Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 1 – Mayo 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº1:57
Autor principal (primer firmante): Mario Fernando Fárez Buenaño.
Fecha recepción: 15 de mayo, 2020
Fecha aceptación: 22 de mayo, 2020
Ref.: Ocronos. 2020;3(1):57
* Med. Mario Fernando Fárez Buenaño.
** Med. Cristian Alfonso Galarza Sánchez.
* Médico General. Médico Rural del Centro de Salud de Cumbaratza.
** Médico Internista. Docente Investigador del Área de Medicina Humana de la Universidad Nacional de Loja. Diplomado en Diabetes.
RESUMEN
Antecedentes: Desde 1960 se ha documentado el consumo de medicamentos psicoestimulantes, mismo que se ha incrementado últimamente. Por adolescentes y adultos jóvenes, especialmente estudiantes de nivel superior que utilizan estas sustancias con fines recreativos o para mejorar su desempeño académico.
Objetivo: Determinar la prevalencia y factores asociados al consumo de Modafinilo, Metilfenidato y Dextroanfetamina en estudiantes de las Facultades de Medicina de las Universidades de la Ciudad de Cuenca – 2018.
Materiales y Métodos: Estudio observacional analítico de cohorte transversal que abarcó 418 estudiantes de 18 – 25 años de las Facultades de Medicina de las Universidades de la ciudad de Cuenca -2018. Para el análisis se utilizó el programa IBM SPSS v. 24. La asociación estadística fue considerada con un índice de confiabilidad del 95%, con un valor estadístico de p<0.05.
Resultados: La prevalencia del consumo corresponde al 3.88%, el fármaco más consumido es modafinilo 26.8%. Los factores asociados son: grupo étnico blanco OR: 3.64 (IC: 1.73-7.63, p: 0.00), o negro OR: 4.51 (IC: 1.14-17.73, p: 0.01), edad comprendida entre 22 – 25 años OR: 1.68 (IC: 1.10-2.57, p: 0.01), nivel socioeconómico alto OR:1.58 (IC: 1.01-2.49, p: 0.04), consumo de alcohol OR: 1.98 (IC: 1.00-3.90, p: 0.04), consumo de cannabis 4.54 (IC: 2.82-7.30, p: 0.00), tener amigos que consuman estos fármacos OR: 7.12 (IC: 4.34-11.68, p: 0.00).
Palabras Clave: MODAFINILO, METILFENIDATO, DEXTROANFETAMINA, DROGAS INTELIGENTES, MEJORAMIENTO COGNITIVO
ABSTRACT
Background: Known that since 1960 the use of psychostimulant medications has been documented, which has increased lately. The most consumers are adolescents and young adults especially upper level students who use these substances for recreational purposes or to improve their academic performance.
Objective: Of this research was to determine the prevalence and factors associated with the consumption of modafinil, methylphenidate and dextroamphetamine in students of the Medicine Faculties of Universities located in Cuenca city during 2018.
Regard to Methodology: The analytical observational cross-sectional cohort study design was used, which included 418 students aged 18 – 25 years of the Medicine Faculties at universities from Cuenca during 2018. The IBM SPSS v. 24 software was used for the analysis. The statistical association was considered with a reliability index of 95%, with a statistical value of p <0.05.
Results: In connection with the outcomes the prevalence of consumption corresponds to 3.88%, the most consumed drug is modafinil 26.8%. The associated factors are white ethnic group OR: 3.64 (IC: 1.73-7.63, p: 0.00), or black OR: 4.51 (CI: 1.14-17.73, p: 0.01), age between 22 – 25 years old OR: 1.68 (IC: 1.10-2.57, p: 0.01), high socioeconomic level OR: 1.58 (IC: 1.01-2.49, p: 0.04), alcohol consumption OR: 1.98 (IC: 1.00-3.90, p: 0.04), cannabis use 4.54 (IC: 2.82-7.30, p: 0.00), have friends who use these drugs OR: 7.12 (IC: 4.34-11.68, p: 0.00).
KEY WORDS: MODAFINIL, METHYLPHENIDATE, DEXTROAMPHETAMINE, INTELLIGENT DRUGS, COGNITIVE IMPROVEMEN.
INTRODUCCIÓN
Ante la creciente competitividad académica que va de la mano de los avances tecnológicos, se ha evidenciado la necesidad en los estudiantes de mejorar su nivel intelectual, desempeñándose mejor en ámbitos educativos. Sin embargo, esto requiere de esfuerzo y sacrificio; elementos que no todas las personas poseen en igual proporción. Ante esto la aparición de las llamadas drogas inteligentes representa un puente hacia la mejora del nivel cognitivo y aunque su venta es estrictamente para ciertas patologías psiquiátricas, estudiantes sanos optan por consumirlas.
Este consumo ha generado un impacto en la comunidad científica habiendo grupos a favor y grupos en contra de su consumo por parte de individuos sanos (1).
Varios estudios en Estados Unidos muestran resultados que alarman a la comunidad tanto científica como a la no científica y crean preocupación en los organismos de control del consumo de sustancias; y es que allá se ha evidenciado que el consumo está dado mayoritariamente por individuos con edades entre 12 a 25 años (2–4).
En el ámbito nacional varios han medido el consumo de estos fármacos siendo así un estudio realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cuenca en el año 2017 por Dávila Sacoto y Freire Álvarez en donde se encuestó a 314 estudiantes identifico una prevalencia del 9.7% y 1.8% en el consumo de modafinilo y metilfenidato respectivamente (5).
Así mismo en el año 2014 Estévez García y Ramos Cevallos llevaron a cabo en la Facultad de Ciencias Médicas de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en la ciudad de Quito un estudio en 293 en donde se determinó una prevalencia del 14% en el consumo de modafinilo y 2% del consumo de metilfenidato (6).
Muñoz Arteaga y Pacurucu Merchán n la Universidad del Azuay en el año 2015 llevaron a cabo un estudio que comparaba el consumo de psicoestimulantes entre la facultad de medicina y otras facultades, tomando a 251 estudiantes de la facultad de medicina y 251 estudiantes de las facultades de ciencias jurídicas, filosofía, diseño, administración y ciencia y tecnología; los resultados indicaron una prevalencia de 52.2% en la facultad de medicina versus un 37.5% en las otras facultades, entre los fármacos más consumidos se encontraban Modafinilo y Metilfenidato (7).
Se ha relacionado el consumo de estos fármacos principalmente con motivos que tienen relación con actividades académicas, aunque también con consumo por recreación y necesidades laborales (3,8).
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
En la actualidad ha surgido un importante debate a nivel mundial sobre el consumo de las llamadas drogas inteligentes (Metilfenidato, Modafinilo y Anfetaminas) en pacientes sanos con el propósito de mejorar su capacidad cognitiva (Cognitive Enhancement [CE]) y por ende tener un mejor desempeño a nivel académico; estas drogas han sido utilizadas para tratar problemas como el déficit de atención en sujetos con hiperactividad (Attention Deficit Hyperactive Disorder [ADHD]), entre otros (1).
El hecho de que individuos sanos consuman estas drogas ha sido preocupante, teniendo un impacto principalmente en Estados Unidos, el Reino Unido y Europa (9). Puede resultar difícil definir el término CE desde una perspectiva científica, puesto que: “Se refiere a una mejora de una función con relación a su estado anterior” (10).
En base a la anterior definición podemos determinar que es fácil aplicarla para referirnos a un paciente enfermo, pero no lo es cuando intentamos referirnos a un paciente sano. Una de las definiciones generales de CE que nos proponen Hild & Franke es la siguiente: “CE es el uso de drogas, estrategias biotecnológicas u otros medios por individuos sanos destinadas a la mejora de sus funciones cognitivas tales como la vigilia, la memoria o concentración sin necesidad médica alguna” (11).
Algunos organismos éticos han abordado este tema incluyendo el Presidente del Concilio de Bioética en Estados Unidos, el Parlamento de Reino Unido y la Comisión Italiana Nacional de Bioética (12–15). Se ha reportado que en Estados Unidos existe un abuso de estas sustancias, tengan como objetivo CE o lo hagan por recreación, siendo la cifra 1.1 millón de individuos mayores a 12 años (2). Siendo así que aproximadamente 11.4 millones de recetas para niños con ADHD son utilizadas por sujetos sanos (16). Un estudio realizado por Kroutil et al, indica que los jóvenes entre edades de 12 – 25 años representan el 80% de individuos que abusan de estos fármacos. Y establece que corren un alto riesgo de usar mal dichos medicamentos (4).
Varios estudios señalan que de aquellos estudiantes que abusan de estos fármacos aproximadamente un 60% lo hace porque necesita estudiar (3), un 58% porque quiere mejorar su concentración y un 43% porque necesita mantenerse alerta (8). Se estima que el porcentaje de estudiantes universitarios en Estados Unidos que utilizan estas drogas sin prescripción oscila entre el 5% – 35% (17,18).
En Europa la información sobre el uso de estos fármacos para CE es menos sistemática y comprendida que la de Estados Unidos. La información sobre Reino Unido en este aspecto también es escasa. Aunque se ha evidenciado un incremento en el consumo en personas saludables, la evidencia de esto se relaciona con el incremento del número de ventas, y compras por internet generando una cifra de alrededor de £200000 (19).
Una encuesta realizada por el “Wellcome Trust” encontró una baja prevalencia en el uso de estos fármacos siendo el 2% de adultos y el 1% de jóvenes entre 14-18 años quienes admitieron haber consumido al menos una vez cualquiera de las drogas inteligentes mencionadas anteriormente (9). En ausencia de evidencia científica el periodismo es uno de los medios que brinda información sobre este tema; siendo así que en el año 2009 el periódico estudiantil de la Universidad de Cambridge, “The Varsity” encuestó a 1000 estudiantes encontrando una prevalencia de consumo del 10%, ellos indicaban que el tomar esa medicación “les ayudaba a trabajar” (20).
Un estudio realizado por Singh et al, en el 2014, en 877 estudiantes de Universidades de Reino Unido e Irlanda demostró que existe una prevalencia del consumo de Metilfenidato de 5.9%, en el caso del Modafinilo fue de 8% y en el caso de Anfetaminas fue de 3.2% (9).
Teniendo en cuenta lo ya expuesto se plantea la siguiente interrogante de investigación:
¿Cuál es la prevalencia y los factores asociados al consumo de metilfenidato, modafinilo y Dextroanfetamina en estudiantes de las diferentes facultades de medicina en las Universidades de Cuenca- Ecuador?
HIPÓTESIS
- La prevalencia del consumo de modafinilo, metilfenidato y dextroanfetamina en estudiantes de las facultades de medicina de las Universidades de la ciudad de Cuenca en el periodo 2018 será mayor al 5%.
OBJETIVOS
Objetivo General
- Determinar la prevalencia y factores asociados al consumo de Modafinilo, Metilfenidato y Dextroanfetamina en los estudiantes de las facultades de Medicina de las Universidades de la ciudad de Cuenca, 2018.
Objetivos Específicos
- Caracterizar a la población de acuerdo con las variables del estudio: edad, género, grupo étnico, residencia, universidad de estudio, ciclo de estudio y nivel socioeconómico.
- Establecer: motivos de consumo; frecuencia de consumo; ocasiones de consumo y la adquisición de los medicamentos.
- Identificar la relación entre el consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato; y los siguientes factores: grupo étnico, edad, nivel socioeconómico, consumo de alcohol, consumo de cannabis y el tener amigos que consuman estos fármacos.
DISEÑO METODOLÓGICO
Diseño general del estudio:
Tipo de Estudio:
La presente investigación busca conocer la prevalencia del consumo de modafinilo, metilfenidato y dextroanfetamina en los estudiantes de las facultades de medicina de las diferentes Universidades de la ciudad de Cuenca en el periodo 2018. Simultáneamente, busca identificar algunos factores de riesgo que se encuentren asociados a al consumo de estos fármacos.
Por lo previamente descrito el presente estudio corresponde a un estudio de tipo cuantitativo.
El diseño metodológico por emplearse es el de un estudio Observacional Analítico de Cohorte Transversal.
Área de Investigación:
Salud Integral del Ser Humano. Enfermedades no Transmisibles.
Universo de Estudio:
Corresponde a todos los estudiantes de las Facultades de Medicina de las Universidades Estatal de Cuenca, Del Azuay y Católica de Cuenca, siendo un total de 3757 alumnos.
Selección y Tamaño de la Muestra:
Estudiantes de las Facultades de Medicina de las Universidades Estatal de Cuenca, Del Azuay y Católica de Cuenca que acuden con normalidad a clases durante el periodo 2018.
Población:
Estudiantes de las Facultades de Medicina de las Universidades Estatal de Cuenca, Del Azuay y Católica de Cuenca.
Muestra:
Para el cálculo del tamaño de la muestra se utilizó la aplicación EpiInfo 7 la fórmula empleada fue para el cálculo de una proporción para una variable cuantitativa y un universo finito, la fórmula empleada fue:
N=(N x p x q x Z2)/e2
En donde:
- n= Muestra
- N= Población
- p= Probabilidad de ocurrencia
- q= Probabilidad de no ocurrencia
- Z2= Nivel de confianza
- e2= Error de inferencia
La prevalencia que se tomó como referencia para el presente estudio corresponde 5% de acuerdo con el estudio de Smith ME. y Farah MJ.(17)
Se consideró un universo de 3757 estudiantes, un nivel de confianza del 97% y un error de inferencia del 5%.
Con estos parámetros establecidos el tamaño de la muestra a estudiar corresponde a 418 estudiantes.
Asignación de la muestra:
Para la asignación se utilizará un muestreo por conglomerados, de acuerdo con la Universidad en la que el estudiante se encuentre matriculado; luego un muestreo estratificado de acuerdo con el ciclo al cual este el estudiante esté asistiendo y finalmente un muestreo aleatorio simple de acuerdo al número de estudiantes en las diferentes universidades y ciclos de las mismas.
Unidad de Análisis y Observación:
Unidad de Observación:
Facultades de Medicina de las Universidades: Estatal, Del Azuay y Católica de Cuenca.
Unidad de Análisis:
Estudiantes que asisten regularmente a clases en la carrera de Medicina.
Criterios de Inclusión y exclusión:
Criterios de Inclusión:
- Que sean estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Cuenca, Universidad del Azuay o Universidad Católica de Cuenca.
- Que sean > 18 años pero < 25 años.
- Que acepten participar en el estudio y firmen el consentimiento informado.
Criterios de Exclusión:
- Estudiantes con alteraciones del estado de conciencia por cualquier causa que dificulte la obtención de datos.
- Estudiantes que reporten presentar cualquiera de estas patologías: Déficit atencional con Hiperactividad, Esquizofrenia, Depresión y Epilepsia.
- Estudiantes que reporten presentar las siguientes comorbilidades: Hipertensión arterial o Diabetes Mellitus.
- Estudiantes seleccionados de acuerdo al azar y que no estén presentes el día de aplicar la encuesta.
Operacionalización de Variables:
Tabla 1 – Operacionalización de Variables
Ver: ANEXOS – Consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato en estudiantes, al final del artículo
ELABORACIÓN: DR. MARIO FÁREZ.
MÉTODOS, TÉCNICAS E INSTRUMENTOS
Métodos para la obtención de la información:
El método para la realización del presente trabajo será la investigación de campo y bibliográfica. Porque se aplicará encuestas a los estudiantes de las facultades de medicina de las diferentes universidades de la ciudad de Cuenca; y la investigación bibliográfica se realizará mediante la consulta en libros, revistas, internet y artículos científicos.
Técnica:
Previo a iniciar el estudio se contará con la aprobación del Comité de Asesorías de Trabajos de Investigación y del Comité de Ética. Se solicitará autorización por escrito a los Decanos de las diferentes Facultades de Medicina de las diferentes Universidades y se procederá a socializar la propuesta de investigación a los estudiantes.
Para la recolección de datos se empleará una encuesta diseñada y validada por el Centro de Investigación de la Facultad. La misma que previamente ha de ser evaluada en una prueba piloto con 79 participantes ajenos al estudio con el propósito de identificar cualquier error o dificultad en la recolección de datos.
Una vez aprobados los filtros necesarios con la encuesta y con las autorizaciones correspondientes se pasará a la recolección de datos de una manera directa.
Inicialmente se les solicitará a los participantes firmar el consentimiento informado explicándoles en qué consistía el estudio y que este es un documento de constancia de su conformidad con la participación en el mismo, posteriormente realizada esta acción se retirará las hojas y se procederá a entregar la encuesta a los estudiantes para que puedan llenarla, actividad que tomará aproximadamente 15 minutos.
La encuesta elaborada consta de un total de 21 preguntas elaboradas por el investigador, mismas que han sido planteadas como preguntas de 1 sola respuesta para facilitar a los encuestados la familiarización con la misma haciendo el proceso más agradable y entendible para los mismos. Se utilizaron elementos de encuesta, auxiliarías para poder llevar a cabo las preguntas siendo, dentro de lo que se valoró con ayuda de otros elementos se encuentra:
- Nivel socioeconómico:
Para la valoración de este parámetro se aplicó la Encuesta Nacional de Estratificación del Nivel Socioeconómico; misma que fue aplicada por el INEC en el año 2011 (ANEXO #3). Esta encuesta está conformada por 6 secciones:
- Características de la Vivienda
- Acceso a la Tecnología
- Posesión de Bienes
- Hábitos de Consumo
- Nivel de Educación
- Actividad Económica del Hogar.
Cada sección contiene una serie de preguntas con varias opciones de respuesta, para establecer una respuesta se debe marcar con una x el casillero en blanco situado frente a la opción. Cada opción tiene un puntaje preestablecido que al final será sumando juntamente con los puntajes obtenidos de todas las respuestas de la encuesta.
Para la interpretación de los resultados se tendrá en cuenta las referencias establecidas y se comparará con los valores obtenidos siendo así que los resultados se clasificarán de la siguiente manera:
- A (alto): De 845 a 1000 puntos.
- B (medio alto): De 696 a 845 puntos.
- C+ (medio típico): De 535 a 696 puntos.
- C- (medio bajo): De 316 a 535 puntos.
- D (bajo): De 0 a 316 puntos.
Plan de análisis:
Los datos obtenidos serán procesados y transcritos a una base digital y analizados mediante el programa IBM SPSS v. 24
El análisis consistirá en la descripción de las variables univariadas y bivariadas mediante frecuencias, porcentajes, gráficos de pastel y tablas de datos.
Para determinar la asociación se lo realizará mediante la razón de momios y la razón de prevalencia con su intervalo de confianza del 97%. Se considerará valores estadísticamente significativos a p<0.05.
ASPECTOS ÉTICOS:
El presente estudio respetará las normas éticas de Investigación en sujetos humanos establecidas en la Declaración de Helsinki de la AMM-Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos, de la 64ª Asamblea General, Fortaleza, Brasil, octubre 2013.
No existirá riesgo alguno en los procedimientos a emplearse para los estudiantes. Se proporcionará información amplia sobre el propósito de investigación y se solventaron todas las dudas que tuvieron los estudiantes antes del estudio. Se solicitará que firmen el consentimiento informado (ANEXO #2) previo a la recolección de datos en la encuesta; los participantes estarán en libertad de no participar o retirarse de la investigación cuando ellos lo crean necesario. No se otorgará ningún tipo de incentivo a los estudiantes, y los procedimientos no presentarán ningún costo. Tampoco se publicarán los datos personales de los estudiantes y la información será utilizada únicamente para el propósito de la investigación.
RESULTADOS
En el presente estudio se analizaron los datos obtenidos mediante la aplicación de encuestas a los estudiantes de las Facultades de Medicina de la Universidad Católica de Cuenca, Universidad de Cuenca y Universidad del Azuay. Evidenciándose los siguientes resultados:
- Prevalencia del consumo de Modafinilo, Metilfenidato y Dextroanfetamina en los estudiantes de las Facultades de Medicina.
Ver: ANEXOS – Consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato en estudiantes, al final del artículo
Fuente: Base de datos de la Investigación
Elaboración: Mario Fárez Buenaño
La prevalencia de consumo encontrada en los estudiantes de las Facultades de Medicina de la Ciudad de Cuenca, 2018 fue del 3.88% (Gráfico 1), presentan consumo 146 estudiantes (34.9%) mientras que los 272 estudiantes restantes (65%) no consumen ninguno de estos fármacos.
- Características sociodemográficas de la población
Tabla 2 Características sociodemográficas de los estudiantes participantes de las Facultades de Medicina de la Ciudad de Cuenca, 2018.
Ver: ANEXOS – Consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato en estudiantes, al final del artículo
Fuente: Base de datos de la Investigación
Elaboración: Mario Fárez Buenaño
En cuanto a las variables sociodemográficas en el presente estudio se evidencio lo siguiente:
La edad más frecuente correspondió a estudiantes de entre 18 a 21 años (67.2%) con una media de 20.6 años, el género predominante fue el Femenino 248 (59.3%), el lugar de residencia más frecuente corresponde a la urbe 359 (85.9%), dentro de los grupos étnicos se identificó: mestizos 366 (87.6%), blancos 33 (7.9%), negros 10 (2.4%) e indígenas 9 (2.2%).
Para determinar el nivel socioeconómico se utilizó la Encuesta Nacional de Estratificación del Nivel Socioeconómico del INEC utilizada en el año 2011; se evidencio la siguiente distribución: medio alto 160 (38.3%), alto 129 (30.9%), medio típico 107 (25.6%), medio bajo 22 (5.3%), no hubo estudiantes que correspondan al nivel socioeconómico bajo.
El mayor número de estudiantes se encuentran entre 1º a 5º ciclo de estudio 218 (52.2%) y los 200 estudiantes restantes (47.8%) corresponde a ciclos entre 6º y 10º.
- Consumo de medicamentos
Tabla 3 Consumo de Modafinilo, Dextroanfetamina y Metilfenidato en estudiantes de las Facultades de Medicina, Cuenca 2018.
Ver: ANEXOS – Consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato en estudiantes, al final del artículo
Fuente: Base de datos de la Investigación
Elaboración: Mario Fárez Buenaño
En cuanto al consumo de estos medicamentos en los estudiantes se evidencio:
El fármaco de mayor consumo corresponde a Modafinilo (26.8%), seguido de Metilfenidato (5%) y Dextroanfetamina (3.1%). (Tabla 3). El principal motivo de consumo corresponde a la necesidad de los estudiantes de mejorar su nivel cognitivo (55.3%), seguido por la necesidad de compensar la privación de sueño (42.4%), mejorar el estado de ánimo (1.4%) y curiosidad (0.6%) corresponden a los motivos menos frecuentes (Tabla 3). Dichos fármacos son consumidos rara vez (43.8%) en su mayoría, siendo la ocasión más frecuente de consumo durante exámenes (91%) seguido de prácticas hospitalarias (7.3%). (Tabla 3). La adquisición de estos fármacos se realiza mayoritariamente mediante compra directa en una farmacia (85.5%), siendo menos frecuente mediante un familiar (8.1%) y mediante un amigo (6.1%), los estudiantes de esta investigación no realizan compra de estos medicamentos vía internet (Tabla 3).
- Factores asociados al consumo
Tabla 4 Factores de riesgo para el consumo de Modafinilo, Dextroanfetamina y Metilfenidato en estudiantes de las Facultades de Medicina, Cuenca 2018.
Ver: ANEXOS – Consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato en estudiantes, al final del artículo
Fuente: Base de datos de la Investigación
Elaboración: Mario Fárez Buenaño
Se dicotomizó el consumo de estos medicamentos y sus diferentes factores asociados entre los estudiantes que presentaban consumo y los que no, observándose la siguiente asociación:
Pese a que se evidencio un mayor consumo en mujeres (20%) en comparación con varones (14.8%), se estableció un OR: 0.89 para el sexo femenino y 1.12 para el sexo masculino; estos valores no representan significancia estadística debido a que los intervalos de confianza en su límite inferior es menor de la unidad y el límite superior es mayor a la unidad se anula su asociación (IC: 0.59-1.34 para el sexo femenino y 0.74-1.68 para varones) además de presentar un valor p: 0.58 para ambos sexos, por lo que este no se lo puede considerar como un factor de riesgo o protector.
El nivel socioeconómico alto presentó un OR:1.58 (IC: 1.01-2.49, p: 0.04) por lo que se considera un factor de riesgo para el consumo de estos medicamentos. El nivel socioeconómico medio presentó un OR: 0.62 (IC: 0.40-0.99, p: 0.04) por lo que se considera un factor protector para el consumo de estos fármacos.
El consumo de alcohol y cannabis son factores de riesgo para el consumo de estos medicamentos presentaron OR: 1.98 (IC: 1.00-3.90, p: 0.04) y 4.54 (IC: 2.82-7.30, p: 0.00).
Los estudiantes que tienen amigos que consuman estos medicamentos tienen mayor probabilidad de consumirlos, por lo que se considera un factor de riesgo presentó un OR: 7.12 (IC: 4.34-11.68, p: 0.00).
El tener una edad entre 18 – 21 años corresponde a un factor protector OR: 0.59 (IC: 0.38-0.90, p: 0.01), mientras que una edad comprendida entre 22 – 25 años se considera como factor de riesgo OR: 1.68 (IC: 1.10-2.57, p: 0.01).
En cuanto al grupo étnico se evidenció que el ser mestizo corresponde a un factor de protección OR: 0.25 (IC: 0.14-0.47, p: 0.00), mientras que el ser blanco OR: 3.64 (IC: 1.73-7.63, p: 0.00), o negro OR: 4.51 (IC: 1.14-17.73, p: 0.01) se asocia con un mayor consumo. En cuanto al grupo étnico indígena OR: 2.37 OR: 4.51 (IC: 0.62-8.98, p: 0.18), no presenta significancia estadística, por lo que pertenecer a este grupo étnico no aumenta ni disminuye el consumo de estos medicamentos.
Finalmente, aunque el consumo de estos fármacos es mayor en estudiantes de entre 6to a 10mo ciclo (18.1%)) en comparación con aquellos que se encuentran entre 1ero a 5to ciclo (16.7%). Se obtuvo un OR:1.29 (IC: 0.86-1.93, p:0.20) y un OR: 0.77 (IC: 0.51-1.15, p:0.20) respectivamente; estos valores no representan significancia estadística debido a sus intervalos de confianza, razón por la cual no se pueden considerar como factores de riesgo o protectores.
DISCUSIÓN
En el presente estudio se pudo determinar que la prevalencia de consumo de Modafinilo, Dextroanfetamina y Metilfenidato en estudiantes de las Facultades de Medicina de la ciudad de Cuenca, 2018 es del 3.88%, cifra superior al estudio realizado por Dávila Sacoto y Freire Álvarez durante el 2017 en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca en donde la prevalencia para el consumo de estos fármacos fue del 1.28% (5), esta diferencia puede corresponder a que en dicho estudio el número de estudiantes participantes fue menor y además se consideraron las facultades de Enfermería y Tecnologías médicas de dicha Universidad.
Así mismo en Quito se en el año 2014 Estévez García y Ramos Cevallos, determinaron una prevalencia del 3.87% para estos medicamentos en la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica Del Ecuador (6), valores que coinciden con los del presente estudio sin embargo debe considerarse que solamente se llevó a cabo en una sola facultad. Herrera Aguirre en el 2014 determinó en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Loja una prevalencia del consumo de modafinilo del 24.5%, cifra 6 veces superior a nuestro estudio, teniendo en cuenta que solamente se realizó en estudiantes matriculados en 3er ciclo de dicha Facultad (75). Durante el 2013 – 2014 Muñoz Arteaga et al., realizaron un estudio entre la Facultad de Medicina y otras Facultades de la Universidad del Azuay sobre la automedicación y consumo de estimulantes, se estableció una prevalencia del 2.25%, valor menor a nuestro estudio, teniendo en cuenta que se estudió facultades ajenas a medicina (7).
En Estados Unidos en el año 2016 se llevó a cabo la Encuesta Nacional Sobre Uso de Drogas y Salud en donde se estableció que el consumo de medicamentos psicoestimulantes en individuos sanos de entre 18 a 25 años corresponde al 6.1% en ese año (76), estudio de gran dimensión cuya muestra fueron 67000 participantes de colegios y universidades a lo largo de ese país. Durante el año 2012 Singh et al., llevaron a cabo un estudio en Reino Unido e Irlanda en 104 Universidades, aquí se determinó una prevalencia del 9.4% para estos 3 fármacos (9), este valor superior puede corresponder a que no se realizó específicamente en estudiantes de Medicina y el número de Universidades tomadas en cuenta es superior.
Dentro del consumo de estos medicamentos se distribuye en el siguiente orden de mayor a menor consumo: Modafinilo (26.8%), Metilfenidato (5.0%) y Dextroanfetamina (3.1%).
Estos resultados se encuentran en relación con el estudio internacional realizado por Singh et al., en donde el Modafinilo (8%) fue el fármaco más consumido, seguido por Metilfenidato (5.9%) y Dextroanfetamina (3.2%) (9). En el Ecuador los estudios realizados por Dávila y Freire, Estevez y Ramos; y Herrera Aguirre, el principal medicamento consumido corresponde a Modafinilo con porcentajes de 9.7%, 14% y 31.3% respectivamente, seguido de Metilfenidato 1.8% y 2%, en el último estudio no se encontró consumo de Metilfenidato y en ninguno de los 3 estudios Nacionales se encontró consumo de Dextroanfetamina (5,6,75).
El principal motivo de consumo de estos fármacos corresponde a mejorar el nivel cognitivo (55.3%) seguido de compensar el nivel de sueño (42.4%), datos que coinciden con estudios como el de Asencio et al., llevado a cabo en la Universidad de Valparaíso Chile, en el que de 120 estudiantes de medicina el 92.5% de estudiantes consumen sustancias psicoestimulantes para mejorar su rendimiento académico (77).
El estudio de Estévez y Ramos en Quito determinó por su parte que el principal motivo de consumo de estos fármacos corresponde a compensar el nivel de sueño 38.5% y mejorar el nivel cognitivo en segundo lugar con el 16.3% (6). Un estudio llevado a Cabo en el Recinto de Facultades Doctorales de Farmacia, Medicina y Odontología indico que el 75% de los estudiantes de los 3 primeros años habían utilizado algún estimulante para mejorar su nivel cognitivo (78). Chávez, et al, en 2013
En la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula, determinaron que la 2ª razón más común de consumo de estas sustancias en su estudio correspondía a compensar la privación de sueño (79). Singh et al., en su estudio en 104 Universidades de Reino Unido e Irlanda determina que la principal causa de consumo es el mejoramiento cognitivo (54.9%) seguido de la necesidad de compensar la privación de sueño (45.6%) (9).
En cuanto a la ocasión de consumo más frecuente corresponde a exámenes (91%) y prácticas hospitalarias (7.3%), estos datos se encuentran en relación con un estudio llevado a cabo por DeSantis et al., durante 2005 – 2006 en Universidades públicas del sudeste de los Estados Unidos, en donde se entrevistó a 175 estudiantes consumidores de psicoestimulantes quienes indicaron que las ocasiones más propicias para el consumo correspondían a el tener que presentar exámenes, esto en relación por el estrés y la cantidad de información que se necesita revisar para presentarse a los exámenes, sobre todo durante las semanas finales (73), así como con el estudio realizado por Estévez y Ramos en la ciudad de Quito en 2014 en donde los estudiantes de la facultad de Medicina de la PUCE que consumían estos estimulantes indicaron en un 61.7% hacerlo en épocas de exámenes (6).
En nuestro estudio se determinó además que la forma en la que los estudiantes obtienen estos medicamentos es comprándolas directamente en una farmacia (85.5%), mediante un familiar (8.1%) y mediante un amigo (6.1%), estos resultados son distintos a los obtenidos por DeSantis et al., en donde la mayoría de los estudiantes entrevistados 89% obtenían estos medicamentos por parte de amigos (73), debe tenerse en cuenta que este estudio fue realizado en EEUU en donde el control de estos medicamentos es mucho más estricto a comparación en nuestro país en donde se puede adquirir estos medicamentos directamente en una farmacia sin la necesidad de una receta médica, esto debido a que la DEA clasifica a este tipo de medicamentos como drogas tipo II debido a su alto potencial de abuso y de dependencia psicológica y física (80).
En lo que a factores asociados refiere en el presente estudio se logró determinar que existe una asociación entre el nivel socioeconómico alto OR:1.58 (IC: 1.01-2.49, p: 0.04) y el consumo de estos medicamentos, a mayor nivel socioeconómico mayor consumo y viceversa a menor nivel socioeconómico menor consumo OR: 0.62 (IC: 0.40-0.99, p: 0.04). Esto puede deberse a los recursos económicos necesarios que presentan los estudiantes para poder comprar estos medicamentos, sin embargo, al momento en los estudios nacionales e internacionales revisados no se realiza la asociación entre el nivel socioeconómico y el consumo de estos fármacos.
El sexo de los participantes y el consumo de Modafinilo, Dextroanfetamina y Metilfenidato, no presentó significancia estadística en hombres OR: 1.12 (IC: 0.74-1.68; p: 0.58) ni en mujeres OR: 0.89 (IC: 0.59-1.34; p: 0.58), a pesar de que este último grupo presento mayor consumo (84%); estos datos coinciden con el estudio realizado en la Facultad de Medicina de la PUCE en Quito en el 2014 por Estévez y Ramos en donde pese a que existió mayor consumo de estas sustancias por parte de mujeres (32.7%) no existió asociación entre el género y el consumo OR: 0.79 (IC: 0.49-1.27, p: 0.34) (6). De igual manera el estudio de Dávila y Freire llevado a cabo en la Facultades de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca en el 2017 determinó que existe un mayor consumo por parte del sexo femenino (44%) no se encontró asociación entre el consumo y el género de los participantes OR: 1.36 (IC: 0.83-2.23, p: 0.28). Estos valores a su vez coinciden con un estudio llevado a cabo en Chile en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valparaíso en el 2007 en el que tampoco se encontró asociación entre el género y el consumo (p:0.445) (77). El estudio llevado a cabo por Teter et al., en la Universidad de Midwestern durante enero y febrero del 2005 determino que existe una asociación entre el ser mujer y el consumo de psicoestimulantes para: perder peso (p<0.001), para ayudarse a estudiar (p<0.05) y finalmente para incrementar su estado de alerta (p<0.001) (3). Se debe tomar en cuenta que el estudio llevado a cabo por Teter et al., considera más opciones del consumo, así como presenta una muestra de 4580 estudiantes no hubo exclusividad en cuanto a la Facultad estudiada.
Los estudiantes que consumen de alcohol o cannabis tienen 2 y 4 veces más riesgo de consumir estos medicamentos OR: 1.98 (IC: 1.00-3.90, p: 0.04) y 4.54 (IC: 2.82-7.30, p: 0.00). Estos resultados coinciden con los que arrojaron el estudio llevado a cabo en Estados Unidos por McCabe et al., en el 2001 en donde se evaluó a 10904 estudiantes de 119 establecimientos educativos a lo largo del país, se determinó que aquellos que consumían cannabis reportaban un consumo de psicoestimulantes 10 veces mayor que aquellos que no consumían (p<0.001) y aquellos que consumían alcohol reportaban hasta 7 veces más consumo de psicoestimulantes en relación a quienes no consumían alcohol (p<0.001) (74).
La edad de los estudiantes en nuestro estudio se relacionó con el consumo siendo así que aquellos que se encuentren en una edad comprendida entre los 22 – 25 años se asocia a un mayor consumo de estos medicamentos OR: 1.68 (IC: 1.10-2.57, p: 0.01), sin embargo en los estudios nacionales realizados por Dávila y Freire en Cuenca (OR: 0.28 IC: 0.31-2.56, p: 0.77) y por Estévez y Ramos en Quito (p: 0.1), no se encontró asociación estadística significativa entre la edad y el consumo de estos medicamentos (5,6). Un estudio llevado a cabo por Kroutil et al., en Estados Unidos en 2002, determino que el grupo etario con mayor riesgo para el consumo de estos medicamentos corresponde a edad entre 18 – 25 años OR: 16.74 (IC: 9.23-30.33, p<0.001) en comparación con el grupo de 12 – 17 años OR: 13.64 (IC: 7.33-25.36, p<0.001) (4). Se debe tener en cuenta que este último estudio en comparación con nuestra investigación realiza una agrupación etaria distinta además de tratarse de un estudio que abarca una muestra de 114241 participantes.
El grupo étnico se evidenció que el ser blanco OR: 3.64 (IC: 1.73-7.63, p: 0.00), o negro OR: 4.51 (IC: 1.14-17.73, p: 0.01) se asocia con un mayor consumo, en comparación con el ser mestizo corresponde a un factor de protección OR: 0.25 (IC: 0.14-0.47, p: 0.00). Estos resultados coinciden con los de McCabe et al., en donde se determinó que los estudiantes blancos consumían mas psicoestimulantes OR: 4.9 (IC: 4.1-6.0, p<0.001) en comparación con estudiantes afroamericanos OR: 1.6 (IC: 0.6-4.2) y asiáticos OR: 1.3 (IC: 0.7-2.6) (74). De igual manera el estudio realizado por Teter et al., determinó que las personas afroamericanas tenían un consumo de psicoestimulantes 3 veces más alto si se les comparaba con estudiantes caucásicos (OR: 3.1; IC: 1.5-6.6) o hispanos (OR: 3.8; IC: 1.6-9.3) (3).
En el presente estudio se identificó que los estudiantes que tenían amigos que consumían estos fármacos presentaban 7 veces más probabilidad de consumir estos medicamentos que aquellos que no tenían amigos que consumían OR: 7.12 (IC: 4.34-11.68, p: 0.00), resultados similares obtenidos al estudio de McCabe et al., realizado en 119 Universidades de Estados Unidos en 2001 en donde se evidencio que el pertenecer a una fraternidad en donde los miembros consumen estos psicoestimulantes se asocia con el consumo de los mismos OR: 2.07 (IC: 1.38-2.09, p<0.001), de igual manera DeSantis et al., en 2006 en Estados Unidos indica que lo estudiantes que pertenecen a hermandades o fraternidades en donde se consumen estos fármacos, tienen mayor riesgo de consumo por que para el 97% de ellos es mucho más fácil acceder a esos medicamentos (73).
Finalmente, en nuestro estudio pese a que el consumo de estos medicamentos es mayor en estudiantes que se encuentran en ciclos superiores de 6to a 10mo ciclo (18.1%), no se encontró asociación estadística significativa entre el ciclo y el consumo OR: 1.29 (IC: 0.86-1.93, p: 0.20), mismo resultados arrojó el estudio de Dávila y Freire en Cuenca 2017, en donde existió un mayor consumo en estudiantes que se encontraban en 3ero, 4to y 5to año de la Facultad de Medicina (35.2%), tampoco existió asociación entre el año de estudio y el consumo de estos fármacos (p:0.35)(5), el estudio de Estévez y Ramos en Quito determinó que existe un mayor consumo de estos medicamentos por parte de alumnos de la Facultad de Medicina de la PUCE en 6to (72%), 8vo (90%) y 10mo ciclo (82%), sin embargo no existió asociación entre el ciclo de estudio y el consumo de estos fármacos (p:0.147) (6).
La información previamente expuesta despierta la intriga sobre las causas del consumo de estos medicamentos, si bien esta es una realidad no ajena en nuestro país y sobre todo en nuestros establecimientos educativos, podríamos argumentar sobre el consumo evidenciado en estudiantes de medicina, indicando la elevada carga horaria a la que los estudiantes son sometidos a lo largo de la carrera además de que con los avances tecnológicos cada día la exigencia es mayor, y día a día los estudiantes tienen que adquirir mayor nivel de conocimiento, ante lo cual la información a revisar es abrumadoramente alta; quizás mucho más que en cualquier otra carrera, de hecho el estudio realizado por Dávila y Freire en Cuenca en las Facultades de Ciencias Médicas en 2017 indicó que los estudiantes que estudian Medicina tienen 1.8 veces más riesgo de consumir estos medicamentos en comparación con las carreras de Enfermería y Tecnologías Médicas OR: 1.8 (IC: 1.15-2.82) (5).
Sin embargo, no es lo adecuado que para llegar a obtener el título de una de las profesiones más respetadas como es el ser Médico los estudiantes deban pasar por el uso de este tipo de sustancias, es necesario el promover mejores métodos de estudio en los estudiantes, así como mejores actitudes de vida, ayudando de esta manera saludablemente a su desarrollo académico como futuros médicos de nuestra patria.
El presente estudio plantea sentar la base para que nuevos investigadores realicen nuevos estudios que profundicen más sobre esta problemática emergente, aclarando así de mejor manera interrogantes preexistentes y planteando nuevas a medida que la investigación lo amerite, procurando siempre colaboración entre instituciones educativas y sanitarias para elaborar programas de prevención de consumo de estas sustancias en estudiantes, y mejorando el control sobre la venta de las mismas en nuestro medio; procurando siempre el bienestar de los estudiantes.
CONCLUSIONES
- La prevalencia del consumo de Modafinilo, Dextroanfetamina y Metilfenidato en las Facultades de Medicina de la Ciudad de Cuenca, 2018 fue del 3.88% valores que se encuentran del rango de prevalencia revisada en la biografía nacional e internacional.
- Se analizaron 418 estudiantes de las Facultades de Medicina de las Universidades de Cuenca: el 59.3% son mujeres, el 67.2% tienen edades entre 18 y 21 años con una media de 20.6 años, el 52.2% se encuentran cursando de 1ero a 5to ciclo, el 85.9% residen en la zona urbana, el 87.6% se autoidentifica étnicamente como mestizo, 7.9% como blancos, 2.4% como negros y 2.2% como indígenas; el nivel socioeconómico se distribuye de la siguiente manera: Medio alto 38.3%, Alto 30.9%, Medio típico: 25.6%, Medio bajo: 5.3%.
- El fármaco más consumido es el Modafinilo 26.8%, seguido de Metilfenidato 5% y Dextroanfetamina 3.1%; el principal motivo de consumo es mejorar el nivel cognitivo 55.3% seguido de compensar la privación de sueño 42.4%; los estudiantes consumen rara vez este medicamento en un 43.8%, semanalmente en un 27.3%, diaria 16.4% y mensualmente 12.3%, siendo la ocasión más idónea para el consumo los exámenes 91% y las practicas hospitalarias 7.3%, la adquisición de estos medicamentos en un 85.5% de los casos es realizada directamente en una farmacia, un 8.1% lo hace mediante un familiar y un 6.1% mediante un amigo.
- Los factores encontrados que se asocian al consumo de estos medicamentos son: grupo étnico blanco OR: 3.64 (IC: 1.73-7.63, p: 0.00), o negro OR: 4.51 (IC: 1.14-17.73, p: 0.01), edad comprendida entre 22 – 25 años OR: 1.68 (IC: 1.10-2.57, p: 0.01), nivel socioeconómico alto OR:1.58 (IC: 1.01-2.49, p: 0.04), consumo de alcohol OR: 1.98 (IC: 1.00-3.90, p: 0.04), consumo de cannabis 4.54 (IC: 2.82-7.30, p: 0.00), tener amigos que consuman estos fármacos OR: 7.12 (IC: 4.34-11.68, p: 0.00). En cuanto al sexo y ciclo de estudio se evidencio que el consumo es mayor en mujeres y en estudiantes que se encuentran entre 6to y 10mo ciclo sin embargo no hubo relevancia estadística por lo que no se pueden considerar como factores asociados.
RECOMENDACIONES
- Se recomienda ampliar la población de estudio, incluyendo otras Facultades del área de la Salud.
- Realizar estudios a nivel Nacional en los que se compare el consumo de estas sustancias entre Facultades de áreas de Salud con otras.
- Ampliar el número de fármacos y sustancias psicoestimulantes en futuros estudios.
- Investigar otro tipo de factores asociados al consumo de estas sustancias.
- Realizar campañas de concienciación en estudiantes del área de la salud para evitar el consumo de estas sustancias, promoviendo técnicas de estudio apropiadas y actitudes de vida saludables.
- Que los entes reguladores del Ministerio de Salud Pública, realicen controles más estrictos a nivel de Farmacias, para poder disminuir la venta elevada sin receta de estas sustancias que se observó en nuestro estudio.
ANEXOS – Consumo de modafinilo, dextroanfetamina y metilfenidato en estudiantes
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