Prescripción enfermera: análisis del real decreto 1302/2018, de 22 de octubre

Autor: Francisco Javier Franco Lozano (Enfermero)

Coautores: Antonio Herrerias Redondo (Enfermero), Lorena Isabel López Albiñana (Enfermera)

Resumen

La prescripción enfermera es ya un hecho regulado en la legislación vigente, a pesar de que para nuestro marco jurídico y nuestro sistema sanitario ha sido difícil de alcanzar y llevar a todos sus efectos.

Esta nueva normativa por fin permite a los enfermeros prescribir medicamentos y productos sanitarios con plena seguridad jurídica.

La prescripción está incorporada al propio proceso enfermero, donde su estructura básica se compone de una valoración inicial donde se establece diagnósticos enfermeros y/o determina los problemas de colaboración en los que Enfermería está implicada, continuando con el conjunto de intervenciones y acciones derivadas de esos diagnósticos o problemas de colaboración.

Por todo ello y después de mucho batallar, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad publicó el Real Decreto que permite por fin el desarrollo de la prescripción enfermera en cada uno de los sistemas sanitarios que componen el Sistema Nacional de Salud.

Palabras Clave: prescripción enfermera, real decreto, legislación, medicamento.

INTRODUCCIÓN

Se conoce como prescripción enfermera a la planificación de acciones que se basan en un juicio clínico que realiza el profesional enfermero. Se define como la propuesta de acciones dirigidas a obtener la satisfacción de las necesidades de salud de las personas y de la población, basadas en un juicio clínico y terapéutico de cuidados.

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Existen dos modelos de prescripción enfermera:

-Prescripción autónoma: aquella que realiza el profesional enfermero en base a su propio juicio clínico, situándola en el plan de cuidados. Será el enfermero el responsable de ésta, valorando su evolución y resultados. Los medicamentos que se incluyen en este grupo son los que no se encuentran sujetos a prescripción médica.

-Prescripción colaborativa: la realiza el enfermero en colaboración con un prescriptor independiente. Los medicamentos incluidos en este grupo están sujetos a prescripción médica, pudiendo el enfermero ajustar dosis según la evolución del paciente y bajo protocolos consensuados.

La prescripción enfermera es ya un hecho regulado en la legislación vigente, a pesar de que para nuestro marco jurídico y nuestro sistema sanitario ha sido difícil de alcanzar y llevar a todos sus efectos.

El Real Decreto 1302/2018, de 22 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 954/2015, de

23 de octubre, indica que se regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros.

Esta nueva normativa por fin permite a los enfermeros prescribir medicamentos y productos sanitarios con plena seguridad jurídica.

OBJETIVO

Analizar el Real Decreto 1302/2018, de 22 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 954/2015, de 23 de octubre, el cual manifiesta que se regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros.

METODOLOGÍA

Los datos científicos para llevar a cabo este artículo se han obtenido tras una búsqueda bibliográfica de forma sistemática de artículos relacionados en diferentes bases de datos electrónicas como Cochrane, Medline, Cuiden y Elsevier, así como en el buscador Google Académico, introduciendo los términos de búsqueda combinados con los filtros y palabras claves. También se han consultado publicaciones científicas difundidas en revistas, así como en diferentes protocolos, normas, leyes y Decretos.

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

Hace cuatro años, el 23 octubre de 2015, el gobierno Español aprobó en el Consejo de Ministros el Real Decreto 954/2015 de prescripción enfermera, un texto que fue por los representantes de la profesión como una traición. Tres años después, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el texto que modifica el Real Decreto (RD) y por fin permite a los enfermeros prescribir medicamentos y productos sanitarios con plena seguridad jurídica. De este modo la profesión enfermera consigue dar la vuelta a la situación que tanta inseguridad causó.

Este Decreto establece que las actuaciones de indicación, uso y autorización de dispensación por parte de los profesionales de Enfermería respecto de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica se desarrollan con un marcado carácter colaborativo y que en los protocolos y guías de práctica clínica y asistencial deben figurar aquellos supuestos específicos en los que se precisa la validación médica previa a la indicación enfermera, junto a las actuaciones que el personal médico y enfermero deberán llevar a cabo de manera colaborativa en el seguimiento del proceso. Tal y como establece el artículo 3.1 del RD, las enfermeras podrán indicar, usar y autorizar la dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica, conforme a protocolos o guías de práctica clínica mediante una orden de dispensación. Para el caso de las vacunas sólo se necesitará la orden de dispensación.

Otra de las modificaciones que incluye el nuevo RD es que se modifican los requisitos exigidos a las enfermeras para obtener acreditación, de modo que además de la titulación pertinente se exigirá una experiencia profesional mínima de un año o la superación de cursos de adaptación adecuados ofrecidos por la Administración sanitaria. Este apartado viene regulado en el artículo 9 del Real Decreto, el cual establece que el procedimiento de acreditación tendrá que ser regulado por “as comunidades autónomas en el ámbito de sus competencias.

El Real Decreto dedica un apartado específico para las vacunas y establece que la administración de las vacunas contempladas en el calendario vacunal y aquellas tributarias de campañas de salud que se determinen por las autoridades sanitarias, sólo necesitará la correspondiente orden de dispensación, otorgando de este modo plena seguridad a los enfermeros en la campaña vacunal. La nueva norma establece que en las vacunas no hace falta una indicación médica previa pero hay casos en que por las circunstancias de un paciente complejo sí puede exigirse valoración médica previa a la indicación de la vacuna.

El RD también especifica en uno de sus artículos cómo se regulará la situación de las comunidades autónomas que, como Andalucía, ya han desempeñado las funciones que determina su regulación autonómica. El Real Decreto establece que los enfermeros podrán seguir aplicando los protocolos y guías establecidos en la norma por la que accedieron al ejercicio de dichas competencias.

Con este Real Decreto los enfermeros ya pueden indicar de forma autónoma, usar y autorizar dispensación de medicamentos no sujetos a prescripción médica. En relación con los medicamentos sujetos a prescripción médica, la nueva regulación determina la competencia de los profesionales de Enfermería para esta actividad. Actualmente el Real Decreto lo que hace es atribuir las competencias, pero para que sean efectivas es necesario llevar a cabo una serie de actuaciones por parte de las comunidades autónomas.

La prescripción está incorporada al propio proceso enfermero, donde su estructura básica se compone de una valoración inicial donde se establece diagnósticos enfermeros y/o determina los problemas de colaboración en los que Enfermería está implicada, continuando con el conjunto de intervenciones y acciones derivadas de esos diagnósticos o problemas de colaboración.

Además, entre las intervenciones y acciones recogidas en la Nursing Interventions Classification (NIC) se incluye la prescripción de medicación (Intervención NIC 2390) para un problema de salud. Dentro de esta intervención se establece entre otras actividades la de recetar medicamentos de acuerdo con el médico en base a protocolos existentes o escribir recetas con el nombre del fármaco, donde se incluya la dosis e instrucciones de administración. La NIC respalda el hecho de q u e l o s profesionales de Enfermería pueden prescribir en el ámbito de nuestras competencias.

Por todo ello y después de mucho batallar, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad publicó el Real Decreto que permite por fin el desarrollo de la prescripción enfermera en cada uno de los sistemas sanitarios que componen el Sistema Nacional de Salud.

En cuanto a resultados en términos de eficiencia y mejor sostenibilidad del sistema, podemos decir que el perfil enfermero como prescriptor supone una mejora en términos de eficiencia y sostenibilidad el sistema, puesto que se incorporan estrategias para controlar el crecimiento de gasto farmacéutico.

La regularización de la prescripción enfermera no solo tiene repercusiones para las enfermeras, sino que además tiene un gran impacto en la respuesta que los sistemas sanitarios dan a las necesidades de la ciudadanía, en especial en los problemas de salud crónicos y los cuidados de larga duración, incorporando estrategias que mejoran las condiciones de accesibilidad a las prestaciones, disminuyendo la frecuentación y mejorando la gestión de la demanda compartida, puesto que con la prescripción se incrementa la capacidad resolutiva, responsabilidad y autonomía de los profesionales de Enfermería para resolver problemas sin la necesidad de que el paciente acuda a otros profesionales.

La prescripción permite a las enfermeras mejorar su nivel competencial y desarrollar modelos avanzados de práctica que mejoran la excelencia y calidad asistencial, contribuyendo a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.

La publicación del Real Decreto que regula el desarrollo de la prescripción enfermera y, por consecuencia, la modificación de la Ley del medicamento incluyendo a la enfermera como prescriptor dentro de sus competencias, supone no solo el avance para definir un marco legal, sino el reconocimiento profesional a la práctica y la labor asistencial que realizan los profesionales de Enfermería en nuestro país.

La Enfermería defiende que, de manera informal, estaban asumiendo muchas competencias en materia de medicamentos, reclamando que estuvieran reguladas. Con este nuevo RD se pretende proporcionar un marco jurídico seguro sobre todo para el paciente y seguro también dentro de las competencias de trabajo en equipo entre los profesionales de Enfermería y el médico.

CONCLUSIÓN

El nuevo RD tiene como finalidad solucionar las dificultades que día a día se producen con la reclamación de los profesionales de Enfermería para clarificar los ámbitos competenciales. La idea es que existan espacios compartidos interprofesionalmente y espacios específicos para cada profesión, de tal manera que se favorezca una convivencia multidisciplinar.

El trabajo en equipo permite eliminar los conflictos y fomentar que las enfermeras y los médicos practiquen una atención integral y combinada del paciente, donde se vea beneficiada su seguridad.

Este reparto de competencias conlleva una nueva atribución de responsabilidad profesional para Enfermería. Con el RD de octubre de 2018, el seguro de responsabilidad civil del enfermero debe incluir la garantía de esta actuación profesional derivada de la nueva normativa. Con esta nueva normativa se inicia un nuevo ámbito de riesgo legal para la Enfermería, exigiendo una formación complementaria y específica.

El Consejo General de Enfermería español considera la aprobación del RD como un derecho necesario para seguir avanzando en nuestro desempeño profesional y que supone un claro beneficio para los pacientes y para el sistema sanitario.

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