Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 3–Marzo 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº3: 65
Autor principal (primer firmante): Nieves Pina Fuertes
Fecha recepción: 1 de Marzo, 2022
Fecha aceptación: 24 de Marzo, 2022
Ref.: Ocronos. 2022;5(3) 65
Autoras: Nieves Pina Fuertes (Matrona), Patricia Marcos De Marco (Matrona), Rocío Alcántara Cano (Matrona), María Sampietro Palomares (Matrona), Lara Sánchez Serrano (Matrona), María del Carmen Llorente González (Matrona)
Resumen
La pelvis, durante el trabajo de parto, sufre modificaciones por la laxitud de sus articulaciones para favorecer el paso del feto. La movilidad de la pelvis se produce por movimientos intrínsecos y extrínsecos combinados entre sí.
Los profesionales sanitarios implicados en la mujer que se encuentra de parto, podemos influir en los movimientos extrínsecos, variando las posiciones y posturas que se pueden adquirir durante el trabajo de parto, afectando en los movimientos intrínsecos de la pelvis.
Se ha realizado una revisión de las posiciones más adecuadas para facilitar el descenso fetal por la pelvis materna, según la altura de la presentación.
Introducción
La pelvis, durante el trabajo de parto, se altera debido a una laxitud de sus articulaciones, para facilitar el paso del feto. Ciertas posturas y posiciones facilitan un avance del feto más fácil y rápido.
Los huesos de la pelvis se mueven entre si y respecto a otras estructuras corporales. La movilidad se produce debido a movimientos intrínsecos y extrínsecos combinados entre sí. Podemos influir en estos movimientos con posiciones, presiones, apoyos y ausencias de apoyo.
Por ello es importante conocer el aspecto cambiante y tridimensional que la pelvis puede realizar, aprendiendo ciertas posturas con sus variantes.
Para ampliar el estrecho superior, cuando la cabeza fetal está libre por encima del estrecho superior o rebasando el estrecho superior, debemos buscar posiciones que favorezcan la contra nutación sacra y de los ilíacos (aumentar diámetros anteroposteriores) y la abducción ilíaca y la rotación externa de cadera (aumentar los diámetros transversos).
Para facilitar el descenso por el estrecho medio e inferior, debemos buscar posiciones que faciliten la nutación del sacro e iliaca, abriendo diámetros anteroposteriores y la aducción ilíaca y rotación interna de cadera para abrir diámetros transversos y aumentar espacio entre espinas ciáticas.
En esta revisión exponemos algunas de las posiciones que se proponen habitualmente a la mujer para el parto en mujeres con analgesia epidural, según la fase de parto y el plano en el que se encuentra la cabeza fetal.
Metodología
Se ha realizado una revisión bibliográfica en las bases de datos PubMed y Cochrane. Palabras clave: pelvis, movilidad, posiciones de parto, dilatación, expulsivo.
Objetivo: Conocer las posiciones y sus variantes, adecuándolas a la fase del parto en gestantes con analgesia epidural.
Resultados
En la fase de dilatación, se debe facilitar la contra nutación mediante relajación de los músculos de la espalda, evitando cualquier apoyo de la parte alta del sacro y ofrecer administrar calor en sacro y alrededores. Esto permite el retroceso de la plataforma sacra, ampliando el diámetro sagital del estrecho superior.
Se tienen que buscar posiciones que favorezcan la abducción iliaca, importante para la fase de encajamiento, y también la flexión/rotación externa del fémur, que provoca una supinación iliaca, debido a las tensiones ligamentosas y musculares.
Si la mujer descansa, acostada sobre la espalda:
- Con pequeña flexión del fémur, esta posición es útil para monitorización y tras epidural. Con frecuencia la mujer se queja de dolor de riñones, los ligamentos sacro iliacos posteriores están en tensión y comprimidos durante la dilatación. No resulta favorecedora ya que todas las estructuras estas obstaculizadas y comprimidas, constituye un factor de dolor y estrés.
- Medio-sentada, existe mayor movilidad pélvica, sin embargo, se ve impedida por los apoyos y el peso de abdomen. Puede ser utilizada al principio de la dilatación.
Las posiciones acostadas de lado tienen mayores ventajas en comparación a las anteriores. Son interesantes en todas las etapas del parto, el útero está bien orientado, sostenido por la cama, lo que favorece el encajamiento en el estrecho superior, sobre todo en caso de epidural.
- Decúbito lateral con flexión de fémures a 45-70º. Facilita el encajamiento en el estrecho superior, sobre todo en caso de epidural.
Posiciones sentadas sobre la parte anterior o posterior de los isquiones. Idónea para toda la fase de dilatación, puede elegirse entre ante versión y retroversión. La gravedad dirige la cabeza fetal hacia la entrada de la excavación. Se colocarán los fémures en rotación externa.
Cuadrupedia con rotación externa de los fémures, además si la mujer tiene dolores sacrolumbares durante el trabajo de parto, esta posición la alivia porque separa el feto de la parte posterior de la espalda.
En la fase de expulsivo, si la mujer descansa, evitar la posición sobre la espalda y dar preferencia posiciones de lado o posición de cuadrupedia. Pasando de la rotación externa a la rotación interna del fémur, pudiéndose hacer grandes flexiones y alternando las asimetrías, las basculas y traslaciones para mover las espinas ciáticas.
Posiciones favorables en estos planos: cuadrupedia rodillas juntas, cuclillas con rodillas paralelas, o de lado con pierna superior en rotación interna facilitan el descenso por los planos inferiores de la pelvis.
- La posición de decúbito lateral con pierna superior en extensión y pierna inferior en flexión. Los dos iliacos están asimétricos, se recomienda para fases del expulsivo. Si la cabeza está muy alta, se le puede proponer mover la pierna de encima para movilizar el iliaco y permitir que el feto se coloque.
- Decúbito lateral con pierna superior en flexión/ rotación interna o externa y pierna inferior en extensión (posición de SIMS). Muy útiles en mujeres con epidural, cuando la cabeza está en I o II plano de Hodge. En la última fase de expulsivo, en rotación interna, el estrecho inferior se encuentra en abertura máxima, con asimetría de iliacos y sacro libre.
- Cuadrupedia, útil para favorecer la rotación fetal durante su paso por la excavación. La pelvis es como mejor se adapta al feto. Se puede hacer rotaciones internas/externas de los fémures para mover espinas ciáticas. También asimetría de los fémures en flexión/extensión.
- Cuclillas simples, es una de las posiciones en las que el estrecho inferior se agranda más. Orienta la cabeza del feto hacia el triángulo anterior. Si se realiza rotación externa de fémures provoca cierre lateral de los estrechos medios e inferior, si se realza rotación interna provoca apertura.
Cuando el feto rebasa la arcada púbica, el estrecho inferior debe agrandarse entre los isquiones, conservando la abertura sagital. Para ello, es necesario eliminar cualquier apoyo del sacro en su parte baja, se podrán facilitar posiciones con una gran flexión de uno o ambos fémures, a lo que se añaden abducción y rotación interna y asimetrías.
Una gran flexión de la columna lumbar lleva el sacro en nutación debido a las tracciones musculares, al flexionar fuertemente la columna, los músculos posteriores de la misma estiran y traccionan la parte dorsal del sacro de abajo arriba y arrastran el coxis un poco de hacia atrás y hacia arriba. Esto da lugar a la nutación del sacro.
Se podrían utilizar posiciones como las explicadas anteriormente, decúbito lateral, cuadrupedia, cuclillas y en cuanto a posiciones con la espalda acostada, sería recomendable realizar una gran flexión y rotación interna del fémur, de forma muy suave, agarrándose los muslos por la parte externa. Amplia el espacio entre espinas ciáticas, isquiones y las ramas isquiopúbicas.
Conclusión
Después de revisar los tipos de posturas y movimientos que se pueden hacer durante el trabajo de parto, se demuestra la importancia de conocer la pelvis para favorecer el avance del bebe, sobre todo en casos en los que la mujer no tiene libertad de movimiento, como por una analgesia epidural.
Los detalles descritos sobre los movimientos de los huesos iliacos a partir de las rotaciones del fémur, nos recuerda que los huesos de la pelvis se mueven entre ellos en todos los planos y en muchas formas diferentes. Los movimientos generalmente se producen de forma asimétrica, ya que la asimetría en la flexibilidad de la cadera se produce en la mayoría de las personas y, por tanto, la pelvis es transformable.
Se debe tener en cuenta la importancia de movilizar correctamente a la mujer, ya que una rotación de cadera, un movimiento de abducción o aducción iliaca, o de contra nutación o nutación sacra, puede modificar los diámetros al contrario de lo que deseamos, dificultando el paso del feto en lugar de favorecerlo.
Bibliografía
- Calais-Germain B, Vives Parés N. Parir en movimiento. Las movilidades de la pelvis en el parto. Barcelona: Liebre de Marzo; 2009
- Calais-Germain B. Anatomía para el Movimiento- El Periné Femenino y el Parto. Barcelona: Liebre de marzo; 2008
- Lafuente Pardos MS. Biomecánica del parto. Entrenamiento sinérgico puerperal. Matronas hoy 2014; 2(1):15-29
- Posición y movilidad de la madre durante el periodo dilatante del trabajo de parto (Revisión Cochrane traducida). En: Biblioteca Cochrane Plus 2009 Número 3. Oxford: Update Software Ltd.



