Patología de la vesícula biliar

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 9–Septiembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº9: 137

Autor principal (primer firmante): María Begoña Álvarez González

Fecha recepción: 27 de Agosto, 2021

Fecha aceptación: 23 de Septiembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(9): 137

Autores: María Begoña Álvarez González, Alan Martínez López

La vesícula biliar es un órgano con forma de pera ubicada bajo el hígado y libera bilis a través de un tubo denominado conducto biliar, dicho conducto es el encargado de conectar a la vesícula biliar y el hígado en el intestino delgado.

Muchos de los problemas de la vesícula biliar se solucionan al extirparla, esto justifica que habitualmente se reciban estas biopsias en el laboratorio de Anatomía Patológica.

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Estas biopsias son recepcionadas y procesadas por el Técnico de Anatomía Patológica, con la finalidad de facilitar el trabajo del Anatomopatólogo que será el encargado de establecer el diagnóstico microscópico necesario tanto para la detección de patología como para un futuro tratamiento al paciente.

Detectar el cáncer de la vesícula en sus etapas tempranas es difícil, la extirpación es la forma de detectarlo, esto lleva implícito la dificultad de tratarlo hasta que ya se ha desarrollado.

Los cánceres de vesícula biliar son infrecuentes y casi todos ellos son adenocarcinomas. El adenocarcinoma papilar o simplemente cáncer papilar es un tipo de adenocarcinoma de la vesícula biliar infrecuente que merece una mención especial Es frecuente que haya un mejor pronóstico para el cáncer papilar que la mayoría de los otros tipos de adenocarcinomas de vesícula biliar.

Existen otros tipos de cáncer que pueden tener su origen en la vesícula biliar, entre los que se encuentran los carcinomas adenoescamosos, carcinomas de células escamosas y carcinosarcomas, siendo éstos poco comunes.

El primer paso en el laboratorio de anatomía cuando se recibe una biopsia de vesícula biliar, es comprobar que los datos de la biopsia coinciden con los datos del paciente, asignándole un número de entrada que será el número de biopsia se comprueba así mismo que la biopsia se recibe en el fijador adecuado (formaldehido al 10%), a continuación, se colocara la biopsia en la estantería destinada para su posterior tallado (bien por el anatomopatólogo, por el médico residente como por el Técnico de Anatomía Patológica en gran parte de los hospitales).

El tallado de la biopsia consiste en el examen macroscópico, seleccionando las zonas de interés. Lo primero que se hace es abrirla con ayuda de unas tijeras, a continuación, se procede a su limpieza y se deja fijar en formalina tamponada 24 horas, posteriormente se realiza el examen macroscópico dirigido a la búsqueda de lesiones sospechosas. En caso de no observarse lesiones sospechosas, se toman en función del tamaño de la vesícula entre dos y cuatro muestras, intentando obtener áreas representativas especialmente del fondo y cuerpo vesicular, dichas muestras, serán incluidas en cápsulas identificativas con el número de biopsia. Las cápsulas se introducirán en el procesador automático junto con el resto de piezas quirúrgicas, para su deshidratación y posterior inclusión en parafina.

Una vez que la biopsia es sacada del procesador automático el técnico de anatomía procede a la realización del bloque de parafina, para ello, utilizará unos moldes metálicos llamados paramoles que deberán de estar limpios a fin de evitar contaminaciones, en ellos se vierte la cantidad necesaria de parafina y se colocan inmediatamente las muestras con ayuda de unas pinzas calientes a fin de evitar que se pequen al tejido. La parafina se solidifica e inmoviliza la muestra la cual quedará sujeta a la cápsula identificativa con el número de biopsia. Para que la parafina adquiera una dureza y una consistencia uniforme es necesario un tiempo de 20-30 minutos.

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Las dimensiones del tejido incluido en parafina están condicionadas en general a las dimensiones de los moldes, normalmente los que se utilizan para vesícula biliar suelen ser rectangulares, dejando entre los bordes de la pieza de 2 a 5 mm.  Es muy importante orientar bien el tejido, en caso de vesícula biliar deberá de orientarse de canto, con la finalidad, de que posteriormente en el corte se vean todas las capas del tejido.

Posteriormente el bloque será cortado en un aparato llamado microtomo que permite al técnico realizar finos (entre 2 y 4 micras). Es importante que el microtomo este en buenas condiciones de limpieza y ajuste de sus partes mecánicas y que el técnico se asegure de cortar con una cuchilla no envejecida. Una vez realizado el corte se coloca en un baño con agua caliente donde es estirado y colocado sobre un portaobjetos para ser teñido con la tinción de rutina  (la empleada es Hematoxilina / Eosina).

Una vez que la preparación histológica esta lista, se le pasa al Anatomopatólogo para que realice el diagnóstico microscópico.

El bloque de parafina será archivado, pues es imprescindible en caso de tener que obtener nuevos cortes o muestras. Se podría decir que el bloque guarda el documento base de una enfermedad.

Si en el examen microscópico se diagnosticará malignidad, se puede volver a realizar otro examen macroscópico, así como nuevos cortes y nuevos estudios.

Resumiendo, podríamos decir que la labor del técnico de anatomía es muy importante en el diagnóstico final, pues, tanto el procesamiento, como la inclusión, corte y tinción son pasos realizados por el técnico y constituyen la herramienta para el diagnóstico microscópico por parte del Anatomopatólogo.

Para concluir hacer hincapié en la necesidad de orientar bien el tejido en el momento de realizar el bloque de parafina, ya que la vesícula biliar es uno de los tejidos que tienen una superficie epitelial y por lo tanto deben de ser colocado en forma tal que el plano de sección pase a través de todas las capas del tejido. La superficie epitelial debe colocarse en la parte más alta del bloque para que así sea la última en ser cortada.

Bibliografía

  1. Universidad nacional De Chimborazo. Facultad De Ciencias de la Salud. Escuela de Laboratorio Clínico e Histopatológico. Ecuador.
  2. www.medicina.uc. cl/publicación/enfermedades
  3.  www.cancer.org /es/cancer
  4. Laboratorio de Anatomía Patológica, Raimundo García del Moral, 1993