Factores que condicionan a la no prescripción de Enfermería en la práctica profesional

Autor: Humberto Elizalde Ordoñez.

Magíster en Enfermería Clínico Quirúrgico. Docente Universidad de Cuenca

Coautor: Esteban Tomás Salto Ludizaca.

Licenciado en Enfermería. Egresado de la Universidad de Cuenca

RESUMEN

En cuanto a la ciencia de salud podemos decir que, en la prescripción de Enfermería, los enfermeros/as deben ser guiados en cuanto a la evaluación de conocimientos para la prestación de los cuidados por motivo de los errores cometidos durante la prescripción. En el reconocimiento a la posibilidad que se pueda prescribir un medicamento para la ejecución de su labor en el área de salud tiene una gran repercusión por ende el desarrollo profesional brindará los cuidados y la atención complementaria de Enfermería, por este motivo el personal de Enfermería tiene la facultad de recetar y las competencias para reconocer dicha facultad en los programas de formación y la aplicación. Sin embargo, consideramos ciertas aportaciones a esta problemática para analizar los factores que existe en la prescripción de Enfermería.

PALABRAS CLAVE: PRESCRIPCIÓN, ENFERMERÍA, ERRORES DE LA MEDICACIÓN, ENTORNO DE SALUD.

INTRODUCCIÓN

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El rol principal que desempeña el personal profesional de Enfermería dentro del sector de la Salud es de suma importancia, porque está en contacto directo con el usuario sano y el paciente; en algunos países como: Australia, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Canadá, Botsuana, Zambia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Irlanda, Brasil, Colombia y recientemente España, según la Ley 28/2009, de 30 de diciembre, de modificaciones de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, especificando detalladamente, que los profesionales en Enfermería pueden hacer uso de su juicio clínico para prescribir productos sanitarios y fármacos no sujetos a prescripción médica, y fármacos sujetos a prescripción médica mediante protocolos y guías.

La calidad asistencial a la prescripción por parte del personal profesional de Enfermería, suele resultar ineficiente, debido a la falta de conocimientos científicos y contrastados con los conocimientos empíricos y a la escasez de estrategias para el mejoramiento de hábitos en prescripción de Enfermería. En este artículo de revisión se analizan los factores que condicionan a la no prescripción farmacológica por parte del personal de Enfermería en el Estado Ecuatoriano al tiempo que se hace una actualización en el tema

METODO

En la realización del presente trabajo se realizó una revisión bibliográfica y documental de 60 artículos de las bases de datos: Scopus, Scielo, Google Académico, de los cuales 30 estudios potencialmente relevantes fueron seleccionados y analizados, en función al objetivo de la investigación.

DESARROLLO

Desde los inicios de la Enfermería, se justifica la presencia de los/as enfermeros/as, como entes con capacidades de entrega hacia los demás, actualmente se fusionan el conocimiento científico mejorando así los estándares de dar atención calificada y potencialmente eficiente con la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería permitiendo valorar, diagnosticar, planificar, ejecutar y evaluar, por tanto, se encuentra con respuestas humanas que por naturaleza son dinámicas y versátiles, que repercuten en la toma de decisiones libres, independientes y con criterio científico, poniendo de manifiesto el principio de autonomía, y lo faculta para realizar prescripciones en casos concretos.

En el Ecuador no existen decretos de autorización de prescripción para los profesionales en Enfermería, sin embargo, a mediados de la década 1960 en Canadá y Estados Unidos de Norteamérica se permite realizar prescripciones a las enfermeras, que prestan servicios de salud en la atención primaria (1).

Relacionado con el párrafo anterior es inadmisible que las personas ante una dolencia acudan a los centros de despacho de medicamentos, expongan sus síntomas y el vendedor prescriba y dé indicaciones de uso, y los profesionales de Enfermería no puedan prescribir ninguno. Y en el pensum académico se imparte la asignatura de Farmacología en diferentes niveles, con número de créditos diferentes paradójicamente con contenidos básicos similares entre las carreras de salud. Situación valedera para demostrar que los enfermeros conocen los preceptos básicos de la farmacología.

En el documento titulado marco referencial para la prescripción enfermera, elaborado por el Consejo General de Enfermería, en España y que se adopta a nivel internacional, se analizan planteamientos teóricos justificando y estableciendo diferencias de las competencias profesionales de quienes integran el equipo de atención sanitaria, principalmente de los/as enfermeros/as enfatizando el ejercicio autónomo de la disciplina que en las últimas décadas demuestra la excelencia por ende la seguridad clínica para los pacientes (2).

Con la finalidad de realizar prescripciones desde la labor propia de la Enfermería, es imprescindible la programación del cuidado, determinado por el juicio clínico desde la identificación, evaluación respectiva a lograr la satisfacción de las necesidades humanas con capacidad, habilidad, destreza, por tanto la prescripción enfermera no debe ser objeto de cuestionamiento y más bien establecer pautas de tipo piloto para dar luz verde, como lo han establecido en España a través del Real Decreto 954/2015, en el que regulan la indicación y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitario de uso humano por parte de los enfermeros (3).

PRESCRIBIR – RECETAR

Los propios enfermeros deberíamos reflexionar la realidad crucial que vivimos en relación a la consideración recibida de otros profesionales de la salud y de su negativa a considerar al gremio en un nivel de preparación óptima. Pocos son los que consideran el valor intrínseco del quehacer diario del cuidado y también del tratamiento. Prescribir, según la Real Academia de la lengua tiene varias connotaciones, en salud denota recetar, ordenar un remedio.

Recetar, según la Real Academia de la lengua, es solicitar fármacos, enunciando la dosis a utilizar, la forma de preparar y de uso.

En contraste con el documento del Marco Referencial para la prescripción enfermera, afirma el debate que conceptualmente no son semejantes, entonces el término prescripción no es exclusivo del médico, y los enfermeros al tener un amplio nivel de conocimientos utilizan el juicio clínico realizando acciones concretas que van más allá de proporcionar una fórmula química con fines terapéuticos, entonces la formación académica faculta para que puedan realizar la prescripción autónoma y la colaborativa. Vale preguntar ¿Por qué en las mallas curriculares insertan la farmacología como catedra indispensable? si durante el ejercicio profesional existen impedimentos a través de las leyes que rigen las competencias del enfermero (4).

Durante el ejercicio profesional los escenarios de movimiento de nuestra actuación dentro del equipo de salud, se presentan casos de tipos de atención emergentes y no emergentes, y sucediendo en algunas situaciones que no tenga la ayuda de otro profesional del equipo de salud (5). Por lo tanto, en ese caso ¿Se requiere del amparo legal que reconozca las situaciones y la posibilidad del manejo del uso de prescripción farmacológica, a sabiendas que de tal acción se pueden prevenir situaciones críticas en el paciente?

Asumiendo la valoración cefalocaudal de Enfermería, sin el apoyo médico a través de protocolos de actuación, asumidos por cualquier institución asistencial y apuntando a la llamada prescripción colaborativa estandarizada/protocolizada (6).

El profesional de Enfermería con competencias propias cumple su rol en el equipo multidisciplinario de salud, participa de las actividades asistenciales basadas en los principios éticos legales de impericia, impudencia y negligencia, por tanto, su preparación académica es adecuada, segura y beneficiosa para el paciente. Porque sabe en qué momento administra un fármaco, coloca un dispositivo, mantiene volúmenes hídricos, valora heridas, conoce que soluciones sirven para desinfección, las interacciones medicamentosas y los mecanismos de prevenir o contrarrestar un shock anafiláctico. El médico diagnostica y da pautas de tratamiento y la enfermera evidencia, tiene la facultad y responsabilidad de la atención (7).

Los enfermeros/as no están amparados en leyes que los resguarde para indicar la medicación necesaria, lo que puede comprometer la vida del ciudadano en situaciones críticas (8).

QUE IMPIDE A LOS ENFERMEROS REALIZAR PRESCRIPCIONES.

Mirando la profundidad histórica de la Enfermería, Florence Nightingale, pionera de esta ciencia, revoluciona los espacios hospitalarios reduciendo índices de mortalidad, aplica las matemáticas para demostrar estadísticas, da inicio a la epidemiologia con la separación de enfermos según su patología. ¿Florence necesitó permisos, los médicos de aquel entonces le objetaban sus acciones? Respuestas a estas interrogantes se validan con un No concluyente. Por tanto, en el Ecuador, se debe crear cultura de respeto y aceptación, en sentido unidireccional de la capacidad y la idoneidad, dando impulsos notables desde las asociaciones de Enfermería con personería jurídica, quienes desde su seno deben impulsar, iniciar y allanar vías de diálogo con representantes gubernamentales en la creación de leyes que amparen nuestra labor y permitan la prescripción en espacios de atención públicos o privados

Algunos factores desde una actitud crítica que debemos revisar y que pueden ser mejorables, porque no son inexistentes tenemos: conocimiento, experiencia, formación académica, créditos en relación a otras titulaciones y la esencia del ego de otros profesionales. En términos muy comunes los enfermeros somos catalogados como los ayudantes del médico y de los demás profesionales de la salud, minimizando la multiplicidad de conocimientos adquiridos. Esto como es lógico y razonable tiene que ver con la oposición de otros profesionales que argumentan muy convencidos y se creen dueños de la totalidad del conocimiento. La prescripción enfermera no minimiza, no quita jerarquía; al contrario, favorece la integración de un equipo multidisciplinario en bien de un ser humano o de un colectivo que necesita mejorar sus condiciones de salud. Es cierto que, para realizar la prescripción se necesita formación, investigación, práctica independiente, y capacidades en la evaluación de la salud, acciones para fortalecer que la prescripción inapropiada, reduzca los eventos adversos en grupos de mayor riesgo: ancianos, recién nacidos, neonatos, inmunodeprimidos (9).

En algunos países, para facultar a los enfermeros en la prescripción de medicamentos necesitan formación adicional de manera autónoma, la gama de medicamentos que pueden ser prescritos son: antibióticos, antivirales, anticoagulantes, hipolipemiantes e hipoglicemiantes?. Rigen normas diferentes con el uso de estupefacientes, narcóticos y analgésicos potentes, según el país que permite la prescripción enfermera (10).

COMPETENCIAS DEL PERSONAL ENFERMERO

Entre algunas de las funciones asistenciales del licenciado en Enfermería se encuentran:

Tomar decisiones, controlar y/o ejecutar la administración de analgésicos y antipiréticos. Decidir y ejecutar colocación y permanencia de sonda nasogástrica si hay presencia de vómitos.

Resolver y ejecutar la colocación y permanencia de la sonda vesical en colaboración con el médico, según el caso. Definir las soluciones y otros elementos a utilizar durante las curas de heridas. Realizar desinfecciones recurrentes y terminales con sustancias coloides  (11).

MODELOS DE PRESCRIPCIÓN ENFERMERA EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL

La prescripción enfermera es un término asociado a un tipo de práctica especifica en diferentes países y es importante su definición (12):

PRESCRIPCIÓN INDEPENDIENTE AUTÓNOMA O SUSTITUTIVA.

Este modelo señala que existe la prescripción independiente en algunos países, responsabilizando de esta acción de prescribir exclusivamente al profesional en Enfermería, emitiendo diagnósticos diferenciales, esta prescripción se hace con un formulario limitado a un número de fármacos. Como ejemplo, tenemos cuando en la labor del cuidado nos queda la responsabilidad de valorar y manejar el dolor y según el criterio profesional administrar fármacos específicos y en casos necesarios usar drogas para contrarrestar efectos adversos (13).

PRESCRIPCIÓN DEPENDIENTE, COLABORATIVA, SEMIAUTÓNOMA, COMPLEMENTARIA, SUPLEMENTARIA.

En este modelo la enfermera realiza la prescripción mediante colaboración con un prescriptor independiente, pero a su vez, no necesita una supervisión directa antes de emitir la prescripción. Es útil para hacer nuevas prescripciones a partir de una prescripción ya existente (14).

PROTOCOLO DE GRUPOS.

Basados en la evidencia patológica, lo fundamental es la aplicación de terapéutica farmacológica a grupos de personas con proceso patológicos similares, como es el caso de enfermedades que generan epidemias, es decir en situaciones clínicas registradas, o a personas en riesgo no identificado con diagnóstico definitivo, sino presuntivo por el riesgo del contagio (15).

ORIGEN DE LAS RESPONSABILIDADES EN LA PRESCRIPCIÓN

El personal profesional de Enfermería, dentro del ámbito de sus competencias y en consonancia con la práctica que desarrolla, ha de realizar la prescripción con un rol autónomo, sea independiente o interdependiente.

–     Rol autónomo: Es fundamental comprender que el rol autónomo implica la plena capacidad en la toma de decisiones y por consiguiente la responsabilidad sobre las mismas.

–     El rol independiente: Conlleva la ausencia de otro colaborador en el proceso de la prescripción.

–     Los roles interdependiente y dependiente: Implican la colaboración necesaria de otro profesional/es en algún momento del proceso de prescripción o toma de decisiones.