Protocolo de aseo del paciente encamado

INTRODUCCIÓN

La higiene puede denominarse como el conjunto de actividades que se hacen para conservar y aumentar la salud y prevenir enfermedades. Pueden distinguirse dos tipos de higiene: la individual (conjunto de hábitos y normas encaminados a preservar la salud de la persona) y la social (normas que se aplican a la comunidad), y juntas contribuyen a una completa salud.

Autora principal: Rocío Martínez González (TCAE)

Segunda autora: Ana Belén Blanco Cabral (TCAE)

Tercer autor: Roberto Toribio Valbuena (TCAE)

En el entorno sanitario, donde se tiene contacto constante con los enfermos, la higiene constituye la clave que se debe cuidar con todo detalle.

La higiene del paciente recae en el TCAE, ayudado por el celador y con supervisión de la enfermera, y con ella, no sólo conseguimos proporcionar esa higiene necesaria, conocer estado de la piel y grado de movilidad del paciente, sino que además, permite abrir una puerta para profundizar en sus sentimientos, creando un clima de intimidad que favorece la comunicación, su bienestar y mejora su calidad de vida.

Normalmente se hace una vez al día, salvo que sea necesario efectuar algunos lavados parciales durante la jornada.

Palabras clave: funciones TCAE, técnico en cuidados auxiliares de enfermería en aseo encamado, aseo hospitalario, tareas TCAE, aseo paciente encamado.

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OBJETIVOS

  • Mejorar el estado físico y psíquico y la calidad de vida del paciente.
  • Ofrecer hábitos de higiene y estimular la circulación de la sangre.
  • Preservar la integridad de la piel evitando que se produzcan lesiones.
  • Eliminar la suciedad y las células muertas evitando el mal olor y el desarrollo de infecciones.
  • Bajar la temperatura del cuerpo en casos en que el paciente tenga fiebre.

PROCEDIMIENTOS

En primer lugar, tendremos en cuenta varias consideraciones comunes, tales como:

  • Informar y explicar al paciente lo que vamos a hacer, y si es posible, pedirle su colaboración.
  • Evitar corrientes y mantener una temperatura adecuada, alrededor de 22-24 grados.
  • Mantener su intimidad al máximo con biombo o cortinilla, además de procurar no desnudarlo del todo, sino por partes a medida que lavemos cada zona.
  • Mover al paciente suavemente, sobre todo en casos de pacientes más graves.
  • Tener mucho cuidado con dispositivos que el paciente pudiera tener conectados, como sondas, drenajes o sueros.
  • Tener preparado todo el material necesario para actuar lo más rápido posible.

PROTOCOLO

Con las manos limpias, se prepara el material de aseo y la ropa del paciente y de la cama en un carro.

Entre el material necesario para el aseo general, incluiremos siempre:

• Guantes desechables.

• Palangana que llenaremos antes del aseo con agua templada.

• Esponjas jabonosas.

• Toallas grandes y de lavabo.

• Ropa limpia, tanto para paciente como para la cama.

• Crema hidratante y colonia.

• Bolsa de desechos.

• Cuña o botella

Dependiendo de zonas específicas o particularidades del paciente, se debe incluir material adicional.

Procedimiento del aseo general

  • Siguiendo con los protocolos, comunicaremos al paciente lo que vamos a hacer y preservamos intimidad con biombo o cortinilla.
  • Frenamos la cama y la ponemos a nuestra altura adecuada.
  • Ponemos guantes.
  • Colocamos al paciente en decúbito supino.
  • Mojamos esponjas y escurrimos bien para no mojar la cama, empezamos por la cara, sólo con agua, la zona de los ojos se lavará desde la zona del lagrimal hacia fuera, seguimos con nariz, boca y cara (también se podrían utilizar gasas, que tiraremos a la basura después de cada zona) y después, secamos con ligeros toques.
  • Seguidamente, retiramos pijama o camisón en la zona de arriba y lavamos orejas, cuello y hombros con esponja jabonosa bien escurrida, torso, brazo, antebrazo y mano (zona interdigital) y por último la axila, que es lo más sucio junto con la región submamaria. Secamos bien y nuestro compañero hará lo mismo desde su lado. Tapamos con una toalla al paciente.
  • Descubrimos zona abdominal y jabonamos insistiendo en zona ombligo y bajamos a zona púbica, aclaramos y secamos muy bien, sobre todo ombligo, y reservamos la toalla, porque ahora podremos cubrir al paciente con la sábana de abajo hacia arriba para seguir con los miembros inferiores.
  • Cambiaremos el agua si fuera necesario y lavamos cada extremidad descendiendo desde ingles a pies (especial cuidado en zona interdigital), mejor con las piernas flexionadas, si fuera posible, para continuar luego con el lavado genital, aclaramos y escurrimos nuevamente.
  • Para el lavado genital, aunque haya empapadores o entremetida, es mejor poner una cuña para que el agua escurra abundantemente. Si la paciente es una mujer, se lavará la zona con una esponja jabonosa de arriba hacia abajo, limpiando minuciosamente labios y meato urinario y se seca todo cuidadosamente con una toalla pequeña. Si el paciente es un varón, se usará una esponja jabonosa retirando el prepucio para poder lavar bien el glande y el surco balanoprepucial, aclararemos bien todo, secaremos y colocaremos el prepucio nuevamente. En ambos casos, la esponja se desecha.
  • A continuación, colocamos al paciente en decúbito lateral, y procedemos al lavado de espalda, cuello, glúteos (especial atención en pliegue interglúteo) y región anal. El TCAE que realice el lavado será el contrario al paciente y después del secado, se puede aprovechar para echar crema hidratante.
  • Una vez acabado el aseo, se procederá a enrollar la sábana entremetida, en caso de llevarla y la bajera, hacia el centro de la cama, longitudinalmente, para que sea más fácil sacarla por el otro lado e ir colocando la ropa limpia a su vez. Con el paciente en decúbito supino, terminaremos de echar crema en torso y abdomen y acabaremos de vestir la cama con la ropa limpia. Pondremos camisón o pijama, peinamos y echamos colonia si el paciente quiere y le dejamos en una posición en la que se encuentre cómodo.
  • Dejamos todo recogido en el carro, nos quitamos los guates e higienizamos las manos

En los aseos, es cuando mejor se puede observar el estado de la piel y si existen rojeces o zonas de presión en las zonas más susceptibles a úlceras por presión y en caso de que las hubiera, curarlas.

Procedimiento del aseo bucal

Se proporcionará al paciente un aseo bucal después de cada comida y cuando sea necesario.

Material necesario:

• Guantes desechables

• Toalla lavabo

• Cepillo de dientes o torunda

• Pasta o solución antiséptica

• Vaselina, vaso con agua

• Batea

Con las manos limpias se prepara todo el material y saludamos al paciente antes de explicar el procedimiento y pedir colaboración.

1. Higienizamos las manos y preservamos intimidad

2. Frenamos cama y subimos a altura adecuada

3. Elevamos cabecero a semisentado o girando la cabeza y cubrimos el embozo con la toalla.

4. Nos ponemos guantes.

5. Cepillamos o frotamos con la torunda, suavemente y de arriba abajo, incluyendo lengua.

6. Le damos vaso con agua para que se enjuague si puede y recogemos el agua con la batea.

7. Secamos y aplicamos la vaselina en los labios.

8. Recogemos todo y quitamos guantes.

9. Acomodamos al paciente e higienizamos manos antes e irnos.

10. Si el paciente usara dentadura postiza extraíble, la sumergiremos previamente en una solución de clorhexidina durante 10-15 min y después de aclararla, se la colocaremos.

Procedimiento de aseo del cabello

Se realizará una vez por semana como mínimo. Material necesario:

• Guantes desechables

• Lavacabezas

• Toallas

• Algodón

• Jarra de agua caliente

• Champú

• Peine o cepillo

• Secador, si fuera necesario

Con las manos limpias, se preparará todo el material en el carro y se procederá de la siguiente forma:

1. Saludar e informar al paciente e higienizar manos.

2. Preservar intimidad y preparar cama.

3. Poner guantes.

4. Retirar el cabecero de la cama si se puede, y colocar al paciente en decúbito supino con la cabeza en hiperextensión.

5. Retirar la ropa del paciente para dejar el torso al descubierto y colocar toalla.

6. Colocamos el lavacabezas y dos algodones en los oídos.

7. Echamos un poco agua sobre la cabeza para mojarla sin exceso y aplicamos el champú, masajeando el cuero cabelludo.

8. Aclaramos y aplicamos un segundo champú.

9. Aclaramos con abundante agua.

10. Secamos muy bien con una toalla y con secador si fuera necesario y peinamos.

11. Recogemos todo el material al carro.

12. Quitamos guantes y acomodamos al paciente.

13. Si no disponemos de lavacabezas, usaremos una palangana u otra cosa que nos sirva.

BIBLIOGRAFÍA

  • Higiene y cuidados de la piel. Servicio andaluz de Salud, Consejería de Salud AGS de sur de Córdoba 2019
  • Cuidados básicos del enfermo en su domicilio. Baño en personas encamadas. Hospital Infanta Margarita
  • Protocolo de higiene personal del paciente. Hospital de Jove, mayo 2014
  • Actualización de los cuidados de enfermería al paciente encamado. Biblioteca Unirioja 2017
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