Medidas de prevención de la hipertensión arterial

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 4–Abril 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº4: 241

Autor principal (primer firmante): Selene Gonzalo Martín

Fecha recepción: 31 de marzo, 2023 

Fecha aceptación: 28 de abril, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(4) 241

Autoras: Selene Gonzalo Martín, Paula Lozano Pardos, Paula Rueda Peña, Irene Pérez Sanz, Beatriz López Santander, Ana Rabadán Pérez.

Categoría profesional: Enfermería

Resumen

La hipertensión arterial (HTA) es una afección que consiste en un aumento de la presión arterial (PA), cuando las cifras de presión arterial sistólica (PAS) es mayor o igual a 140 mmHg y/o las cifras de presión arterial diastólica (PAD) es mayor o igual a 90 mmHg.

La hipertensión arterial además de representar por sí misma una enfermedad, también es considerada un factor de riesgo importante para desarrollar enfermedades cardiovasculares.

La hipertensión arterial en adultos se puede clasificar según se eleve la presión arterial sistólica y/o la presión arterial diastólica, según los niveles de presión arterial, según la repercusión que tenga a nivel de vísceras y según la causa.

La prevención de la HTA es la medida más importante, universal y con menos coste, debiendo ser una prioridad para las instituciones de salud, población y gobiernos.

Como modificaciones en el estilo de vida para prevenir la hipertensión encontramos el control del peso, aumento de la actividad física aeróbica, disminución del estrés, cambios en la dieta, disminución de la ingesta de alcohol e insistir en la eliminación del hábito tabáquico en caso de existir.

Palabras clave

Hipertensión arterial, prevención.

Objetivo principal

Realizar una revisión bibliográfica sobre las medidas de prevención de la hipertensión arterial.

Métodos

Se realiza una búsqueda bibliográfica sobre las medidas de prevención de la hipertensión arterial en distintas bases de datos desde el 1 de enero de 2023 hasta el 1 de marzo de 2023.

Antes de comenzar la búsqueda se obtuvieron las palabras clave a través de los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS): “Hipertensión” (Hypertension), “Prevención de Enfermedades” (Disease Prevention).

Introducción

La hipertensión arterial (HTA) es una afección que consiste en un aumento de la presión arterial (PA), cuando las cifras de presión arterial sistólica (PAS) es mayor o igual a 140  mmHg y/o las cifras de presión arterial diastólica (PAD) es mayor o igual a 90 mmHg.

Esto ocurre debido a un incremento de la resistencia periférica al paso de la sangre por las arteriolas. Se debe añadir que esta definición solo es aplicable a adultos, ya que en los niños se definen las cifras dependiendo de su edad. 1,2,3,4,5

La HTA además de representar por sí misma una enfermedad, también es considerada un factor de riesgo importante para desarrollar enfermedades cardiovasculares. Es capaz de provocar daños también a otros niveles como en la retina o los riñones. 1,2,3

En España la prevalencia de HTA varía entre 30-50%, pero, debido a que una de las características de la hipertensión arterial es que no presenta unos síntomas claros de la enfermedad y no se manifiestan durante mucho tiempo, se trata de un problema infradiagnosticado.

Por ello otro término utilizado para referirse a la hipertensión arterial es “la asesina silenciosa”. Alrededor de 7,1 millones de muertes al año se podrían atribuir a la HTA. 1,4,5

Resultados

La hipertensión arterial en adultos se puede clasificar según estos criterios:

  • Según se eleve la presión arterial sistólica y/o la presión arterial diastólica se pueden clasificar en hipertensión arterial (HTA) diastólica (elevación de presión arterial sistólica (PAS) y presión arterial diastólica (PAD) dentro de cifras normales), HTA sistólica-diastólica (elevación de PAS y PAD por encima de límites normales) e HTA sistólica aislada (PAS elevada por encima de límites normales, pero PAD con cifras normales). 3,4

  • Según los niveles de presión arterial. Debido a los nuevos datos sobre los riesgos de la hipertensión arterial (HTA) y al aumento de complicaciones del riesgo cardiovascular con niveles de presión arterial que se consideraban normales, se ha introducido una nueva clasificación que añada el término “prehipertensión” (presión arterial 120-139/80-89 mmHg).4

  • Según la repercusión que tenga a nivel de vísceras (corazón, sistema arterial, cerebro, riñón y ojo) se clasifica en estadio I (no hay signos de repercusión), estadio II (aparecen hipertrofia ventricular izquierda, retinopatía grado II, proteinuria y/o aumento de creatinina plasmática) y estadio III (afectación visceral severa)4

  • Según la causa puede ser primaria, también llamada esencial o idiopática (presión arterial constantemente elevada más de lo normal, pero sin haber una causa conocida, 80-90% de los casos) y secundaria (presión arterial constantemente elevada más de lo normal, pero por una causa identificable).3,4

En cuanto a la prevención de la HTA se centra en realizar modificaciones en el estilo de vida para que sea más saludable, llevando una dieta equilibrada, realizando actividad física diaria, sin fumar y disminuyendo el peso en caso de padecer obesidad o sobrepeso.

Para realizar esta prevención es necesario crear una estrategia individual para adecuarla a los pacientes según qué factores de riesgo tiene elevados. 2,3

Es relevante indicar que una gran parte de los eventos relacionados con la presión arterial se dan en personas con la presión arterial ligeramente aumentada sin diagnosticar ni tratar.

De ahí la importancia de fomentar estos cambios en el estilo de vida que ayuden a disminuir la presión arterial incluso en la población sana. 2

Como modificaciones en el estilo de vida encontramos:

Control del peso

Se debe mantener un peso adecuado. Tanto en niños como en adultos el exceso de peso hace que aumente el riesgo de padecer hipertensión. 2,3,5

Para calcular el peso se suele utilizar el índice de masa corporal (IMC), el cual debe de encontrarse en unos valores entre 20 y 25. Por encima de 27 (sobrepeso y obesidad) se relaciona con aumentos de la presión arterial y otras enfermedades. 2,3

Actividad física

La realización de actividad física regularmente, prolonga el tiempo de vida y protege contra la aparición de distintas enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, obesidad… En cambio, el sedentarismo incrementa el riesgo de padecer presión arterial elevada en un 20- 50%. 1,2,3,4,5

El ejercicio aeróbico como natación, ciclismo, carrera, marcha andando… forma uno de los principales pilares de la prevención y tratamiento no farmacológico de la hipertensión si se practica de forma regular (30-45 minutos, 3-6 veces por semana).1,2,3,4,5

Estrés

Existen dos tipos de situaciones de estrés, puede ser positivo (eustrés) o negativo (distrés). En las situaciones de distrés las respuestas del cuerpo se desbordan y la presión arterial sube, la respiración y el corazón se aceleran y los músculos se tensan.

Si en vez de disminuir el nivel de estrés para que el cuerpo pueda relajarse se mantiene como una reacción crónica de estrés puede afectar a la presión arterial. 2,3

Se han demostrado diversos grados de efectos positivos con el uso de técnicas de relajación mental como meditación trascendental, ejercicios de yoga, musicoterapia…También es imprescindible dormir lo suficiente, descansar, disfrutar de tiempos de ocio, evitar preocupaciones y conflictos… 2,3

Dieta

Según los hábitos alimentarios de la población, la ingesta de cloruro sódico suele ser superior a la realmente necesario.

Se ha observado una relación directa entre la cantidad de sodio ingerido y el aumento de presión arterial. Se debe de disminuir el consumo de sal en la dieta, sin que sobrepasen los 6 g/día por persona (una cucharadita de postre rasa de sal para cocinar distribuida entre los platos del almuerzo y la comida).

Aunque un aporte adecuado de proteínas es de utilidad para el control de la presión arterial, los alimentos ricos en proteínas de alta calidad como la carne, leche, pescado… tienen mayor concentración de sodio. En cambio, los vegetales y frutas frescas contienen cantidades muy pequeñas, por lo tanto, pueden emplearse libremente. 2,3,5

Añadir a la dieta cantidades elevadas de potasio favorecen la protección contra la hipertensión, debido a que un exceso de potasio provoca un aumento en la excreción de sodio. La cantidad de potasio recomendada son de 4.700 mg/día por persona para prevenir y controlar la hipertensión arterial. 2,5

Se deben de mantener unos niveles adecuados en la ingesta de calcio, ya que niveles bajos de calcio en la dieta aumenta la prevalencia de la hipertensión arterial (HTA). Se recomienda la ingesta diaria de 800 mg por persona. 2

La ingestión de grasas debe ser un 15-30% de la energía total. El consumo óptimo de ácidos grasos esenciales como el Ácido Linoleico (n-6) y el Ácido Linolénico (n-3) debe ser el 3% de la energía total y, las grasas de origen vegetal deben ser el 50% del consumo de grasas. El consumo de grasas saturadas se debe reducir para controlar la presión arterial. 2,4,5

Las dietas ricas en omega-3 pueden ser beneficiosas al mejorar la función endotelial y así ayudar a la disminución de la presión arterial. También, ingerir una cantidad adecuada de fibra en la dieta puede ayudar a la prevención de la hipertensión arterial (HTA). 5

Ingesta de alcohol

Existe una relación directa entre el consumo de alcohol y un aumento de la presión arterial.

La ingesta de alcohol representa un factor de riesgo importante asociado a la hipertensión arterial, incrementando las posibilidades de desarrollar una enfermedad vascular encefálica y favorecer la creación de una resistencia a la terapia hipotensora.

Por lo tanto, el alcohol debe ser eliminado por completo en caso de ser necesario, o bien, limitarse a menos de 1 onza de etanol (20 ml). 2,3,5

Tabaquismo

El personal de salud debe insistir en que se elimine el hábito tabáquico y los ambientes contaminados por su humo, ya que éste es un importante factor de riesgo de enfermedades vasculares y de la hipertensión arterial. Para ello se deben de incorporar conocimientos sobre técnicas educativas antitabáquicas. 2,3

Conclusiones

Como se puede observar, la prevención de la hipertensión arterial (HTA) es la medida más importante, debiendo ser prioridad para las instituciones de salud, población y gobiernos.

Se deben de fomentar los cambios en el estilo de vida encaminados a disminuir la presión arterial incluso en la población aparentemente sana ya que gran parte de los eventos relacionados con la presión arterial suceden en personas con una presión arterial elevada sin diagnosticar ni tratar. 1,2,3,4,5

Como modificaciones en el estilo de vida para prevenir la hipertensión encontramos el control del peso, aumento de la actividad física aeróbica, disminución del estrés, cambios en la dieta, disminución de la ingesta de alcohol e insistir en la eliminación del hábito tabáquico en caso de existir. 1,2,3,4,5

Bibliografía

  1. Briones Arteaga EM. Ejercicios físicos en la prevención de hipertensión arterial. MEDISAN [Internet]. 2016 [consultado el 13 de enero de 2023]; 20 (1): 35-41. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.pHp?script=s ci_arttext&pid=S1029-30192016000100006 &lng=es
  2. Matías Castro I, Cordiés Jackson L, Landrove Rodríguez O, Pérez Caballero D, Vázquez Vigoa A, Alfonso Guerra J, et al. Programa Nacional de Prevención, Diagnóstico, Evaluación y Control de la Hipertensión Arterial. Rev Cubana Med Gen Integr [Internet] 1999 [consultado el 25 de enero de 2023]; 15 (1): 46-87. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.pHp?script=s ci_arttext&pid=S0864-21251999000100009 &lng=es.
  3. Gallardo Muñiz V, García Flórez A. Prevención y promoción de la hipertensión arterial. Ocronos [Internet] 2019 [consultado el 8 de febrero de 2023]. Disponible en: https://revistamedica.com/prevencion-pro mocion-hipertension-arterial/
  4. García LB, Centurión OA. Medidas preventivas y manejo diagnóstico y terapéutico de la hipertensión arterial y las crisis hipertensivas. Rev. salud publica Parag. [Internet] 2020 [consultado el 17 de febrero de 2023]; 10 (2): 59-66. Disponible en: http://scielo.iics.una.py/scielo.pHp?scr ipt=sci_arttext&pid=S2307-334920200002 00059
  5. Ortega Anta RM., Jiménez Ortega AI, Perea Sánchez JM, Cuadrado Soto E, López-Sobaler AM. Pautas nutricionales en prevención y control de la hipertensión arterial. Nutr. Hosp. [Internet] 2016 [consultado el 24 de febrero de 2023]; 33 (Suppl 4): 53-58. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.pHp?scri pt=sci_arttext&pid=S0212-1611201600100 0013
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