Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 1– Enero 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº1:102
Autor principal (primer firmante): Alejandro Ríos Pilar
Fecha recepción: 4 de enero, 2021
Fecha aceptación: 24 de enero, 2021
Ref.: Ocronos. 2021;4(1):102
Autor/as
- Alejandro Ríos Pilar Técnico Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear y Técnico Superior de Radioterapia y Dosimetría
- Angela Álvarez Gancedo Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Técnico Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear
- Nevada Coto Mejido Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Técnico Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear
- Andrea Palacios de Pazos Técnico Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear
- Sandra Perera Martinez Técnico Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear
- Anamaría Ene Pripea Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Técnico Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear
Introducción
Como bien sabemos las radiografías de tórax son unas de las pruebas más comunes que se realizan en el servicio de rayos x, ya que con esta prueba podemos descartar múltiples problemas ya que en ella observamos:
- El estado de los pulmones y algún problema causado por el corazón.
- El contorno y las dimensiones del corazón, así como los vasos sanguíneos.
- Fracturas.
- Cambios postoperatorios, calcificaciones…
Al igual que en los adultos las radiografías de tórax también pueden ser realizadas en los niños ya bien sea para localizar algún cuerpo extraño, lesiones traumáticas o también para neumonías, tumores, etc.
Tenemos que tener en cuenta que en la edad pediátrica se debe de minimizar el número de exploraciones radiológicas por el riesgo que conlleva y para ellos se seguirá con el proceso ALARA (emplear la menor radiación para conseguir un diagnostico).
En estos casos solo se realizará una de las proyecciones de tórax, la proyección PA (posteroanterior) de tórax, la proyección lateral no se realizará y se reservará para en caso de duda para obtener más información.
Preparación
El niño acudirá al servicio de rayos x con ropa cómoda, ya que tendrá que desvestirse y el técnico le proporcionará una bata.
Tendrán que quitarse todos los objetos metálicos en la zona a estudiar ya sean cadenas o incluso tener cuidado con los corchetes de las batas en el caso de que los tuvieran, para que no creen imágenes con artefactos.
No suele requerirse de anestesia ni sedación durante la prueba.
A las niñas adolescentes se les puede pedir una prueba de embarazo, si son sexualmente activas, para que el feto no esté expuesto a la radiación.
En el caso de un bebe que no pueda realizar la prueba en bipedestación o en supino, se utilizaran una serie de inmovilizadores pediátricos para mantener al bebe de erguido e inmóvil durante la prueba. (ver foto).

Procedimiento
El técnico de rayos colocará al niño en la camilla, en algunos casos podrá estar acompañado por el familiar o tutor, este tendrá que llevar un delantal plomado para protegerse de la radiación durante la prueba.
Una vez posicionado el técnico se dirigirá a la consola de control para activar y realizar la prueba. El niño debe permanecer inmóvil durante la prueba que durara unos segundos.
Si el niño ya es más grande se le pedirá que aguante la respiración.
En el caso de que el niño sea pequeño y no pueda mantenerse quieto, se procederá a la inmovilización mediante los aparatos correspondientes vistos antes en la foto.
Al terminar la prueba, el niño permanecerá en la sala unos minutos junto con su acompañante mientras se procesa la imagen, así se comprobará que esta todo correcto y no hace falta repetir la imagen porque esta movida o mal centrada.
Beneficios y riesgos
Los beneficios de esta prueba es que obtenemos mucha información en muy poco tiempo ya es que es muy rápida de realizar.
Los rayos X no tienen efectos secundarios.
Gracias a la rapidez con la que se obtienen imágenes de rayos x, es muy útil para casos de diagnóstico y tratamiento en urgencias
Otro de los grandes beneficios es que no queda radiación alguna en el cuerpo después de la prueba.
En cuanto a los riesgos, en los niños existe un riesgo muy pequeño de Cáncer en los casos en los que son expuestos de forma excesiva.
Conclusión
Un buen procedimiento en la inmovilización, centraje, colimación y colaboración del niño, conseguiremos evitar repetir otras radiografías por movimiento del paciente y así cumplir con el principio ALARA.
El buen trabajo y la rapidez del técnico es indispensable para este tipo de pruebas para evitar tener al niño en la sala de rayos x ya que se ponen nerviosos o tienen miedo a lo desconocido.
Bibliografía
- Radiologyinfo para pacientes. (s. f.). https://www.radiologyinfo.org. Recuperado 14 de diciembre de 2020, de https://www.radiologyinfo.org
- https://faros.hsjdbcn.org. (2016, 22 marzo). https://faros.hsjdbcn.org. https://faros.hsjdbcn.org



