Prevención de caídas en el paciente geriátrico: plan de actuación de Enfermería

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 3–Marzo 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº3: 123

Autor principal (primer firmante): Josefina Iriarte Eransus

Fecha recepción: 24 de Febrero, 2021

Fecha aceptación: 18 de Marzo, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(3): 123

Autoras:

Josefina Iriarte Eransus, Cristina Esteban Arbeloa, Laura Ollo Landiribar, Mª Jesús Aquerreta Reta, Iranzu Lecea Malagón y Nerea Tainta Esarte.

Enfermeras del Servicio Navarro de Salud (Osasunbidea), Atención Primaria y Complejo Hospitalario de Navarra.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Resumen

Las caídas en el paciente anciano conforman uno de los principales síndromes geriátricos, por lo tanto, la actuación sobre su prevención es de vital importancia.

Su abordaje resulta inevitable, tanto para disminuir la morbi-mortalidad del paciente, como de los costes que suponen a los servicios de salud.

Realizar actividades de Enfermería dirigidas a la prevención de caídas a través de la Educación para la Salud es de gran importancia para minimizar las consecuencias asociadas a este síndrome geriátrico.

Palabras clave

Caída, anciano, prevención, Enfermería.

Introducción

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como caída: ‘Acontecimientos involuntarios que hacen perder el equilibrio y dar con el cuerpo en tierra y otra superficie firme que lo detenga’, considera que son la segunda causa de muerte por lesiones accidentales o no intencionales, y que los mayores de 65 años son quienes sufren más caídas mortales. (1)

Según un estudio realizado en varios centros hospitalarios de España, solo 3 de cada 10 pacientes ancianos atendidos por una caída en el servicio de Urgencias recibe Recomendaciones para la Prevención de Caídas posteriores. (2)

publica-articulo-revista-ocronos

EL abordaje de este síndrome geriátrico, según la OMS, debe dirigirse hacia la educación para la salud, capacitando a los ancianos y creando entornos seguros, todo ello para minimizar los riesgos de sufrir una caída. Así pues, el papel de la Enfermería debe ir dirigido a ofrecer esta educación a los ancianos que tengan grandes probabilidades de sufrir una caída.

Objetivos

El objetivo principal es el desarrollo de actividades de Enfermería encaminadas a la prevención de las caídas en los ancianos.

Otros objetivos a conseguir son: una reducción del número de caídas en los ancianos que hayan recibido educación para la salud en relación con la prevención de caídas. Y que, si se producen caídas, tengan las mínimas consecuencias posibles: reducir la aparición del síndrome postcaída y disminuir la dependencia asociada a una caída.

Actuación de Enfermería

El primer paso es identificar al anciano que tendrá un alto riesgo de sufrir una caída, es decir, al anciano frágil. Este paso se puede realizar en los diferentes ámbitos de actuación de la Enfermería, desde la consulta de Atención Primaria, intervenciones comunitarias o el ámbito hospitalario.

Para ello, disponemos de diferentes herramientas, por ejemplo:

  • Short Physical Performance Battery (SPPB), que consta de 3 partes (test de equilibrio, test de velocidad de la marcha y test de levantarse de la silla).
  • Test de la marcha.
  • Prueba cronometrada de “levántate y anda”: TUG (timed get up and go test).
  • Test de Tinetti de equilibrio y marcha.
  • Test de Romberg.

Una vez tenemos a los usuarios identificados, iniciaremos le educación para la salud centrada en los diferentes aspectos relacionados con las caídas, desde su desencadenante hasta sus consecuencias (3).

Aspectos relacionados con el propio individuo

1. Deterioro visual: asegurar correcta compensación de posibles déficits visuales con el uso de gafas adecuadamente graduadas.
2. Deterioro de la movilidad: asegurar correcta utilización y adaptación de dispositivos de ayuda como bastones, muletas o andadores. Es importante que estén adaptadas a la altura del individuo y que conozca medidas de mantenimiento, como recambio de tacos de goma en el extremo de apoyo, que pueden deteriorarse. También hay que instruir al usuario en su correcta utilización.
En este mismo punto, recordar la recomendación de no utilizar ropa demasiado holgada, con la que se puedan tropezar y asegurar un calzado adecuado (suficientemente ajustado y con las suelas en buen estado). En cualquier caso, evitar caminar descalzo o con calcetines.
3. Incontinencia: animaremos e intentaremos desestigmatizar el uso de absorbentes en caso de que fueran necesarios por incontinencia de orina, especialmente en el caso de la incontinencia de urgencia, que lleva al anciano a llegar precipitadamente al baño con el consiguiente riesgo de caída.
4. Enfermedades de aparición aguda, o enfermedades de evolución crónica, ya que pueden disminuir los reflejos y su capacidad de reacción.
5. Caídas relacionadas con efectos secundarios de medicamentos: diuréticos, hipnóticos, antihipertensivos, ansiolíticos, antidepresivos tricíclicos. Recomendar al paciente ponerse en contacto con su médico de Atención Primaria en caso de notar efectos secundarios para valorar el riesgo/beneficio.
6. Instruiremos al paciente ante la posibilidad de sufrir hipotensión ortostática, cómo manejarla para minimizar el riesgo de caídas.

Aspectos relacionados con el entorno

Hogar: recomendar buena iluminación de los espacios, con interruptores de fácil acceso o luminosos que señalen el camino durante la noche.

Evitar las barreras arquitectónicas, vigilar los suelos (repararlos si están defectuosos, no encerarlos, mantener una correcta limpieza de las superficies y si se derrama algún líquido secarlo lo antes posible, evitar obstáculos como alfombras) y mantener las escaleras accesibles (con pasamanos a ambos lados, señalando los bordes con algún color llamativo).

En el baño, si es posible cambiar bañera por plato de ducha y colocar agarraderos a la entrada, colocar silla para ducharse sentado, suelos antideslizantes, eliminar cerraduras de puertas para facilitar el acceso en caso de caída.

Evitar el desorden.

Exteriores: evitar suelos poco estables, ser cuidadoso con pequeñas irregularidades del terreno, y evitar zonas sombrías en invierno para esquivar placas de hielo.

Como parte de la prevención de las caídas, hay que transmitir a los usuarios la importancia del ejercicio físico como factor protector frente a éstas.

Así pues, en la educación para la salud relacionada con la prevención de caídas, es imprescindible hacer recomendaciones sobre ejercicio físico enfocado a este tema. Este plan de ejercicio diario debe incluir:

  • Ejercicios de resistencia vascular, como caminar, nadar o bailar.
  • Ejercicios de fuerza, para potenciar la musculatura.
  • Ejercicios de flexibilidad.
  • Ejercicios de equilibrio y marcha.

Con respecto a este punto, cabe mencionar el proyecto Vivifrail. Se trata de un programa de promoción del ejercicio físico para la prevención de la fragilidad y de las caídas en las personas mayores. Este proyecto se enmarca en la Estrategia de Promoción de la Salud y Calidad de Vida en la Unión Europea. (4)

Otra parte importante que tratar con relación a la prevención de caídas es el síndrome postcaída. Este se define como el miedo a padecer una nueva caída, la pérdida de confianza para desarrollar una determinada actividad sin caerse y una disminución de la movilidad y de la capacidad funcional. (5)

Este síndrome condiciona el afrontamiento del individuo a la actividad diaria, y trae consigo numerosas consecuencias como dependencia o sedentarismo. Tratarlo directamente con la persona que lo sufre para tratar de revertirlo supone la corrección de diversos hábitos poco saludables.

Métodos

Para hacer llegar la formación al mayor número de personas vulnerables posibles, se plantea la realización de diferentes actividades:

  • Talleres educativos para pacientes susceptibles ofertados desde los centros de Atención Primaria. A través de inscripción y captación desde el propio centro de salud.
  • Ofrecimiento de charlas educativas a colectivos vulnerables, como pueden ser usuarios de centros de día, o asociaciones de jubilados.
  • Educación “a pie de cama” en centros hospitalarios o unidades de urgencias.
  • Folletos informativos.

NANDA-NIC-NOC (6)

Diagnóstico de Enfermería: Riesgo de Caídas (00155).

NIC: Prevención de Caídas (6490).

 Fomento del ejercicio (200).

NOC: Conducta de Prevención de Caídas (1909).

 Conocimiento: Prevención de Caídas (1828).

Bibliografía

  1. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/falls (último acceso 20/02/2021).
  2. Miró O, Berenice NB, Aguió S, Alemany X, Jacob J, Llorens P, Herrero Puente P, Gonzalez Remón B, Castro Jimenez V, Torres Machado V, Cenjor R, Gil A, Rico V, Martinez Nadal G, Lázaro del Nogal M, Martín-Sánchez FJ. Perfil de los pacientes ancianos atendidos en Urgencias por Caídas (Registro FALL-ER): magnitud del problema y posibilidades de mejora en los servicios de urgencias hospitalarios. Emergencias. 2018. Vol. 30. Núm. 4. Pags: 231-40.
  3. Miriam Bella Beorlegui, Nuria Esandi Larramendi, Ana Carvajal Valcárcel. La prevención de caídas recurrentes en el paciente anciano. Gerokomos. 2017. Vol. 28. Núm. 1. Pags: 25-29.
  4. Proyecto Vivifrail. http://vivifrail.com/ es/inicio/ (último acceso 20/02/2021).
  5. Gandoy-Grego M, López-Sande A, Varela González N, Lodeiro Fernández L, López Martínez M, Millán-Calceti JC. Manejo del síndrome post-caída en el anciano Clínica y Salud, vol. 12, núm. 1, 2001, pp. 113-119 Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. Madrid, España.
  6. Herramienta online para la consulta y diseño de Planes de Cuidados de Enfermería. NNNConsult. Elsevier; 2015.