Nutrición parenteral hospitalaria y domiciliaria

INTRODUCCIÓN

La nutrición parenteral es una técnica de alimentación que permite aportar nutrientes directamente al torrente sanguíneo a través de un acceso venoso para cubrir los requerimientos nutricionales del paciente.

Se puede distinguir entre nutrición parenteral total, cuando con ella se cubren todos los requerimientos nutricionales del paciente, o nutrición parenteral parcial, cuando se utiliza como complemento a una nutrición enteral.

Autores: David Pérez Lorenzo, Andrea Ramos Campo, Beatriz Tuñón Fueyo, Marisol Martínez Chacón, Natalia Pérez Lorenzo

Existen diferentes formas de comercialización de las soluciones de nutrición parenteral, pueden ser fórmulas prefabricadas en las que las sustancias están separadas en varios compartimentos que se rompen y mezclan en el momento de la administración, o bien formulas elaboradas por el equipo de farmacia del hospital estandarizadas o individualizadas para cada paciente (1).

INDICACIONES

La indicación de esta vía de nutrición será secundaria a la imposibilidad de administración de nutrientes por vía oral o enteral, si tras 7-10 días de ayuno el paciente aun no es capaz de iniciar la dieta por ninguna de estas vías, o si se prevé un periodo de ayuno superior a este tiempo. Se emplea habitualmente debido a que por vía digestiva no es posible realizar correctamente la digestión y absorción de los nutrientes, o por necesidad de reposo intestinal. Entre estas situaciones se incluye; cirugía de aparato digestivo, pancreatitis aguda grave, obstrucción intestinal completa, hemorragias digestivas, pacientes críticos o grandes quemados, entre otras (2).

La nutrición parenteral se puede administrar por vía intravenosa periférica o central. En el caso de  la primera, la infusión se realizaría a través de un catéter venoso insertado generalmente en el antebrazo del paciente, y para que sea segura su administración la osmolaridad de la solución ha de ser baja, menor de 900 mOsm/L3 y ha de tener un pH entre 6 y 7,4, ya que en caso contrario puede dar lugar a complicaciones como puede ser la flebitis. El acceso central, puede tratarse de un catéter de corta duración insertado en una vena central (generalmente yugular o subclavia), un catéter venoso central de acceso periférico, o bien, catéteres permanentes como ocurre en el caso de pacientes subsidiarios de nutrición parenteral domiciliaria, en los que sería necesaria al inserción de un catéter tunelizado o un reservorio permanente. En los accesos venosos centrales es posible administrar soluciones con mayor osmolaridad (2 y 3).

En determinadas circunstancias esta técnica de soporte nutricional puede ser llevada a cabo en el domicilio del paciente, esto se conoce con el nombre de nutrición parenteral domiciliaria. En España fue impulsada en el año 1992 por el Grupo Español de Nutrición Artificial Domiciliaria y Ambulatoria (NADYA).

Es necesario proporcionar una formación al paciente y familia del correcto desarrollo de la técnica para asegurar un adecuado funcionamiento, y además es preciso el seguimiento de este tratamiento domiciliario por un equipo multidisciplinar.

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Aunque es uno de los tratamientos domiciliarios más costosos, supone un ahorro del 65-80% en comparación con su administración en el hospital.

Reporta numerosos beneficios al paciente entre ellos evitar la estancia hospitalaria y las enfermedades nosocomiales. Las complicaciones infecciosas más frecuentes que padecen los pacientes con nutrición parenteral domiciliaria son las asociadas al catéter, su incidencia es variable, se expresa en infecciones por 1000 días de utilización del catéter, y se encuentra en 1,2 infecciones/1000 días (4 y 5).

La nutrición parenteral domiciliaria puede estar indicada de forma transitoria con patología benigna o maligna y de forma definitiva. Con el objetivo de que se produzca una curación de la enfermedad, una mejora en la calidad de vida o una paliación de los síntomas (6).

La principal patología de los usuarios de este servicio en España es el cáncer en un estadio avanzado, seguido de enteritis rádica, pseudoobstrucción crónica intestinal e isquemia mesentérica.

Los informes emitidos por el Grupo NADYA nos reportan el dato de que la nutrición artificial domiciliaria es menos utilizada en nuestro país que en otros países de la Comunidad Europea, aunque no es posible discernir si este dato es real o se trata de un déficit de registros en España, debido a que la participación de los hospitales en estos registros es de carácter voluntario (7).

El estudio realizado por el Grupo NADYA en España durante el año 2014 recoge que 220 pacientes pertenecientes a 38 centros hospitalarios, recibieron tratamiento de nutrición parenteral domiciliaria, dato que va en aumento año tras año (8).

CONCLUSIONES

La nutrición parenteral, mejora la calidad asistencial, y es una terapia fundamental para cubrir las necesidades nutricionales, tanto de los pacientes hospitalizados, como de los que requieren cuidados domiciliarios en el periodo inicial donde no es capaz de tolerar una dieta por sí mismo.

No obstante debemos de extremar las precauciones y seguir los protocolos establecidos puesto que es una técnica que puede tener ciertos riesgos, aunque la correcta y meticulosa administración nos va a generar grandes beneficios en nuestro paciente.

Nuestro objetivo será proporcionar ese aporte nutricional necesario en un momento puntual de una manera adecuada e incentivar y motivar al paciente a que sea lo más autónomo posible.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Requejo, H y León, M. Pautas de nutrición parenteral. Revista Endocrinología y Nutrición 54 (2), 54-60,
  2. Gomis, P. y Valero, M.A. Nutrición parenteral. En “Tratado de nutrición”. Gil, A. (ed.). Médica Panamericana, Madrid, 2010, pág. 143-169.
  3. Pinzón, O.L. y Varón, M.L. Protocolo para el manejo de nutrición parenteral periférica lista para usar en paciente quirúrgico. Revista Nutrición Hospitalaria 31 (3), 1003-1011,
  4. Arrabal, P., Romero, R.M., Cuerda, C., Camblor, M., Bretón, I., Lorenzo, A. de, et al. Nutrición Parenteral Domiciliaria; satisfacción de los pacientes y sus cuidadores con la Unidad de Nutrición Clínica y el Servicio de Farmacia. Revista Nutrición Hospitalaria 29 (5), 1123-1131, 2014.
  5. Cuerda, C., Bretón, I., Bonada, A., y Planas, M. Infección asociada al catéter en nutrición parenteral domiciliaria: resultados del grupo NADYA y presentación del nuevo protocolo. Revista Nutrición Hospitalaria 21 (2), 132-138,
  6. Gómez, C. y Fernández, A. Definición, indicaciones e incidencia de la nutrición parenteral domiciliaria. Revista El farmacéutico hospitales 176, 8-14, 2006.
  7. Juana-Roa, J., Wanden-Berghe, C. y Sanz-Valero, J. La realidad de la nutrición parenteral domiciliaria en España. Revista Nutrición Hospitalaria 26 (2), 364-368,
  8. Wanden-Berghe, C., Pereira, J.L., Cuerda, C., Moreno, J.M., Pérez, A., Burgos, R. et al. Nutrición parenteral domiciliaria en España durante 2014; informe del Grupo de Nutrición Artificial Domiciliaria y Ambulatoria NADYA. Revista Nutrición Hospitalaria 32 (6), 2380- 2384,