Miasis cutánea en el adulto mayor. Revisión y reporte de un caso

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 1–Enero 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 1: 198

Autor principal (primer firmante): Itzel Alejandra Hernández Fabela

Fecha recepción: 05/01/2024

Fecha aceptación: 09/01/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(1): 198

Autores:

Hernández Fabela Itzel Alejandra

Diego Pérez Montes José Ignacio

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Cruz Pérez Rafael

Lanzarín Muñoz Eduardo Andrés

Categoría profesional:

Médicos residentes de Cirugía General

Resumen

La miasis es la infestación de tejidos vivos por larvas de moscas del orden Diptera, que se transmite a través de la mordedura de la mosca en la piel. La larva crece en el tejido subcutáneo, alimentándose de tejido circundante hasta convertirse en mosca. La Miasis en humanos tiene una distribución mundial con predominancia en dichas zonas.

En países en donde no es endémica, la miasis es una condición relevante y representa el cuarto lugar en las enfermedades de la piel asociadas a viajes más frecuentes. Encontrándose usualmente dentro de las 5 condiciones dermatológicas más comunes, con un porcentaje de 7.3 a 11% de los casos.

Los factores locales asociados son la pobre higiene bucal, enfermedad periodontal, lesiones supurativas, halitosis, respiración bucal, mordida anterior abierta, incompetencia labial y trauma por agresión física. Las condiciones sistémicas que predisponen al desarrollo de la miasis son discapacidad intelectual, parálisis cerebral, epilepsia, alcoholismo y senilidad, mismas que están relacionadas con el estrato socioeconómico de los pacientes. El tratamiento inicial consiste en remoción mecánica de las larvas.

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De acuerdo con Ribeiro y col., y Gealth y col., ha aumentado el uso de la ivermectina para el tratamiento de la miasis de cabeza y cuello, usándose al 1% con propilen glicol, puede ser aplicada por muchas horas y posteriormente removerla con solución salina, sin embargo, no existe un consenso general sobre el tratamiento, por lo que diversas estrategias pueden llevarse a cabo.

Palabras clave:

Miasis. Adulto mayor. Diptera. Larvas. Geriatría

Introducción

La miasis es la infestación de tejidos vivos por larvas de moscas del orden Diptera, que se encuentra mayormente en regiones tropicales y subtropicales. Tiene un modo único de transmisión que es a través de la mordedura de la mosca en la piel.

La larva crece en el tejido subcutáneo, alimentándose del tejido circundante hasta convertirse en mosca.

Existen muchas especies de Diptera, la mayoría de las cuales son inocuas a los humanos. Las familias de Diptera que más comúnmente causan morbilidad en humanos son Oestridae y Calliphoridae.

Cada familia demuestra un patrón único de deposición de la larva que puede ser diferenciado basado en la presentación clínica.

Familias de Diptera más relacionadas en miasis humana

Ver tabla e imágenes en anexos – miasis cutánea en el adulto mayor. Revisión y reporte de caso, al final del artículo

La Miasis en humanos tiene una distribución mundial con predominancia en dichas zonas. En países en donde no es endémica, la miasis es una condición relevante y representa el cuarto lugar en las enfermedades de la piel asociadas a viajes más frecuentes.

Encontrándose usualmente dentro de las 5 condiciones dermatológicas más comunes, con un porcentaje de 7.3 a 11% de los casos.

Se clasifica de acuerdo con el tipo de larva presente en la herida:

(1) Miasis primaria es causada por larvas que se alimentan de tejidos vivos (biófagos);

(2) Miasis secundaria es causada por una larva que solo se alimenta de tejidos muertos (necrófagos).

Existe otra clasificación expuesta por Abdo y col., que refiere la miasis como obligada (cuando la larva requiere tejido vivo para sobrevivir) y facultativa (cuando la larva se desarrolla en tejido necrótico).

Cuando ésta se encuentra en la región de cabeza y cuello, los sitios más comúnmente afectados son las orejas, los ojos, la cavidad oral, la nariz, los senos paranasales, nódulos linfáticos, región mastoidea y heridas por traqueostomía. Los factores que predisponen a la miasis en esa región son la edad avanzada, el bajo nivel socioeconómico, comorbilidades como historia de trauma cráneo maxilofacial y tumores malignos.

Los factores locales asociados son la pobre higiene bucal, enfermedad periodontal, lesiones supurativas, halitosis, respiración bucal, mordida anterior abierta, incompetencia labial y trauma por agresión física.

Las condiciones sistémicas que predisponen al desarrollo de la miasis son discapacidad intelectual, parálisis cerebral, epilepsia, alcoholismo y senilidad, mismas que están relacionadas con el estrato socioeconómico de los pacientes.

El bajo nivel de sanidad es el principal factor de riesgo para miasis en humanos. El cuidado adecuado de pacientes ancianos, en estado terminal, sin hogar o con parálisis es indispensable.

Uno de los mayores factores predisponentes para el maltrato al mayor es el concepto que tiene la sociedad sobre el envejecimiento (fragilidad y dependencia) unido a un debilitamiento de vínculos familiares y la falta de recursos económicos para garantizar el adecuado cuidado

Diagnóstico

El diagnóstico es difícil debido a su presentación ambigua, imitando quistes infectados, celulitis y forunculosis. Un alto índice de sospecha es requerido para un diagnóstico certero. Una historia clínica detallada pudiera revelar viajes recientes, especialmente a zonas tropicales. La falta de respuesta al tratamiento antibiótico típico debería aumentar la sospecha.

El paciente se presenta con un cuadro clínico de prurito, una sensación de dolor perforante y sensación de movimiento debajo de la piel, asociado a la lesión. La exploración física puede revelar los tractos migratorios, drenaje serohemático o purulento de un poro central o posible visualización de la larva por el poro.

Los estudios de laboratorio normalmente se encuentran dentro de parámetros normales, pero si se toma muestra del tejido de la lesión, puede mostrar eosinofilia y niveles elevados de IgE. El diagnóstico se confirma por ultrasonido y visualización de la larva en el tejido.

Objetivo general

Estudiar la incidencia, factores de riesgo, manifestaciones clínicas y opciones terapéuticas de la miasis cutánea en la población de adultos mayores, con el propósito de mejorar la prevención, diagnóstico y tratamiento de esta afección en este grupo etario vulnerable.

Objetivos específicos

  1. Identificar los factores de riesgo asociados con esta enfermedad en adultos mayores, tales como condiciones médicas preexistentes, estado de inmovilidad, cuidados de la piel y condiciones de higiene.
  2. Analizar las manifestaciones clínicas y los diferentes tipos de miasis cutánea que afectan específicamente a la población de adultos mayores, incluyendo sus características clínicas y complicaciones asociadas.
  3. Comparar y contrastar las opciones terapéuticas disponibles para el tratamiento de la miasis cutánea en adultos mayores, considerando la efectividad, seguridad y factibilidad de aplicación en este grupo de pacientes.

Métodos

Se trata de un paciente masculino de 85 años, con antecedente de hipertensión arterial de larga evolución en manejo médico, además de cirugía de próstata hace 5 años, sin referir malignidad. Alcoholismo y tabaquismo durante la mayor parte de su vida, actualmente suspendido, quien acude con herida sangrante en región parieto-occipital, prurito y dolor, de semanas de evolución, de inicio como herida pruriginosa, que aumenta progresivamente de tamaño, con aparentes curaciones diarias referidas por cuidador, acude sin adecuada red de apoyo.

Paciente sin discapacidad neurológica, sin embargo, con disminución de la fuerza y con rigidez muscular. Se realiza protocolo y exploración quirúrgicos, encontrando múltiples larvas vivas, con presencia de quistes de apariencia forunculosa.

Se realiza extracción mecánica y verificación de restos, además de antibioticoterapia.

Resultados

Presentamos el caso de un paciente masculino de 85 años con antecedentes de movilidad reducida y cuidado domiciliario. El paciente mostró signos clínicos de miasis cutánea en la región del cráneo durante su ingreso hospitalario. Se observó la presencia de larvas de la mosca causante en una úlcera cutánea previamente existente.

El paciente experimentó malestar localizado en el área afectada, así como eritema y secreción serosanguinolenta. Las visualización directa de las larvas confirmó el diagnóstico de miasis cutánea.

Se inició un tratamiento local que incluyó la remoción mecánica de las larvas, limpieza de la herida con solución salina y jabón.

Se administraron analgésicos y se implementó un plan de cuidados para evitar la reinfección y favorecer la cicatrización.

A lo largo de la hospitalización, el paciente mostró una mejoría progresiva, con disminución del malestar y una notable reducción en la carga larval. La herida presentó signos de cicatrización satisfactoria, con una reducción significativa del eritema y la secreción.

El seguimiento ambulatorio reveló una recuperación completa de la herida, sin signos de recurrencia de miasis cutánea. El paciente se mantuvo bajo cuidado y monitoreo para prevenir futuras complicaciones.

Discusión

Este caso resalta la importancia del reconocimiento temprano y el manejo adecuado de la miasis cutánea en pacientes geriátricos, especialmente aquellos con limitaciones de movilidad y cuidados domiciliarios, subrayando la efectividad de un enfoque terapéutico multidisciplinario para su tratamiento exitoso.

Debido a que no existe un protocolo estandarizado para el tratamiento de la miasis, diversas terapias han sido adoptadas.

Abordajes conservadores incluyen oclusión del poro central para provocar hipoxia en las larvas, que morirán o emergerán a la superficie en donde pueden ser extraídas fácilmente. Sustancias que pueden ser utilizadas son petróleo, gelatina, grasa de tocino, Band-Aids, cinta y esmalte de uñas, sin embargo, este tratamiento puede introducir otra fuente de infección, por lo que no se recomiendan.

La administración tópica de Polimixina B ha sido descrita como una alternativa estéril para el tratamiento de oclusión de la miasis cutánea.

Este proceso puede tomar hasta 24 horas y la evacuación definitiva normalmente es necesaria debido a fragmentos de larva que permanecen en el tejido.

El tratamiento inicial consiste en remoción mecánica de las larvas. De acuerdo con Ribeiro y col., y Gealth y col., ha aumentado el uso de la ivermectina para el tratamiento de la miasis de cabeza y cuello, usándose al 1% con propilen glicol, puede ser aplicada por muchas horas y posteriormente removerla con solución salina. Esta aplicación resulta mortal para larvas y huevos, pero aun así será necesaria la evacuación definitiva. El agente antiparasitario de los macrólidos bloquea los impulsos a las terminales nerviosas de los endoparásitos, causando parálisis y muerte de la larva.

Las secuelas de esta enfermedad incluyen ceguera, pérdida de la audición e incluso muerte, por lo que el tratamiento inmediato es esencial.

Conclusiones

La miasis cutánea es una lesión cutánea única, resultante de la deposición subcutánea de la larva de Diptera en tejidos humanos. La enfermedad incluye desde una infección superficial a daño de órganos mayores, dando como resultado la lesión y muerte.

Aunque sigue considerándose rara, la incidencia ha aumentado por lo que deberá mantenerse un índice de sospecha alto, sobre todo en pacientes que han viajado a zonas endémicas. Mientras que la terapia médica puede usarse para remoción de las larvas, el tratamiento quirúrgico es el único método definitivo para asegurar la remoción total de las larvas en el tejido.

La educación sobre el tema puede ayudar a reducir la morbilidad, complicaciones y tiempo de intervención.

Anexos – Miasis cutánea en el adulto mayor. Revisión y reporte de caso.pdf

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