Efectividad de la prevención primaria y secundaria del cáncer cervicouterino en América del Sur

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 7–Julio 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 7: 254

Autor principal (primer firmante): Neyla Betsabeth Cordova Calderon

Fecha recepción: 15 de julio, 2023

Fecha aceptación: 28 de julio, 2023      

Ref.: Ocronos. 2023;6(7): 254

Autores

Neyla Betsabeth Cordova Calderon, Estudiante de Medicina

https://orcid.org/0009-0000-3110-7298

Carla Elizabeth Peralta Erreyes, Estudiante de Medicina

https://orcid.org/0000-0003-1444-0915

Dr. Edmo Ramiro Jara Guerrero, Esp., Doctor y Profesor titular

https://orcid.org/0000-0003-0263-5774

Facultad de Ciencias Químicas y de la Salud de la Universidad Técnica de Machala

Categoría profesional: Artículo de investigación

Resumen

Introducción: El virus del papiloma humano (VPH) es un virus que se transmite por vía sexual y causa diferentes tipos de cánceres, como el cáncer cervicouterino (CaCu). La infección es generalmente asintomática y puede desaparecer espontáneamente, algunas infecciones persisten y pueden progresar a displasia o cáncer, actualmente existen alrededor de 240 tipos de VPH, diferenciados en cepas de bajo y alto riesgo.

En la actualidad el cáncer cervicouterino se posiciona entre las principales causas de decesos en mujeres, y la infección por VPH el principal factor de riesgo. La vacunación frente al VPH es una disposición importante para prevenir el desarrollo de cáncer cervicouterino y otros tipos de cáncer relacionados, por lo que existen diferentes vacunas disponibles, como Cervarix, Gardasil y Gardasil 9; y para su detección se utilizan métodos como la citología de Papanicolaou (PAP) y las pruebas de detección del virus del papiloma humano (VPH).

Objetivo: Comparar los métodos de prevención primaria y secundaria del Virus del Papiloma Humano empleados en países Sudamericanos mediante revisión bibliográfica para el control integral del Cáncer de Cuello Uterino.

Metodología: En este artículo de revisión bibliográfica se empleó la base de datos PubMed Central, LILACS, EPI del Ministerio de Salud de cada país seleccionado (Ecuador, Chile, Argentina, Perú, Brasil, Uruguay, Paraguay y Colombia) los cuales cumplían con los criterios de inclusión, se utilizaron palabras claves: “Virus del Papiloma Humano”, “Prevención Primaria”, “Prevención Secundaria” y “Cáncer de Cuello Uterino”, con la ayuda de los descriptores en ciencias de la salud MeSH y DeCS, utilizando referencias del 2017 a 2023 en inglés y español.

Resultados: En Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, se emplea la vacuna tetravalente solamente en niñas para la prevención primaria del cáncer cervicouterino, por lo contrario, en Argentina, Uruguay y Brasil se aplica la vacuna tetravalente en niños y niñas. El esquema de vacunación depende del programa de vacunación del país sudamericano, es decir, en Ecuador, Chile, Brasil, Paraguay y Perú se usan dos dosis entre los 0 y 12 meses, sin embargo, en Argentina y Uruguay dependiendo de la edad de la paciente se pueden emplear 2 o 3 dosis; y en Colombia se usan solamente tres dosis. En relación al tamizaje de cáncer cervicouterino, en Ecuador, Paraguay, Chile, Colombia, Argentina, Uruguay y Brasil se emplean como primera línea para el tamizaje del cáncer cervicouterino a la citología cervicouterina en aquellas menores de 30 años, mientras que en Perú a partir de los 30 años se emplea directamente como tamizaje una prueba molecular de virus del papiloma humano (VPH).

Conclusión: Los países de Sudamérica necesitan implementar políticas de inversión para llevar a cabo la promoción y prevención del cáncer cervicouterino porque la población cuenta con una baja cobertura de información y educación, por lo tanto, se establece un menor número de casos diagnosticados provocando un aumento de la incidencia cáncer cervicouterino. Por ende, el empleo de la prevención tanto primaria como secundaria del cáncer cervicouterino es fundamental para realizar la detección temprana y prevenir el desarrollo del cáncer cervicouterino, por ello es importante seguir las recomendaciones y pautas que establecen las organizaciones de salud de cada país para proteger la salud de la población femenina.

Palabras clave: Cáncer de cuello uterino; Prevención primaria; Prevención secundaria; Virus del papiloma humano.

Introducción

El Virus del Papiloma Humano (en sus siglas VPH), es un virus que se transmite por medio del contacto sexual, puede producir algunos tipos de cáncer como: el cáncer de cuello uterino (CaCu), vulva y vagina e incluso el cáncer de orofaringe, pene y ano (1). Bravo PE et. al, resaltan que el cáncer de cérvix es una alteración celular originada a nivel del epitelio que reviste al cérvix debido a la exposición continua de serotipos oncogénicos del virus del papiloma humano (VPH), que se manifiesta de forma inicial con lesiones de tipo precancerosas de evolución lenta y progresiva (2,3). Thomas Harder menciona que la infección por el virus del papiloma humano (VPH) es asintomática y usualmente tiende a desaparecer de forma espontánea, sólo el 10% de las infecciones persisten mientras que el 3% progresan a una displasia epitelial y/o cáncer (4).

Actualmente existen alrededor de 240 tipos diferentes de virus del papiloma humano (VPH), los cuales se clasifican como cepas de bajo o alto riesgo según su potencial oncogénico (4,5). Las cepas de virus del papiloma humano (VPH) de bajo riesgo pueden producir infecciones asintomáticas o pueden causar verrugas anogenitales, es decir, no son carcinogénicos, se han identificado 20 serotipos de virus del papiloma humano (VPH) de bajo riesgo: 6, 11, 34, 40, 42, 43, 44, 54, 55, 57, 61, 62, 64, 71, 72, 74, 81, 83, 84 y CP6108, a pesar de ello, los condilomas acuminados son causados principalmente por las cepas de virus del papiloma humano (VPH) tipo 6 y 8, por el contrario, los genotipos de alto riesgo por su potencial oncogénico causan aproximadamente el 99% de las lesiones precancerosas, por ello, se han identificado 13 serotipos (16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58 y 59, 68), sin embargo, los tipos de VPH 16 y 18 tienen mayor importancia en la carcinogénesis cervical (6).

En el año 2020, Teresa J Eun determinó que el VPH está asociado con el inicio de la vida sexual, con una mayor incidencia entre los 15 y 25 años. Usualmente las infecciones por el VPH remiten espontáneamente entre 1 a 2 años, pero mientras más tiempo persista la lesión, el riesgo de desarrollar precáncer o cáncer a nivel de cuello aumentará, por ende, aproximadamente el 80% de las infecciones por virus del papiloma humano que evolucionan a cáncer se adquieren antes de los 26 años (5).

Mundialmente, el cáncer cervicouterino se posiciona como el cuarto cáncer más común en la población femenina, tiene una incidencia de 21,2% de casos nuevos por cada 100.000 féminas; y es la tercera causa de defunción entre los 35 a 64 años, presenta una mortalidad aproximadamente de 300.000 féminas por año con un número de decesos de 10,3 por cada 100.000 féminas, el 90% de los nuevos casos y muertes en el 2020 se presentaron en países de bajo y medianos ingresos (7).

En Latinoamérica, según la OMS en mujeres el cáncer cervicouterino representa el tercer cáncer más habitual, con un 22,8% de incidencia por cada 100.000 mujeres por cada año y una tasa de defunciones del 10,1% por cada 100.000 féminas al año, posicionándose como la segunda causa de defunción por cáncer (8). En Ecuador, el cáncer cervicouterino es una amenaza al Sistema de Salud Público, con una morbilidad de 36% y una mortalidad de 46% en los periodos comprendidos entre el año 1990 al 2015, según GLOBOCAN en el 2020, se estimó que aproximadamente se diagnostican 1.534 nuevos casos de cáncer de cérvix por año, con una mortalidad de 813 casos al año (8).

De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la vacunación frente al virus del papiloma humano previene el desarrollo de cáncer cervicouterino, cabeza, cuello y anogenital (9). Por ello, el esquema de vacunación se incluye dentro de los programas nacionales de vacunación. La OMS recomienda el uso de las siguientes vacunas contra virus del papiloma humano: la vacuna bivalente Cervarix, que contiene inmersa en ella partículas similares a los genotipos 16 y 18, su vía de administración es intramuscular a nivel del deltoides, con un esquema de 2 dosis con intervalo de 6 meses (10).

La vacuna tetravalente Gardasil se administra por vía intramuscular en el antebrazo a nivel del músculo deltoides, desde los 9 a los 13 años de edad en un esquema de dos dosis entre los 0 y 6 meses, y en adolescentes a partir de 14 años se aplican 3 dosis en intervalos desde los 0, 2 y 6 meses (10).

Peláez et al, consideran el empleo de la vacuna nonavalente, también conocida como Gardasil 9, la cual brinda protección contra 9 serotipos de virus del papiloma humano: 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58; se aplica por vía intramuscular, entre los 9 y los 14 años en intervalos de dos dosis a los 0 y los 6 meses de edad, pero desde 15 años se emplean 3 dosis entre los 0, 2 y 6 meses (10).

Fontham et al. mencionan que el tamizaje del cáncer cervicouterino se aplican en todas las mujeres asintomáticas, independientemente de su historial sexual o estado de vacunación contra el virus del papiloma humano, incluidas aquellas que se han sometido a una histerectomía supracervical y hombres transgénero que conservan el cérvix (2).

Para la detección del cáncer cervicouterino se emplean distintos métodos diagnósticos, entre ellos:

Papanicolaou (PAP): Eun TJ et al, considera que en general, el frotis de Papanicolaou ha demostrado una especificidad de aproximadamente 98% con estimaciones de sensibilidad más bajas y más variables aproximadamente 55 a 80% para la detección de cáncer invasivo, la incidencia y la mortalidad del cáncer cervicouterino desde el empleo del Papanicolaou han disminuido >70% en los países desarrollados (5).

Pruebas del virus del papiloma humano: Se ha estudiado la utilidad de la prueba del virus del papiloma humano para la valoración de la detección primaria del tamizaje de cáncer cervicouterino, en un gran estudio de detección primaria del VPH realizado en América, concluyó que la prueba del VPH tiene una eficacia equivalente o superior para detectar de forma primaria un cáncer cervicouterino en comparación con la citología sola (10).

Métodos de visualización y colposcopia: Es un procedimiento de inspección visual de diagnóstico que se realiza después de una prueba de detección de cáncer cervicouterino anormal, se usa un colposcopio para ampliar la visualización del cuello uterino hasta 30 veces, por lo general, se examina todo el cuello uterino con énfasis en 2 áreas: la zona de transformación y la unión escamocolumnar o “SCJ”, que se encuentra entre el epitelio cilíndrico y el escamoso del cuello uterino, generalmente ubicado en el orificio cervical externo (11).

Objetivo general

Comparar los métodos de prevención primaria y secundaria del Virus del Papiloma Humano empleados en países Sudamericanos mediante revisión bibliográfica para el control integral del Cáncer de Cuello Uterino.

Objetivos específicos

  • Describir el tamizaje del cáncer cérvico uterino en países sudamericanos.
  • Identificar el esquema de vacunación asociado al Virus del Papiloma Humano en países de América del Sur.

Metodología

Se realizó un estudio observacional de carácter descriptivo, para la búsqueda de información se empleó la base de datos de: PubMed Central (PMC), Scielo, LILACS, EPI del Ministerio de Salud de cada país seleccionado. Para esta revisión, los descriptores de la salud obtenidos a partir Medical Subject Headings (MeSH) y Health Science Descriptors (DeCS) son: “Virus del Papiloma Humano”, “Prevención Primaria”, “Prevención Secundaria” y “Cáncer de Cuello Uterino”.

Los países incluidos en este análisis son: Ecuador, Chile, Argentina, Perú, Uruguay, Paraguay, Brasil y Colombia porque cumplían con los siguientes dos criterios de inclusión: poseer una guía de práctica clínica o manual sobre el tamizaje del cáncer cervicouterino del año 2014 al 2022 y tener un programa de vacunación contra el virus del papiloma humano patrocinado por el gobierno. Además, se seleccionaron artículos científicos de gran impacto utilizando referencias del año 2017 a 2023 en inglés y español. En base, a los datos epidemiológicos respecto al Virus del Papiloma Humano y Cáncer Cervicouterino, fueron obtenidos de fuentes oficiales como la OMS, INEC, GLOBOCAN y ENSANUT.

Resultados

El programa de vacunación y tamizaje del cáncer cervicouterino varía en cada país de América del Sur por el grado de desarrollo y nivel socioeconómico, por lo tanto, en este estudio se compara la efectividad de las guías de práctica clínica en la prevención del cáncer cervicouterino.

Tabla 1. Prevención primaria y secundaria vista desde distintos países de Sudamérica

Anexos – Efectividad de la prevención primaria y secundaria del cáncer cervicouterino en América del Sur.pdf

Fuente: Guías de práctica clínica o manuales para la prevención del cáncer cervicouterino de países sudamericanos.

Elaborado por: Autores

Discusión

En Ecuador, en el año 2014 el MSP empleó la vacuna VPH bivalente como estrategia para la prevención del cáncer cervicouterino, sin embargo, en el año 2015 mediante el Programa Ampliado de Inmunización se determinó el uso de la vacuna tetravalente en niñas de manera gratuita desde los 9 hasta los 14 años para reducir la mortalidad asociada al cáncer cervicouterino. En el 2021, en un estudio realizado sobre la detección y control del cáncer cervicouterino en Ecuador, se determinó que alrededor del 50.3% de las mujeres en nuestro país tienen un gran desconocimiento acerca del CCU y de los riesgos y complicaciones que provoca.

Además, se evidencia que el 51.3% de las mujeres del Ecuador nunca se han realizado un tamizaje para la detección del cáncer cervicouterino, es decir, a nivel social la desinformación afecta el retraso de la atención, el control, el diagnóstico y el aumento de la mortalidad del cáncer cervicouterino (20).De acuerdo a Herrera M ed al., la cobertura anual en la detección del cáncer cervicouterino en el año 2016 fue de 58,45% y de 32,20% en el año 2017, en relación con la implementación de la vacunación en niñas de 9 años contra el virus del papiloma humano (VPH), tiene una cobertura de 84,9% en el año 2018 (21). Regalando G et al. determinaron que la tasa de supervivencia en mujeres diagnosticadas con cáncer cervicouterino es del 52, 4% (22), por ende, realizar un tamizaje adecuado y oportuno en las mujeres a partir de los 21 años contribuye a una detección temprana de lesiones precancerosas asociadas al cáncer de cérvix.

En Perú según Venegas GR, menciona que las mujeres sometidas a la vacunación de virus del papiloma humano muestran un efecto protector para el desarrollo de lesiones premalignas tipo NIC 3+ con un efecto protector de 0,01 (IC 95, 0,0 a 0,1) y para lesiones tipo NIC 2+ un RR de 0,8 (IC 95%, 0,62 a 1,02), sin embargo al emplearse la vacuna nonavalente existe una protección del 90% frente al 70% de la vacuna tetravalente por lo que las féminas inmunizadas tienen un disminuido riesgo de desarrollar condilomas genitales (23). Según Fedano-Chiroque FL, en Perú realizar una citología de base líquida (LBC) es una alternativa buena y eficaz para detectar de forma temprana el cáncer cervicouterino debido a que en varios estudios clínicos ha determinado que la sensibilidad y valores de predicción tienen similitud con el Papanicolaou (PAP), por lo tanto, se estableció que prueba de LBC tiene una sensibilidad de 79.1% a 90%, sin embargo, si se la combina con una prueba de detección de ADN-VPH tiene mucha más alta sensibilidad en el diagnóstico (24).

En Chile, el Programa Nacional de Pesquisa y Control del cáncer cervicouterino tiene como objetivo alcanzar una cobertura del 80% en el tamizaje de cáncer cervicouterino con la realización del Papanicolau cada 3 años, se evidencia un descenso en la cobertura del Papanicolaou (PAP) desde el año 2008 con 67% hasta un 59% en el año 2011 (25). Terrazas S et al., en el año 2015 realizó un estudio en 8.265 mujeres entre los 25 y 64 años donde se determina que la sensibilidad del PAP para detectar lesiones NIC2 + es de 22,1% comparado con 92, 7% de la prueba de virus del papiloma humano. No obstante, la especificidad para las lesiones NIC2 + es mayor mediante el PAP con un 98,9% mientras que con la prueba de virus del papiloma humano es de 92,0% (26).

En Colombia, a partir del 2012 se empleó la vacuna Gardasil o Cervarix de forma gratuita en niñas de mayor o de 9 años, en diciembre se logró una cobertura de vacunación aproximadamente del 5% en la tercera dosis, por ende, el Comité Nacional de Prevención de inmunizaciones en Colombia decidió ampliar el intervalo de vacunación a 3 dosis en un esquema de 0 meses, 6 meses y 60 meses desde el año 2013 para disminuir la prevalencia de lesiones precancerosas (13).

En un estudio clínico realizado en mujeres entre 16 a 23 años se demostró que, al emplear un régimen de tres dosis, aumenta la eficacia profiláctica en la prevención de infecciones asociados a los serotipos 16 y 18 del VPH, por ende, brindan una protección después de la vacunación de hasta de 8,4 años asociada con la vacuna bivalente, en cambio, se plantea una protección de 5 años con la vacuna tetravalente (27). Arbeláez A et al. en el 2020 realizó un estudio para evaluar la aplicación una guía nueva de práctica clínica para detectar lesiones que pudieran ser precursoras de cáncer a nivel del cuello uterino en Cali, Colombia, la población constó de 58 mujeres de 30 años que no fueron vacunadas entre el año 2018 al 2019, el 100% de la población es positiva para la prueba de VPH, sin embargo, sólo 57% de la población fue positiva para la citología cervical, mientras que mediante la colposcopia se detectó 21% de lesión escamosa intraepitelial, 33% de lesión escamosa intraepitelial bajo riesgo y un 45% de lesión escamosa intraepitelial alto riesgo en las muestras obtenidas (28).

En Argentina, según un estudio realizado por De la Hoz RF, la cobertura de la vacunación tetravalente en niñas de 11 años a los 0, 2 y 6 meses fue del 67% cuando se aplicó la primera dosis, mientras que un 54% al aplicarse una segunda dosis y de 43% con la tercera dosis, siendo así que las tasas de cáncer cervicouterino en este país según GLOBOCAN para el año 2012 fue de 20.9% (4.956) por cada 100.000 casos (29).

Cada año en Argentina se presentan alrededor de 4.582 nuevos casos y 2 552 muertes a causa de cáncer cervicouterino, por ello, desde el año 2011 se ha implementado el ingreso de métodos de detección como la prueba de ADN–VPH en el programa de tamizaje cervicouterino donde se realizaban visitas domiciliarias a mujeres >30 años con el objetivo de brindar una mayor cobertura a la detección precoz de lesiones neoplásicas, según este estudio al cabo de un año de haberse implementado esta prueba se encontró que la detección aumentó de un 6.2 de mujeres detectadas con NIC II por medio de citología cervicovaginal a 12.5 mujeres con NIC II detectadas por una prueba de ADN de VPH por cada 1.000 mujeres sometidas a tamizaje, por lo que las pruebas de ADN para virus del papiloma humano (VPH) tienen una mayor efectividad en realizar detecciones tempranas de cáncer cervicouterino (30).

En Paraguay, la vacunación empezó en el año 2012, dirigida a una población de niñas con un rango de edad entre los 9 hasta los 14 años, con la utilización de la vacuna tetravalente en dos dosis a intervalos de 0 y 6 meses, en un estudio realizado por De la Hoz Restrepo et al., se menciona que la cobertura de la aplicación de esta vacuna fue del 80% cuando se aplicó una primera dosis, mientras que cuando se aplicó la segunda dosis tuvo una cobertura del 73% (29).

Por otro lado, el tamizaje empleado para la detección del cáncer cervicouterino en Paraguay es la citología cervicouterina empleada a mujeres entre los 30 a 45 años, por lo que en un estudio realizado por Pereira et al., tuvo como resultados que 21 de las 49 mujeres que se sometieron a un PAP y cuyo resultado tuvo anormalidades se encontraron que fueron mujeres 25 a 44 años de edad siendo así que el mayor porcentaje de resultados sugestivos de anormalidades fueron en mujeres dentro de la franja del protocolo clínico del Ministerio de la Salud de Paraguay (31).

En Brasil, la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) comenzó a partir del año 2014 de forma rutinaria como parte del Programa Nacional de Inmunización (PNI), dirigida a grupos de edad entre los 9 a 13 años para niñas y desde los 11 a 14 años para niños, en un esquema de dos dosis a los 0 y 6 meses, por su parte, Luvisaro et al., mencionan que las tasas de cobertura de la vacunación del VPH son casi similares a las de los demás países, sin embargo se ha constatado que en Brasil la aplicación de una sola dosis a la población alcanzó una cobertura del 87% mientras que la aplicación de dos dosis fue del 32%, por lo que en la actualidad los índices de cobertura van cada vez más en descenso en el territorio brasileño (32).

Por otro lado, Silva et al, para hacer frente a la prevención secundaria del cáncer cervicouterino en Brasil propuso que se añada como alternativa el uso de las pruebas de VPH en vez del uso rutinario de la citología cervicouterina, debido a que estas pruebas tienen una mayor protección de entre el 60 y el 70% para detectar lesiones de carcinoma invasivo, lo que conlleva a un aumento en las tasas de detección temprana del cáncer cervicouterino en la población de Brasil (33).

En Uruguay, la vacuna tetravalente contra el virus del papiloma humano (VPH) se comenzó a emplear desde el año 2013, sin embargo, por su bajo cobertura en el año 2015 (42%), en el año 2018 se incluyó en el esquema de vacunación de las escuelas como estrategia para aumentar la cobertura, logrando el 61% (34). En un estudio realizado por Notejane M et al., en 122 adolescentes del Centro Hospitalario Pereira Rossell se evidencia que un 40,1% de la población recibió la primera dosis de la vacuna tetravalente, sin embargo, solo 31 adolescentes tienen el esquema completo; el fundamento de no acudir a la vacunación se debe al escaso conocimiento de la población sobre la aplicación de la vacuna con un 71, 6% y a una negativa por parte del adolescente o el tutor con un 19,4% (35).

En relación al tamizaje de cáncer cervicouterino, la cobertura del Papanicolaou (PAP) en el año 2018 es de 57% en mujeres de 21 a 64 años, no obstante, Rodríguez G et al. realizó un estudio en 1.010 mujeres de la Ciudad de la Costa y Pando, Montevideo sobre la efectividad del test de VPH y el PAP, se determinó fue el PAP es anormal en el 16,5% de la población (167/1.010), mientras que la prueba de VPH fue positiva en el 12,5% (126/1.010); con respecto a las lesiones NIC 2+ la prueba de VPH es 100% (13/13), en cambio, el PAP fue anormal en el 54% de las muestras (7/13) (36).

Conclusiones

En Ecuador, Chile, Argentina, Perú, Uruguay, Paraguay, Brasil y Colombia se han implementado programas educativos e intervenciones en salud con el fin de educar a los habitantes sobre cuán importante es la administración de la vacuna de virus del papiloma humano (VPH), sin embargo, se constató la efectividad de la vacuna tetravalente al brindar una protección del 70%, pero se sigue considerando que la vacuna más eficaz es la nonavalente con una protección del 90% frente al VPH.

Existen distintos métodos diagnósticos para el tamizaje del Cáncer de Cérvix, pero cada país determina qué tipo de estrategia diagnóstica emplea al establecer el costo-efectividad de las mismas, en Ecuador, Chile, Colombia, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina se emplea como primera línea en el tamizaje de cáncer cervicouterino a la citología cervicovaginal para detectar de forma precoz lesiones precancerosas en femeninas menores de 30 años con la finalidad de reducir la incidencia del cáncer cervicouterino en Sudamérica. No obstante, se evidencia una sensibilidad de 92,7% y una especificidad del 92% que tiene la prueba de VPH para diagnosticar neoplasias intraepiteliales cervicales escamosas grado 2. Por ende, es recomendable que se emplee la prueba de virus del papiloma humano (VPH) para la detección primaria de lesiones neoplásicas cervicouterinas, a pesar de ello, los países Sudamericanos no cuentan con los recursos económicos para solventar el empleo de la prueba de VPH de forma gratuita y rutinaria.

Actualmente, los países de Sudamérica necesitan implementar políticas de inversión para la promoción y prevención del cáncer cervicouterino, porque la población cuenta con una baja cobertura de información y educación, por lo tanto, se establece un menor número de casos diagnosticados provocando un aumento de la incidencia cáncer cervicouterino.

Bibliografía

  1. American Cancer Society. Vaccination for the prevention of human papillomavirus cancers. A Cancer Journal for Clinicians. 2020;70(4):231–314.
  2. Fontham ETH, Wolf AMD, Church TR, Etzioni R, Flowers CR, Herzig A, et al. Cervical cancer screening for individuals at average risk: 2020 guideline update from the American Cancer Society. CA Cancer J Clin. 1 de septiembre de 2020;70(5):321–46.
  3. Polanco EB, Rodríguez NÁ, Villarpanda DG, Vázquez YB, González OR, Santana MO. Cáncer cérvico uterino: prevención y tratamiento. Medisur. 20 de julio de 2020;18(4):685–93.
  4. Harder T, Wichmann O, Klug SJ, van der Sande MAB, Wiese-Posselt M. Efficacy, effectiveness and safety of vaccination against human papillomavirus in males: a systematic review. BMC Med. 18 de julio de 2018;16(1):1–14.
  5. Eun TJ, Perkins RB. Screening for Cervical Cancer. Med Clin North Am. 2020;104(6):1063–78.
  6. Murillo A, Morales M, Quimiz-Lino MB. Vista de Virus del papiloma humano: una actualización al diagnóstico y la prevención. Domino De Las Ciencias. 2022;8:402–19.
  7. Mitchell C. El cáncer cervicouterino es el tercero más frecuente entre las mujeres de América Latina y Caribe, pero se puede prevenir [Internet]. OPS/OMS. 2019 [citado 5 de julio de 2023]. Disponible en: https://www3.paho.org/hq/index.php?optio n=com_content&view=article&id=14947:ce rvical-cancer-is-the-third-most-common -cancer-among-women-in-latin-america-a nd-the-caribbean-but-it-can-be-prevent ed&Itemid=0&lang=es#gsc.tab=0
  8. OMS. Cancer Over Time [Internet]. [citado 5 de julio de 2023]. Disponible en: https://gco.iarc.fr/overtime/en/dataviz/ age_specific?populations=75200_35600&s exes=2&cancers=16&multiple_populations =1
  9. OPS. Vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) [Internet]. [citado 21 de junio de 2023]. Disponible en: https://www.paho.org/es/vacuna-contra-vi rus-papiloma-humano-vph
  10. Peláez JGP, Pacheco IH, Ledezma JCU, del Carmen Alejandra Ceruelos Hernández M. VPH: Generalidades, prevención y vacunación. JONNPR. 3 de enero de 2021;6(2):283–92.
  11. Human Papillomavirus: Challenges and Opportunities for the Control of Cervical Cancer. Arch Med Res. 1 de diciembre de 2022;53(8):753–69.
  12. Uruguay MSP. Guía de Práctica Clínica de Tamizaje de Cáncer de Cuello de Útero [Internet]. Ministerio de Salud Pública Uruguay; [citado 2014]. Disponible en: https://www.gub.uy/ministerio-salud-publ ica/sites/ministerio-salud-publica/fil es/documentos/publicaciones/Guia%20de% 20Practica%20clinica%20Cancer%20Cuello %20Uterino%202014.pdf
  13. MinSalud. Guía de práctica clínica (GPC) para la detección y manejo de lesiones precancerosas de cuello uterino [Internet]. Ministerio de Salud y Protección Social; 2014 [citado 28 de junio de 2023]. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Li sts/BibliotecaDigital/RIDE/DE/CA/gpc-l esiones-precancerosas-cuello-uterino-c ompleta.pdf
  14. MINSAL. Guía Clínica Cáncer Cervicouterino (CaCu) [Internet]. Ministerio de Salud de Chile; 2015 nov [citado 28 de junio de 2023]. Disponible en: https://www.minsal.cl/wp-content/uploads /2015/09/GPC-CaCU.pdf
  15. INCA-Instituto Nacional de Câncer. Diretrizes brasileiras para o rastreamento do câncer do colo do útero [Internet]. 2018 abr [citado 9 de julio de 2023]. Disponible en: https://www.inca.gov.br/publicacoes/livr os/diretrizes-brasileiras-para-o-rastr eamento-do-cancer-do-colo-do-útero
  16. MINSA. Guía técnica: Guía de práctica clínica para la prevención y manejo del cáncer de cuello uterino [Internet]. Ministerio de Salud. Despacho Viceministerial de Salud Pública. Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública. Dirección de Prevención y control del Cáncer; 2017. Disponible en: http://bvs.minsa.gob.pe/local/MINSA/4146 .pdf
  17. Rivera Ruiz EJ, Colina Hurtado BA, Maldonado Reyes CF, Romero Escuntar IS. Guía de práctica clínica SEPTGIC-NP para prevención, diagnóstico y tratamiento de las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino. 2021.
  18. Borba JC, Martínez VH, Pomata A, Ortega M. Manual Nacional de Normas y Procedimientos para la prevención y el control del cáncer del tracto genital inferior femenino [Internet]. Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social; Programa Nacional de Control del Cáncer; Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama; 2022 [citado 10 de julio de 2023]. Disponible en: https://www.mspbs.gov.py/dependencias/po rtal/adjunto/246e37-Manualcancerdetrac tovaginalfinal10deagosto2.pdf
  19. Toziano M, Gogorza S, Daguerre P. Prevención primaria y secundaria del cáncer cervicouterino: “Manejo del tamizaje anormal y de las lesiones histológicas del cuello uterino” [Internet]. Sociedad Argentina de Patología del Tracto Genital Inferior y Colposcopia. Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Bs. As. ; 2022 [citado 28 de junio de 2023]. Disponible en: http://www.fasgo.org.ar/images/Nueva_Gui a_2022_FINAL_SAPTGIyC_SOGIBA_FASGO.pdf
  20. Grecia Elizabeth Encalada. Carmen Azucena Yancha . Gilma Esperanza Guerrero. Pedro Aquino Herrera. Detección y control del cáncer de cuello uterino en mujeres de 35 a 44 años en Ecuador. Revista Salud y Bienestar Colectivo [Internet]. 2021 [citado 5 de julio de 2023];5. Disponible en: https://revistasaludybienestarcolectivo. com/index.php/resbic/article/view/153/ 163
  21. Herrera Conza EM, Salazar Torres ZK, Espinosa Martín L, Aspiazu Hinostroza KA. Detección oportuna de cáncer cérvico-uterino. Vive Rev Salud. 2020;3(9):265–74.
  22. Regalado JG, Rosales VQ, Leverone RB, Giler SS. Situación epidemiológica del cáncer cérvicouterino en el Ecuador. 2020. Revista Venezolana de Oncología [Internet]. 2021 [citado 13 de diciembre de 2022];33. Disponible en: https://www.redalyc.org/journal/3756/375 665418004/375665418004.pdf
  23. Venegas Rodríguez G, Jorges Nimer A, Galdos Kajatt O. Vacuna del papilomavirus en el Perú. Rev peru ginecol obstet [Internet]. 2020 [citado 28 de junio de 2023];66(4). Disponible en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?scri pt=sci_abstract&pid=S2304-513220200004 00006&lng=es&nrm=iso&tlng=es
  24. Sedan o-Chiroque FL. Detección temprana : ¿El papanicolau es siempre la mejor opción? Rev Fac Med Hum. 2020;20(2):343–4.
  25. Ferreccio C. Nuevas estrategias de prevención y control de cáncer de cuello uterino en Chile. Salud pública Méx. 26 de agosto de 2019;60(6):713–21.
  26. Terrazas S, Ibáñez C, Lagos M, Poggi H, Brañes J, Barriga MI, et al. Examen de detección de virus papiloma humano en el tamizaje de cáncer cervicouterino en un Servicio de Salud de Santiago, Chile. Rev méd Chile [Internet]. 2015 [citado 3 de julio de 2023];143(1). Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/pdf/rmc/v143n1 /art07.pdf
  27. Minsalud. Vacunación contra el Virus Papiloma humano – VPH en Colombia, para la prevención del cáncer de cuello uterino y verrugas genitales [Internet]. Ministerio de Salud y Protección Social; Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Li sts/BibliotecaDigital/RIDE/IA/INCA/1-v acunacion-contra-virus-papiloma%20huma no-verrugas-genitales.pdf?fbclid=IwAR2 fC_m1AghHLm0zGerfTa0hNXQncr-PxqGvOgrl7 v9XPYelnVZArLCPGgE
  28. Arbeláez-Vásquez A, Carreño C, Coñazos-Ramírez L, Castillo A. Implementación de la nueva guía práctica clínica para la detección y manejo de lesiones precancerosas de cuello uterino en mujeres de la ciudad de Cali, Colombia. Infect. 2020;24(1):20–6.
  29. De la Hoz Restrepo F, Guzman NA, De la Hoz Gomez A, Ruiz C. Policies and processes for human papillomavirus vaccination in Latin America and the Caribbean. Rev Panam Salud Publica [Internet]. 2017 [citado 5 de julio de 2023];41. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/article s/PMC6660837/
  30. Arrossi S. El impacto de la prueba de VPH en los programas de tamizaje en América Latina: el caso de Argentina. Salud pública Méx. 2019;61(1):86–94.
  31. Pereira HC, de Souza PAS, Grzechota SK, dos Santos Guedes Gomes S, da Silva Arruda Y, de Melo JIF. Detección precoz del cáncer de cuello uterino y sus determinantes: Un análisis de los resultados de los exámenes en una clínica universitaria de la ciudad de Pedro Juan Caballero, Paraguay. Epicentro Ciencias Salud. 2022;2(4):68–75.
  32. Luvisaro BMO, Silva TPR da, Silva TMR da, Lachtim SAF, Souza JFA, Matozinhos FP. Factores ambientales asociados con la cobertura de la vacuna contra el virus del papiloma humano en adolescentes: análisis de 2016 a 2020. Rev Latino-Am Enfermagem. 25 de noviembre de 2022;30(spe):e3804.
  33. Silva GA e., Alcantara LL de M, Tomazelli JG, Ribeiro CM, Girianelli VR, Santos ÉC, et al. Evaluación de las acciones de control del cáncer de cuello uterino en Brasil y regiones con base en los datos registrados en el Sistema Único de Salud. Cad Saúde Pública. 25 de julio de 2022;38(7):e00041722.
  34. González V, Holcberg M, Díaz A, Duarte B, Deragón J, Duarte J, et al. Vacuna HPV: ¿la recomiendan los pediatras de diferentes prestadores de salud en Montevideo? Arch Pediatr Urug [Internet]. 2021 [citado 10 de julio de 2023];92(1). Disponible en: http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?scri pt=sci_arttext&pid=S1688-1249202100010 1206
  35. Notejane M, Zunino C, Aguirre D, Méndez P, García L, Pérez W. Estado vacunal y motivos de no vacunación ontra el virus del papiloma humano en adolescentes admitidas en el Hospital Pediátricodel Centro Hospitalario Pereira Rossell. Rev Méd Urug. 2018;2(34):76–81.
  36. Rodríguez G, García L, Beracochea A, Alonso R, Caserta B, Pérez N, et al. Tamizaje del cáncer de cuello uterino con test de HVP. Primeros resultados en el sistema público de Uruguay. Rev Méd Urug. 2019;35(4):52–90.
Salir de la versión móvil