Procesos cardiovasculares patológicos en el recién nacido: cardiopatías congénitas

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 9–Septiembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº 9: 147-4

Autor principal (primer firmante): Laila Amar Achor

Fecha recepción: 12 de septiembre, 2022

Fecha aceptación: 17 de septiembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(9): 147-4

Autores:

Laila Amar Achor

Margarita Algarra Guerreo

publica-TFG-libro-ISBN

José David Romero Sánchez

Nora Salah Sardani

Melani Cobo Mariscal

María Del Carmen Ferrer Heredia

Introducción

En el nacimiento del bebé, se dan cambios importantes en el sistema cardiovascular. En el cierre del foramen oval, el corazón del feto tiene unas cavidades superiores en la que suministran oxígeno. Cuando nace el feto, las arterias pulmonares se dilatan como respuesta a la oxigenación del tejido pulmonar.

La cardiopatía congénita neonatal (CHD, por sus siglas en inglés) es un defecto del desarrollo del corazón que ocurre durante el proceso fetal, muy temprano en el embarazo. Hay diferentes tipos de defectos cardíacos y diferentes clasificaciones.

Cómo y cuándo se manifiesta varía en función del tipo de discapacidad, por lo que los lactantes enfermos pueden estar asintomáticos en las primeras semanas o meses de vida o, por el contrario, con síntomas graves incompatibles con la vida después del nacimiento. Si se encuentra un lactante con sospecha de cardiopatía congénita neonatal, se debe iniciar urgentemente un protocolo de diagnóstico a causa de la gravedad potencial de la enfermedad.

De forma anatómica, se pueden ubicar defectos en cualquier parte del corazón, o en alguna de las cuatro cámaras cardiacas, a nivel de las válvulas que dividen los ventrículos de las aurículas, o en algunas de las válvulas de la salida del corazón. Cada una de ella requiere de un abordaje terapéutico diferente adaptado a las necesidades que se tengan.

Objetivos

Identificas las cardiopatías congénitas existentes en el recién nacido. Conocer el porcentaje de afectación existente en los bebés. Conocer las medidas preventivas y de detección para estas patologías.

Metodología

La realización de este trabajo se basó en una búsqueda bibliográfica de artículos de base científica relacionadas con el tema principal. Las bases de datos utilizadas fueron Google Académico, Scielo. Se han utilizado filtros de búsqueda: año de publicación, idioma y acceso gratuito de los artículos seleccionados.

Resultados

La más frecuente, si no consideramos la válvula aórtica bicúspide, que no suele dar síntomas hasta la etapa adulta, es la comunicación interventricular (CIV), que supone un 25 – 30% del total de las cardiopatías congénitas (CC). Las clasificaremos según la presencia o ausencia de cianosis en: cardiopatías congénitas cianosantes, aquellas que cursan con cortocircuito derecha – izquierda y, por tanto, paso de sangre venosa la circulación arterial; y cardiopatías congénitas no cianosantes, aquellas que cursan sin cortocircuito o éste es izquierda – derecha.

Cardiopatías congénitas cianosantes

  • Tetralogía de Fallot: es la cardiopatía congénita cianosante más frecuente. Presenta un cuadro de alteraciones típicas:
    • Comunicación interventricular.
    • Obstrucción grave del tracto de salida de ventrículo derecho (VD)
    • Acabalgamiento de la aorta sobre el tabique interventricular.
    • Hipertrofia ventricular derecha.

No suele debutar en el periodo neonatal, si no en etapas más avanzadas, como crisis hipóxicas, ante las cuales el niño recurre típicamente a una posición de cuclillas que alivia su sintomatología. En niños mayores puede observarse la presencia de dedos en palillo de tambor, por la hipoxemia crónica. Requiere un tratamiento quirúrgico.

  • Transposición de los grandes vasos (TGV): La aorta sale del ventrículo derecho y la arteria pulmonar del ventrículo izquierdo, con lo que la circulación sanguínea que, en situación normal consta de dos circuitos interconectados, se convierte en un sistema de dos circuitos en paralelo, situación incompatible con la vida si no se establece una comunicación entre ambos. Es la cardiopatía diagnosticada más frecuente en el periodo neonatal. Su tratamiento es quirúrgico. La sangre pobre en oxigeno que llega al ventrículo derecho circula por todo el cuerpo. La sangre recién oxigenada en los pulmones que llega al ventrículo izquierdo vuelve de nuevo a los pulmones, formándose dos circuitos separados.

Cardiopatías congénitas no cianosantes

  • Comunicación interventricular (CIV): supone una comunicación entre ambos ventrículos, de manera que, como el VI tiene presiones más altas que el ventrículo derecho (VD), por movimiento de sangre a través de un gradiente de concentración, se establecerá un shunt izquierda – derecha. Es la cardiopatía congénita más frecuente. La mayoría se cierran espontáneamente, las de mayor tamaño pueden requerir cirugía para corregirlas.
  • Persistencia del ductus arterioso: el conducto arterioso es un vaso que en la circulación fetal une el tronco de la arteria pulmonar con la aorta descendente, justo por debajo de la salida de la subclavia izquierda. Se cierra normalmente entre las 24 – 48 horas de vida. Si permanece abierto cuando descienden las resistencias pulmonares, pasará sangre de la aorta a la arteria pulmonar. Es más frecuente en prematuros, donde se debe a inmadurez y suele cerrarse posteriormente de forma espontánea, mientras que en RNAT, donde suele deberse a una alteración en la pared, raramente se cerrara de forma espontánea. Se manifiesta mediante la aparición de un soplo continuo y pulso saltón. Puede dar lugar a insuficiencia cardíaca.
  • Coartación de la aorta (COA): consiste en un estrechamiento a nivel del callado de la aorta, que generalmente aparece por debajo del nacimiento de la subclavia izquierda, en el origen del ductus (forma posductal), que supone un 98% de los casos. En la exploración física es característico encontrar una asimetría entre los pulsos de los vasos que quedan por delante y por detrás de la coartación, por lo que será básico en todos los recién nacidos palpar los pulsos de las cuatro extremidades para permitir un diagnóstico precoz, que ha demostrado mejorar el pronóstico.

Conclusión

La incidencia de cardiopatías congénitas en recién nacidos es de aproximadamente 0,8-1 por cada 100 niños. Es un problema frecuente que necesita una solución alentadora gracias al creciente desarrollo de los métodos diagnósticos, y en especial del tratamiento quirúrgico. Las tasas de supervivencia rondan actualmente el 85% y la esperanza de vida se encuentra dentro de los límites normales en la mayoría de los casos.

No todos son candidatos a tratamiento médico o quirúrgico, y muchos son compatibles con una vida normal mediante una estrecha supervisión médica y diversos métodos de diagnóstico (ecografía, electrocardiograma, cartografía, cateterismo u otras pruebas funcionales).

Bibliografía

  1. Protocolos de la Sociedad de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas (años 2010, 2015).
  2. Guía de seguimiento ambulatorio de cardiopatías congénitas. Fernando Rueda Núñez.
  3. Esquemas cardiopatías congénitas: cardiopatíascongénitas.net (web de las cardiopatías congénitas por Dr. Fernando Villagrá.
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