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Medidas preventivas para las instalaciones en un centro hospitalario

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Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 7–Julio 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº7: 126

Autor principal (primer firmante): Luis Antonio Rodríguez Álvarez

Fecha recepción: 2 de junio, 2021

Fecha aceptación: 19 de julio, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(7): 126

Autor: Luis Antonio Rodríguez Álvarez – Jefe de Mantenimiento del Hospital Universitario de Cabueñes – Gijón

Introducción

Las estructuras de redes de servicios son cada día más complejas en la construcción de edificios, llegándose a calificar a algunos de ellos como EDIFICIOS DE HOSPITALES INTELIGENTES.

Con la llegada de la tecnología al ámbito sanitario, los hospitales han dado un giro de 180º para convertirse en lo que se conoce como “hospitales inteligentes”.

Este concepto, que desde hace años se está implementando en numerosos centros hospitalarios del mundo, hace referencia a los avances tecnológicos, informáticos y robóticos con los que se consigue mejorar la calidad asistencial a los pacientes facilitar las actividades de los profesionales médicos.

Una de las misiones principales de los hospitales inteligentes es mejorar la calidad asistencial. Las nuevas tecnologías permiten, de este modo, monitorizar en tiempo real diferentes variables de cada paciente a través del uso de una pulsera inteligente. Esto permite saber dónde se encuentra en cada momento de un proceso sanitario, evitando así posibles incidencias y controlando cada fase. Además, esta pulsera permite controlar diferentes aspectos de la salud del paciente de manera que, si algo va mal, una consola central alerta a los médicos de que el usuario tiene que ser atendido. Por si todas estas precauciones fueran pocas, los informes médicos del paciente se envían de manera instantánea y constante a los médicos, vinculando así la historia clínica con su actual estado de salud.

Otra de las características de las actuales instalaciones de los centros hospitalarios es su interrelación. Un claro ejemplo, una baja presión del agua conlleva problemas en el abastecimiento de agua potable, en la red de incendios, en la calefacción, en el agua caliente sanitaria y en el suministro de gas. También una insuficiente instalación eléctrica crea inconvenientes de sobrecargas, pobre iluminación, escasa potencia de bombeo. Si el sistema de ventilación no es bueno se ven afectados la salud, el confort de los pacientes de un hospital y el balance energético de la calefacción.

Hay que mantener las instalaciones en un estado perfecto de funcionamiento y como a continuación se detalla:

1.- Revisando

2.- Sustituyendo

3.- Limpiando

4.- Ajustando

Es conveniente que se haya pensado en facilitar el acceso de las personas y equipos necesarios para el mantenimiento a todos los puntos de las redes de las instalaciones. En particular, salas de calderas, cuartos y centrales de bombeo, salas de maquinaria (ascensores) y de medición (contadores de agua, luz, …).

Por esto, entre otras razones, se debe tratar el mantenimiento como un componente más de diseño, de forma que las instalaciones se proyecten desde el principio facilitando al máximo la accesibilidad y control de sus componentes.

Los motivos higiénicos, las razones de eficacia hacen que sea indispensable un

correcto mantenimiento, ya que los filtros, las conducciones, las bombas, etc., se convertirían en focos de agentes nocivos, ruido y también al final en origen de posibles averías en otras redes de servicios. Por ejemplo, el deficiente mantenimiento de la red eléctrica hace que se produzcan fallos de aislamiento, desgastes, roturas, suciedad, grasas, etc. que pueden conducir a un incendio por un cortocircuito, o a un defecto a masa, con el peligro de electrocución que esto supone para los trabajadores de un hospital. Un problema derivado de una mala calidad del agua es que se estropea la instalación de climatización. La aparición de olores puede provenir de una instalación de ventilación defectuosa. Una muestra más es el mayor consumo de energía de los filtros de aire cuando éstos tienen suciedad.

Una tendencia que va a más en todos los edificios de un centro hospitalario es que la mayor parte de las instalaciones (en general conductos y tuberías) queden vistos en los techos o protegidos a la observación por techos acústicos registrables que faciliten su acceso. Otra opción es prever falsos suelos de altura reducida para integrar los servicios de sistemas eléctricos, telefónicos, informáticos e incluso, con mayor altura, equipos y/o conductos de climatización.

Mantenimiento preventivo

Es el mantenimiento efectuado con la intención de reducir la probabilidad de fallo de un bien o del servicio que nos da una instalación. En la actualidad se encuentra muy asistido por herramientas informáticas, tanto para la gestión como para el control.

Las instalaciones de los centros hospitalarios permiten la realización de las actividades que se desarrollan en su interior: domésticas, fabriles, servicios, etc. Su buen funcionamiento es indispensable para nuestro sistema de vida.

La energía eléctrica, el agua, el aire, la luz, el calor, la información… deben fluir por las instalaciones para que se puedan utilizar, y además sin que existan riesgos. Los problemas derivados de un corte de suministro de una de estas instalaciones pueden ser gravísimos, muy costosos e incómodos.

Por todo ello es necesario llevar un plan de mantenimiento preventivo para minimizar estas situaciones tan fastidiosas y desagradables.

Los objetivos apuntados por el mantenimiento preventivo son, más concretamente:

– Aumentar la fiabilidad de los equipos y, por tanto, reducir los fallos en servicio.

– Aumentar la duración de la vida eficaz de las instalaciones.

– Mejorar con la planificación el ordenamiento de los trabajos: revisiones, pruebas,…

– Facilitar la gestión de existencias.

– Garantizar la seguridad (menos improvisaciones peligrosas).

– Reducir la parte fortuita de las averías.

– De forma global, mejorar el clima de las relaciones humanas.

La puesta en marcha de un plan de mantenimiento preventivo permitirá:

– Gestión de la documentación técnica.

– Dossiers-Máquinas.

– Históricos de funcionamiento.

– Preparación de intervenciones preventivas.

– Análisis técnicos del comportamiento del material.

La experiencia acumulada y el conocimiento del comportamiento de los materiales se han plasmado en unos casos en unas orientaciones para la conservación de las instalaciones y en otros en unas obligaciones impuestas por los reglamentos cuando las consecuencias de un fallo en la instalación pueden ser catastróficas. Así tenemos en el primer caso las Normas Técnicas de Edificación y en el segundo los Reglamentos de Alta y Baja Tensión, el Reglamento de Aparatos Elevadores, el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios, el Reglamento de Instalaciones de Calefacción, Climatización y Agua Caliente Sanitaria, entre otros.

Programa de mantenimiento de las instalaciones de gas ciudad (utilización, entretenimiento y conservación)

– Arqueta de acometida.

Cada dos años comprobación con espuma jabonosa de la estanqueidad, tanto abierta como cerrada, de la llave de paso, reponiéndola en caso de rotura.

Cada cuatro años en el regulador de presión comprobar la presión de salida a caudal nulo y estanqueidad a presión de servicio de la red con reposición si fuera necesario.

– Canalizaciones vistas (acero o plomo).

Cada cuatro años prueba de estanqueidad a la presión de servicio de la conducción; revisión y nuevas pruebas de servicio cuando: haya variación del tipo de gas suministrado, variaciones superiores al 30% en la presión de servicio de la red, cambio de destino del edificio o modificaciones y ampliaciones de la red.

– Llave de paso.

Cada dos años comprobación con espuma jabonosa de la estanqueidad, tanto abierta como cerrada, reposición o reparación en caso necesario.

– Purgador.

Limpieza como mínimo una vez al año en tiempo frío o cuando haya irregularidades en la llegada del gas a los aparatos.

– Contador.

Cada cuatro años se comprobará y se controlará la exactitud de sus mediciones.

– Tubos flexibles.

Se comprobará cada dos años por la compañía suministradora.

Programa de mantenimiento de las instalaciones de gas natural (utilización, entretenimiento y conservación)

– Arqueta de acometida.

Cada cuatro años comprobación por la empresa suministradora del gas de la estanqueidad, tanto abierta como cerrada, de la llave de cierre, reponiéndola en caso de rotura o mal funcionamiento.

Cada cuatro años en el regulador de presión comprobar la presión de salida a caudal nulo y estanqueidad a presión de servicio de la red con reposición si fuera necesario.

– Canalizaciones vistas o enterradas de acero, vistas de cobre y plomo.

Cada cuatro el usuario deberá revisar la instalación, utilizando los servicios de un instalador autorizado que extenderá un certificado acreditativo de dicha revisión.

Cuando el usuario precise realizar alguna modificación que altere el funcionamiento de la instalación, se recurrirá a un instalador autorizado que extenderá un certificado del trabajo realizado

– Llave de paso.

Cada cuatro el usuario deberá revisar la instalación, utilizando los servicios de un instalador autorizado que extenderá un certificado acreditativo de dicha revisión.

Cuando el usuario precise realizar alguna modificación que altere el funcionamiento de la instalación, se recurrirá a un instalador autorizado que extenderá un certificado del trabajo realizado

– Funda

Cada cuatro el usuario deberá revisar la instalación, utilizando los servicios de un instalador autorizado que extenderá un certificado acreditativo de dicha revisión, la cual verificará que, al pasar las canalizaciones por cámaras, huecos no ventilados o cielos rasos, la funda debe ser continua y estar ventilada por ambos extremos, sin que haya instalados en su recorrido dispositivos de cierre, derivaciones, ni uniones que no sean soldadas).

Cuando el usuario precise realizar alguna modificación que altere el funcionamiento de la instalación, se recurrirá a un instalador autorizado que extenderá un certificado del trabajo realizado

– Contador.

Cada cuatro años la empresa cuidará del control de medida y estanqueidad del equipo.

– Tubos flexibles.

Cambiar antes de la fecha de caducidad que viene grabada en los mismos.

Programa de mantenimiento de los ascensores de un centro hospitalario

Los elementos y equipos de la instalación sólo serán manipulados por el personal de la empresa conservadora, que suministrará las indicaciones para caso de emergencia a la persona encargada del servicio ordinario.

– Recinto.

Limpieza del foso cada mes.

La iluminación del recinto permanecerá apagada excepto cuando se proceda a reparaciones en el interior del mismo.

– Cuarto de máquinas.

Será accesible únicamente a la persona encargada del servicio ordinario y al personal de la empresa conservadora. Se limpiará cada mes, evitando que caiga suciedad al recinto.

– Equipo ascensor.

No utilizar el camarín por un número de personas superior al indicado en la placa de carga.

No usar el botón de parada, salvo en caso de emergencia.

El servicio de mantenimiento se contratará PRECEPTIVAMENTE con una empresa autorizada por el Ministerio de Industria, la cual se encargará de revisiones periódicas, atención de avisos, engrases, ajustes, así como reparación, reposición o recambio de cualquier componente del conjunto para mantener el equipo en las mismas condiciones técnicas de origen.

Las inspecciones periódicas se realizarán cada dos años en ascensores instalados en edificios industriales y lugares de pública concurrencia, cada cuatro años en edificios de más de 20 viviendas o más de cuatro plantas y cada seis años en otros edificios. Se vigilará en particular que las holguras indicadas no sean excedidas a pesar del desgaste.

Cada 20 días como máximo, el personal de la empresa encargada revisará el estado y funcionamiento de la instalación. Si se trata de edificios de oficinas o locales de pública concurrencia este plazo se reduce a diez días.

– Equipo de puertas (semiautomático, manual, automático, con protecciones electrónica, electromecánica y célula).

La empresa instaladora facilitará una llave para apertura de puertas en caso de emergencia a la persona encargada del servicio ordinario. Se usará exclusivamente para rescate de personas que viajasen en el camarín en el momento de la avería.

La persona encargada del servicio ordinario comprobará diariamente el buen funcionamiento de las puertas y de la nivelación del camarín en todas las plantas, subiendo y parando en cada una de ellas y bajando a pie comprobará en todas las plantas que las puertas no se pueden abrir sin que esté el camarín parado en esa planta.

En caso de fallo pondrá el equipo fuera de servicio, cortando el interruptor de alimentación, colocando en cada planta carteles indicativos «NO FUNCIONA» en cada acceso y avisará a la empresa conservadora. Si se observa que la puerta se abre sin el camarín enfrente, además del cartel, se condenará la puerta impidiendo su apertura.

Cada 20 días como máximo, el personal de la empresa encargada revisará el estado y funcionamiento de la instalación. Si se trata de edificios de oficinas o locales de pública concurrencia este plazo se reduce a diez días.

– Equipos de maniobra individual.

El usuario debe abstenerse de pulsar más de un botón de llamada.

La persona encargada avisará a la empresa conservadora en caso de anomalías en el funcionamiento de la maniobra.

Cada 20 días como máximo, el personal de la empresa encargada revisará el estado y funcionamiento de la instalación. Si se trata de edificios de oficinas o locales de pública concurrencia este plazo se reduce a diez días.

En todo caso las tareas de conservación y mantenimiento se ajustarán al Reglamento de Aparatos Elevadores y a la Ordenanza de Seguridad e Higiene en el Trabajo, quedando anotadas en un registro o expediente.

Bibliografía

  1. El mantenimiento: fuente de beneficios. Jean-Paul Souris.
  2. Teoría y práctica del mantenimiento industrial. F. Monchy.
  3. https://www.academia.edu/ 16608347/18358130_Libro_de_ Mantenimiento_Industrial
  4. Normas Tecnológicas de la Edificación. Ministerio de Fomento.
  5. https://ingemecanica.com/ legisla/nte.html
  6. https://ingemecanica.com/ legisla/objetos/nte/nte-icc.pdf
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