzo de 2020). «Transmission routes of 2019-nCoV and controls in dental practice». International Journal of Oral Science 12 (1): 1-6. ISSN 2049- 3169. doi:10.1038/ s41368-020- 0075-9. Consultado el 9 de marzo de 2020.
  9. WHO-China Joint Mission on Coronavirus Disease 2019 (COVID-19), ed. (28 de febrero de 2020). «Report of the WHO-China Joint Mission on Coronavirus Disease 2019 (COVID-19)» pp. 11-12. Archivado desde el originalel 28 de febrero de 2020. Consultado el 23 de marzo de 2020.
  10. Coronavirus: el 80 % de los pacientes pierde el olfato, según un estudio europeo. 3 de abril de 2020, Salud, Coronavirus, SA LA NACION
  11. Chhiba KD, Patel GB, Vu THT Prevalencia y caracterización del asma en pacientes hospitalizados y no hospitalizados con COVID-19. J. Allergy Clin. Immunol. 2020; 146 (2): 307–314. doi: 10.1016 / j.jaci. 2020.06.010. e4.
  12. Izquierdo JL, Almonacid C., González Y. El impacto del COVID-19 en pacientes con asma. EUR. Respir. J. 2020: 2003142. doi: 10.1183 / 1399300 3.03142-2020.
  13. Hasan SS, Capstick T, Zaidi STR, Kow CS, Merchant HA. Uso de corticosteroides en pacientes con asma y EPOC con o sin COVID-19. Respir Med . 2020; 170: 106045. doi: 10.1016 / j.rmed. 2020.106045
  14. García-Pachón E, Grau-Delgado J, Soler-Sempere MJ, et al. Baja prevalencia del síndrome post-COVID-19 en pacientes con asma. J Infect . 2021; 82 (6): 276-316. doi: 10.1016 / j.jinf. 2021.03.023