Los rayos gamma al servicio de la salud

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 182

Autor principal (primer firmante): Elena Estopiñá Ortega

Fecha recepción: 06/06/2024

Fecha aceptación: 03/07/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 182

Autores:

Elena Estopiñá Otega (CELADORA)

Alicia Val López (TCAE)

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Francisco Javier Barrera Carballo (CELADOR)

Noemí Pérez Sobrecasas (TCAE)

Irene Loire Abete (GRUPO GESTIÓN DE LA FUNCIÓN ADMINISTRATIVA)

Patricia Solanas Amador (TCAE)

Categoría: CELADORA

PALABRA CLAVE: RAYOS GAMMA / ONCOLOGÍA

Introducción

En el corazón de la Medicina moderna, los rayos gamma han emergido como herramientas

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invaluables para el diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades. Estas ondas electromagnéticas de alta energía, invisibles para el ojo humano, poseen un poder penetrante único que las convierte en aliadas cruciales en la lucha contra el cáncer y otras afecciones.

Lejos de ser meros agentes destructivos, los rayos gamma albergan un potencial curativo que ha revolucionado el campo de la Medicina. Su capacidad para atravesar la materia los convierte en instrumentos precisos para atacar células tumorales sin dañar los tejidos circundantes.

En la oncología, los rayos gamma son la piedra angular de la radioterapia, una terapia fundamental en el tratamiento del cáncer. Al dirigir haces de rayos gamma hacia los tumores, se induce la muerte de las células cancerosas, impidiendo su crecimiento y propagación. La radioterapia puede utilizarse como tratamiento único o en combinación con cirugía, quimioterapia u otras terapias.

Tipos de radioterapia

Existen dos tipos principales de radioterapia:

  • Radioterapia externa: Los rayos gamma se emiten desde una máquina externa que dirige el haz hacia el tumor con gran precisión.
  • Braquiterapia: Se colocan fuentes radiactivas de pequeño tamaño dentro o cerca del tumor, liberando los rayos gamma de forma interna.

En el caso del tratamiento del cáncer, los rayos gamma se dirigen específicamente hacia las células tumorales, buscando minimizar el daño a los tejidos sanos circundantes. Las células tumorales son más sensibles a la radiación que las células sanas debido a su rápida división y a su menor capacidad de reparación del ADN. La dosis de radiación administrada se ajusta cuidadosamente para maximizar el efecto sobre las células tumorales mientras se minimizan los efectos secundarios en los tejidos sanos.

Utilización de los rayos gamma

Los rayos gamma no se limitan al tratamiento del cáncer. Su aplicación se extiende a otras áreas de la Medicina, como:

  • Esterilización de equipos médicos: Los rayos gamma se utilizan para esterilizar instrumentos quirúrgicos, jeringas, vendajes y otros materiales médicos, eliminando microorganismos y garantizando su seguridad para su uso en procedimientos médicos.
  • Diagnóstico por imágenes: La Medicina nuclear, una rama de la Medicina que utiliza radioisótopos para diagnosticar y tratar enfermedades, emplea los rayos gamma para obtener imágenes del interior del cuerpo. Estas imágenes, conocidas como gammagrafías, permiten detectar anomalías en la distribución de los radioisótopos, lo que ayuda al diagnóstico de diversas afecciones, como enfermedades cardíacas, óseas, pulmonares y cerebrales.
  • Tratamiento de enfermedades tiroideas: En el caso del hipertiroidismo, una enfermedad caracterizada por una producción excesiva de hormonas tiroideas, los rayos gamma se utilizan para destruir parte de la glándula tiroides, regulando la producción hormonal.

Interacción con la materia

Al atravesar la materia, los rayos gamma interactúan con los átomos y moléculas que componen las células. Las principales interacciones son:

  • Efecto fotoeléctrico: Un fotón de rayos gamma es absorbido por un electrón, que es expulsado de la célula. Este proceso puede generar radicales libres, moléculas inestables que pueden dañar el ADN y otras estructuras celulares.
  • Efecto Compton: El fotón choca con un electrón, perdiendo parte de su energía y cambiando su dirección. Este efecto es más probable en materiales de baja densidad, como el tejido blando.
  • Creación de pares: Un fotón de rayos gamma con suficiente energía se transforma en un electrón y un positrón (una partícula con la misma masa que un electrón, pero con carga positiva). Estos pares pueden generar más daño celular al interactuar con otras moléculas.

Daño al ADN y muerte celular

El daño al ADN es el principal mecanismo por el cual los rayos gamma ejercen su efecto biológico. Los radicales libres y otras moléculas ionizadas generadas por la interacción de los rayos gamma con la materia pueden dañar la estructura del ADN, rompiendo enlaces entre bases o modificando su estructura química. Estas lesiones al ADN pueden impedir la correcta replicación y reparación celular, lo que puede conducir a la muerte celular o al desarrollo de mutaciones que pueden desencadenar cáncer.

Las células con ADN dañado por los rayos gamma pueden activar mecanismos de muerte celular programada, un proceso conocido como apoptosis. En este proceso, la célula se suicida de forma controlada para evitar que se propague un ADN dañado. Otras células pueden morir por necrosis, un proceso de muerte celular no programada que libera sustancias tóxicas al entorno circundante.

Seguridad, precauciones e investigación

Como cualquier procedimiento médico, la terapia con rayos gamma conlleva ciertos riesgos y precauciones que deben considerarse cuidadosamente. Los efectos secundarios más comunes incluyen fatiga, náuseas, vómitos y diarrea. En algunos casos, pueden presentarse efectos secundarios más graves, como daño a los tejidos sanos o un mayor riesgo de desarrollar cáncer en el futuro.

La investigación en el campo de la radioterapia continúa avanzando a pasos agigantados, con nuevas técnicas y tecnologías que prometen mejorar la eficacia y la precisión del tratamiento, minimizando al mismo tiempo los efectos secundarios. El uso de nanotecnología para dirigir los rayos gamma específicamente a las células cancerosas, el desarrollo de nuevos radioisótopos para la Medicina nuclear y la implementación de sistemas de control más precisos son solo algunos ejemplos de los avances que se esperan en el futuro.

Conclusión

En definitiva, los rayos gamma se han convertido en herramientas indispensables en el arsenal de la Medicina moderna. Su capacidad para combatir el cáncer, esterilizar equipos médicos y diagnosticar enfermedades de forma precisa los convierte en aliados invaluables para la salud y el bienestar de los pacientes. A medida que la tecnología continúa evolucionando, podemos esperar que los rayos gamma desempeñen un papel aún más crucial en el futuro de la Medicina, ofreciendo nuevas esperanzas y tratamientos para una amplia gama de enfermedades.

Bibliografía

  1. https://www.quironsalud.com/blogs/es/can cer-ahora/gammagrafia-nuclear-contamos- consiste
  2. https://www.cun.es/diccionario- medico/terminos/rayos-gamma
  3. https://ww w.mayoclinic.org/es/tests-procedures/b rain-stereotactic- radiosurgery/about/pac-20384679