La evolución de la prevención de riesgos laborales en el sector industrial mejora la salud de sus trabajadores

Autor: Juan Antonio Fonseca Serrano

El sector industrial es uno de los que más riesgos alberga. Los operarios que trabajan en plantas de fabricación, producción y/o distribución suelen estar rodeados de maquinaria, elementos móviles y entornos que pueden ser de lo más hostiles. Por eso, este ha sido uno de los sectores donde la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) se ha vuelto especialmente importante. La preparación en este frente, a nivel de equipamiento y de formación, es crucial.

Puede que los datos de accidentes laborales en general recogidos en 2021 sean poco optimistas en este frente, tras un notable incremento respecto a 2020. Sin embargo, las cifras se ubican en torno a las registradas en 2019, lo que demuestra que, con la vuelta a los puestos de trabajo, siguen habiendo accidentes, pero cada vez hay más concienciación y preparación para evitarlos. Sobre todo en este sector, el de la industria, generalmente más peligroso que el resto.

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¿Cómo se prepara el sector industrial en materia de prevención?

Para empezar, cada vez se busca mejor equipo de protección para los trabajadores y operarios en general de la industria. Quienes tienen que operar con maquinaria, sea pesada o no, así como con productos o herramientas diferentes, suelen contar con medios para evitar daños. Es muy común ver, por ejemplo, soldadores equipados con una máscara de soldar que protege los ojos y el rostro de las chispas que saltan, como también operarios con guantes de trabajo para evitar golpes, o cascos para protegerse la cabeza.

En este sector los riesgos, como decíamos, son más altos. Se suelen tratar herramientas que pueden ser peligrosas si no se operan adecuadamente, incluso productos químicos u otras sustancias que se deben tratar con cuidado. Por eso mismo, el despliegue de EPIs de calidad se ha vuelto requisito obligatorio en las empresas que se mueven en este ámbito. Los trabajadores deben estar protegidos en todo momento, y la responsabilidad es de la empresa que los contrata.

Así, cada vez hay no solo más botas de seguridad, máscaras para soldar, chalecos reflectantes o incluso EPIs de cuerpo completo. Todo esto cuenta con la homologación que demuestra que son totalmente seguros y aptos para el entorno de trabajo en el que se van a emplear. De lo contrario, y en caso de inspección, las empresas corren el riesgo de sufrir fuertes sanciones, máxime en caso de haber algún tipo de accidente laboral.

Luego, cabe mencionar también la situación actual en el panorama industrial. En la actualidad, lo que nos rodea dentro de este sector es lo que se conoce como Industria 4.0, una mucho más interconectada e inteligente. Como explican los expertos, esto añade todavía más frentes a cubrir en materia de PRL, aunque también facilita las cosas. El uso de drones, de exoesqueletos o los procesos de fabricación aditiva garantizan un entorno de trabajo mucho más seguro y unos trabajadores sometidos a menores cargas, unos trabajadores mucho más seguros y cómodos.

Formación: un paso especialmente importante

Dentro del plan de PRL obligatorio para las empresas, además de las medidas de seguridad y equipamiento, también entra en juego la formación. De hecho, la formación de los trabajadores en materia de riesgos laborales es obligatoria para la empresa, tal y como recoge el artículo 19 de la Ley de PRL. Esta se debe ofrecer en el momento de la contratación del trabajador, independientemente de la duración del contrato o del tipo que sea, y siempre debe llevarse a cabo dentro del horario de trabajo.

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En esta formación se abordan contenidos teóricos y prácticos relacionados con los riesgos laborales que puedan darse en el puesto de trabajo o en la empresa con la que se trabaje. Independientemente de la experiencia que tenga el trabajador, este debe siempre pasar por esta formación, tanto por su parte teórica como por su parte práctica. De lo contrario, puede verse expuesto a riesgos que deriven en problemas graves y que le afecten tanto a él como a la empresa.

Dentro de la industria, esta formación no se mueve ni un ápice de la obligatoriedad. De hecho, es precisamente aquí donde cobra todavía más sentido. Los trabajadores deben saber cómo tratar con determinadas herramientas, con la maquinaria y con su entorno de trabajo de la forma más segura posible tanto para ellos como para los que le rodean. Solo así se puede garantizar el desarrollo de unas jornadas laborales totalmente tranquilas, seguras y sin accidentes de ninguna clase.

También, debido a los cambios que se están dando sobre todo en el sector industrial, se está volviendo frecuente tener que acudir a nuevos procesos de formación en materia de PRL incluso para personas que no cambian de su puesto de trabajo. Como indicábamos anteriormente, la llegada y normalización de la Industria 4.0 está poniendo sobre la mesa importantes cambios a todos los niveles que, de un modo u otro, están obligando a formarse para saber siempre cómo trabajar de la forma más segura y sana posible.

Trabajadores más sanos, seguros y eficientes

Saber que se dispone de las medidas de seguridad adecuadas, como también conocer los métodos adecuados para trabajar, incluso con maquinaria peligrosa, garantiza un ambiente laboral más agradable. Los trabajadores no se sienten en situación de riesgo, lo que les aporta una seguridad adicional que les permite centrarse en su labor sin preocupaciones.

Esto también afecta al rendimiento de la empresa, ya que aumenta considerablemente. Aunque lo más importante, por encima de todo esto, es que es la mayor garantía de un entorno de trabajo en el que los accidentes laborales sean mínimos. Siempre puede haber un margen de error, pero con un equipo bien formado en la materia y equipado correctamente, lo verdaderamente extraño es que pueda haber algún accidente.

Como explican desde unión de mutuas, este ámbito seguirá avanzando, se implantarán nuevos métodos, se buscarán nuevas soluciones y se estudiarán nuevas herramientas para dar más seguridad. Sin embargo, al final todo esto incidirá en el mismo punto, garantizar un mayor bienestar y una mejor salud para los trabajadores. Nada de lesiones, nada de intoxicaciones, nada de accidentes.