Ocronos – Editorial Científico-Técnica

Psicomotricidad en el anciano

psicomotricidad-anciano

Autoras: Sandra Pires Álvarez, Aitana Santamarina González, Sonia Fernández Suarez, María Jesús Canoura Teijeiro

INTRODUCCIÓN

En la actualidad asistimos a un proceso de envejecimiento de la población cada vez más intensivo. La pirámide de población se encuentra invertida debido a factores como el aumento de la esperanza de vida, la disminución del índice de mortalidad o la disminución de la tasa de natalidad (INE, 2014). Esta realidad conlleva que cada vez se realicen más investigaciones con población anciana para así poder conocerlos en mayor profundidad y proporcionarles una mejor calidad de vida.

Antes de adentrarnos en el tema principal de este trabajo de fin de master la Psicomotricidad en el anciano sano, me parece interesante citar alguna de las múltiples definiciones que existen del envejecimiento biológico.

Mayán Santos et al. En Gerontología Social (2000) nos presentan la siguiente definición de Birren y Zarit (1985) sobre el envejecimiento biológico:

“el envejecimiento biológico, la senescencia, es un proceso de cambios del organismo que, con el tiempo, disminuye la probabilidad de supervivencia y reduce la capacidad fisiológica de autorregulación, de reparación y adaptación a las demandas ambientales”.

Complementando esta definición, en este mismo libro, se incluye la distinción que Perlmutter y Hall (1985) establecen entre “envejecimiento primario” o “cambios graduales relacionados con la edad observados en todos los miembros de las especies que podrían ver el resultado de una programación genética”, y “envejecimiento secundario”, o “cambios resultantes de las enfermedades del desuso o del abuso.”

Otra definición sobre envejecimiento biológico es la que describen López Novoa et al. En Geriatría desde el principio (2005):

“el envejecimiento es una disminución, dependiente del tiempo, de ciertas capacidades funcionales del individuo, que le dificultan o le impiden superar retos de origen interno o externo. De acuerdo con esta definición, el envejecimiento es la consecuencia de dos procesos asociados, pero no idénticos: la pérdida de funcionalidad y la pérdida de adaptabilidad o resistencia frente al estrés. Por lo tanto, el concepto de envejecimiento biológico puede definirse, de manera simplificada, como la incapacidad progresiva del organismo, en función de la edad, para mantener la homeostasis.

Con la edad, aparecen la mayor parte de enfermedades de tipo crónico. Las de tipo agudo provocan una serie de complicaciones, que en ocasiones, llevan a una situación irreversible debido a la no adaptación del anciano. Asimismo, nuestro cuerpo va sufriendo una serie de cambios o modificaciones tanto externas como internas.

Las modificaciones internas se producen porque las estructuras internas de nuestro organismo se van desgastando progresivamente, lo que va a afectar a su funcionalidad. Esto provoca que vayan disminuyendo las posibilidades motrices de los ancianos produciéndose una ralentización de las funciones nerviosas que afectan a la recepción de estímulos y a la elaboración y emisión de respuestas. En consecuencia los ancianos son menos ágiles y dinámicos, su cuerpo se anquilosa y su marcha es más dificultosa, se cansan con mayor facilidad ante un menor esfuerzo y su respiración es más irregular y costosa. Además tienen una menor agilidad mental, su reacción frente a cualquier situación es más lenta, tienen problemas de pérdida de memoria y su capacidad de aprendizaje se altera, siendo esta menor y más lenta. Del mismo modo, las percepciones sensoriales van disminuyendo progresivamente y tiene problemas para mantener el sueño continuado.

En cuanto a las modificaciones externas que afectan al cuerpo del anciano, estas son: la flacidez, arrugas, la columna vertebral presenta una serie de curvaturas pronunciadas (esto hace que disminuya su talla) y deformaciones en manos, pies e incluso en rodillas. Sus movimientos son lentos, a veces imprecisos, temblorosos y rutinarios. Hay ancianos que asumen estos cambios positivamente mientras que otros los viven negativamente e inutilizan su cuerpo con conductas sedentarias. Hay numerosas variaciones en los cambios asociados a la edad, tanto si la comparación se establece entre los distintos individuos como entre los distintos sistemas o funciones de un mismo individuo. En lo referente a los cambios físicos con la edad el cuerpo va sufriendo una serie de modificaciones fruto del proceso natural del envejecimiento que conllevan cambios en la apariencia física (García Arroyo, 1995):

En cuanto al aparato locomotor, a nivel óseo aumenta el número de fracturas y el proceso de descalcificación, ya que el tejido óseo del esqueleto tiene dificultad para fijar el calcio y el hueso se vuelve esponjoso y frágil; así, es frecuente encontrar afectaciones de osteoporosis y osteomalacia. A nivel articulatorio el envejecimiento se puede manifestar en: disminución de la movilidad articular, rigidez en tendones y ligamentos, incremento de deformidades, pérdida de eficacia en el movimiento y modificación de la masa ósea debido a la inmovilización o pérdida de movimiento. A nivel muscular se produce una disminución del tono y de la capacidad elástica de los músculos, la masa muscular es sustituida por tejido graso y se asiste a una lenta pérdida de la fuerza muscular.

En el aparato cardiovascular también se producen modificaciones. El corazón pierde contractibilidad muscular y disminuye la elasticidad de los vasos sanguíneos. Aumenta la frecuencia cardíaca, la presión sistólica y el consumo de oxígeno. Son frecuentes la arterioesclerosis, las varices y los edemas en los pies y tobillos, que aumentan a medida que avanza el día.

En el aparato respiratorio aparece un proceso de atrofia que afecta a la nariz, faringe y la laringe. Disminuye la elasticidad de la membrana pulmonar y hay una mayor dificultad en el suministro de oxígeno y en la eliminación de gas carbónico por parte del pulmón, de manera que se reduce la capacidad vital en el proceso respiratorio.

Se producen modificaciones a nivel motor. En algún momento comprendida entre el período de edad adulta a la vejez se va a producir una degeneración sistémica desde la praxia fina hacia la tonicidad. Debido a los cambios fisiológicos, el anciano va a mostrar:

Se producen cambios también a nivel cognitivo, los principales que se producen en anciano son los siguientes:

Se producen cambios a nivel socio afectivo puesto que la vejez se caracteriza por un cambio de roles y por la pérdida de alguno de ellos. En la vejez se van sufriendo pérdidas: cambia su apariencia, queda desligado de su profesión, recibe una menor retribución económica, sufre la pérdida de seres queridos, disminuyen sus capacidades físicas, se hace cada vez más dependiente etc.

La jubilación implica, además del abandono del rol profesional, una disminución de los ingresos económicos, una pérdida de oportunidades de contacto social derivadas del trabajo, que deben ser sustituidas por otras y una mayor cantidad de tiempo libre. Por otra parte, los hijos se hacen adultos y se independizan y demandan otro tipo de atenciones y apoyo como el cuidado de los nietos, colaboración económica o doméstica. La viudez o enfermedad del cónyuge puede suponer un cambio en los patrones del funcionamiento cotidiano.

La conducta en un anciano se va a caracterizar por los siguientes rasgos:

  1. Evitación de situaciones nuevas por el esfuerzo y los recursos que suponen.
  2. Tendencia a la rutina.
  3. Estado de ánimo decaído, generado por la sucesión de pérdidas que va sufriendo.
  4. Labilidad emocional, ansiedad y cierta irritabilidad-agresividad en momentos puntuales.
  5. Tendencia a la soledad y a la introversión, mayor aislamiento social y sedentarismo, con una disminución en sus interacciones personales y sociales.

El sedentarismo conlleva un proceso de envejecimiento aún más acentuado y “es especialmente negativo en el adulto que envejece ya que predispone a la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis o la diabetes”.

La palabra psicomotricidad tiene un origen grecolatino. Podemos dividirla en psico-motricidad. Etimológicamente nos remite a dos términos, uno de origen griego “psico” que significa “alma” y otro de procedencia latina que significa “mover”. “La psicomotricidad es un planteamiento global de la persona. Puede ser entendida como una función del ser humano que sintetiza psiquismo y motricidad con el fin de permitir al individuo adaptarse de manera flexible y armoniosa al medio que le rodea. Puede ser entendida como una mirada globalizadora que percibe las interacciones tanto entre la motricidad y el psiquismo como entre el individuo global y el mundo exterior. Puede ser entendida como una técnica cuya organización de actividades permite a la persona conocer de manera concreta su ser y su entorno inmediato para actuar de manera adaptada”.

Bernaldo de Quirós (2006), basándose en Arnaiz (1991) divide la historia de la psicomotricidad en cuatro períodos:

. 1er Período

Correspondería al primer cuarto del siglo XX, ya que hasta finales del siglo XIX y principios del XX, el cuerpo humano era considerado como una estructura anátomo-fisiológica. A partir de principios del siglo XIX los grandes descubrimientos de la fisiología nerviosa como por ejemplo la diferenciación de los nervios sensoriales y los nervios motores por Bell (1774 – 1842) y Megendie (1783 – 1855), pusieron de manifiesto la insuficiencia del modelo tradicional. El síndrome de la “debilidad motriz” fue descrito por Dupré en 1907 y en 1909 lo relacionará con la “debilidad mental”, exponiendo por primera vez la psicomotricidad del niño. Dupré fue el primero en formular el término de psicomotricidad. Estos estudios, junto con los de Wallon contribuyeron a clasificar las relaciones existentes entre debilidad motriz y debilidad mental.

. 2º Período

Corresponde al segundo cuarto del siglo XX. El autor más destacado de éste período fue Heuyer, que continuó las ideas de Dupré; éste utilizó el término de psicomotricidad para resaltar “la estrecha asociación entre el desarrollo de la motricidad, de la inteligencia y de la afectividad”. Arnaiz (1987) nos cuenta que Heuyer se dedicó a aislar los trastornos de las funciones psicomotrices que acompañan a los trastornos del carácter. Además, en este segundo cuarto del siglo XX se pueden configurar una serie de características relevantes del concepto de psicomotricidad como la psicología del desarrollo con contribuciones de Wallon y Piaget.

. 3º Período

En el tercer cuarto del siglo XX hay una incipiente aparición de identidad de la psicomotricidad aunque no llega a configurarse del todo. En este período destacan Ajuriaguerra y Diatkine, ambos alumnos de Heuyer. Éstos sentían especial predilección por el estudio crítico de la debilidad motriz. Tanto Ajuriaguerra como Diatkine desarrollan una nueva técnica terapeútica que es la reeducación psicomotriz, insistiendo en las posibilidades de educación y reeducación de los débiles motores. Para Defontaine (1978): “reeducación significa acción de educar de nuevo. Es un conjunto de sistemas, de métodos empleados para volver a aprender cómo se ejecuta o se desarrolla tal o cual función”. Mientras que “reeducación psicomotriz es neurofisiológica en su técnica, pues se refiere al cuerpo como función voluntaria y dirigida, psicológica y psíquica en su fin por estar destinada a ser el intermediario en la mediación del cuerpo sobre las funciones mentales y psicológicas perturbadas del niño, el adolescente y el adulto”.

Pero el punto clave de la historia de la psicomotricidad lo vamos a situar en el año 1960 con la creación de la primera Carta de Reeducación Psicomotriz en Francia, firmada por Soubiran, Cahen, Trillat, Galifret-Granjon, Stambak, García-Badaraco y Gobineau. Esta carta fue creada al realizar Ajuriaguerra y Diatkine, junto a sus colaboradores, una serie de publicaciones. La primera carta de reeducación psicomotriz aportó la fundamentación técnica del examen psicomotor, además de una serie de métodos y técnicas de tratamiento de diversos trastornos psicomotrices.

Esto será la base de la futura disciplina psicomotriz y, a partir de ella, se empezarán a especificar objetivos diseñando programas de reeducación para los trastornos psicomotores.

. 4º Período

Se sitúa a partir del año 1974. En esta época surgen distintas tendencias hasta llegar a los modelos de intervención que dominan en la actualidad: la psicomotricidad dirigida, basada en un enfoque más tradicional; y la psicomotricidad vivenciada, centrada en la actividad motriz espontánea.

Tradicionalmente, la mayoría de la investigación científica en materia de psicomotricidad. Tradicionalmente, la mayoría de la investigación científica en materia de psicomotricidad ha estado centrada en el campo infantil con la finalidad de potenciar, desarrollar y apoyar la evolución psicomotriz del niño. Solo últimamente se viene prestando una especial atención investigadora a este campo de estudio en población anciana.

JUSTIFICACIÓN TEÓRICA

En el campo de la Gerontología se han realizado algunos estudios interesantes con resultados reveladores utilizado la Psicomotricidad como herramienta terapéutica, pero la mayoría de ellos están encaminados a mejorar la salud mental de los pacientes, especialmente en enfermos de Alzheimer.

Asimismo, el número de estudios en el campo de la psicomotricidad con personas mayores se muestra bastante escaso y apenas existen experiencias publicadas y contrastadas; pues la mayoría de las investigaciones están dirigidas al trabajo con niños.

Por estas dos razones creo justificado un trabajo de estas características, porque las sesiones de Psicomotricidad gerontológica pueden ayudar además de a la mejora de la respuesta física de los ancianos a liberar a estos del estrés acumulado, aislarse de la rutina y el tedio que en ocasiones parecen invadir algunos de nuestros centros residenciales. Además, las sesiones fomentan y refuerzan lazos de amistad y compañerismo, trabajan la capacidad memorística de los participantes al ceñirse a una metodología y un plan previo de desarrollo, además de aportar un importante componente lúdico.

Considero también, que la investigación en nuevas vías terapéuticas y/o asistenciales que contribuyan a mejorar la calidad de vida de una población anciana cada vez mayor en volumen debe ser una prioridad. Además, la aplicación de este tipo de terapias, no sólo en centros geriátricos, sino también en espacios alternativos exteriores como pueden ser los centros sociales tiene un coste muy reducido, por lo que el factor financiación no constituye un problema relevante de cara a su aplicación y generalización.

Otra de las razones por la que pensamos justificada un estudio de este tipo está relacionada con las posibilidades que puede ofrecer la mejora de las condiciones psicomotrices de nuestros mayores en la reducción del gasto sanitario. Si logramos influir positivamente en el comportamiento psicomotriz de los ancianos que participan en los talleres de Psicomotricidad estaremos contribuyendo a ello, pues mejorando los principales trastornos psicomotores como los del tono muscular, el deterioro del sistema tónico-postural que afecta al equilibrio estático y a la marcha, los trastornos del esquema corporal y de la lateralización y los trastornos de la coordinación, podremos disminuir el número de caídas con lo que el coste sanitario que se emplea en subsanar este tipo de incidencias se vería en parte reducido.

OBJETIVOS

Objetivos generales

  1. Motivar todos los desarrollos psíquico-somáticos.
  2. Favorecer la autoestima y la autodefinición.
  3. Proporcionar vías para la comunicación, la concentración, la expresión, la relajación.

Objetivos concretos

  1. Coordinación y control del movimiento.
  2. Conservación y desarrollo tonal.
  3. Control postural y equilibrio.
  4. Motricidad respiratoria y su control como factor imprescindible para la fijación de la atención, para favorecer procesos relajatorios, descargas de tensión, de estrés. Y, sobre todo, para mantener, renovar y purificar la carga de oxígeno pulmonar, celular y sanguíneo.
  5. Motricidad respiratoria y su control a través de las siguientes funciones: anatomomecánica, bioquímica, neuropsicomotriz. Estas tres funciones se llevan a cabo:
    • Por el ejercicio del volumen pulmonar.
    • Por la correcta utilización de las fosas nasales, faringe, tráquea, bronquios y bronquiolos hasta el saco pulmonar.
    • Por la regularización pulmonar de los tiempos así como las fases de inspiración-espiración y retenciones externas e internas.

BENEFICIARIOS

En este caso va dedicado a todas aquellas personas que se encuentran en la tercera edad y sin ningún tipo de patología asociada que los límite de realizar psicomotricidad.

SESIONES DE TRABAJO

Contenido

Estimulación cognitiva

En las sesiones de psicomotricidad tenemos una serie de objetivos a cumplir en el área cognitiva cabe destacar los siguientes:

  1. Percepción del cuerpo:
    • Vivencia de la globalidad de su cuerpo a través de distintas posiciones y desplazamientos.
    • Denominación y localización de las distintas partes del cuerpo, así como capacidad de sentir y movilizar éstos y las articulaciones corporales.
    • Afianzar el conocimiento de las nociones básicas espaciales en relación con su cuerpo.

Psicomotricidad y estimulación funcional

A la hora de realizar sesiones de psicomotricidad debemos de tener en cuenta sus limitaciones de manera que no excedamos en sus limitaciones. Las sesiones no deben ser largas y han de alternarse ejercicios activos con ejercicios pasivos. Los grupos han de ser reducidos entre 8-16 ancianos. Debemos elegir un material fácilmente manipulable, que no sea muy pesado, ni muy pequeño, que sea conocido y no muy sofisticado. Usaremos materiales como cuerdas, balones, aros, telas, pañuelos etc. La música facilita el trabajo en la sala, tanto si se usa como apoyo de la actividad como de fondo. Debemos recordar que estamos trabajando con personas mayores y que la música a emplear a de ser acorde con sus edades. Usaremos música que motive a las personas mayores que son aquellas que son conocidas y habituales en su entorno, como pueden ser pasodobles, canciones de su juventud, melodías regionales, música clásica o ballet entre otras. Se recomienda comenzar con sesiones dirigidas, ya que nos hemos educado en un modelo pedagógico en el que el maestro es el que sabe y el que indica lo que uno debe de hacer, están más que acostumbrados a seguir las indicaciones y se sienten menos inhibidos. Terminaremos la sesión con unas sesiones vivenciales. Las sesiones dirigidas se emplean en la primera parte de la clase y abordan, el área motora y cognitiva del anciano. Comenzaremos por:

Se usa material de apoyo para realizar actividades como aros para bordear mientras botan un balón valorando el equilibrio y estabilidad del anciano. Realizamos juegos grupales con pelotas para trabajar la memoria. En círculo nos ponemos todos y realizamos diversos juegos de memoria con pelotas por ejemplo cada uno dice el nombre de un país y la actividad es que el que tiene la pelota se la pase a otro diciendo el nombre del país acertado y para motivarlos el que falle queda eliminado. También jugamos a los bolos y a otros tipos de actividades para ver la psicomotricidad no como una obligación si no para conservar las funciones que nos quedan y que no se deterioren más.

Otras actividades: musicoterapia, ocio y tiempo libre, etc

En mi práctica diaria como llevo comentando desde hace meses doy talleres en colaboración con la terapeuta ocupacional del centro donde trabajo en salud mental. En mi caso cuando imparto clases de psicomotricidad las acompaño con música me parece más estimulante o relajante dependiendo que tipo de música y ejercicios se realicen para llevar a cabo la actividad. La música en sí tiene grandes ventajas porque a fin de cuentas nos facilita el trabajo en la sala, tanto si se usa de fondo como si sirve de apoyo en la actividad. La música que realmente motiva a las personas mayores son las canciones conocidas y habituales en su entorno, como pasodobles, canciones de su juventud, melodías regionales, música clásica o ballet entre otras.

En el ocio y tiempo libre las personas pueden dedicar su tiempo en realizar otras actividades que se ofertan en el hogar del pensionista como puede ser taichi, informática, inglés, Pilates, gimnasia etc. Pasear por su propia cuenta y voluntad, leer un libro, hacer pasatiempos todo ello para mantener cuerpo y mente en forma que es de lo que se trata en la vejez.

Estructura

Composición de los grupos

Temporalidad y frecuencia

La actividad se vendrá desarrollando en principio tres veces por semana: los lunes, miércoles y viernes con una duración de cada clase de una hora de duración diaria. Si hay una gran demanda de la actividad se terminará llevando a cabo la actividad todos los días llegando a formar diversos grupos con diferentes horarios, adaptándonos en la medida de lo posible a las necesidades de toda la población anciana. Los grupos serán reducidos mínimo 8 personas máximo 16 personas para poder ver como realiza cada persona la actividad y poder ayudarlo y corregirlo en la medida de lo posible y realizar una actividad lo más guiada e individualizada posible.

ESTRUCTURA Y METODOLOGÍA

Rutina diaria

La rutina llevada en las sesiones de psicomotricidad será siempre en la misma línea. El primer día nos presentaremos para conocernos todos y que surja y haya un ambiente cálido para poder establecer un clima de confianza y que realicen la actividad lo más relajados y concentrados. Explicaré en que consiste la actividad, los materiales que usaremos y la dinámica de entrar en el aula y coger el material a utilizar. Pautaremos que material usaremos cada día pero la rutina a seguir será de inicio de clase la colchoneta para trabajar ejercicios tumbados, después recoger cada paciente la colchoneta y realizar ejercicios de pie bien apoyados en la pared o espalderas, utilizaremos unos días cuerdas, otros balones y otros aros dependiendo del tiempo del que contemos. Haremos una tabla sencilla de ejercicios y después haremos diversos juegos con el resto de material del que dispongamos en el centro. Cada anciano se hará responsable del material que este utilizando y de recogerlo después de finalizar la sesión.

Organización del aula

La sala de psicomotricidad es el lugar donde se van a llevar a cabo las sesiones, siendo recomendable que sea siempre en el mismo lugar. El aula debe tener unas condiciones físicas adecuadas. De acuerdo con Defontaine (1978) y Sanchez y Lorca (2008), para poder desarrollar de forma adecuada la intervención es necesario que reúna una serie de características, todas ellas importantes:

Se pueden emplear diversos materiales para realizar las sesiones de psicomotricidad; entre ellos módulos de gomaespuma, tapices y colchonetas, pelotas y balones, aros, cuerdas, tubos de gomaespuma, telas o instrumentos musicales.

Material

Módulos de gomaespuma

Las salas de psicomotricidad suelen contar con módulos de gomaespuma de diversas formas y tamaños, recubiertos de fundas lavables de distintos colores. Favorecen actividades sensoriomotoras, para experimentar el equilibrio y desequilibrio. Permiten desarrollar actividades simbólicas entre las que se pueden realizar diversas construcciones, montar diversos escenarios, desordenar, destruir, dispersar lo ordenado o reconstruir.

Tapices y colchonetas

Las colchonetas y los tapices favorecen la realización de actividades sensoriomotoras en el suelo como el arrastre, giros, asegurar las caídas…., permite la realización de actividades de relajación.

Pelotas y balones

Se pueden emplear pelotas de diversos tamaños, formas y colores. En el plano sensoriomotor facilitan la coordinación dinámica general, la segmentaria y la visomotriz. Las pelotas tienen diversas utilidades como trabajar nociones espaciales y temporales, así como trabajar conceptos básicos como la textura, el tamaño, color y forma. Pueden emplearse para ser intermediarios del contacto corporal como a la hora de usarlos para la realización de un masaje.

Aros

Los aros existen también de diversas formas, tamaños y colores, también favorecen actividades sensoriomotoras como rodar, girar entrar y salir de ellos y cognitivas diferenciando términos como dentro-fuera e izquierda-derecha. El aro puede significar también compartir el espacio o entrar en el espacio del otro.

Cuerdas

Las cuerdas las tenemos de diversas tamaños, formas y texturas se utilizan también para favorecer actividades sensoriomotoras como saltar. Permiten trabajar distintos conceptos básicos, como los colores, texturas o longitud.

Telas

Las telas las encontramos de diversas formas, tamaños, colores y texturas pueden recibir distintos usos en la actividad sensoriomotora. Se pueden realizar diversos juegos como la gallinita ciega o el pañuelo.

Aspectos actitudinales del terapeuta

Todo terapeuta de inicio debe de tener una formación teórica que incluya contenidos específicos de psicomotricidad (técnicas de evaluación de psicomotricidad y técnicas de relajación) y materiales relacionados. Una formación también práctica que permita la aplicación de los conocimientos teóricos y una formación personal, ya que como trabajamos con el cuerpo debemos conocerlo antes de utilizarlo en un proceso terapéutico. Normalmente se trabaja con grupos reducidos para poder individualizar las sesiones en la medida de lo posible, que cada paciente conozca su cuerpo, ver sus propias limitaciones y sobre todo desarrollar una capacidad de observación y escucha. Las principales competencias a desarrollar por el terapeuta son:

ANEXOS

Planificación mensual

Cada una de las sesiones se diferencia por la planificación de las actividades y por la presentación de los materiales, así como, si a intervención es individual o grupal. No se trata simplemente de organizar adecuadamente una sesión para conseguir el bienestar de las personas que en ella participan, sino que también se intenta conseguir que estas personas sientan placer y diversión a través del movimiento y del juego. Elementos como la música, harán más amenas las sesiones y, con ello, aumentará la expectativa diaria. También será importante el reconocimiento público de los esfuerzos y logros que se alcanzan.

Durante las sesiones de psicomotricidad se pueden diferenciar varios momentos:

– El “ritual de entrada”. Es el momento de que los participantes se presentan, se saluden, pregunten todas las dudas que tienen, etc. Se realizará en grupo la orientación temporal y espacial, preguntando la fecha en la que nos encontramos, la estación del año, el tiempo o la temperatura que hace ese día en concreto, y recordaremos en que ciudad estamos, la calle en la cual nos encontramos, etc.

– El “contenido principal”. Se realizan los ejercicios que el psicomotricista prepara. Es necesario establecer programas terapéuticos y preventivos que procuren un mayor bienestar físico, mental y social. El objetivo es preparar a las personas para que afronten una vejez con la mejor edad funcional posible, mediante el aprendizaje de estrategias y habilidades psicomotoras, ya que la retrogénesis de éstas, pueden producir modificaciones muy importantes en la organización psicomotriz e interferir en las conductas cognitivas y afectivo

Sociales. El tipo de actividad elegida dependerá de muchos factores (la edad de los participantes, el tipo de patología y las deficiencias que cada una de ellas conlleva). A medida que vaya transcurriendo el tiempo iremos aumentando poco a poco la intensidad de los ejercicios que podrán ser con material, sin material, dirigidas o de juego espontáneo, individuales, por parejas, grupales.

Para el colectivo de las personas mayores se pueden proponer diversas actividades, entre las cuales podemos hacer referencia:

•La gimnasia suave, principalmente, se realiza con el objetivo de tomar conciencia del propio cuerpo. Su trabajo se basa en la sensación y en la relajación, llevando a mover el cuerpo con mayor eficacia y menos esfuerzo. En este apartado es imprescindible tener en cuenta la posición en la que se van a realizar los ejercicios. La posición de pie y la posición de sentado son las que mejor toleran las personas mayores, por ello es aconsejable alternar entre estas dos posiciones.

•La coordinación dinámica de los miembros superiores inferiores se puede trabajar mediante balanceos, rotaciones, movimientos simétricos, movimientos asimétricos, movimientos fraccionados, lanzamientos con las extremidades superiores e inferiores de pelotas.

A diferentes distancias, paso de pelotas de diferentes pesos y texturas por parejas, trabajando la marcha a un mismo ritmo, variando al ritmo de la marcha.

•Para trabajar el esquema corporal, es conveniente dedicar algunos momentos de la sesión a dirigir la atención sobre la localización y el nombre de las distintas partes del cuerpo. Además hay que tener en cuenta que el esquema corporal está integrado por una serie de elementos: coordinación dinámica general y equilibrio, tono y relajación, disociación de movimientos, lateralidad y percepción del propio cuerpo. Éste último es de gran importancia cuando trabajamos con personas mayores, ya que hace referencia a la imagen mental que tenemos de nuestro propio cuerpo, primero estática y después en movimiento, con sus segmentos, sus límites y su relación con el espacio y los objetos.

Para trabajar la estructuración espacial, se pueden utilizar distintos juegos como el interpretar los gestos y desplazamiento del otro, guiar los desplazamientos del compañero, trabajar con las nociones delante-atrás, arriba-abajo, izquierda-derecha, realizar trayectos simples o complejos.

La sesión preparada debe ser flexible, ya que según lo que vaya sucediendo durante la misma, ésta podrá ser modificada.

– Por último, el “ritual de salida” donde se expresará por medio de la conversación o la representación, lo que ha sucedido en el transcurso de la sesión, sentimientos que han podido aflorar, molestias.

Ejemplos de tareas y ejercicios

Iniciamos la sesión de psicomotricidad con:

Fase de calentamiento

Ejercicios suaves de todas las articulaciones, para acostumbrar el cuerpo a la actividad física. Tiempo aproximado: 5-10 minutos. Normalmente los ejercicios del calentamiento se realizan sentado. Realizamos calentamiento de las diferentes partes de nuestro cuerpo. La realizamos sentados iniciando la actividad por las extremidades inferiores, continuamos con las rodillas y cadera, seguimos con el tronco y extremidades superiores.

Continuamos con el trabajo de áreas más específicas. Con una duración aproximada de 40 minutos

– Lateralidad: dominio funcional de un lado del cuerpo.

– Equilibrio: centro de gravedad dentro de la base.

– Coordinación: integración de las distintas partes del cuerpo en un movimiento.

– Esquema corporal: toma de conciencia global de nuestro propio cuerpo.

– Motricidad fina: movimientos que requieren una mayor coordinación motriz, preferentemente manual.

– Orientación espacial: saber orientarse en el plano (cerca, lejos, delante, detrás, al lado, en línea recta, en diagonal, perpendicular, paralelo).

Ejercicio con pelota grande

De pie: Hacia delante y al pecho. Apretarla con las dos manos a la altura del pecho. Girarla alrededor de la cintura Arriba y delante; barriga-rodillas Delante y hacia los lados; arriba y hacia los lados Arriba y detrás de la cabeza. Subir y bajar sólo con una mano «Dibujar» círculos Pasar de una mano a la otra. Tirar, palmada y recoger; botar.

Sentados: Rodar por los muslos, piernas. Tocar con las rodillas / Apretar con las rodillas Levantar con los pies.

Por parejas: Pasar a las manos del compañero, pasar con bote.

Ejercicios con módulos de gomaespuma

Rodar por los muslos; desde el pecho hasta los pies. Delante y al pecho; pecho y hacia arriba Delante y arriba. Mantener arriba y detrás de la cabeza. Mover el palo hacia la derecha y hacia la izquierda como si estuviésemos remando «Barrer»: arrastrar el palo desde delante hacia atrás en el lado derecho/izquierdo.

Ejercicios con aros

Pasar el aro rodando al compañero.

Girarlo como un volante. Acercarlo y alejarlo como un espejo Como si fuese un sombrero Meter un pie / dos pies. Meterse dentro del aro por los pies y sacarlo por la cabeza, y viceversa.

Con los aros junto con una pelota haremos circuitos individualmente de ir botando el balón a la par que rodeamos el círculo sin meternos dentro de él para fomentar la estabilidad y el equilibrio.

Ejercicios con balón

Caminar votando el balón. Caminar con el balón entre las rodillas.

Por parejas: Colocar un balón en la cabeza y caminar hasta el final de la sala sujetando el globo en la cabeza. Colocar el balón entre los hombros/espaldas/caderas de los dos y caminar hasta el final de la sala

En grupo: Dar tantos golpes como se pueda, sin que caiga al suelo el balón.

Ejercicios con telas

Sacudir la tela para “quitarle el polvo”. Doblar la tela por la mitad tantas veces como podamos. Abanicarse con la tela doblada (derecha/izquierda). Enrollar el tela: 1º en un sentido (a lo largo) y después en el otro (a lo ancho).

Ejercicios con pelotas pequeñas

Girar entre las manos la pelota .Apretar la pelota con las puntas de los dedos. Apretar la pelota con toda la mano. Subir un brazo y apretar la pelota. Estirar un brazo hacia delante con la pelota en la mano y llevar la pelota hasta el hombro doblando el codo. Coger la pelota con las dos manos y subir los brazos Enroscar y desenroscar una bombilla». Girar como si fuese el pomo de una puerta. Tirar y recoger con una sola mano.

BIBLIOGRAFÍA

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