Manejo profesional ante la muerte perinatal

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 6–Junio 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº6: 351

Autor principal (primer firmante): Beatriz Alba Sánchez

Fecha recepción: 31 de mayo, 2023

Fecha aceptación: 28 de junio, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(6) 351

Autores

  1. Beatriz Alba Sánchez (Matrona)
  2. Soraya Bakir Laso (Matrona)
  3. Raquel Plaza Cardenete (Matrona)
  4. Benjamin Daniel David Marques (Enfermero)
  5. Yasmina de Martino Mesa (Enfermera)
  6. Leticia Briz Lacaba (Matrona)

Resumen

El duelo perinatal supone uno de los momentos más duros por los que atraviesa una persona a lo largo de su vida. La experiencia que supone este evento traumático, tiene consecuencias de alto impacto emocional tanto para los padres como para el personal que los atiende.

La creación de protocolos específicos en cuanto a un adecuado asesoramiento, seguimiento y apoyo en todo el proceso supone una importante diferencia en la labor asistencial integral.

Tener las herramientas suficientes y disponer de los recursos adecuados, facilitan la superación del duelo a los padres, y mejora la satisfacción del trabajador, en cuanto a su labor asistencial y confianza personal.

Ampliar el asesoramiento profesional a niveles más allá de lo administrativo, garantiza la mejora de asistencia durante el proceso, y disminuye el impacto negativo relacionado con el duelo perinatal.

PALABRAS CLAVE

Se han utilizado las siguientes palabras clave para la búsqueda bibliográfica: “duelo perinatal”, “muerte perinatal”, “pérdida gestacional”, ”Burnout”.

Introducción

La OMS (Organización mundial de la salud) define muerte perinatal como: «La muerte que tiene lugar entre las veintidós semanas de gestación hasta los siete días tras el parto». Atravesar una pérdida perinatal supone uno de los sucesos más impactantes y traumáticos que un individuo puede experimentar a lo largo de su vida.

El duelo es una respuesta afectiva normal ante una pérdida importante. Las etapas que lo caracterizan son: Shock, negación, ira, depresión y aceptación.

Durante este proceso los progenitores habitualmente sienten culpa, pérdida de control y sensaciones de ineficacia. Se considera que el duelo es patológico cuando la situación se cronifica y no se produce una adaptación completa del individuo a la pérdida o a la reorganización de su vida.

En este punto, pueden desarrollar alteraciones emocionales a largo plazo como procesos depresivos. Para realizar intervenciones a tiempo y de forma correcta, además de manejar la dureza del proceso en sí mismo, valoraremos una serie de condicionantes que podrían agravar su percepción y ralentizar la recuperación.

Por un lado consideramos que a más avanza la edad gestacional, la pérdida se experimenta más traumática. Cuando además los progenitores visualizan al feto a través de ultrasonidos sienten más angustia y guardan ese recuerdo de forma negativa, condicionando su afrontamiento.

En cuanto al momento, está demostrado que las personas que sufren una pérdida de forma repentina o inesperada lo vivencian más dolorosamente.

De la misma manera que en los casos de gestaciones múltiples en los que se produce la pérdida de uno de los fetos, la gestión emocional se vuelve confusa para los progenitores. Puede surgir de forma añadida rechazo a el / los nacidos sanos y sentimientos contrapuestos de tristeza y alegría, difíciles de manejar.

Por último, cabe destacar la importancia en el trato a la paciente por parte del personal sanitario y obstétrico responsable.

El comportamiento, la información facilitada, el apoyo y el lenguaje que adquiera el equipo profesional durante el proceso, será crucial en la percepción final de los padres y supondrá una gran diferencia en cuanto al manejo del duelo.

Numerosos estudios contemplan la demanda por parte de los padres de una mejora en cuanto a la calidad asistencial intra y extra hospitalaria en este ámbito. Verbalizan haber recibido una atención insuficiente y solicitan un cuidado más sensible.

A pesar de que el personal sanitario es consciente de esta situación, existen también variables a destacar en cuanto a la atención de los mismos.

Se trata de un proceso complicado de manejar y el trabajador no es inmune. La muerte también supone un impacto emocional inevitable para ellos y generan sentimientos de tristeza, decepción, compasión, ineficacia y culpa.

Cuando el trabajador asume la responsabilidad del cuidado de un paciente, se compromete con ello al manejo adecuado de la carga emocional del mismo. El afrontamiento de la muerte perinatal requiere destrezas personales y laborales muy concretas, para las que hay que estar formado de manera muy específica.

Por este motivo, existe una alta demanda formativa por parte del trabajador. La mayoría adquieren un aprendizaje empírico mediante la imitación de otros compañeros con más experiencia profesional en este área.

Es fundamental que los responsables del manejo del duelo perinatal lleven a cabo un trato humanizado, tengan soltura en resolución de conflictos, utilicen un lenguaje adecuado y conozcan el proceso detalladamente para poder informar y orientar adecuadamente a las parejas.

A la falta de preparación en dicha materia, al trabajador se le añade la desventaja de la exposición contínua a situaciones de carácter similar, lo que dificulta aún más si cabe la abstracción emocional del personal sanitario.

Todo esto genera en ellos sentimientos de incompetencia laboral, culpa o miedo a ser juzgados por los pacientes o por sus propios compañeros de trabajo.

El «Burnout» o estrés laboral crónico, al igual que el fenómeno de «fatiga por compasión» o costo emocional de los altos niveles de empatía con el sufrimiento de los pacientes y sus familiares, se encuentran a la orden del día.

Es el «precio» que paga el profesional sanitario a consecuencia de esta exposición contínua. Así pues, muchos de ellos acaban adaptando estrategias protectoras como la evitación o el distanciamiento.

Teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente, es evidente la necesidad de establecer programas formativos pre y post grado que cubran estas necesidades.

Ofrecer un buen apoyo institucional al personal sanitario en cuanto a formación específica se hace indispensable. Así como la creación de protocolos que delimiten conductas de actuación claras, no sólo en el ámbito administrativo, sino también estrategias de apoyo a los pacientes y familiares.

Definitivamente, esto aportaría herramientas útiles que reforzarían la seguridad del trabajador y reduciría el «Burnout». De este modo el personal serviría de gran utilidad como apoyo multidisciplinar a los familiares que atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Objetivos

  1. Conocer la perspectiva del personal sanitario en relación al impacto emocional del manejo de la muerte y duelo perinatal.
  2. Descubrir la opinión que poseen los padres en cuanto al manejo del duelo perinatal por parte de los equipos sanitarios.
  3. Actualización en cuanto a protocolos recientes del manejo del duelo perinatal.

Metodología

Se realizó una revisión bibliográfica de artículos publicados en bases de datos como: PubMed, Scielo y Cuiden.

Conclusiones

Tras la realización de esta búsqueda bibliográfica, quedan claros dos aspectos fundamentales, por un lado la percepción del personal sanitario en cuanto a la calidad de la asistencia es muy negativa.

Resulta imprescindible la mejora y ampliación de protocolos de actuación claros, que incluyan competencias en trámites administrativos, además de estrategias de afrontamiento del duelo perinatal. Es necesaria una formación en un trato sensible, respetuoso y un lenguaje empático al paciente.

Los profesionales necesitan conocer las competencias y estrategias de actuación específicas. Esto mejorará sus habilidades, y por tanto su confianza en el ejercicio profesional. Dichas tácticas, mejorarían la comunicación entre paciente y sanitario. Se abordarían las situaciones, en lugar de adoptar conductas de evitación.

De este modo, renovaríamos también, la opinión de los padres, en cuanto a la atención recibida, que, a día de hoy, consideran insuficiente. Un buen trabajo en equipo, con la colaboración de diferentes profesionales, permitiría una contundente mejora en la atención integral del paciente, durante el manejo del duelo perinatal.

Por otro lado, se hace evidente también la necesidad existente por parte del sanitario, de recibir asesoramiento y apoyo en servicios de alta implicación emocional.

Los trabajadores deben saber controlar sus emociones y manejar correctamente la situación, para prevenir situaciones de evitación, desvinculación, agotamiento y saturación laboral.

Bibliografía

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