Proceso de Atención de Enfermería en un paciente con trastorno bipolar

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 5–Mayo 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº5: 57

Autor principal (primer firmante): Bárbara Hernández Artal

Fecha recepción: 11 de Abril, 2021

Fecha aceptación: 5 de Mayo, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(5): 57

Autores:

  • Bárbara Hernández Artal (Autora Principal): Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa Zaragoza.
  • Hernando Antonio Guarin Duque: Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet Zaragoza. Máster en Salud Pública por la Universidad de Zaragoza.
  • Sara Andrés Rueda: Enfermera en Centro de Salud Parque Goya Zaragoza. Máster en iniciación a la investigación en ciencias de la Enfermería por la Universidad de Zaragoza.
  • Beatriz Pablo Navarro: Enfermera en Hospital Materno Infantil Miguel Servet Zaragoza. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza.
  • Eliana Barrientos Jaramillo: Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. Máster en Salud Pública por la Universidad de Zaragoza.
  • Gema Bermúdez Moreno: Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa Zaragoza. Máster Oficial en Gerontología social. Longevidad, salud, calidad por la Universidad de Jaén. Máster en farmacoterapia para Enfermería Universidad de Valencia.

Resumen

Se procede a la realización de un proceso de Enfermería de un paciente de 20 años, que reingresa en centro institucionalizado procedente de la Unidad de Corta Estancia (UCE) de Psiquiatría habiendo finalizado el periodo de hospitalización tras el primer debut de un Trastorno Esquizoafectivo tipo Bipolar.

Metodología

Se ha usado la Valoración de los patrones funcionales de Marjory Gordon, el libro de Diagnósticos NANDA, la Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC) y la Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC).

Resultados

Se ha trabajado con el Dx (diagnóstico) de Enfermería Gestión Ineficaz de la propia salud como problema principal con la finalidad de proporcionar una buena Educación Sanitaria como base para que el paciente pueda alcanzar su máxima autonomía, reduciendo los factores de riesgo y aumentando los recursos disponibles para alcanzar los objetivos de salud. Se han llevado a cabo las intervenciones precisas para la adquisición por parte del paciente de los conocimientos necesarios obteniendo un resultado favorable en cuanto a autonomía personal con respecto a la situación previa al ingreso.

Palabras clave

Enfermería, Atención de Enfermería, Esquizoafectivo, Procesos de Enfermería, Educación en Salud

Introducción

Los trastornos de salud mental son un problema de salud cada vez más serio en la sociedad. Representan un elevado coste económico y social, que influye directa e indirectamente en el enfermo, en su entorno y en la sociedad en general (1). A pesar de que el concepto de enfermo mental ha evolucionado en los últimos años, este tipo de pacientes a menudo siguen siendo etiquetados como “locos”, “peligrosos”, “psicópatas”. Estos prejuicios derivan en una discriminación en el trato social y en el mundo laboral que afectan en el desarrollo de una vida habitual de estas personas (2).

Es importante incidir en que una de las competencias del personal de Enfermería en cuanto a la Educación Sanitaria, es la de sensibilizar a la población con respecto a las personas con problemas de salud mental e intentar concienciar de la importancia que tiene evitar la exclusión social de estos enfermos y a la vez fomentar su independencia y autonomía (3).

En este caso vamos a centrarnos en una de las alteraciones mentales más frecuentes hoy en día como es el Trastorno Esquizoafectivo. Es un trastorno mental grave e incapacitante que afecta a más de 11 millones de personas a nivel mundial, representando aproximadamente el 20% de las hospitalizaciones psiquiátricas (4).

Habitualmente debuta entre los 20-30 años, aunque en algunas ocasiones puede darse en la infancia o en la adultez tardía. Afecta con la misma frecuencia a ambos sexos (5). Se clasifica en dos subgrupos, por un lado el Trastorno Esquizoafectivo tipo Bipolar, cuando el trastorno incluye un episodio maníaco o mixto, y por otro el Trastorno Esquizoafectivo tipo Depresivo, si el trastorno únicamente incluye episodios depresivos mayores (6)

Este trastorno se caracteriza por episodios habituales de alteraciones del ánimo y psicosis, pudiendo ocurrir de manera conjunta o de manera aislada (7). Se entiende como psicosis al conjunto de síntomas que implican un distanciamiento de la realidad como alucinaciones, sensaciones extrañas, desorganización de la conducta, desorden del pensamiento… Por lo tanto, es un trastorno que afecta a aspectos fundamentales del funcionamiento mental como son el concepto de la realidad y de las propias emociones (8).

La denominación esquizoafectiva se origina en 1933 por el Dr. J. Kasanin, que se basó en la descripción de nueve pacientes con psicosis de inicio repentino y cuadro atípico, de diagnóstico diferencial difícil que podría denominarse como esquizofrénico o afectivo. Estos pacientes tenían entre 20 y 30 años, normalmente precedidos por un estado de depresión latente con algún antecedente de evento vital estresante significativo que actuó como desencadenante de la psicosis. Fue entonces cuando Kasanin denominó “Psicosis esquizoafectiva” como grupo homogéneo, que comparte características de la esquizofrenia y de la psicosis maníaco-depresiva (9).

Hoy en día se desconoce la causa biológica de este trastorno, pero existen varias hipótesis que apuntan a una desregularización entre varios sistemas neurotransmisores (8). Posiblemente, el conjunto de factores genéticos o hereditarios que alteran la neurotransmisión cerebral, junto con factores desencadenantes como pueden ser familiares, farmacológicos, consumo de tóxicos… (7)

El inicio de la enfermedad puede presentarse con aislamiento social, pérdida de interés en los estudios o trabajo, disminución del rendimiento general y alteraciones en el comportamiento. La aparición de conductas extrañas, son las correspondientes a la fase activa y son las que permiten detectar la enfermedad. Para el diagnóstico hay que basarse en los síntomas presentes, su duración y las consecuencias que éstos producen en la vida del paciente. A su vez, se realizan estudios complementarios como pueden ser imágenes cerebrales, analíticas de sangre y orina… para descartar otro tipo de enfermedades que pudiesen explicar el cuadro clínico (8).

Existen cuatro criterios que deben cumplirse para realizar el diagnóstico, para cumplirlos, las características principales deben presentarse dentro de un único periodo continuo de enfermedad. La fase activa finaliza cuando el sujeto ha estado totalmente recuperado durante un periodo de tiempo significativo y ya no existe ningún síntoma del trastorno (7).

En cuanto al tratamiento, lo más común es una combinación entre farmacología y terapia rehabilitadora como mejor opción para la recuperación de la autonomía del paciente. Hay que remarcar la importancia de una atención disciplinar con otros profesionales de la salud, así como un plan de intervención individualizado y adaptado a cada paciente que incluya la integración de la persona en la sociedad para conseguir la máxima calidad de vida (8).

El papel de Enfermería es fundamental en el proceso de aprendizaje del manejo de a enfermedad, ya que las intervenciones biopsicosociales que pueden realizarse, engloban una serie de medidas encaminadas a minimizar la vulnerabilidad del paciente ante las situaciones estresantes, facilitando los procesos de recuperación, forzando su adaptación y funcionamiento familiar, social, y formativo-laboral, así como aumentando los recursos necesarios para hacer frente a los conflictos mediante mecanismos de defensa. Estas intervenciones pueden centralizarse en la prevención de recaídas, la adquisición de habilidades sociales, y el funcionamiento social y laboral (10).

Por ello, se desarrolla un plan de cuidados de un paciente diagnosticado de Trastorno Esquizoafectivo tipo Bipolar incluyendo las intervenciones de Enfermería posibles para favorecer y acompañar a la persona en el camino de conseguir la máxima autonomía y calidad de vida (10).

Objetivos

Objetivo general

Desarrollar un caso clínico – proceso de Enfermería basado en la valoración por patrones funcionales de M. Gordon.

Objetivos específicos

  • Remarcar la importancia que tiene la rehabilitación psicosocial en pacientes con Trastorno Esquizoafectivo
  • Destacar la labor de Enfermería en la rehabilitación psicosocial

Metodología

Se han consultado revistas y guías de Salud Mental, bases de datos en Internet (Scielo, PubMed…).

 Para buscar las palabras clave se han usado los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS), lo que ha permitido seleccionar la información necesaria. Además, se han empleado operadores booleanos, como OR (Enfermería OR trastorno esquizoafectivo) y AND (Enfermería AND trastorno esquizoafectivo), para centralizar la búsqueda relacionando términos entre sí.

Los criterios de inclusión han sido: artículos en castellano, completos, gratuitos y que hubieran sido publicados entre 2006 y 2016. Los criterios de exclusión han sido: artículos que no tuvieran una base científica.

La estructuración de los datos se realiza a través de la valoración por patrones funcionales de Marjory Gordon (M.G.). Este tipo de valoración contempla al paciente de forma holística y recoge toda la información necesaria del paciente, familia y entorno, analizando cada uno de los aspectos de salud que afectan al individuo.

Para la elaboración del caso se empleó la Taxonomía enfermera NANDA Internacional, la Clasificación de resultados de Enfermería (NOC) y la Clasificación de intervenciones de Enfermería (NIC).

Resultados

Como problema principal se identifica una gestión ineficaz de la propia salud por una falta de conocimientos y afrontamiento. Para intentar aumentar los conocimientos y favorecer la autonomía se planifican sesiones con el paciente que le ayuden a seguir con las recomendaciones pautadas de una manera adecuada.

El Trastorno Esquizoafectivo no afecta solamente a la persona que lo padece, si no que todo el entorno del usuario se ve involucrado, produciéndose cambios dependiendo del punto en el que se encuentre la enfermedad.

Los programas de cuidados dirigidos a enfermos de salud mental, están orientados a mantener la máxima autonomía posible del paciente.

Debido al crecimiento del número de casos, la salud mental precisa cada vez más recursos, más profesionales especializados y más investigaciones encaminadas a la prevención de la aparición de la enfermedad y a mejorar los tratamientos disponibles.

Como profesionales de Enfermería, es necesario prestar cuidados lo más completos posibles, valorando al paciente de una forma global y orientando nuestras intervenciones a conseguir que el paciente pueda llevar una vida lo más normalizada posible.

Bibliografía

  1. Asociación psiquiátrica de América Latina y Asociación psiquiátrica Mexicana. Guía basada en la evidencia de la Asociación Psiquiátrica de América Latina y de la Asociación Psiquiátrica Mexicana para el tratamiento del paciente con esquizofrenia. Salud Ment. 2017; 37(1):1–120.
  2. Medina Rodríguez AM, Mendoza Jiménez RP, Hernández Santana C, Acosta Artiles FJ. Plan de cuidados de Enfermería a una paciente con esquizofrenia y una baja autoestima crónica. Rev Enf Doc [Internet]. 2016 [consultado 18 Mar 2021]; 1(102): 45-51.
    Disponible en: http://www.revista Enfermeríadocente.es/ index.php/ENDO/article/ vie w/13/pdf_10
  3. Organización Mundial de la Salud. Plan de Acción sobre Salud Mental 2013-2020. Ginebra: Ediciones de la OMS, Organización Mundial de la Salud; 2013.
  4. Marneros A. Trastorno esquizoafectivo: una realidad clínica y una controversia teórica. El desarrollo de un concepto. En: Benabarre Hernández A, director. Trastornos esquizoafectivos. 2ª ed. Madrid: Panamericana; 2017. p. 2-17.0
  5. American Psychiatric Association. DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana; 2017.
  6. Martín Rivera A, Hernando Martínez MF. Enfermería en Salud Mental. Madrid: CTO Editorial; 2017.
  7. Mora Juan L, Ibáñez Bautista N. Cómo influye el grado de información en la adherencia al tratamiento en pacientes psiquiátricos. Rev Fund Psico. 2019; 1(2): 15-23.
  8. Benabarre A. Manual para pacientes con trastorno esquizoafectivo. 1ª ed. Madrid: Entheos; 2012.
  9. Lermanda VS, Dagmar Holmgren G, Francisca Soto-Aguilar B, Fuad Sapag S. Trastorno esquizoafectivo: ¿Cuánto de esquizofrenia? ¿Cuánto de bipolar?. Rev Chil Neuro-Psiquiat [Internet]. 2017 [consultado 21 Mar 2021]; vol 51(1): 46-60.
    Disponible en: http://www.scielo.cl/ scielo.php?script=sci_arttext&pid= S0717- 9227201300010000729
  10. Ministerio de Ciencia e Innovación. Guía de Práctica Clínica de Intervenciones Psicosociales en el Trastorno Mental Grave. Madrid: Arpirelieve; 2019.
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