Prueba diagnóstica PET/TC

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 8–Agosto 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº8: 279

Autor principal (primer firmante): Marta Gordo Martínez

Fecha recepción: 25 de julio, 2023

Fecha aceptación: 22 de agosto, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(8) 279

Autores:

  1. Marta Gordo Martínez (TSID)
  2. Nerea del Pilar Villalba Sánchez (Enfermera)
  3. José Gilabert Rodríguez (Enfermero)
  4. Elisa García Sierra (Técnico Superior Radioterapia)
  5. Marta Palos Gracia (TCAE)

Introducción

El estudio de imagen PET/TC es el resultado de la combinación de la prueba diagnóstica tomografía por emisión de positrones (PET) que nos da información metabólica y funcional, y de la tomografía computarizada (TC) que nos aporta información anatómica. Esto es todo un avance para obtener un diagnóstico preciso y meticuloso.

El campo mayoritario donde se aplica es en pacientes de oncología, ya que con este estudio se pueden diferenciar lesiones benignas de las malignas, localizar tumores ocultos o poder seleccionar la mejor localización para una biopsia. También tiene otras aplicaciones como por ejemplo para pacientes de neurología y cardiología.

Método

Se realizó una revisión bibliográfica y una exhaustiva búsqueda en las bases de datos principales en ciencias de la salud como son. PubMed, Scielo y Science Direct, utilizando las palabras clave radiofármaco, PET/TC, diagnóstico, FDG.

Resultado

Conozcamos el proceso de un estudio PET/TC.

Primero requiere la preparación específica previa del paciente y se le inyecta el radiofármaco que es indicado para su estudio. El radiofármaco más empleado es la 18Flúor-desoxiglucosa o FDG, que se distribuye por el organismo hasta ir a cumularse en las zonas de mayor actividad de glucosa.

Tras la inyección del paciente hay que esperar entre 30 o 120 minutos (depende del estudio) para comenzar la toma de imágenes en el equipo híbrido. Este tiempo de espera es el necesario para que el radiofármaco se distribuya hacia los “puntos diana” del organismo.

Hay que conocer también los niveles de glucosa en sangre del paciente para poder incluirlo en los datos de la exploración, también el peso y la estatura.

Pasado el tiempo de espera, es muy recomendable que el paciente orine antes de comenzar el estudio. Así se elimina el radiofármaco que comienza a ser expulsado del organismo y que se encuentra acumulado en la vejiga. Esto nos ayudará a conseguir una imagen de mejor calidad, si no en el resultado de la imagen, el equipo habrá captado mucha actividad del radiofármaco en vejiga.

Una vez colocado al paciente en el tablero del equipo, primero se realiza un topograma del área de estudio y comienza la adquisición de imagen de la TC. A continuación, comienza el paso de la adquisición de las imágenes de PET, en las que el equipo detecta la radiación (positrones) que emite el paciente.

Este fenómeno es gracias a la reacción de “producción de pares”, que se da cuando un isótopo radiactivo busca la estabilidad y de su núcleo se desprende un positrón.

Este positrón (carga positiva) choca con uno de los electrones (carga negativa) situado en la corteza del átomo.

Estas dos partículas de cargas opuestas se desintegran y liberan dos fotones gamma de idéntica energía (511Kev cada uno).

Estos fotones son detectados por los cristales de centelleo del equipo PET y según sus coordenadas el software del ordenador determinará su origen.

Para saber este punto de origen y si ese par de fotones gamma pertenecen a la misma desintegración, deben darse tres condiciones:

  1. Según el principio de “conservación de energía”, la energía de cada fotón debe ser de 511Kev.
  2. Deben detectarse dentro de la misma línea de respuesta del receptor, es decir formando un ángulo de 180º.
  3. Producirse al mismo tiempo, detectándose dentro de la misiva ventana de coincidencia.

Una vez terminado el estudio, se fusionan las imágenes obtenidas en TC y en PET consiguiendo un detallado mapa de color de la actividad metabólica y la anatomía correspondiente.

Conclusión

La introducción de este equipo híbrido que obtiene imágenes anatómicas de gran calidad (TC) y de la actividad metabólica precisa y localizada (PET), esto resulta muy útil y beneficioso para emitir un excelente diagnóstico.

Por ello tiene mucha utilidad en el diagnóstico o seguimiento de los pacientes oncológicos, resultando un gran avance ya que ayuda a poder elaborar más efectivo y certero un plan de tratamiento y posteriormente comprobar sus resultados.

Y aunque su adquisición requiere someter al paciente a radiación X del equipo de TC y a la administración de una pequeña dosis de isótopo radiactivo, son mayores los beneficios que se puede obtener con esta prueba que sus posibles riesgos derivados de la radiación.

Bibliografía

  1. Azpeitia J, Puig J, Soler R. Manual para Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear. 1.ª ed. Madrid: Editorial médica Panamericana; 2014.
  2. Gámez C. Tomografía por emisión de positrones (PET/TC): presente y futuro de una nueva técnica de imagen en oncología. Cir Esp [Internet]. 2005 [citado el 19 de julio de 2023];77(3):111–3. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-c irugía-espanola-36-articulo-tomografia -por-emision-positrones-pet- tc–13072262
  3. Gorospe Sarasúa L, Vicente Bártulos A, González Gordaliza C, García Poza J, Lourido García D, Jover Díaz R. PET/CT: aspectos protocolares y controversias legales. Radiología [Internet]. 2008;50(3):207–14. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/ar ticle/pii/S0033833808719660
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