Protectores gonadales

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 5–Mayo 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 5: 778

Autor principal (primer firmante): Antonio Luis González Cuesta

Fecha recepción: 24/04/2024

Fecha aceptación: 21/05/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(5): 778

Autores:

Antonio Luis González Cuesta (TCAE)

Natalia Guinda Trallero (TCAE)

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Andreea Daniela Rosu Judele (DUE)

Leticia Colás Carmelona (TCAE)

Corina Barbu (DUE)

Noemí Tirado Mateo (TCAE)

Categoría: DUE Y TCAE

Palabras clave: protector gonadal, exposición a radiación ionizante, gónadas, ovarios, testículos, protector estándar, protector pélvico, protector pediátrico.

Introducción

En el ámbito de la Medicina diagnóstica y terapéutica, la exposición a la radiación ionizante es una herramienta indispensable para obtener imágenes del interior del cuerpo humano y tratar diversas enfermedades. Sin embargo, esta exposición, si no se maneja adecuadamente, puede conllevar riesgos para la salud, especialmente para los órganos reproductivos.

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Es aquí donde entran en juego los protectores gonadales, escudos de plomo que se colocan sobre los testículos y los ovarios para minimizar la dosis de radiación recibida por estas estructuras sensibles.

Anatomía y función gonadal

Los testículos, ubicados en el saco escrotal, son las glándulas sexuales masculinas responsables de la producción de espermatozoides y testosterona, la hormona masculina esencial para el desarrollo sexual masculino, la función reproductiva y la salud general.

Los ovarios, situados en la cavidad pélvica femenina, son las glándulas sexuales femeninas encargadas de la producción de óvulos y estrógeno y progesterona, hormonas femeninas cruciales para el ciclo menstrual, la fertilidad y el embarazo.

Efectos de la radiación en las gónadas

La exposición a la radiación ionizante puede tener efectos perjudiciales en las gónadas, tanto agudos como a largo plazo. Los efectos agudos, como la esterilidad temporal o permanente, son poco frecuentes y generalmente se observan con dosis elevadas de radiación.

Sin embargo, los efectos a largo plazo, como el aumento del riesgo de cáncer testicular u ovárico, son más preocupantes, especialmente en pacientes jóvenes y en niños.

Necesidad de protección gonadal

La protección de las gónadas durante los procedimientos médicos con radiación es fundamental para minimizar el riesgo de estos efectos adversos. En este contexto, los protectores gonadales desempeñan un papel crucial.

Fabricados con materiales densos como el plomo, estos escudos bloquean la radiación dispersa, reduciendo significativamente la dosis recibida por los testículos y los ovarios.

Tipos de protectores gonadales

Existen diversos tipos de protectores gonadales adaptados a las diferentes necesidades y anatomías:

  • Protectores estándar: Son los más comunes y se utilizan en procedimientos como radiografías, tomografías computarizadas y fluoroscopias. Suelen estar hechos de plomo flexible y se ajustan al cuerpo del paciente mediante velcros o correas.
  • Protectores pélvicos: Diseñados específicamente para proteger los órganos reproductivos femeninos durante procedimientos como radiografías de pelvis o colonoscopias. Suelen tener forma de cuña o escudo y se colocan entre la vagina y el recto.
  • Protectores pediátricos: Adaptados a la anatomía infantil, son más pequeños y ligeros que los protectores estándar. Algunos modelos incorporan diseños llamativos para minimizar la ansiedad en los niños.

Elección del protector gonadal adecuado

La elección del protector gonadal adecuado depende de varios factores, como el tipo de procedimiento, la anatomía del paciente, la edad y el sexo. El personal médico, generalmente un radiólogo o un técnico de radiología, será responsable de seleccionar el protector apropiado y colocarlo correctamente durante el procedimiento.

Eficacia de los protectores gonadales

La eficacia de los protectores gonadales para reducir la dosis de radiación a las gónadas es muy alta. En estudios que han evaluado su uso en diferentes procedimientos, se ha observado una reducción de la dosis de hasta el 99%.

Esta reducción significativa de la exposición a la radiación minimiza considerablemente el riesgo de efectos adversos en los órganos reproductivos.

Consideraciones adicionales

En algunos casos, el uso de protectores gonadales puede no ser posible o estar contraindicado. Por ejemplo, en pacientes con obesidad mórbida o en procedimientos que requieren un acceso directo a la región pélvica. En estas situaciones, el equipo médico tomará medidas alternativas para minimizar la exposición a la radiación, como el uso de colimadores o la administración de medicamentos protectores.

Conclusión

Los protectores gonadales son herramientas esenciales para la protección de las gónadas durante los procedimientos médicos con radiación. Su uso adecuado permite minimizar el riesgo de efectos adversos en los órganos reproductivos, preservando la salud y la fertilidad de los pacientes.

El personal médico, en colaboración con el paciente, seleccionará el protector adecuado y garantizará su correcta colocación para garantizar una protección óptima.

Bibliografía

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  2. https://www. scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttex t&pid=S0717-93082020000200040
  3. https://www.stjude.org/content/dam/es_LA/share d/www/do-you-know-spanish/di- gonagal-fetal-shielding-spa.pdf
  4. https://www.sepr.es/preguntale-a-la-sepr/info- general/a-partir-de-que-edad-la-protec cion- gonadal-no-es-necesaria