La mejor opción para eliminar la papada: todo lo que debes saber

La papada, o acumulación de grasa submentoniana, es una preocupación estética que muchas personas tienen en mente. En la mayoría de los casos se trata de un problema meramente estético. Pero en otros puede ser un indicador de problemas de salud subyacentes, como el sobrepeso u otras afecciones metabólicas. 

Afortunadamente, en la actualidad existe una amplia gama de opciones para abordar este problema: liposucción de papada y radiofrecuencia interna (plasma). 

¿Qué es la operación de papada?

La operación de reducción de papada, también conocida como liposucción cervical, tiene como objetivo principal contornear y redefinir la zona del cuello y la mandíbula

Esta intervención está concebida para remodelar esa área eliminando los depósitos grasos excesivos que se acumulan allí. Al extraer el tejido adiposo sobrante, se logra realzar los ángulos y líneas del rostro inferior, mejorando su definición y perfil estético.

Durante el procedimiento, un cirujano plástico certificado utiliza técnicas especializadas para aspirar el tejido adiposo no deseado. De esta manera consigue una apariencia más estilizada y juvenil de esta zona. En los dos últimos años se ha incorporado a la reducción de papada un elemento fundamental que antes no teníamos: la contracción dérmica de la zona tratada utilizando la radiofrecuencia (plasma) con argón. Este tratamiento permite, una vez extirpada la grasa sobrante, contraer considerablemente la piel y así obtener un mejor resultado.

Cómo se realiza la operación de reducción de papada

Si estás pensando en someterte a una operación de reducción de papada, es importante conocer en detalle los pasos que se siguen durante este procedimiento quirúrgico. A continuación, te contamos cuáles son las etapas clave de esta intervención:

  • Evaluación inicial

Antes de proceder con la cirugía, el paciente se somete a una consulta exhaustiva con el cirujano plástico. Durante esta consulta, se evalúan sus objetivos estéticos, se discuten sus expectativas y se analizan los posibles riesgos y beneficios del procedimiento. 

El cirujano también revisará el historial médico del paciente y realizará un examen físico completo para determinar si es un buen candidato para la cirugía.

  • Procedimiento

La operación de reducción de papada generalmente se realiza bajo anestesia local. La técnica más común implica realizar pequeñas incisiones debajo del mentón o detrás de las orejas, a través de las cuales se introduce un tubo delgado (cánula) para succionar el exceso de grasa. Por las mismas incisiones se introduce la cánula de radiofrecuencia, realizando varios pases cuya finalidad es contraer la piel.

En casos donde hay un exceso significativo de piel, se puede realizar un lifting adicional para tensar la zona y mejorar el contorno.

Una vez finalizado el procedimiento, el cirujano cierra las incisiones con suturas finas y disimuladas para minimizar la posibilidad de cicatrices visibles.

Es común que se coloquen vendajes compresivos y drenajes temporales. Esto sirve para controlar la inflamación y facilitar la eliminación del exceso de líquidos y fluidos durante el proceso de recuperación inicial.

  • Recuperación

Luego de someterse a la intervención, el paciente recibirá indicaciones precisas por parte del cirujano sobre los cuidados que deberá tener durante la etapa de recuperación. 

Esto puede incluir el uso de prendas de compresión, la aplicación de hielo para reducir la inflamación y la toma de medicamentos recetados. También se debe evitar realizar actividades extenuantes durante un período de tiempo específico. 

El cirujano programará citas de seguimiento para monitorear el progreso de la recuperación.

Riesgos asociados con la operación de reducción de papada

Si bien la operación de papada es generalmente segura y efectiva, como cualquier procedimiento quirúrgico, conlleva ciertos riesgos y complicaciones potenciales, que pueden incluir:

  • Hematoma y seroma: acumulación de sangre o líquido debajo de la piel en el área tratada.
  • Posibilidad de infección en las incisiones quirúrgicas.
  • Resultados desiguales o asimétricos en la apariencia del cuello y la mandíbula.
  • Necrosis cutánea: muerte del tejido cutáneo debido a una mala circulación sanguínea.
  • Reacciones adversas a la anestesia utilizada durante la cirugía.

Es fundamental discutir estos riesgos con el cirujano plástico durante la consulta inicial y seguir todas las indicaciones pre y postoperatorias para minimizar cualquier complicación potencial.

Liposucción vs. Lifting Facial

Cuando se trata de solucionar el problema de la papada, existen dos opciones principales: la liposucción y el lifting facial. 

Ambos procedimientos tienen como objetivo mejorar la apariencia del cuello y la mandíbula, pero difieren en su enfoque y técnica. 

  • Liposucción: implica la eliminación de la grasa subcutánea a través de pequeñas incisiones estratégicamente ubicadas. Es ideal para pacientes con exceso de grasa en el área de la papada, pero que tienen una piel firme y elástica. La liposucción ofrece resultados rápidos y efectivos, con un tiempo de recuperación relativamente corto.
  • Lifting facial: a diferencia de la liposucción, se centra en tensar y reposicionar los tejidos faciales para corregir la flacidez y el exceso de piel en el cuello y la mandíbula. Este procedimiento es más adecuado para pacientes con pérdida de elasticidad cutánea y flacidez muscular significativa. Proporciona resultados más completos y duraderos, pero requiere un período de recuperación más prolongado y puede ser más invasivo que la liposucción.

En última instancia, la elección entre la liposucción y el lifting facial para tratar la papada depende de las necesidades específicas del paciente, su condición de la piel y sus objetivos estéticos. 

Por ello, es fundamental consultar con un cirujano plástico experimentado para determinar cuál de estos procedimientos es el más adecuado para alcanzar los resultados deseados con seguridad y eficacia.

Qué tener en cuenta antes de realizar la operación de reducción de papada

Antes de decidirse por la operación de reducción de papada, es importante considerar lo siguiente:

  • Consultar con un cirujano certificado y experimentado que pueda evaluar adecuadamente tus necesidades y expectativas estéticas.
  • Comprender los resultados esperados y tener expectativas realistas sobre cómo te verás y sentirás después de la cirugía.
  • Evaluar tu estado de salud general y cualquier condición médica preexistente que pueda afectar la seguridad del procedimiento.
  • Considerar el tiempo de recuperación necesario después de la cirugía y cómo esto puede afectar tu vida diaria y profesional.

La operación de reducción de papada ofrece una solución efectiva para eliminar el exceso de grasa en el área del cuello y la mandíbula. No solo ayuda a mejorar la apariencia facial, sino también la confianza en uno mismo. 

Sin embargo, es crucial realizar una investigación exhaustiva, consultar con un profesional médico y entender completamente los riesgos y consideraciones asociados antes de someterse a este tipo de procedimiento estético.

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