Postoperatorio de un paciente con amputación de miembro inferior. Caso clínico

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 5–Mayo 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº5: 117

Autor principal (primer firmante): Laura Muñoz Ranz

Fecha recepción: 1 de mayo, 2022

Fecha aceptación: 29 de mayo, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(5) 117

Autores

  1. Laura Muñoz Ranz. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. María Pilar Morlans Arauzo. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Guillermo Morlans Arauzo. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Ángela Raga Wichi. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Cristina Sebastián Lascorz. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Lorena Zaborras Buil. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

Resumen

Se expone el caso clínico de una mujer de 80 años de edad que se ve sometida a una amputación de miembro inferior derecho de urgencia e ingresa en nuestra unidad de hospitalización. El personal de Enfermería realiza una entrevista para poder clasificar sus necesidades y elaborar un plan de cuidados basándose en la taxonomía NANDA- NOC – NIC.

Palabras clave: amputación, Enfermería, cuidados.

Introducción

La palabra amputación se deriva del latín “amputare” que quiere decir cortar y separar enteramente del cuerpo un miembro o una porción de él. (1)

Amputación es la ausencia de una parte o toda la extremidad, de causa traumática o no traumática. Esta deficiencia anatómica se acompaña de una disminución de la capacidad funcional del paciente, alterando así su rol en la sociedad y tiene un gran impacto psicológico, personal y familiar.

La amputación es considerada a nivel mundial como un problema de salud pública. El conocimiento de su epidemiología es especialmente importante para el desarrollo de programas y políticas encaminadas a la prevención de la amputación y a promover la salud entre los afectados. (2)

La amputación puede ser quirúrgica o traumática, con un porcentaje mínimamente superior en las no traumáticas. Aquellas que son realizadas de forma quirúrgica tienen diferentes indicaciones:

  • Enfermedad vascular. La falta de riego sanguíneo en un miembro constituye una indicación absoluta para la amputación.
  • Infección. En ciertos casos una infección localizada en una extremidad y de gran agresividad compromete el estado general del paciente por lo que está indicada la amputación.
  • Neoplasias. Sobre todo, si se trata de tumores malignos y primarios, de forma que antes de que den metástasis o si el dolor es intenso requieren un tratamiento radical.
  • Deformidades. Sean congénitas o adquiridas.
  • Lesiones nerviosas. En pacientes hemipléjicos o cuadripléjicos raramente está indicada pues los miembros ayudan a mantener el equilibrio en la silla de ruedas. (2,3)

La angiopatía diabética y la aterosclerosis obliterante son las causas que más frecuentemente terminan derivando en una amputación. (2)

Además, existen diferentes niveles de amputación de extremidades inferiores y cada una conlleva una serie de repercusiones diferentes para el futuro del paciente. (1)

La elección de la altura a la que realizar la amputación depende en primer lugar de la circulación colateral y de la localización de la obliteración. La búsqueda del pulso, la auscultación vascular y las arteriografías ofrecen información muy valiosa a la hora de decidir la altura a la que realizarla. En nivel de amputación más frecuente es el de encima de la rodilla. (2,3)

En el momento en el que tratamos con un paciente con un severo compromiso de una o más extremidades, los equipos de salud deben abordar la cirugía no solo pensando en salvar la vida, sino en el individuo y su proceso futuro de reinserción familiar, social y laboral. Gran parte del destino del sujeto quedará sellado en la intervención y si las decisiones se toman en forma consensuada, pensando en el pronóstico funcional y en base a la evidencia actualmente disponible, podemos lograr mejores resultados en todos los ámbitos de la vida de la persona a la que estamos tratando. (1)

Objetivo

Elaborar un plan de cuidados individualizado de una paciente sometida recientemente a una amputación de miembro inferior derecho, siguiendo la metodología enfermera y las interrelaciones NANDA-NOC-NIC, logrando adaptarnos a las necesidades de la paciente y consiguiendo mejorar su estado general y la aceptación de su nuevo estado de salud.

Presentación del caso

Anamnesis:

Edad: 80 años Sexo: femenino Peso: 65 kg

Talla: 152 cm

Tensión arterial: 150/75 mmHg. Frecuencia cardiaca: 80 latidos por minuto (lpm). Saturación de oxigeno: 95% basal. Temperatura: 36.7ºC

Alergia a Amoxicilina.

Evolución:

Natividad es una mujer de 80 años que fue intervenida hace 4 días de una prótesis de cadera derecha posteriormente complicada con una trombosis arterial aguda de arteria iliaca externa y femoral derecha. Se le realizó una tromboembolectomía y fasciotomía con el objetivo de poder solucionar la complicación. Pese a este intento finalmente se decidió de urgencia realizar una amputación del miembro inferior derecho por debajo de la rodilla debido a la situación de isquemia y necrosis que sufría la extremidad.

Tras la amputación Natividad pasó un día en la REA y a continuación subió a la unidad de hospitalización de vascular donde se le realiza una entrevista inicial y observamos una gran preocupación sobre su nuevo estado de salud y el cómo afrontarlo.

Valoración según las 14 necesidades de Virginia Henderson

El sistema de valoración basado en las 14 necesidades de Virginia Henderson es uno de los más utilizados en la práctica enfermera y nos constituye una herramienta útil para la valoración de nuestra paciente y para clasificar la información que nos aporta en la entrevista.

Necesidad de respirar. Saturación de oxígeno (O2) mantenido por encima de 95% basal. En ocasiones respiración más agitada que asocia a nerviosismo y ansiedad.

Necesidad de nutrición e hidratación. Pesa 65 kg y mide 152 cm, con un índice de masa corporal (IMC) de 28.1 que nos indica un peso algo elevado. Lleva una dieta equilibrada en domicilio. Desde que llegó a la

planta de hospitalización tras la intervención quirúrgica refiere poco apetito relacionado con su estado de ansiedad.

Necesidad de eliminación. Continente en domicilio. Portadora de sonda vesical durante el postoperatorio. Nos comenta que lleva varios días sin realizar deposición, desde antes de la operación.

Necesidad de movimiento. Previo a la intervención quirúrgica mantenía una actividad física adecuada, siendo independiente para las actividades básicas de la vida diaria (ABVD). Durante el ingreso existe un notorio deterioro de la movilidad física debido a la amputación. Se valora la capacidad de nuestra paciente para realizar traslados, mantener una correcta posición corporal y realizar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) mediante el uso del índice de Barthel.

Necesidad de descanso y sueño. Durante su ingreso no descansa adecuadamente pese a tomar medicación para facilitar el sueño. Refiere que el dolor no le deja descansar.

Necesidad de vestirse y desvestirse. Esta necesidad se ve alterada tras la intervención, convirtiéndose durante el ingreso en una paciente dependiente.

Necesidad de termorregulación. Afebril durante el ingreso.

Necesidad de higiene y protección de la piel. Dependiente para la higiene durante el ingreso.

Necesidad de evitar peligros. Sigue todas las pautas descritas por el personal de la unidad y se presenta colaboradora.

Necesidad de vivir según sus creencias y valores. Sin alteraciones.

Necesidad de comunicarse. Refiere estar muy nerviosa y ansiosa por su nueva situación de salud y sentirse “inútil” sin poder moverse.

Necesidad de trabajo y realización. Sin datos de relevancia.

Necesidad de recrearse. Sin alteraciones.

Necesidad de aprender. Muestra interés por aprender y conocer las posibilidades que tiene después de su recuperación, así como interés por la futura posibilidad de volver a caminar mediante el uso de prótesis.

Teniendo en cuenta las necesidades que se ven afectadas en nuestra paciente, se han identificado y desarrollado aquellos diagnósticos que tienen mayor impacto en su estado de salud inmediato.

Para ello, se han empleado las taxonomías NANDA – NOC – NIC.

(00085) Deterioro de la movilidad física r/c malestar o dolor o pérdida de estructura musculo- esquelética m/p inestabilidad postural, limitación de movimientos, cambios en la marcha y dificultad para girarse en la cama

(00146) Ansiedad r/c incertidumbre respecto a su futuro, amenaza de cambio en las funciones del rol m/p nerviosismo o agitación, manifestación verbal de preocupación, angustia o temor, etc.

(00136) Duelo r/c pérdida de un objeto significativo (extremidad) m/p sufrimiento, culpa, desesperación

(00046) Riesgo de deterioro de la integridad cutánea r/c presión o fricción y herida quirúrgica.

Plan de cuidados NANDA

(00085) Deterioro de la movilidad física r/c malestar, dolor y pérdida de estructura musculo – esquelética m/p inestabilidad postural, limitación de movimientos y cambios en la marcha.

Definición: Limitación del movimiento físico independiente e intencionado del cuerpo, o de una o más extremidades.

NOC:

0208 Movilidad

0210 Realización de transferencia

NIC:

0840 Cambio de posición 0970 Transferencia

Actividades:

  • Determinar el nivel de movilidad de nuestra paciente mediante el índice de Barthel, conociendo así sus limitaciones y su capacidad de colaboración, siempre animándola en participar activamente en los cambios.
  • Mantener reposo relativo en cama durante las primeras 48 horas, ayudando en las lateralizaciones desde ese momento.
  • Explicar a la paciente los cambios posturales necesarios para disminuir sus molestias.
  • Intentaremos dejar al alcance de la paciente sus objetos personales para facilitar su independencia en la medida de lo posible.
  • Se instruirá en el uso correcto de los dispositivos de ayuda como silla de ruedas, elevadores, camilla, trapecio, etc., asegurando siempre la seguridad de nuestra paciente.

(00146) Ansiedad r/c incertidumbre respecto a su futuro, amenaza de cambio en las funciones del rol m/p nerviosismo o agitación, manifestación verbal de preocupación, angustia o temor.

Definición: Sensación vaga e intranquilizadora de malestar o amenaza acompañada de una respuesta autónoma (el origen de la cual con frecuencia es inespecífico o desconocido para la persona); sentimiento de aprensión causado por la anticipación de un peligro. Es una señal de alerta que advierte de un peligro inminente y permite a la persona tomar medidas para afrontar la amenaza.

NOC:

1402 Autocontrol de la ansiedad

1305 Modificación psicosocial: cambio de vida

NIC:

5820 Disminución de la ansiedad 5230 Mejorar el afrontamiento 4920 Escucha activa

Actividades:

  • Instruir al paciente sobre el uso de técnicas de relajación y métodos de distracción (ejercicios de respiración, meditación, música, leer, etc.)
  • Administrar medicación para reducir la ansiedad y facilitar la conciliación del sueño.
  • Ayudar a la paciente a identificar las situaciones que precipitan su ansiedad (su cambio de rol, la dependencia en las ABVD, etc.).
  • Enseñarle los recursos existentes para afrontar su nueva situación de salud.
  • Intentaremos crear un ambiente de confianza con la paciente, mostrando interés y escuchando siempre de forma activa, animando al paciente a manifestarnos sus preocupaciones.
  • Evitar barreras en la escucha y aclarar siempre el mensaje mediante el uso de preguntas y retroalimentación positiva.
  • Proporcionar información objetiva respecto a su proceso de salud, sin dar falsas esperanzas.

(00136) Duelo r/c pérdida de un objeto significativo (extremidad) m/p sufrimiento, culpa, desesperación

Definición: Complejo proceso normal que incluye respuestas y conductas emocionales, físicas, espirituales, sociales e intelectuales mediante las que las personas, familias y comunidades incorporan en su vida diaria una pérdida real, anticipada o percibida.

NOC:

1300 Aceptación: estado de salud

NIC:

5290 Facilitar el duelo

Actividades:

  • Fomentaremos la expresión de sentimientos acerca de la pérdida, respetando su conducta al llanto, apatía, enfado, etc.
  • Daremos tiempo a adaptarse a la perdida irreversible, aceptando sus deseos, así como la necesidad inicial de ocultar el muñón.
  • Animarle a participar activamente en sus cuidados y en la toma de decisiones.
  • Permitir que el paciente reciba visitas que aumenten el apoyo social.

(00046) Riesgo de deterioro de la integridad cutánea r/c presión, fricción o inmovilidad y herida quirúrgica.

Definición: Vulnerable a una alteración en la epidermis y/ la dermis, que puede comprometer la salud.

NOC:

1902 Control del riesgo

1101 Integridad tisular: piel y membranas mucosas.

NIC:

3590 Vigilancia de la piel

3584 Cuidados de la piel: tratamiento tópico. 3420 Cuidados del paciente amputado

Actividades:

  • Observar el color, temperatura, tumefacción, pulsos, textura y presencia de edema en el muñón. Valorar si hay zonas de presión y fricción.
  • Instruir al paciente sobre los signos y síntomas que deben notificarse (dolor crónico, perdida de la continuidad cutánea, parestesias, ausencia de pulsos periféricos, frialdad cutánea).
  • Evitaremos el uso de ropa de cama de textura áspera y mantendremos la ropa limpia, seca y sin arrugas.
  • Inspeccionaremos a diario la piel de nuestra paciente que pude sufrir cambios con el encamamiento mantenido, aprovechando para realizar la cura del muñón.
  • Realizaremos higiene diaria del muñón para evitar y controlar la dermatitis por contacto y a la vez lo colocaremos en una posición adecuada y en extensión. Además, intentaremos elevar el muñón con ayuda de soportes y realizaremos un vendaje que favorezca el retorno venoso.

Conclusiones

Enfermería como profesión prestadora de servicios de salud, es sensible a las demandas de calidad por parte del usuario, por ello debe efectuar con conocimiento, destreza y eficiencia la atención que brinda.

La aplicación del proceso enfermero como método de trabajo, con la planificación de objetivos, intervenciones y actividades garantiza una atención de calidad para nuestra paciente de forma que consigamos un aumento en la calidad de su estado de salud.

La amputación de un miembro es siempre un proceso traumático para el paciente por lo que debemos prestar gran atención en orientar gran parte de los cuidados en el aspecto psicosocial de nuestra paciente, y no centrarnos únicamente en el cambio físico que ha sufrido.

Bibliografía

  1. Espinoza M.J, García D- Niveles de amputación en extremidades inferiores: repercusión en el futuro del paciente. Rev. Med. Clin. Condes. [Internet]. 2014; 25 (2) 276-280.
  2. Farro L, Tapia R, Baustista L, Montalvo R, Iriarte H. Características clínicas y demográficas del paciente amputado. Rev Med Hered [Internet]. 2012; 23 (4): 240-3. Disponible en: http://www.scielo.org.pe/ pdf/rmh/v23n4/v23n4ao4.pdf
  3. Fernandez Mendoza O, González Moreno A. Amputación, desarticulación: definición, indicaciones, niveles de amputación en miembro superior e inferior: tipos. En: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Medicina. Escuela Académico Profesional de Medicina Humana. Departamento Académico de Cirugía. Cirugía: II cirugía ortopédica y traumatología. Lima: UNMSM, 2000. p. 235-45. Disponible en: http://www.sld.cu/galerias/ pdf/sitios/rehabilitacion-doc/ clase18.pdf
  4. Luis MT. Los diagnósticos enfermeros: revisión crítica y guía práctica, 9ª ed. Barcelona: Masson; 2013.
  5. Moorhead S. Johnson M. Maas M.L. Swanson E. Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC). 6ª ed. Elsevier; 2018.
  6. Bulechek G.M. Butcher H.K. McCloskey Dochterman J. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC). 7ª ed. Elsevier; 2018.
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