Educación sanitaria en pacientes ostomizados. Abordaje físico y psicosocial

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 9–Septiembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº9: 264

Autor principal (primer firmante): Irene Gascón Giménez

Fecha recepción: 15 de septiembre, 2022

Fecha aceptación: 26 de septiembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(9) 264

Autores

Irene Gascón Giménez (Graduada en Enfermería), Javier Luis Zamora Landa (Graduado en Enfermería), Manuel Jesús García Sánchez (Graduado en Enfermería), Alba Gascón Giménez (Graduada en Enfermería), Roberto Fuentes Viñuales (Graduado en Enfermería), Esther Álvarez Aguado (Graduada en Enfermería).

Introducción

Ostomía es la comunicación, mediante una intervención quirúrgica, entre un órgano o cavidad hueca del organismo al exterior

En España se estima que hay entre 70.000 y 100.000 personas portadoras de un estoma. Habiendo alrededor de 15.000 casos nuevos al año. La causa más frecuente por las que se realiza de un estoma son cáncer colorrectal, cáncer vesical y las enfermedades inflamatorias intestinales.

La instauración del estoma es un tratamiento eficaz para diversas enfermedades pero a su vez conlleva cambios importantes en la vida del paciente: físicos, psicológicos y emocionales.

La nueva situación de vida, en principio, será concebida como negativa: cambio en la imagen, menor autoestima, cambios psicológicos, sociales, hábitos del día a día…Una educación sanitaria integral aportará al paciente herramientas que le ayuden a empoderarse y hacerse cargo del autocuidado físico y psicológico.

Objetivos

Aumentar los conocimientos en Enfermería de Atención Primaria para realizar una educación sanitaria integral en pacientes ostomizados.

Metodología

Búsqueda bibliográfica sobre los cuidados a pacientes ostomizados, así como el impacto físico y psicosocial que supone al paciente en las diferentes bases de datos informatizadas: PubMed, Medline, Dialnet, Scielo, Cuiden y Cochrane; y en páginas webs de organizaciones públicas, guías y protocolos sanitarios

Repercusiones físicas

Cuidado del estoma

La piel que rodea a la bolsa de colostomía debe inspeccionarse a diario para detectar signos de irritación o infección. Cada vez que se cambia la bolsa, debe limpiarse la piel con agua y con jabón. Debe aplicarse una barrera cutánea a la piel limpia y seca antes de colocar una nueva bolsa. Es recomendable poner una pastilla con base de pectina en la bolsa. Si hay erupción, emplee una lámpara de calor o un secador de mano para secar la piel. Aplique una pequeña cantidad de polvo a la piel, retire el exceso y luego oprímala con una selladora para la piel, a fin de adherir el polvo. Aplique más polvo a la piel restante cuando haya colocado la bolsa.

Cambio de bolsa

  • Cerradas o de un solo uso: El extremo inferior está cerrado de manera que no se pueden vaciar. Estas bolsas deben cambiarse cada vez que se desee desechar las heces. Son recomendables para colostomías transversas o descendentes ya que las heces son más sólidas.
  • Abiertas o de varios usos: Tienen el extremo inferior abierto para que se pueda vaciar y cerrar de nuevo. Se utilizan cuando las heces son líquidas, es decir en ileostomías y en las colostomías ascendentes. También se pueden utilizar cuando hay diarreas.

Las bolsas, ya sean cerradas o abiertas, también pueden ser:

  • De una pieza
  • La bolsa y el adhesivo van unidos en una sola pieza.
  • De dos piezas
  • El disco adhesivo va separado de la bolsa y se mantiene en la piel mientras la bolsa se cambia según sea abierta o cerrada.

Material necesario

  • Dispositivo o bolsa de recambio. Bolsa de plástico para material sucio. Papel higiénico o pañuelos de papel. Toalla suave.
  • Jabón neutro.
  • Agua del grifo templada. Esponja suave.
  • Tijeras curvas (si la bolsa no viene precortada). Espejo si fuera necesario, para verse el estoma.

Procedimiento

  1. Despegar el adhesivo de arriba a abajo con suavidad, sin dar tirones y sujetando la piel de alrededor del estoma con la otra mano.
  2. Introducir el dispositivo ya usado en una bolsa o papelera para su deshecho y retirar los restos con papel higiénico.
  3. Lavar el estoma sin frotar con agua y jabón. Se puede utilizar el mismo jabón que para el resto del cuerpo siempre que tenga un pH neutro.
  4. Si necesitas cambiar la bolsa y no dispones de agua y jabón, puedes emplear toallitas limpiadoras y secarte con un pañuelo de papel.
  5. No debemos asustarnos si el estoma sangra un poco. En este caso, lavar suavemente y si persiste el sangrado presionar ligeramente con la esponja humedecida en agua fría.
  6. Aclarar y secar muy bien con una toalla limpia, dando suaves toques, pero sin apretar ni frotar.
  7. Comprobar la buena coloración de la piel y el estoma y que no se ha producido ningún cambio importante
  8. Si existe vello alrededor del estoma, puedes recortarlo o eliminarlo con unas pinzas, pero nunca rasurarlo.
  9. A continuación, recortar el diámetro (circunferencia) del disco adhesivo exactamente a la medida y según la forma del estoma. Existen guías que te pueden ayudar.
  10. A veces el estoma no es redondo. En estos casos, para ajustar el dispositivo se puede realizar una plantilla dibujando el estoma sobre un papel transparente y copiarlo en el dispositivo antes de recortarlo.
  11. Mide el tamaño de tu estoma durante los primeros meses porque es habitual que, al principio, sea más grande y que a medida que vaya cicatrizando, reduzca su tamaño.
  12. Colocar el adhesivo de abajo a arriba y presionar suavemente con el dedo alrededor, evitando que se formen pliegues y arrugas.
  13. Si se emplea un sistema con el adhesivo separado de la bolsa, a continuación, se debe enganchar la bolsa al aro y comprobar que está bien acoplada con un leve tirón de la bolsa.
  14. Necesitarás unas pocas bolsas de repuesto para los primeros días hasta que te las receten y puedas adquirirlas en una farmacia. Las bolsas se suelen comercializar en cajas de 30 unidades y están subvencionadas por la sanidad pública.
  15. Podemos elegir entre ducharnos con o sin bolsa, todos los dispositivos están preparados para mantenerse pegados a la piel, aunque nos mojemos:
    • Si nos duchamos sin bolsa hay que evitar que el agua esté demasiado caliente y que la presión del agua no sea muy fuerte.
    • Por el contrario, si nos duchamos con la bolsa hay que tener en cuenta que el agua puede estropear el filtro por lo que debemos taparlo con las pegatinas que se incluyen para tal fin.

Repercusiones psicológicas

Olor

Evite los alimentos que produzcan gas como brócoli, coles, judías, cebolla y rábanos. Para ayudar a prevenir el mal olor, evite también los huevos, el queso y el alcohol. Tomar zumo de arándanos o leche grasa o comer yogurt pueden ayudarlo a prevenir el mal olor. Si lleva ileostomía, es posible que tenga que comprar productos como las tabletas que absorben el olor y ponerlas dentro de la bolsa de ostomía, o bien una válvula comercial para eliminar gases.

Si el bloqueo del estoma constituye un problema, evite consumir alimentos con alto contenido en fibra, como apio, lechuga, frutos secos y maíz. Si aparece diarrea, evite los alimentos muy condimentados y las frutas y verduras crudas.

Puede comer cantidades razonables de la mayoría de los alimentos si come despacio y mastica bien.

Cambio físico

Cuando la operación en lugar de una cicatriz, tiene como consecuencia un orificio, es decir, la ostomía, se produce un gran impacto y una ruptura del esquema corporal.

Tenemos que aprender a reconocer nuestra nueva imagen. El objetivo es integrar la ostomía a la imagen que tienes de tu propio cuerpo. Para ello, es positivo y eficaz que te mires al espejo diariamente. Aceptar tu nueva imagen es muy importante para la recuperación.

Para conseguir una buena aceptación de la nueva imagen es aconsejable:

  • Comenzar a mirar la zona afectada de forma indirecta, por ejemplo: mientras estás tumbado o sentado, mientras realizas diversas actividades (p. ej. duchándote, cuando te realizas las curas, cuando te vistes). También ayuda la imaginación, dibujos, observación de fotos o de otras personas.
  • Acostumbrarte a tocar la zona y a las nuevas sensaciones que puedes experimentar al mover el cuerpo.
  • Observar la zona mirándote en el espejo. Primero mirar la zona afectada, luego el resto del cuerpo. Dedicar tiempo a contemplar todo el cuerpo con tranquilidad y descubrir aquellos aspectos que no han cambiado y que sí te gustan para potenciarlos.
  • Comenzar la exposición ante las demás personas y en distintas situaciones. En un principio facilitar la exposición a las personas más allegadas. De forma gradual ir enfrentándote a distintas situaciones sociales.

Vida laboral

El hecho de tener un estoma no es incompatible con la incorporación al trabajo. Es más, es probable, que el hecho de trabajar te ayude a normalizar tu vida, a distraerte y a mantenerte activo.

Es posible que el cansancio y la debilidad tras los tratamientos te obliguen a permanecer en casa unos meses para recuperarte físicamente. Por ello, será importante incorporarse a trabajar poco a poco, reduciendo la jornada al principio para ir adquiriendo confianza y evitar agotarse.

Solamente si el trabajo requiere un esfuerzo con la musculatura abdominal, por ejemplo, levantar o mover pesos, puede que tengas que plantearte cambiar a un trabajo más tranquilo. Ante cualquier duda consúltalo con un profesional sanitario.

Familia y vida social

Es recomendable que hablemos de la operación con naturalidad, al fin y al cabo, la intervención que nos han hecho, en muchos casos, salva la vida por lo que no hay que avergonzarse de ello.

No es necesario comentarlo con todo el mundo, pero sí es importante hacerlo con las personas más cercanas. Además, compartir lo que nos pasa, puede ser positivo tanto para nosotros mismos como para los demás que podrán apoyarnos en nuestras necesidades y entender mejor nuestra situación.

Es muy importante pedir ayuda, no esperar que adivinen nuestras necesidades. Eres la persona más indicada para explicarles lo que necesitas.

Evita el aislamiento, ya que puede ayudar a producir reacciones de ansiedad y depresión. Es muy importante ser activo, salir con amigos y familiares y comunicarse con ellos.

Vida sexual

Los cambios producidos tanto por la cirugía como por los tratamientos pueden producir reacciones psicológicas que van a condicionar la imagen que la persona tiene de sí misma y, por tanto, condicionará su respuesta sexual. Como en otros aspectos de nuestra vida, necesitaremos un tiempo para adaptarnos a la nueva situación.

Hay una serie de conductas que ayudan a una sexualidad gratificante:

  • Aceptar el propio cuerpo (los nuevos cambios).
  • Si nuestra sexualidad la vivimos en pareja, es importante hablar con la otra persona y que nos exprese también sus inquietudes. No se solucionará nada tapando esta situación. Hay que comunicar los sentimientos y deseos.
  • Es importante quitarse de la cabeza la idea de que sexo es sólo erección y orgasmo. La sexualidad no se reduce a la penetración, sino que otras manifestaciones como las caricias, besos y el contacto físico pueden darnos más seguridad.
  • Centrarse en el placer. Se pueden inventar nuevas formas de disfrutar el sexo, creando ambientes íntimos, experimentando juegos sexuales, accesorios eróticos, ropas sugerentes… en definitiva todo aquello que nos ayude a sentirnos mejor.
  • Crear tiempo y espacio para el sexo.
  • Ser flexible. Es importante que las dos personas acepten la presencia del estoma en las relaciones.

Cambios en el embarazo

Una mujer ostomizada puede quedarse embarazada, aunque se recomienda esperar un período de dos años tras la intervención. Durante el embarazo pueden producirse algunos cambios en el estoma haciéndose más grande o más pequeño. Esto hace que surjan problemas para adaptar las bolsas. Esta situación se solucionará en cuanto termine el embarazo.

El parto puede ser por vía vaginal o cesárea independientemente del estoma y siguiendo las indicaciones médicas según cada caso. Tampoco existe contraindicación para la lactancia materna.

Si utilizas métodos anticonceptivos es importante saber que en las mujeres ileostomizadas la píldora anticonceptiva no se absorbe bien por lo que pierde su eficacia contraceptiva. Ante cualquier duda consulta siempre con tu profesional sanitario.

Conclusión

La realización de una ostomía supone en el paciente y en su entorno un gran impacto a nivel físico, psicológico y social, provocando en un primer momento angustia, incertidumbre y rechazo.

Enfermería tiene un papel primordial aportando el apoyo necesario, al paciente y su familia, mediante una educación sanitaria de calidad, integral y continua para que puedan adaptarse a la nueva etapa vital que afrontan.

Bibliografía

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  2. García Solano, A; Martinez Ortuño, FJ; González Fuentes, M; Herrández Fernández, MC. Guía del paciente ostomizado [Internet] Acceso: 15/12/2020. Disponible: https://www.escuelade saludmurcia.es/Servlet Document?document=2645.
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