Nevos displásicos. Lunares atípicos

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 258

Autor principal (primer firmante): Alicia Val López

Fecha recepción: 07/06/2024

Fecha aceptación: 04/07/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 258

Autores:

  1. Alicia Val López (TCAE)
  2. Francisco Javier Barrera Carballo (CELADOR)
  3. Noemí Pérez Sobrecasas (TCAE)
  4. Irene Loire Abete (GRUPO GESTIÓN DE LA FUNCIÓN ADMINISTRATIVA)
  5. Patricia Solanas Amador (TCAE)
  6. Elena Estopiñá Otega (CELADORA)

Categoría: Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería

Palabras clave: Nevos/displásicos/ lunares

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Introducción

Los nevos displásicos, también conocidos como lunares atípicos, son un tipo de lunar que se caracteriza por su apariencia inusual y un mayor riesgo de desarrollar melanoma, el tipo de cáncer de piel más agresivo.

Si bien son benignos en la mayoría de los casos, su presencia aumenta considerablemente las probabilidades de padecer melanoma, por lo que su detección temprana y seguimiento adecuado son cruciales.

A diferencia de los lunares comunes, que suelen ser pequeños, simétricos y de color marrón uniforme.

Características

Los nevos displásicos presentan características distintivas:

  • Tamaño: Suelen ser más grandes que los lunares comunes, con un diámetro superior a 6 milímetros.
  • Forma: Bordes irregulares, ondulados o estrellados.
  • Color: Variación de tonalidades, incluyendo marrón claro, marrón oscuro, rosa, rojo e incluso negro.
  • Superficie: Pueden ser planos o presentar elevaciones, rugosidades o áreas verrugosas.

La principal preocupación asociada a los nevos displásicos radica en su mayor riesgo de transformarse en melanoma. Si bien la mayoría permanecen benignos, la presencia de múltiples nevos displásicos o de características específicas en algunos de ellos aumenta considerablemente las probabilidades de desarrollar este cáncer.

Factores de riesgo

Diversos factores aumentan el riesgo de tener nevos displásicos y, por ende, de desarrollar melanoma:

  • Genética: Si familiares cercanos han padecido melanoma o nevos displásicos, el riesgo aumenta significativamente.
  • Piel clara: Las personas con piel clara, pecas y ojos azules o verdes son más propensas a tener nevos displásicos.
  • Exposición solar excesiva: La exposición prolongada e intensa al sol sin protección adecuada es un factor de riesgo importante para el desarrollo de nevos displásicos y melanoma.
  • Quemaduras solares: Las quemaduras solares graves, especialmente en la infancia, aumentan el riesgo de nevos displásicos y melanoma.

Diagnóstico

El diagnóstico de los nevos displásicos se basa principalmente en un examen físico exhaustivo de la piel realizado por un dermatólogo. En algunos casos, se pueden realizar biopsias para confirmar el diagnóstico o descartar la presencia de melanoma.

publica-articulo-revista-ocronos

El dermatólogo examinará la piel en busca de lunares con las siguientes características:

  • Tamaño: Los nevos displásicos suelen tener un diámetro mayor de 6 mm.
  • Forma: Los bordes suelen ser irregulares y mal definidos.
  • Color: Pueden tener una mezcla de varios colores, como marrón claro, marrón oscuro, negro, rosa o rojo.
  • Superficie: Pueden ser planos, ligeramente elevados o tener una textura rugosa.

Tratamiento

El tratamiento de los nevos displásicos depende de su cantidad, características y riesgo de transformación en melanoma.

En general, las opciones de tratamiento incluyen:

  • Vigilancia regular: El dermatólogo realizará controles periódicos de los nevos displásicos para detectar cualquier cambio que sugiera la transformación en melanoma.
  • Extirpación quirúrgica: Los nevos displásicos con alto riesgo de transformación o que presenten características preocupantes pueden ser extirpados quirúrgicamente.
  • Crioterapia: La congelación con nitrógeno líquido puede ser una opción para eliminar nevos displásicos de bajo riesgo.

Prevención

La prevención del melanoma y los nevos displásicos se centra en la protección solar adecuada:

  • Evitar la exposición solar intensa: Limitar el tiempo al aire libre durante las horas de mayor radiación solar (entre las 10 a.m. y las 4 p.m.).
  • Usar protector solar: Aplicar un protector solar de amplio espectro con FPS 30 o superior de forma generosa y uniforme sobre la piel expuesta 30 minutos antes de la exposición solar y cada dos horas, o con mayor frecuencia si se suda o se está en el agua.
  • Usar ropa protectora: Cubrir la piel con ropa oscura, sombrero de ala ancha y gafas de sol para protegerse del sol.
  • Evitar las camas solares: Las camas solares emiten radiación ultravioleta (UV) artificial que puede aumentar el riesgo de cáncer de piel.
  • Autoexamen de la piel: Realizar un autoexamen mensual de la piel para detectar cualquier cambio en la apariencia de los lunares o la aparición de nuevos lunares.

Conclusión

Los nevos displásicos son lunares que requieren atención y seguimiento médico debido a su mayor riesgo de transformarse en melanoma. La detección temprana, el diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado son cruciales para prevenir el desarrollo de este cáncer de piel.

La protección solar adecuada y el autoexamen regular de la piel son medidas esenciales para reducir el riesgo de nevos displásicos y melanoma.

Bibliografía

  1. https://www.msdmanuals.com/es-es/profess ional/trastornos- dermatol%C3%B3gicos/tumores-cut%C3%A1neo s-benignos,-proliferaciones-y- lesiones-vasculares/lunares-at%C3%ADpico s
  2. https://cancerdepiel.org/cancer-de-p iel/nevos-displasicos
  3. https://www.canc er.gov/espanol/tipos/piel/hoja-informa tiva-lunares