Movilización de pacientes quirúrgicos y postquirúrgicos

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 5–Mayo 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº5: 41

Autor principal (primer firmante): Pilar Braña Menéndez

Fecha recepción: 14 de febrero, 2022

Fecha aceptación: 9 de mayo, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(5) 41

Autora: Pilar Braña Menéndez

Celadora

Introducción

El equipo de celadores en todo el proceso de una intervención quirúrgica serán los encargados del traslado del paciente a quirófano. Movilización del paciente desde la camilla a la mesa del quirófano y colaborar con el resto del personal para colocar al paciente en la posición correspondiente. Una vez finalizada la operación quirúrgica se movilizará el paciente desde la mesa del quirófano hacia la cama o camilla y se le llevará a la Unidad de Reanimación Postanestésica, cuando sea dado de alta de esta unidad se trasladará a la habitación, UCI etc.

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Objetivos

Señalar el proceso y las técnicas de movilización que el personal de celadores debe llevar a cabo para que la operación quirúrgica se produzca.

Metodología

Se ha utilizado el Google académico, consultado una amalgama de publicaciones actualizadas, además de manuales, realizando una síntesis de toda la información.

Desarrollo

El proceso de una intervención quirúrgica comienza con el traslado del enfermo/a al quirófano. La función del celador/a será encargarse de dicho traslado, para ello ira a buscar al paciente a la unidad donde se encuentre. Normalmente el celador/a llevará consigo un listado con el nombre del paciente y su número de habitación. Cuando llegue a la planta deberá solicitar al personal de Enfermería la historia clínica del paciente, en ningún caso debe ser trasladado sin su historial ya que en ella se incluyen datos necesarios para poder realizar la operación, como por ejemplo el estudio de anestesia, el consentimiento firmado del paciente etc.

Después de recoger el historial clínico iremos a la habitación del paciente y lo llamaremos por su nombre para evitar confusiones. El paciente será trasladado en su propia cama y por un solo celador/a. Pero si el paciente trasladado está en la UCI, deben acompañar al celador/a la enfermero/a responsable del enfermo/a y también el médico de intensivos.

Ya en el quirófano se procede a colocar el paciente en la mesa quirúrgica y para ello se seguirán una serie de pasos:

  • Se coloca la cama en paralelo y al mismo nivel que la mesa quirúrgica, asegurándose que ambas están frenadas.
  • Después se procede a movilizar al paciente intentando no provocar lesiones durante el cambio.
  • Es muy importante vigilar que los dispositivos que tenga el paciente como equipos de suero, bombas de perfusión etc., no sean desconectados durante la transferencia.
  • Por último, preservar la intimidad del paciente, durante el cambio su cuerpo permanecerá siempre cubierto por una sábana.

Una vez finalizada la intervención la movilización del paciente no se realizará hasta que el médico anestesista lo autorice. No obstante, hay que tener en cuenta que la situación del paciente ha cambiado, ha sufrido una intervención quirúrgica y por tanto portará varios dispositivos que harán que la movilización sea más complicada, con lo cual es necesario seguir una serie de pasos para evitar desconexiones accidentales.

Primeramente, se colocará el paciente en decúbito supino y se procederá a colocar la camilla en paralelo con la mesa quirúrgica y se frenaran ambas. A continuación, se coloca el rulo en la cama, de forma que el borde este en contacto con el cuerpo, se eleva al paciente para introducir el rulo por debajo del paciente. Después con mucho cuidado, y un mínimo de dos personas, se movilizará al paciente, siempre supervisado por el médico anestesista, mientras el personal de Enfermería se ocupará del control de los dispositivos del paciente.

Cuando el paciente ya se encuentre en la cama se empieza a colocar los diferentes dispositivos que tenga el paciente (sueros, bolsas de drenaje etc.).

A continuación, se trasladará el paciente a la unidad de reanimación, sin olvidar recoger su historial, se dejará en el box que nos indique el personal sanitario, y permanecerá aquí un tiempo hasta que decidan darle de alta en esta unidad y el celador/a lo trasladará a su habitación o donde corresponda.

Conclusión

En resumen, el personal de celadores tiene una función relevante y para llevarla a cabo, deberá conocer bien las técnicas de movilización para poder evitar cualquier lesión al paciente y a él mismo ya que las malas posturas y esfuerzos constantes pueden generar una dolencia crónica.

Bibliografía

  1. Manejo y movilización de pacientes quirúrgicos y postquirúrgicos. Francisco Cordón Llera, Rosario Bailén Ramírez y Ángel Ramiro Moya. Editorial Logos, S.L. (2008).
  2. El celador de las instituciones sanitarias públicas. María del Carmen Cueva Gutiérrez. Editorial Alcalá Grupo (2018).
  3. https://dspace.unl.edu.ec >jspui >bitstream