Motor para una silla de ruedas: mantenimiento, recambios y sustitución

Como todos los equipos electrónicos y mecánicos, las sillas de ruedas eléctricas requieren un mantenimiento mínimo constante para hacer frente al desgaste normal que sufren sus componentes por el uso. Haciendo este mantenimiento de manera regular, se extenderá la vida útil de la silla evitando fallas que interfieran con el funcionamiento diario y con su rutina del día a día.

Los motores Smoov resultan una excelente opción al momento de elegir un sistema eléctrico para propulsar su silla, debido a que su sistema es muy fácil y rápido de instalar. Este ofrece la sencillez y facilidad de acoplamiento por medio de una muy accesible palanca de transporte y desbloqueo. Gracias a ello, podrá adaptarlo, incluso cuando se encuentre en la silla.

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Este motor para silla de ruedas está diseñado con los mejores materiales de alta resistencia y calidad que ofrecen un peso muy ligero de apenas 7,2 kilos que lo hacen muy portátil. Además, es un motor que resiste las más duras pruebas a las que pueda someterse.

Mantenimiento básico del motor de una silla de ruedas

Los cuidados específicos de cada motor varían de acuerdo a las características particulares de cada diseño. Sin embargo, hay cuidados que son universales y que pueden aplicarse en general para extender la vida útil de los componentes de los motores. Con este mantenimiento se previenen desperfectos que se van acumulando y que al final hacen que el mecanismo deje de funcionar.

Los principales cuidados y precauciones generales que deben tomarse en cuenta, son:

  • Evitar que el motor se moje:

Uno de los principales cuidados que ha de tenerse es evitar y prevenir que el motor se moje o le llegue demasiada humedad, debido a que los circuitos electrónicos, al estar hechos de materiales conductores, son más sensibles a oxidarse y sulfatarse, llegando a deteriorarse irreparablemente.

Es por esta razón que resulta importante proteger de la mejor manera contra la lluvia y la humedad (vapor) el motor. De ser posible, hay que evitar salir con la silla cuando está lloviendo. De una manera similar, se recomienda evitar dejar la silla en entornos que suela acumularse la humedad en el ambiente, como el baño o en piscinas.

Por lo tanto, para mantener la limpieza de la silla, se debe utilizar un trapo seco para las zonas más delicadas.

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  • Limpieza cada día:

Resulta necesario hacer una limpieza preventiva diaria, tanto para mantener la salubridad como evitar la acumulación de polvo y residuos que puedan ir a parar a las partes móviles del motor, como los engranes, que terminan bloqueando el funcionamiento forzando el trabajo del motor.

Hay que prestar especial atención a ruedas delanteras, ya que son las que suelen recoger mayor cantidad de polvo, cabellos, entre otros, que suelen acumularse en los ejes, haciendo que el traslado ofrezca más resistencia.

  • Cuidado cada 15 días:

El mantenimiento preventivo puede hacerse una vez cada quince días, y consiste en fijarse con detalle si todo funciona con normalidad: revisar si las ruedas giran sin resistencia o si están emitiendo algún sonido fuera de lo normal. O incluso si se encuentran bien alineadas, ya que esto afecta la eficiente trasmisión de energía desde el motor, desaprovechando su potencia y, por tanto, haciendo trabajar de más de forma innecesaria el motor.

Igual si se nota demasiado desgaste en las ruedas, es importante que lleve la silla a un taller para que sean reparadas o, en caso extremo, reemplazada por otra nueva.

  • Revisiones semanales:

Es recomendable hacer revisiones semanales de la presión de los neumáticos de la silla para mantenerlos con la cantidad de aire apropiada para su correcto funcionamiento, dependiendo de la marca que se utilice. Pero en general, la presión recomendada para las llantas traseras debe mantenerse entre los 2,5 y 2,8 bar de presión, mientras que las llantas delanteras deben estar alrededor de los 6,8 bar de presión.

Hay que observar que los diseños de los dibujos de las llantas sean visibles y no se encuentren gastados, debido a que estos tienen un propósito que es el de mantener el agarre y tracción sobre todo en superficies muy lisas y que se encuentren mojadas.

Si la rueda es del tipo macizo, resulta igualmente importante observar que no tenga deformaciones ya que esto desestabiliza la rueda y puede causar accidentes.

Recambios y sustitución

Cuando se detecten fallas al momento de cargar la batería, es decir, que no se carga completamente o su tiempo de rendimiento disminuye considerablemente, hay que contactar de inmediato con el servicio técnico. Los expertos evaluarán lo que está sucediendo para solucionar el problema o reemplazar la batería en caso de ser necesario.

De igual manera hay que mantener un chequeo constante en todas las piezas y verificar que todas se encuentren ajustadas apropiadamente y, en caso de notar alguna imperfección o desgaste, debe ajustarse inmediatamente.