Cuidando a quienes cuidan. El papel de la Enfermería de Atención Primaria con el cuidador informal

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 2–Febrero 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 2: 75

Autor principal (primer firmante): Patricia Valero Guillen

Fecha recepción: 10/01/2024

Fecha aceptación: 07/02/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(2): 75

Autores:

Patricia Valero Guillen. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud

África Orensanz Alava. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud

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Ester Marquina De Diego. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud

Alfonso Felipe Rubio. Enfermero. Servicio Aragonés de Salud

Lorena Buil Martinez. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud

Ana Buera Colell. Médico de Familia. Servicio Aragonés de Salud

Resumen

El aumento de la esperanza de vida en los países desarrollados ha llevado consigo un incremento de las enfermedades crónicas con impactos significativos en la autonomía y el desarrollo de las personas mayores. Este fenómeno ha dado lugar a la aparición de los cuidadores no profesionales o informales, principalmente dentro del ámbito familiar de la persona dependiente, y que, aunque han existido toda la vida, es ahora cuando somos más conscientes de su figura.

Estos cuidadores asumen la responsabilidad de brindar apoyo y atención de manera continua y constante, a menudo sin recibir compensación ni formación específica para dicha labor.

Llevar a cabo los cuidados a una persona dependiente puede generar en el cuidador informal problemas derivados de la carga física, emocional y/o social asociada al desempeño de esta actividad, por lo que, es fundamental identificar y abordar estos aspectos para evitar la sobrecarga del cuidador y los problemas en el entorno familiar.

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Palabras clave: Cuidados, cuidador informal, Enfermería, sobrecarga, ayuda en los cuidados.

Abstract

Life expectancy’s growing in developed countries has led to an increase in chronic diseases with significant impacts on the autonomy and development of the elderly. This phenomena has given rise to the appearance of non-professional or informal caregivers, mainly within the family environment of the dependent person, and although they have been present during their lives, it is now when we are more aware of their figure.

These caregivers assume the responsibility of providing continuous and constant support and care, often without receiving compensation or specific training for this work. Carrying out care for a dependent person can generate problems in the informal caregiver derived from the physical, emotional and/or social burden associated with the performance of this activity, therefore, it is essential to identify and address these aspects to avoid overloading the caregiver. caregiver and problems in the family environment.

Keywords: Care, informal caregiver, nursing, overload, help in care.

Introducción

Cuidar es prestar a una persona el soporte necesario para la realización de las actividades básicas de la vida diaria y la cobertura de sus necesidades en todas las dimensiones. Se entiende entonces como cuidador informal, a la persona que asume la responsabilidad de realizar dichas tareas en personas con alguna enfermedad crónica, discapacidad o simplemente por el proceso natural de envejecimiento.

Muchas personas en situación de dependencia necesitan una serie de cuidados que se mantienen en el tiempo, cuya intensidad va aumentando debido a que el grado de dependencia suele incrementarse. Por tanto, la tarea de cuidar puede resultar una tarea complicada, aunque gratificante al mismo tiempo. 1

Justificación

La figura del cuidador es sumamente importante, ya que es la persona de la que va a depender el paciente objeto de los cuidados, por lo que deberá prestarse especial atención a su propio cuidado.

El cuidado del cuidador informal debe afrontarse desde una perspectiva multidisciplinar, con el objetivo principal de cubrir las necesidades en todas sus dimensiones, ofreciendo apoyo, información y poniendo a su alcance todos los recursos disponibles.

Los profesionales de Enfermería de atención primaria jugamos un papel fundamental en este tema debido a la accesibilidad y la confianza que los pacientes depositan sobre nosotros. Por tanto, es importante conocer diferentes herramientas para hacer la tarea más llevadera y evitar las posibles sobrecargas físicas y también emocionales.

Objetivos (general y específicos)

  • Conocer el perfil de los cuidadores informales y las señales de sobrecarga del cuidador.
  • Explicar las fases de adaptación al cuidado.
  • Analizar los cambios que se producen en la vida del cuidador.
  • Identificar los puntos clave a incluir en un Plan de cuidados de Enfermería.

Desarrollo

Es frecuente encontrarnos con personas que prestan cuidados informales que, desde sus hogares demandan atención y ayuda. Esta ayuda puede ir dirigida hacia la persona cuidada o hacia el autocuidado de la persona que, de manera informal, ofrece cuidados.

El perfil del cuidador informal según datos del IMSERSO, son la mayoría mujeres, aproximadamente un 88’5% del total, frente a un 11% de hombres. El groso suelen ser normalmente hijas y esposas, aunque también un pequeño porcentaje suelen ser las nueras de la persona dependiente. La edad media del cuidador informal es de 52 años, y normalmente comparten domicilio con el enfermo. El 80% no tiene otra ocupación laboral, y tampoco reciben ayuda de otras personas en el cuidado del enfermo dependiente. 2

Un elemento indispensable para poder prestar cuidados de calidad es la satisfacción de las propias necesidades, ya que, si el cuidador no tiene cubiertas las mismas, el cuidado de la persona va a ser insuficiente o inadecuado. Además, todo esto puede provocar una sobrecarga en la vida del cuidador, apareciendo mediante señales físicas, emocionales y/o sociales. Esta sobrecarga la podemos medir a través de la Escala de sobrecarga del cuidador de Zarit.

Dicha escala abarca diferentes ámbitos sobre el cuidador los cuales se deben evaluar para evidenciar si existe sobrecarga o no. Está formada por 22 ítems cuyas respuestas son de tipo Likert, la puntuación va de 22 a 110; cuando esta es menor de 46 no existe sobrecarga, de 47-55 sobrecarga ligera y mayor de 56 sobrecarga intensa.

Como se ha comentado anteriormente, el cuidador debe estar siempre atento ante la aparición del más mínimo síntoma y pedir ayuda a un profesional cuando lo necesite. Estos síntomas pueden diferenciarse en señales físicas, emocionales o sociales. 3

Señales físicas

  • Fatiga, falta de apetito, alteraciones del sueño, dolencias musculares, palpitaciones, abandono de su aspecto físico.

Señales emocionales

  • Tristeza, sentimientos de culpa, cambios de humor, apatía, disminución de la autoestima, irritabilidad.

Señales sociales

  • Ruptura en las relaciones familiares o de amigos, soledad, desinterés por actividades de ocio.

Para evitar que esto aparezca, deberán exponerse desde el principio los recursos y fuentes disponibles a su alcance, ayudas familiares, profesionales, económicas, etc.

Normalmente, en el proceso del cuidado de una persona dependiente, el cuidador informal comienza a realizar este trabajo sin apenas darse cuenta del esfuerzo y la responsabilidad que conlleva, además de ser una situación que puede mantenerse durante mucho tiempo. Sin embargo, con el tiempo la persona va integrando este nuevo rol en su vida cotidiana.

Fases por las que pasa el cuidador informal

El cuidador informal pasa por las siguientes fases; Negación o falta de concienciación del problema, búsqueda de información, reorganización y resolución. 4

Fase de Negación o falta de concienciación del problema

  • A la hora de afrontar de que un familiar padece una enfermedad crónica la cual le incapacita para llevar una vida independiente, la primera respuesta a la que tiende el entorno es a rechazar las evidencias e intentar evadir hablar del tema. Es una etapa temporal.
  • Las intervenciones de Enfermería deben centrarse en permitir el proceso de adaptación de la enfermedad y prevenir la incertidumbre del cuidador.

Fase de búsqueda de información y surgimiento de sentimientos difíciles

  • Durante esta etapa, los cuidadores sufren sentimientos de enfado, ira, malestar, culpa. Tienen sentimientos de injusticia, se preguntan por qué les toca a ellos pasar por esta situación. Este periodo es común y, son respuestas humanas normales en situaciones de pérdidas de control de su propia vida y de las circunstancias.
  • Las intervenciones de Enfermería se focalizan en prevenir el sufrimiento y malestar del cuidador informal, y proteger los cuidados del enfermo.

Fase de reorganización

  • Puesto que durante esta etapa los sentimientos de ira o culpa pueden continuar, se gana algo más de control en la situación, puesto que ya se empieza a contar con información y recursos externos para ayudar en el cuidado.
  • El patrón de vida se volverá cada vez más normal y, el cuidador sentirá más control sobre la situación y, por tanto, aceptará mejor estos cambios en su vida.
  • Las intervenciones de Enfermería se centrarán en prevenir el cansancio del rol del cuidador.

Fase de resolución

  • Durante esta fase, el cuidador ya tiene un buen control sobre la situación y un patrón de vida totalmente normal y adaptado, por tanto, llega el momento en que aprenden a cuidar mejor de ellos mismos, a buscar ayuda en otras personas, a ser más independientes y mantener una vida social y recreativa más activa.
  • Las intervenciones de Enfermería deberán focalizarse en evitar que la separación por fallecimiento sea una situación difícil, además de intentar mantener una salud óptima en el cuidador.
  • Los cuidadores informales ocupan gran parte de su tiempo en cubrir las necesidades del enfermo crónico, por lo que muchos aspectos de su vida se ven afectados. 2
  • Cambios en las relaciones familiares, por desacuerdos entre el cuidador informal y demás familiares respecto al hecho de cuidar, porque el cuidador se vea infravalorado o por la situación que se crea cuando el enfermo comienza a convivir con la familia del cuidador, ya que es una nueva situación para todos y no siempre es deseada.
  • Cambios en el trabajo y la situación económica, debido a incompatibilidades para compaginar la ocupación laboral con el cuidado del enfermo, y por consiguiente una disminución de los ingresos o un aumento en los gastos derivados del cuidado.
  • Cambios en el tiempo de ocio, puesto que mucho del tiempo que antes se dedicaba a esto, ahora es dedicado al cuidado de la persona, abandonando muchas de las actividades recreativas que antes se realizaban, reduciendo las actividades sociales, lo que produce sentimientos de tristeza y aislamiento.
  • Cambios en la salud, debido a que el perfil del cuidador son personas de edad media sometidas a un esfuerzo físico mayor que cualquier persona de esa edad es normal que surjan problemas crónicos, además del cansancio físico y emocional que provocan un deterioro en la calidad de vida.
  • Cambios en el estado de ánimo, ya que el proceso de cuidar presenta altibajos, ira, irritabilidad, tristeza, etc., sin embargo, una vez que el cuidador tiene el control de la situación, este proceso puede resultar muy positivo y gratificante, al ver que la persona cuidada se encuentra bien y está feliz.

Plan de cuidados

Como se ha comentado al principio, los profesionales de Enfermería de atención primaria, debido a nuestra accesibilidad a este tipo de cuidadores y la confianza que suelen depositar en nosotros, debemos diseñar planes individualizados a la situación de cada persona para ayudarles a realizar su tarea correctamente, evitar niveles de estrés y ansiedad elevados e intentar hacerles la situación lo más gratificante posible.

A continuación, se exponen unos puntos clave que podría ser incluidos en cualquier plan de cuidados. 4

  • Información acerca de la enfermedad origen de los cuidados, puesto que es necesario saber a lo que uno se enfrenta, saber los signos y síntomas que produce, las causas con las que puede empeorar, etc.
  • Formación en técnicas adecuadas para la realización de los cuidados básicos del paciente, como la movilización, la importancia de la higiene, la adherencia terapéutica, etc.
  • Información sobre prevención y seguridad de accidentes, evitar las alfombras, las barreras arquitectónicas, etc.
  • Información sobre los aspectos legales, poderes especiales, tutelas, incapacitaciones, documentos de voluntades previas, etc.
  • Conocimiento y uso de las ayudas técnicas disponibles, grúas, sillas de ruedas, andadores, silla de baño giratoria, teleasistencia, muchas de ellas pueden ser contratadas y financiadas por Cruz Roja.
  • Información sobre recursos sociales disponibles, ayuda a la dependencia, asistenta del hogar por horas financiada por ayuntamientos, etc. Sería derivado a la trabajadora social para ser bien informado sobre dichos recursos.
  • Información e incorporación a grupos de apoyo, en los que, mediante el intercambio de opiniones y sensaciones, el cuidador puede aprender mucho, sentirse identificado y manejar su nivel de estrés y ansiedad.
  • Información sobre la importancia de su propio autocuidado físico, psíquico y social.

Consejos

Algunos consejos que desde Enfermería se pueden ofrecer:

Físicos
  • Cuidar su salud y acudir periódicamente al médico.
  • Vigilar su descanso
  • Mantener dieta equilibrada y horarios de comida.
  • Ser conscientes de las limitaciones propias y no excederse.
  • Realizar ejercicio físico, estiramientos, técnicas de respiración y relajación.
Psíquicos o emocionales
  • Mantener una actitud optimista y motivada hacia el cuidado del enfermo.
  • Fomentar su autoestima valorando lo que hace.
  • Dedicar tiempo de ocio sin que le cree remordimientos.
  • Aprender a relajarse y actuar con paciencia en las diferentes situaciones a las que se enfrenta.
Sociales
  • Asesoramiento profesional sobre recursos y ayudas disponibles, así como productos de apoyo para el cuidado.
  • Continuar realizando aquellas actividades que le resultan gratificantes le ayudará a relajarse y prevenir la soledad, el aislamiento y la tristeza.
  • Utilizar el teléfono para seguir comunicándose con sus amigos si los cuidados no le permiten salir con tanta frecuencia a la calle.

Conclusiones

El cuidado de las personas dependientes es un trabajo gratificante pero que a su vez conlleva una serie de consecuencias negativas que pueden afectar tanto al cuidador informal como a la persona que recibe los cuidados.

Para prevenir dichas consecuencias, es necesario realizar una buena planificación de los cuidados, pero para ello, previamente, se necesitan unos conocimientos y habilidades que facilitan a los cuidadores informales su tarea en el cuidado del enfermo, además de su propio autocuidado.

Además, cabe destacar la importancia que tiene el ofrecer distintos recursos de apoyo para el intercambio de opiniones, sentimientos y emociones.

Bibliografía

  1. Salazar-Barajas M, Garza-Sarmiento E, García-Rodríguez S, Juárez-Vázquez P, Herrera-Herrera J, Duran-Badillo T. Funcionamiento familiar, sobrecarga y calidad de vida del cuidador del adulto mayor con dependencia funcional [Internet]. Scielo. 2021 [citado 20 de noviembre 2023]. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid= S1665- 70632019000400362&script=sci_arttext
  2. Imserso I. Imserso. Instituto de Mayores y Servicios Sociales 2021. Intern. Imserso.es [Internet]. 2020. [Consultado 20 noviembre de 2023]. Disponible en: https://www.imserso.es/imserso_01/docume ntacion/estadisticas/info_d/estadistic as/est_inf/his_c uida/ 2021/index.htm
  3. Gómez Soto M. Cuidar al cuidador informal. Nuber cientif [Revista en internet] 2015 [Consultado 20 de noviembre de 2023]; 2(15): 57-62. Disponible en: http://nc.enfermeriacantabria.com/index. php/nc/article/view/119
  4. García Cueto B, García Martínez C. Cuidados de Enfermería al cuidador familiar de personas dependientes. RqR Enfermería Comunitaria (Revista de SEAPA). 2017 agosto; 5(3): 30-44