Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 696
Autor principal (primer firmante): Jose Francisco Castillo Rojas
Fecha recepción: 22/07/2026
Fecha aceptación: 18/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 696
Autores:
- José Francisco Castillo Rojas (TCAE)
- Paula Vera Puertolas (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Sara Izquierdo Valiente (ÓPTICO OPTOMETRISTA)
- Miguel Angel Lainez Narvaez (CELADOR)
- Paula Andrea Osorio Real (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Patricia Jimenez Torres (DIPLOMADA EN ENFERMERÍA)
Categoría: TÉCNICO EN CUIDADOS AUXILIARES DE ENFERMERÍA
PALABRA CLAVE:
COVID-19 / OXIGENACIÓN / VENTILACIÓN / ECMO / HIPOXEMIA / HIPERCAPNIA / MEMBRANA EXTRACORPÓREA /
Introducción
Durante la pandemia de COVID-19, el mundo se enfrentó a una avalancha de pacientes con el Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda (SDRA) más severo jamás registrado a gran escala. Cuando las estrategias convencionales como la ventilación mecánica protectora, el bloqueo neuromuscular y la posición en prono fracasaban, la Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO) se erigió como el último recurso para salvar vidas.
Como funciona el ECMO en COVID 19
El ECMO no es una cura, sino una terapia de soporte vital avanzado. Funciona como un "pulmón artificial" externo que asume la función de intercambio gaseoso, permitiendo que los pulmones nativos del paciente, gravemente inflamados y dañados por el virus SARS-CoV-2, descansen y se recuperen.
En los pacientes con COVID-19, la modalidad más utilizada es el ECMO Veno-Venoso (ECMO-VV). El proceso sigue este circuito:
- Drenaje: Se extrae sangre desoxigenada del paciente a través de una cánula insertada en una vena grande (generalmente la vena femoral).
- Oxigenación y depuración: Una bomba impulsa la sangre a través de un oxigenador de membrana, donde se infunde oxígeno (O2) y se elimina el dióxido de carbono (CO_2).
- Retorno: La sangre ya oxigenada y tibia se devuelve al sistema venoso del paciente (normalmente a través de la vena yugular interna) para que el corazón la bombee al resto del cuerpo.
Criterios de selección
Al inicio de la pandemia, los recursos eran extremadamente limitados y la mortalidad era alta. Por ello, la Extracorporeal Life Support Organization (ELSO) y las sociedades internacionales unificaron criterios estrictos para seleccionar a los pacientes que realmente se beneficiarían del ECMO, evitando la futilidad médica.
Criterios de inclusión (cuándo considerarlo)
- Hipoxemia refractaria severa: Definida por una relación entre la presión arterial de oxígeno y la fracción inspirada de oxígeno (PaO₂/FiO₂) menor a 50 mmHg durante más de 3 horas, o menor a 80 mmHg durante más de 6 horas.
- Hipercapnia no compensada: Acidosis respiratoria grave con un pH inferior a 7.25.
- Fallo de las maniobras de rescate: Persistencia de la gravedad a pesar de haber optimizado la ventilación y realizado ciclos de ventilación en prono (boca abajo).
Criterios de exclusión (factores de alto riesgo)
- Tiempo de ventilación mecánica prolongado: Haber estado conectado a un respirador por más de 7 a 10 días (ya que el daño pulmonar suele volverse irreversible o fibrótico).
- Edad avanzada: Generalmente, pacientes mayores de 65 años presentaban peores resultados.
- Comorbilidades graves: Insuficiencia renal crónica terminal, hepatopatía severa o neoplasias malignas no controladas.
- Disfunción multiorgánica: Fallo irreversible de otros órganos vitales.
Desafíos únicos del COVID-19 en ECMO
El comportamiento del COVID-19 obligó a los intensivistas a adaptar la terapia ECMO debido a dos particularidades críticas de la enfermedad:
El estado hipercoagulable
El COVID-19 se caracterizó por inducir una tormenta de citoquinas que provocaba una coagulación intravascular diseminada y microtrombosis pulmonar. En ECMO, esto requería un manejo de la anticoagulación (generalmente con heparina) extremadamente preciso. Un balance incorrecto podía provocar la formación de coágulos en la membrana del circuito (obligando a cambiar el equipo) o, en el extremo opuesto, hemorragias catastróficas.
Soporte prolongado
A diferencia de otras neumonías virales (como la Influenza), los pacientes con COVID-19 requerían tiempos de ECMO inusualmente largos. Mientras que el promedio estándar ronda los 10-14 días, muchos pacientes con COVID-19 permanecieron conectados entre 30 y 60 días, lo que incrementaba exponencialmente el riesgo de infecciones nosocomiales y fallos mecánicos.
Resultados y evolución de la mortalidad
La experiencia con ECMO en COVID-19 evolucionó notablemente a lo largo de la pandemia:
Ver tabla al final del artículo.
Legado
La oxigenación por membrana extracorpórea demostró ser una herramienta crucial y salvavidas durante la crisis sanitaria del COVID-19. Su uso no solo permitió sobrevivir a miles de pacientes críticamente enfermos, sino que obligó a la comunidad médica internacional a:
- Regionalizar el cuidado: Entender que el ECMO debe centralizarse en hospitales con alta experiencia ("centros de volumen").
- Aprender en tiempo real: Perfeccionar el manejo de la anticoagulación y la ventilación protectora extrema (comúnmente llamada "ventilación de reposo pulmonar") mientras el paciente está en soporte extracorpóreo.
Conclusión
En definitiva, el COVID-19 consolidó al ECMO no como una terapia experimental, sino como un pilar fundamental e indispensable de los cuidados intensivos modernos para el fallo respiratorio catastrófico.
Bibliografía
- https://www.elsevier.es/es-revista-cirugía-cardiov ascular-358-artículo-oxigenacion-con-membrana-extr acorporea-el-S1134009622000183?newsletter=true.
- https://ddd.uab.cat/record/277637.
- https://www.apollohospitals.com/es/health-library/ all-about-ecmo-treatment-in-COVID-19-care.



