Proceso de atención de Enfermería en parasitosis

Revisión bibliográfica de parasitosis

PARASITOSIS

Las parasitosis intestinales son infestaciones producidas por parásitos cuyo hábitat natural es el aparato digestivo de las personas y animales. Tienen distribución mundial, aunque están estrechamente ligadas a la pobreza y a las malas condiciones higiénico-sanitarias, por lo que aparecen más frecuentemente en países subdesarrollados.

PARÁSITO

Ser vivo que durante una parte o la totalidad de su vida se aloja y/o se alimenta a expensas de otro ser vivo, generalmente de diferente especie y de mayor tamaño (huésped u hospedero).

Autora: Lcda. Esthela Carolina Hidalgo Tapia Mgt.

EPIDEMIOLOGÍA

La parasitosis intestinal es un problema de salud muy importante en países preindustriales como Ecuador.

En Ecuador, en el año 2014 se realizó un estudio para detectar la prevalencia de parasitismo intestinal, con una población de 1 568 habitantes de 12 comunidades en cinco provincias hace de este estudio el más amplio de todos los que se han ocupado de parasitosis intestinales en Ecuador.

Incidencia y la frecuencia con que se encontraron los organismos en cada una de las tres regiones muestreadas en Ecuador.

Ver: Anexos – Proceso de atención de Enfermería en parasitosis, al final del artículo

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FACTORES DE RIESGO

La complejidad de los factores epidemiológicos que condicionan las parasitosis y la dificultad para controlarlos, determinan que las infecciones parasitarias   estén tan ampliamente difundidas y que su prevalencia sea en la actualidad similar, en muchas regiones del mundo, a la que existía hace cincuenta años.  Los factores que las condicionan son:

Contaminación fecal: la contaminación fecal del suelo y el agua es el factor más importante en la diseminación de las parasitosis intestinales.

Suelo: Los elementos parasitarios pueden llegar al suelo de diversas formas:

  • Defecación directa, o a través de letrinas peri-domiciliarias.
  • Utilización de residuos no tratados para el relleno de terrenos.
  • Utilización de heces como abono de vegetales.
  • Uso de aguas servidas para riego.
  • Defecación de animales
  • Utilización de turba de río como fertilizante.
  • El hombre elimina con las heces las formas no infectantes como huevos o larvas que deberán pasar por distintos procesos madurativos que suceden en el suelo para transformarse en infectantes.
  • En otras ocasiones el suelo sirve de vehículo como ocurre con Enterovirus vermiculares, Taenia sp., Hymenolepis nana, los quistes de protozoos como Giardia lamblia, Entamoeba histolytica.

Agua: La importancia del agua en la diseminación de las parasitosis es ser un vehículo de transmisión y permitir la supervivencia de las formas infectantes. El agua se contamina de diversas maneras:

  • Por medio de las heces humanas y de animales.
  • Por destrucción de redes cloacales
  • Por arrastre de elementos parasitarios de los suelos contaminados a través de las lluvias y de las inundaciones.

Condiciones ambientales: La humedad, temperatura, lluvias, vegetación, latitud, altura, etc. de un área geográfica determinada pueden favorecer o no el desarrollo de los parásitos, la existencia de vectores biológicos (vinchucas, anófeles, flebótomo), vectores mecánicos (moscas y cucarachas) o reservorios animales establecen la distribución de muchas parasitosis.

Vida rural: La ausencia de letrinas en las zonas rurales es el factor predominante para la alta prevalencia de parasitosis intestinales en esas zonas. La costumbre de no usar zapatos y tener contacto   con   aguas, condicionan   la   presencia   de   un cinariasis y esquistosomiasis, ya que se transmiten a través de la piel. La exposición a picaduras de insectos favorece la infección por parásitos transmitidos por ellos como la malaria y mal de Chagas.

Deficiencias de higiene y educación: la mala higiene personal y la ausencia de conocimientos sobre transmisión y prevención de las enfermedades parasitarias, son factores que favorecen su presencia. Está establecido que, en un mismo país, los grupos de población que presentan estas deficiencias tienen prevalencia más alta de parasitismo; estos grupos son los de nivel socio económico inferior, que a la vez habitan zonas con deficiente saneamiento ambiental.

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Costumbres alimenticias: La ingestión de carnes crudas o mal cocidas permite la infección por Tenias, Toxoplasma gondii y Trichinella spiralis. La ingestión de pescado, cangrejos, langostas, en condiciones de cocción deficiente, es el factor indispensable para que se adquiera cestoidiasis y otras parasitosis por trematodes.

CLASIFICACIÓN

Ver: Anexos – Proceso de atención de Enfermería en parasitosis, al final del artículo

CLÍNICA – DIAGNÓSTICO – TRATAMIENTO – PREVENCIÓN

GIARDIASIS (GIARDIA INTESTINALIS: G. LAMBLIA Y G. DUODENALIS)

Clínica: La sintomatología puede ser muy variada:

  1. asintomático: más frecuente en niños de áreas endémicas;
  2. giardiasis aguda: diarrea acuosa que puede cambiar sus características a esteatorreicas, deposiciones muy fétidas, distensión abdominal con dolor y pérdida de peso; y
  3. giardiasis crónica: sintomatología subaguda y asocia signos de malabsorción, desnutrición y anemia.

Diagnóstico: Determinación de quistes en materia fecal o de trofozoítos en el cuadro agudo con deposiciones acuosas. Es importante recoger muestras seriadas en días alternos, pues la eliminación es irregular y aumenta la rentabilidad diagnóstica. En el caso de pacientes que presentan sintomatología persistente y estudio de heces negativo se recomienda realización de ELISA en heces.

Tratamiento y prevención: El porcentaje de resistencia de Giardia a metronidazol está aumentando, por lo que es necesario conocer alternativas eficaces. Es importante extremar las medidas que controlen la contaminación fecal de aguas, así como la ingesta de alimentos y bebidas en condiciones dudosas en viajes a zonas endémicas. (2)

AMEBIASIS (ENTAMOEBA HISTOLYTICA/DISPAR)

Clínica: Muy variada, desde formas asintomáticas hasta cuadros fulminantes:

  1. Amebiasis asintomática: representa el 90% del total.
  2. Amebiasis intestinal invasora aguda o colitis amebiana disentérica: gran número de deposiciones con contenido mucoso y hemático, tenesmo franco, con volumen de la deposición muy abundante en un principio y casi inexistente posteriormente, dolor abdominal importante, tipo cólico. En casos de pacientes desnutridos o inmunodeprimidos pueden presentarse casos de colitis amebiana fulminante, perforación y formación de amebomas con cuadros de obstrucción intestinal asociados.
  3. Amebiasis intestinal invasora crónica o colitis amebiana no disentérica: dolor abdominal tipo cólico con cambio del ritmo intestinal, intercalando periodos de estreñimiento con deposiciones diarreicas, tenesmo leve, sensación de plenitud posprandial, náuseas, distensión abdominal, meteorismo y borborigmos.

Diagnóstico Mediante visualización de quistes en materia fecal o de trofozoítos en cuadro agudo con deposiciones acuosas. Para diferenciar E. histolytica, ameba patógena, de E. dispar, ameba no patógena que no precisa tratamiento, es necesario una PCR-RT, prueba que solo puede realizarse en algunos en centros especializados.

Tratamiento y prevención: El portador asintomático tiene un papel fundamental en la perpetuación de la endemia; la amebiasis intestinal tiene, además, tendencia familiar y predominio en grupos hacinados, por lo que resulta fundamental extremar las medidas de higiene personal y comunitarias.

CRIPTOSPORIDIASIS (CRYPTOSPORIDIUM)

Clínica Muy variada. a) Asintomática; b) forma intestinal: cuadro de deposiciones diarreicas acuosas con dolor abdominal, fiebre, náuseas, vómitos y signos de deshidratación y pérdida de peso, autolimitado y frecuente en niños en epidemias relacionadas con guarderías o piscinas. Puede ser más prolongado en pacientes con inmunodepresión; c) forma extraintestinal: en inmunodeprimidos (SIDA) con afectación de sistema respiratorio, hepatitis, artritis reactivas y afectación ocular.

Diagnóstico: Mediante visualización de oocitos en materia fecal. También se utiliza frecuentemente técnicas de EIA en muestra fecal con alta sensibilidad y especificidad.

Tratamiento y prevención: Medidas de soporte: reposición de líquidos y electrolitos y, en casos graves, fluidoterapia intravenosa y/o terapias nutricionales. En pacientes inmunodeprimidos se asocia tratamiento antibiótico (véase tabla II). En pacientes con SIDA, la terapia antirretroviral consigue mejoría en el estatus inmune y acortar la sintomatología. Es fundamental incrementar las medidas de higiene para evitar la transmisión fecal-oral y limitar el uso de piscinas en pacientes con diarrea.

OXIURIASIS (ENTEROBIUS VERMICULARIS)

Clínica: Mucho más habitual en niños que en adultos, frecuentemente asintomática. Síntomas por acción mecánica (prurito o sensación de cuerpo extraño), invasión genital (vulvovaginitis), despertares nocturnos, sobreinfección secundaria a excoriaciones por rascado, dolor abdominal que en ocasiones puede ser recurrente, localizarse en fosa iliaca derecha (FID) y simular apendicitis aguda. No está demostrada su relación con síntomas que tradicionalmente se relacionan con oxiuriasis como bruxismo, enuresis nocturna o prurito nasal.

Diagnóstico

  • Test de Graham: uso de cinta adhesiva transparente por la mañana antes de defecación o lavado. Visualiza los huevos depositados por la hembra en zona perianal.
  • Visualización directa del gusano adulto en la exploración anal o vaginal.

Tratamiento y prevención: Los huevos son muy resistentes si persiste adecuado nivel de humedad, por lo que puede permanecer largo tiempo en la ropa. Es necesario extremar las medidas de higiene de inodoros, manos y uñas y lavar con agua caliente y lejía la ropa de cama, pijamas y toallas. Es necesario el tratamiento de todos los miembros de la familia ante la posibilidad de perpetuación de la infección.

TRICOCEFALOSIS (TRICHURIS TRICHIURA)

Clínica: Depende del grado de parasitación: desde asintomática, pasando por dolor cólico y deposiciones diarreicas ocasionales, hasta cuadros disenteriformes con deposiciones muco-sanguinolentas (en pacientes inmunodeprimidos) y prolapso rectal.

Diagnóstico: Identificación de huevos en materia fecal. En casos graves, plantear el diagnóstico diferencial con amebiasis, disentería bacilar y colitis ulcerosa.

Tratamiento y prevención: Extremar medidas de higiene personal, adecuada eliminación de excretas, utilización de agua potable y correcto lavado de alimentos. Vigilancia de los juegos con arena de niños en parques, lavar manos.

ASCARIOSIS (ÁSCARIS LUMBRICOIDES)

Clínica

  • Digestiva: dolor abdominal difuso (por irritación mecánica) y menos frecuentemente meteorismo, vómitos y diarrea.
    • Respiratorio: desde sintomatología inespecífica hasta síndrome de Löeffler (cuadro respiratorio agudo con fiebre de varios días, tos y expectoración abundantes y signos de condensación pulmonar transitoria, consecuencia del paso pulmonar de las larvas y una respuesta de hipersensibilidad asociada).
    • Otras: anorexia, malnutrición, obstrucción intestinal, absceso hepático.

Diagnóstico Hallazgo del parásito o sus huevos en materia fecal o de las larvas en esputo o material gástrico si coincide con fase pulmonar.

Tratamiento y prevención: Mismas medidas que para tricocefalosis.

ANQUILOSTOMIASIS O UNCINARIASIS (ANCYLOSTOMA DUODENAL E Y NECATOR AMERICANUS)

Clínica

  • Piel: “síndrome de Larva Migrans Cutánea”: dermatitis pruriginosa, transitoria y recurrente en pies y zonas interdigitales, donde penetran y se desplazan hasta alcanzar el sistema circulatorio.
  • Respiratoria: desde síntomas inespecíficos a síndrome de Löeffler (ver ascariosis).
  • Digestiva: dolor epigástrico, náuseas, pirosis y diarrea ocasionalmente.
  • Síndrome anémico.

Diagnóstico: Hallazgo de huevos del parásito en materia fecal. Clínico: área endémica + síntomas cutáneos y pulmonares + anemia + contacto con tierra.

Tratamiento y prevención: Al tratamiento etiológico hay que añadir el de la anemia, que puede llegar a ser muy severa. Alas medidas de tipo preventivo habituales (uso de letrinas y zapatos, saneamiento ambiental y educación poblacional) se unen actualmente tratamiento comunitario en zonas de alta endemia.

  • ESTRONGILOIDIASIS (STRONGYLOIDES STERCORALIS) Clínica: En general depende del estado inmunitario del paciente.
  • Piel: “síndrome de Larva Currens”: dermatitis pruriginosa por el paso transcutáneo de la larva y el recorrido realizado hasta llegar a circulación sistémica.
  • Respiratorio: suele provocar sintomatología menor como tos y expectoración, pero también se han descrito casos de neumonitis y síndrome de Löeffler.
  • Digestiva: la intensidad de la sintomatología está en relación con el grado de parasitosis: dolor epigástrico, vómitos, anorexia, períodos de diarrea que se alternan con estreñimiento.
  • Síndrome de hiperinfestación: casi exclusivo del paciente inmunocomprometido. Los síntomas anteriormente señalados se expresan con mayor severidad.

Diagnóstico: Eosinofilia importante, más evidente si la extracción coincide con el paso pulmonar del parásito. La visualización del parásito en material fecal es diagnóstica pero difícil por la irregularidad en la eliminación, al encontrarse a nivel de mucosa-submucosa intestinal. Necesita microbiólogo experto. Serología mediante EIA, sensibilidad > 90% pero reactividad cruzada con filarias y otros nematodos.

Tratamiento y prevención: Debe ser siempre tratada ante la posibilidad de autoinfección y la curación debe ser comprobada parasitológicamente. Son importantes las medidas preventivas de tipo individual y general: uso de letrinas y zapatos, saneamiento ambiental, educación poblacional.

TENIASIS (TAENIA SAGINATA Y SOLIUM)

Clínica: Es escasa, principalmente de tipo irritativa mecánica, e inespecífica: meteorismo, náuseas, dolor abdominal, etc. Puede ocurrir la salida de proglótides a nivel anal con molestia y prurito perineal, así como la observación del deslizamiento de las mismas por los MMII dejando un líquido lechoso muy pruriginoso y muy rico en huevos.

Diagnóstico: Mediante la observación por parte del paciente de salida de proglótides en heces. Visualización de proglótides en materia fecal. Determinación de coproantígenos por EIA (aunque presenta reactividad cruzada con otros cestodos), útil para la comprobación de la efectividad del tratamiento.

Tratamiento y prevención: La prevención debe ser realizada mediante un adecuado control de seguridad de las carnes en los mataderos, así como con una adecuada cocción o congelación prolongada de las carnes. La adecuada eliminación de las excretas resulta también fundamental. Criterios de curación: hallazgo del escólex en materia fecal tras tratamiento; examen de heces negativo durante 3 meses siguientes a tratamiento o negativización de coproantígenos.

CISTICERCOSIS (TAENIA SOLIUM)

Clínica

  • Neurocisticercosis: epilepsia de aparición tardía, cefalea y signos de HTIC, síndrome psicótico, meningitis aséptica, síndrome de los pares craneales, síndrome medular.
  • Nódulos subcutáneos y musculares blandos y no dolorosos, generalmente asociados a la neurocisticercosis.
  • Afectación oftálmica: generalmente única y unilateral. Si la larva muere, puede producir importante reacción inflamatoria y provocar importante reacción uveal, desprendimiento de retina y ceguera.

Diagnóstico Imagen: TC cerebral o RNM en paciente procedente de área endémica con inicio de sintomatología neurológica descrita. Inmunodiagnóstico con Inmunoblot posee mayor sensibilidad y especificidad que el diagnóstico por EIA.

Tratamiento y prevención: Puede ser necesario añadir al tratamiento, corticoides, antiepilépticos e incluso cirugía si aparecen signos de HTIC. Es necesario realizar control de imagen 3-6 meses después de concluir el tratamiento. Para la prevención es fundamental realizar una correcta cocción de la carne de cerdo, así como extremar las medidas de higiene en la cría de éstos. (3)

COMPLICACIONES

En algún caso las parasitaciones pueden producir complicaciones digestivas que comprometen la vida del paciente: peritonitis o apendicitis (A. lumbricoides, B. coli, Strongyloides, Trichiura), obstrucción (E. histolytica, A. lumbricoides, Taenia saginata, Fasciolopsis buski, S. stercolaris), perforación intestinal (B. coli, Heterophyes heterophyes), abscesos hepáticos (E. histolytica), colangitis (Cryptosporidium spp.) y colecistitis (Cyclospora cayetanensis, Cryptosporidium spp.).

Hay también parásitos intestinales que producen una clínica de otro tipo que no tiene nada que ver con la digestiva, por lo que se debe descartar su presencia en personas inmunodeprimidas. Así, pueden aparecer síntomas respiratorios, como la tos crónica o la disnea acompañada de crisis asmáticas (Ancylostomas, Ascaris, Entamoeba, Microsporidium spp., Paragorimus. Strongyloides, Trichuris). En algún caso es posible la aparición de clínica cardíaca (Heterophyes, Metagonimus yokogawi) y neurológica (Hymenolepsis nana, T. solium, Heterophyes, E. vermicularis).

En otros casos se producen lesiones dermatológicas en la zona de entrada de los parásitos y también exantemas alérgicos y lesiones de rascado por el prurito que producen (Ancylostomas, Áscaris, Strongyloides). En este sentido, es muy típico el prurito anal nocturno que producen los oxiuros (E. vermicularis), que es un síntoma clave para su diagnóstico, fundamentalmente en niños.

PREVENCIÓN

Para abordar la prevención tenemos medidas que son generales para gran número de ellos, aunque hay parásitos que dependiendo de su ciclo evolutivo y de su transmisión tienen particularidades que también hemos considerado en esta revisión como medidas específicas:

Medidas Generales

  • Higiene personal, lavado correcto de manos y cortar las uñas.
  • Protección adecuada de los alimentos del contacto de vectores y lavado correcto sobre todo sí se consumen crudos.
  • Correcta manipulación y tratamiento del agua: filtrar, esterilizar y hervir.
  • Utilización de lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y adecuado tratamiento, manipulación y protección de las formas las lácteas artificiales
  • Evitar criaderos de insectos como moscas y cucarachas.
  • Control y chequeo del personal que trabaja en instituciones infantiles y manipuladores de alimentos.
  • Eliminación correcta de residuales sólidos y líquidos.
  • No utilización de excretas humanas como fertilizantes.
  • Educación Sanitaria a toda la población.

Medidas Específicas

  • Cocinar adecuadamente las carnes de res y cerdo
  • Control de las ratas y de sus criaderos
  • Adecuado control veterinario del ganado vacuno y porcino sobre todo en los mataderos
  • Utilización de calzado, guantes y ropas adecuadas
  • Lavado y cambio diario de ropa personal y de cama. Evitar el rascado de las márgenes del ano de los niños infectados.

PRIMERA ETAPA DEL PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA

VALORACIÓN

Revisión de la Historia Clínica

Evolución de los signos vitales: Usuaria de 2 años 6 meses de edad es traída por su madre al centro de salud, se realiza controles en este lugar desde su nacimiento, desde hace varios días la niña presenta diarreas y dolor abdominal, médico ordena exámenes (coproparasitario).

Notas de evolución médica y reportes de Enfermería

Notas de evolución médica Paciente de 2 años 6 meses de edad, sexo femenino acude en compañía de su madre quien refiere que desde hace una semana presenta diarrea.

Reporte de Enfermería: Se brindó educación a madre del usuario sobre alimentación variada, evite la ingesta de grasas y lácteos, alimentos ricos en carbohidratos que incluya frutas, verduras, carbohidratos y proteínas, 5 comidas al día, 3 completas y 2 colaciones, se le indica realizar actividad lúdica que fomento el desarrollo psicomotriz.

Datos de laboratorio

Examen macroscópico:

Color: amarillo

Consistencia: blanda

Olor: fétido

Examen microscópico:

Parásitos: Quiste de E. Histolytica (+)

Piocitos: ocasionales

Levaduras (monilias): (+)

Almidones: negativo

Glóbulos de grasa: (++)

Microbiota intestinal: aumentada en cantidad

Parásitos: Quiste de E. Histolytica es un protozoo parásito anaerobio con forma ameboide, como su nombre lo indica, dentro del género Entamoeba.

ENTREVISTA

Datos de Identificación

Edad: 2 años 6 meses

Sexo: Femenino

Diagnóstico Médico

Control Z001

Parasitosis intestinal (B829)

  • Enfermedad actual
  • Antecedentes Patológicos Personales
  • Antecedentes patológicos familiares
  • Vivienda
  • Escolaridad
  • Condiciones socioeconómicas
  • Hábitos y costumbres

ENTREVISTA POR PATRONES FUNCIONALES DE MARJORY GORDON

  • Patrón 1: Percepción de la salud.
  • Patrón 2: Nutricional – Metabólico.
  • Patrón 3: Eliminación.
  • Patrón 4: Actividad – Ejercicio.
  • Patrón 5: Sueño – Descanso.
  • Patrón 6: Cognitivo – Perceptivo.
  • Patrón 7: Autopercepción – Autoconcepto.
  • Patrón 8: Rol – Relaciones.
  • Patrón 9: Sexualidad – Reproducción.
  • Patrón 10: Tolerancia al estrés.
  • Patrón 11: Valores – Creencias.

EXAMEN FÍSICO DE ENFERMERÍA

SIGNOS VITALES

Temperatura, frecuencia, cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación de Oxígeno

ANTROPOMETRÍA

  • Peso
  • Talla
  • IMC
  • Peso real
  • Peso ideal
  • Talla ideal
  • Talla real

EXAMEN CEFALOCAUDAL

  • Facies
  • Piel
  • Cráneo
  • Cara
  • Nariz
  • Oídos
  • Boca
  • Cuello
  • Columna
  • Toraco-pulmonar Cardiovascular
  • Abdomen.
  • Genitales
  • Extremidades superiores e inferiores

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA

  • Riesgo de déficit de volumen de líquidos relacionado con diarrea.
  • Diarrea relacionada con ingesta, malabsorción intestinal, toxinas y contaminantes evidenciados por deposiciones liquidas y fétidas.
  • Alteración de la integridad cutánea relacionada con aumento de la frecuencia de deposiciones y/o mala higiene.
  • Dolor relacionado con malestares gastrointestinales.
  • Déficit de conocimientos relacionado con falta de información sobre los hábitos de higiene y de salud.

Anexos – Proceso de atención de Enfermería en parasitosis

Anexos – Proceso de atención de Enfermería en parasitosis

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gualán Cabrera LM, Loja Lema MM, Orellana Paredes PA. Conocimientos, actitudes y prácticas sobre parasitósis intestinal en adultos de las parroquias rurales del Cantón Cuenca-Ecuador. Intervención educativa. 2013-2014. 2014 [citado 24 de julio de 2019]; Disponible en: http://dspace.ucuenca.edu.ec/handle/123456789/21005
  2. parasitosis_intestinales.pdf [Internet]. [citado 24 de julio de 2019]. Disponible en: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/apua-cuba/parasitosis_intestinales.pdf
  3. parasitosis_0.pdf [Internet]. [citado 24 de julio de 2019]. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/parasitosis_0.pdf
  4. Berenguer JG. Manual de Parasitología. Morfología y biología de los parásitos de interés sanitario. Edicions Universitat Barcelona; 2007. 519 p.
  5. Pérez RRG. Manifestaciones clÍnicas y tratamiento del parasitismo intestinal. Medimay. 10 de marzo de 2009;15(1):155-79.
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  7. GUÍA DE MEDICAMENTOS, 24 ENERO 2011.pdf [Internet]. [citado 27 de julio de 2019]. Disponible en: http://www.hma.gob.pe/calidad/GUIAS-PRAC/GUIAS- 15/GUIAS-14/GUIA-ENFER- 2014/GUIA%20DE%20MEDICAMENTOS,%2024%20%20ENERO%202011.pdf
  8. Plan de cuidados nanda.es: Diarrea por E. bustabad [Internet]. [citado 27 de julio de 2019]. Disponible en: http://www.nanda.es/planpublic.php?urlid=2e7e244170cb435dac6abe0b46d5ce4e0 3253dc8