El póster en el ámbito sanitario

Autora: Natalia Carrio Maese, Auxiliar Administrativa.

Coautora: Ana Montilla Díaz, Auxiliar Administrativa.

Introducción

En el entorno sanitario el póster se configura, en general, como una herramienta idónea para obtener y divulgar conocimientos o proyectos específicos y propios de cada categoría profesional a la que vaya referido, proporcionando ventajas tales como contribuir a mejorar la formación del personal de Hospitales y Centros de Salud y, asimismo, propiciar un espacio de colaboración e intercambio de ideas.

El cauce habitual para la presentación de posters sanitarios son los congresos o foros de carácter científico, en el caso del personal sanitario, o bien a través de jornadas de profesionales de la Administración de Salud en el caso de personal no sanitario, como ocurre concretamente con los Auxiliares Administrativos del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Jornadas Proas) por citar un ejemplo.

Por otro lado, hay que destacar otro aspecto importante que es el papel que el poster juega como recurso para valoración en los procesos de actualización de méritos tal como recogen los Pactos de Contratación de Personal Temporal de los Servicios de Salud.

Diseño y estructura

Partiendo de la premisa de que el poster representa la plasmación escrita de información, primeramente, hay que escoger la temática sobre la que va a versar pudiendo estar relacionada directamente con la categoría laboral que se tenga o bien abarcar asuntos comunes a todas ellas como la prevención de riesgos laborales o la protección de datos de carácter personal.

En correspondencia con esto, se procede a la elección del título que habrá de ser conciso y suficientemente expresivo para captar la atención de los destinatarios.

Seguidamente, la función del póster se refleja en su contenido, centrándose en el desarrollo de la información, escrita o gráfica, pero en todo caso, concreta, contrastada y veraz; siendo preferible el predominio del apartado gráfico frente al de texto, cuidando tanto el léxico empleado como las reglas de ortografía y dejando margen de criterio para la organización de elementos y combinación de colores.

Sea como fuere, el contenido ha de girar en torno a una estructura que se puede articular en torno a este esquema:

– introducción y objetivos

– método basado en bibliografía que se consulte

– conclusiones

Por otro lado, hay que considerar los requisitos establecidos por el Congreso o Jornadas donde se pretenda presentar el póster puesto que no siempre son los mismos para todos ellos. Conviene fijarse en aspectos tales como el número máximo de palabras de las que no se puede exceder, el formato de presentación exigido y sus dimensiones, número máximo de participantes por cada comunicación y si figuran como autor o coautores pudiendo formar grupos de trabajo y presentar varios pósteres alternando entre ellos el orden como firmantes.

Además, en ocasiones con carácter previo, se puede precisar la elaboración de un resumen a modo de esquema o guión de lo que va a tratar el póster para ser valorado por el Comité Organizador siguiendo un proceso de selección y cuya aceptación determinará que se pueda enviar para su divulgación o no dentro del plazo previsto y acogiéndose a su derecho de no admisión si no se ajusta a las condiciones establecidas. Si la decisión fuese favorable, se debe facilitar los datos personales a efectos de una correcta identificación y contacto si fuese necesario.

Bibliografía

Revista Psicología del Trabajo y las Organizaciones, Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

Normas para la presentación de trabajos para pósteres, Instituto Asturiano de Administración Pública “Adolfo Posada”.

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