Aplicación de planes de emergencia en instalaciones radiactivas

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 1–Enero 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 1: 357

Autor principal (primer firmante): Julia Pueyo Pelleja

Fecha recepción: 20/12/2023

Fecha aceptación: 17/01/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(1): 357

Autores:

  1. Julia Pueyo Pelleja
  2. Lidia Pulido Ferrer
  3. Marta Mondaray Alonso
  4. Cristina González González
  5. Ester Sánchez Navarro
  6. Miguel Ángel Muñoz Borja

Categoría: TSID

Resumen

Los planes de emergencia están estipulados por ley, es tan importante conocer cuando se deben de activar como de qué manera actuar siendo personal de la instalación radiactiva ante las posibles opciones de contaminación.

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Palabras clave:

Plan de emergencia, contaminación y accidente

Desarrollo del tema

Existe una referencia legal de obligatoriedad de implantar un plan de emergencia en las instalaciones radiactivas para la autorización de funcionamiento, el reglamento sobre instalaciones nucleares y radiactivas, aprobado por RD 1836/1999, modificado por el RD 35/2008 de 18 de enero, establece, en su artículos 37 y 38, que los titulares de las instalaciones radiactivas presentarán un plan de emergencia interior. 1

Para saber si debemos o no activar un plan de emergencia es importante conocer las diferencias entre un accidente y un incidente con sus causas generales.

Ambos son sucesos repentinos no planificados, el incidente no ocasiona daños a las personas, al proceso, al ambiente o a los quipos, mientras que el accidente sí que tiene consecuencias negativas en las personas, instalaciones, los equipos, el proceso o al ambiente. Las causas básicas del incidente se deben por la ausencia de normas, a un diseño inadecuado del puesto de trabajo, a la falta de conocimientos o formación, y a la falta de entrenamiento.

Plan de medidas

Ante una situación de contaminación externa el plan de medidas que deben adoptarse es: 2

  • Valorar el estado general en el que se encuentra el paciente y tratar la urgencia médica o quirúrgica antes que realizar la descontaminación.
  • En cuanto a la propia contaminación, es fundamental e importante su tratamiento en un accidentado radiológico, el objetivo siempre es no generalizar ni dispersar la contaminación y evitar que se produzca una contaminación interna.
  • Los principios generales del tratamiento para la descontaminación externa se encuentran en la norma UNE 73 701. Toda la prioridad la tendrán en el tratamiento de descontaminación los orificios naturales seguidos de todas las zonas donde el nivel de contaminación sea más alto.
  • El tratamiento de descontaminación se empieza con lavados en la zona con agua tibia y pudiendo utilizar jabón líquido. Cuando únicamente el lavado no consiga la descontaminación se usarán técnicas especiales de descontaminación y empezando siempre por las menos agresivas.
  • Siempre en el caso de los orificios naturales el lavado se deberá realizar con agua o suero fisiológico.
  • El nivel de contaminación externa encontrada en piel y ropa, así como el análisis radio toxicológico de muestras biológicas (nasales, orina) según se establece en la norma UNE 73-702, puede proporcionar una idea grosso modo de la cantidad de material radiactivo presente.
  • En contaminación por compuestos solubles en heridas abiertas se deben aplicar los criterios de la norma UNE 73-705 sobre descontaminación interna de personas, dada la alta probabilidad de contaminación interna.
  • La contaminación de la herida es por compuestos insolubles, puede lavarse con abundante agua o suero fisiológico.
  • En caso de quemaduras, si se observa perdida de integridad de la epidermis y de la dermis, se debe realizar en el lugar del accidente un lavado con antisépticos y aplicar un vendaje estéril.
  • Por último, tras los lavados siempre se deberá realizar un control de contaminación de la zona mediante monitorización.

Por la contra en un caso de contaminación interna el comportamiento de los radionucleidos que están presentes en el organismo dependerá del tipo de emisión o emisiones producidas, la energía asociada a las mismas, la cantidad de radionucleido que ha producido la contaminación, ya sea interna o externa, el tiempo durante el cual emitirá radiación el radionucleido contaminante, y en caso de contaminación interna, la facilidad con la que el organismo humano eliminará el radionucleido.

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En este caso, también hay que tener en cuenta el órgano crítico, es decir, ese órgano, que va a recibir una mayor dosis de radiación, y por tanto en el cual se puede producir un mayor daño.

Además, dependerá del tipo de radionucleidos y de su periodo de semidesintegración, del tamaño y cantidad, de las características físicas de los radionucleidos y del grado de solubilidad de estos.

Ante dicha contaminación se debe tener en cuenta unos aspectos generales:

  • Valorar el estado del paciente.
  • Identificar el radionucleido, la vía de contaminación y el nivel potencial de exposición por el que ha sido contaminado.
  • Tratar la urgencia médica o quirúrgica antes que la descontaminación ya que los niveles de contaminación casi nunca representan un peligro para el personal que atiende al accidentado.
  • Se debe estimar el riesgo/beneficio del tratamiento y de esta forma seleccionar el fármaco más adecuado para el radionucleido implicado.
  • La eficacia de la descontaminación será mayor cuanto menos tiempo haya transcurrido entre la incorporación del radionucleido y la toma de medidas (para reducir dosis absorbidas).
  • Tratamiento se llevará a cabo por dos medios: reduciendo la absorción y estimulando la eliminación.
  • La reducción de la absorción se puede conseguir mediante lavado de estómago o por sustancias que bloqueen la absorción.
  • La norma más básica para cualquier tratamiento es que se velará por beneficiar a la persona que va a ser tratada, por tanto, debe ser evaluado el riesgo potencial de la contaminación interna, fundamentalmente tener en cuenta la aparición de futuros efectos biológicos, ya que es raro que las dosis por contaminación de órganos internos produzcan efectos agudos de radiación.

Existe una normativa específica sobre las actuaciones en casos de accidentes radiológicos, la dicta el Real Decreto 1054/2015, de 20 de noviembre, por el que se aprueba el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo Radiológico 3. Aparte existen unas instrucciones/guías de seguridad las proporciona el CSN, GS 07-05.

Conclusiones

Existen una serie de normativas a tener en cuenta para llevar a cabo en una instalación radiactiva conforme a las medidas de seguridad y bienestar para el correcto funcionamiento de estas. Un conocimiento amplio de las medidas a llevar a cabo en caso de activación del plan emergencia es decisivo en caso de emergencia.

Bibliografía

  1. BOE-A-2008-2935 Real Decreto 35/2008, de 18 de enero, por el que se modifica el Reglamento sobre Instalaciones Nucleares y Radiactivas, aprobado por Real Decreto 1836/1999, de 3 de diciembre [Internet]. Boe.es. [citado el 12 de diciembre de 2023]. Disponible en: https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id =BOE-A-2008-2935
  2. De personas que hayan sufrido un accidente radiológico A. S en el C. Guía de Seguridad 7.5 (Rev. 1) [Internet]. Sne.es. [citado el 12 de diciembre de 2023]. Disponible en: https://piramidenormativa.sne.es/Reposit orio/CSN/GSG-07.05%20Actuaciones%20a%2 0seguir%20en%20el%20caso%20de%20person as%20que%20hayan%20sufrido%20un%20acci dente%20radiológico.pdf
  3. BOE-A-2015-12571 Real Decreto 1054/2015, de 20 de noviembre, por el que se aprueba el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo Radiológico [Internet]. Boe.es. [citado el 12 de diciembre de 2023]. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE -A-2015-12571