Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 258
Autor principal (primer firmante): Pedro Pablo Duarte Vega
Fecha recepción: 09/07/2026
Fecha aceptación: 05/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 258
Autores:
- Pedro Pablo Duarte Vega
- Leidy Carolain De Jesus Henriques
- Alberto Faci Lázaro
- Giuliana Kelly Paucar Colca
- María Carla Enriquez Menéndez
- Eva Ix Chel Corcuera Gaztambide
Resumen
La obesidad constituye una enfermedad crónica, multifactorial y recurrente que representa uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Su elevada prevalencia y su estrecha relación con enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad renal crónica, apnea obstructiva del sueño y determinados tipos de cáncer hacen imprescindible un abordaje integral desde la Atención Primaria. El manejo del paciente con obesidad no debe centrarse exclusivamente en la pérdida de peso, sino en la mejora de la salud global, la prevención de complicaciones y el tratamiento de las comorbilidades asociadas.
La Atención Primaria desempeña un papel esencial en la prevención, el diagnóstico precoz, la estratificación del riesgo, la educación sanitaria y el seguimiento continuado de estos pacientes. El trabajo multidisciplinar, la modificación de los estilos de vida, el apoyo psicológico y, cuando esté indicado, el tratamiento farmacológico o la cirugía bariátrica forman parte de un enfoque integral basado en la evidencia científica.
El presente trabajo revisa la importancia del manejo de la obesidad desde una perspectiva biopsicosocial y analiza el papel de los profesionales de Atención Primaria en la mejora de los resultados en salud.
Palabras clave:
Obesidad; Atención Primaria; Medicina de familia; enfermedades crónicas; pérdida de peso; educación sanitaria; estilo de vida; prevención.
Introducción
La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas en las últimas décadas, convirtiéndose en uno de los mayores retos para los sistemas sanitarios. La World Health Organization la define como una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede perjudicar la salud.
Su origen es complejo y responde a la interacción entre factores genéticos, metabólicos, ambientales, psicológicos, sociales y conductuales. Tradicionalmente se ha considerado únicamente como un problema relacionado con el exceso de peso; sin embargo, actualmente se reconoce como una enfermedad crónica que requiere un tratamiento continuado y personalizado.
La obesidad incrementa significativamente el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal crónica, síndrome de apnea-hipopnea del sueño, enfermedad hepática metabólica y numerosos trastornos osteoarticulares y psicológicos.
La Atención Primaria constituye el nivel asistencial idóneo para abordar esta enfermedad debido a la continuidad asistencial, la accesibilidad y el conocimiento integral del paciente. El médico de familia desempeña un papel fundamental en la detección precoz, la valoración del riesgo, la motivación para el cambio de hábitos y la coordinación con otros profesionales sanitarios.
Objetivos
Objetivo general
- Analizar el manejo integral del paciente con obesidad desde la Atención Primaria.
Objetivos específicos
- Describir los principales factores implicados en el desarrollo de la obesidad.
- Analizar las enfermedades asociadas.
- Revisar las herramientas diagnósticas utilizadas en Atención Primaria.
- Evaluar las principales estrategias terapéuticas disponibles.
- Destacar el papel del médico de familia y del equipo multidisciplinar.
- Promover medidas preventivas dirigidas a mejorar la salud global del paciente.
Métodos
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante la consulta de las bases de datos PubMed, Scopus, CINAHL, Web of Science, Scielo y Google Scholar.
Se utilizaron los descriptores:
- Obesity
- Primary care
- Family medicine
- Weight management
- Lifestyle intervention
- Multidisciplinary treatment
- Obesity management
Se seleccionaron revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos, estudios observacionales y guías clínicas publicados entre 2019 y 2026, priorizando la evidencia científica de mayor calidad.
Se excluyeron publicaciones duplicadas y estudios con baja calidad metodológica.
Resultados
La obesidad como enfermedad crónica
La evidencia científica reconoce la obesidad como una enfermedad crónica caracterizada por una alteración del tejido adiposo que favorece un estado inflamatorio persistente y un incremento del riesgo cardiovascular.
El índice de masa corporal (IMC) continúa siendo una herramienta útil para el diagnóstico, aunque debe complementarse con la valoración de la distribución de la grasa corporal y del riesgo cardiometabólico.
Valoración integral del paciente
La evaluación inicial debe incluir:
- Índice de masa corporal.
- Perímetro abdominal.
- Historia ponderal.
- Hábitos alimentarios.
- Nivel de actividad física.
- Calidad del sueño.
- Estado psicológico.
- Consumo de tabaco y alcohol.
- Comorbilidades asociadas.
- Tratamientos farmacológicos.
Una valoración biopsicosocial permite individualizar el tratamiento y establecer objetivos realistas.
Comorbilidades asociadas
La obesidad se relaciona con un aumento del riesgo de:
- Diabetes mellitus tipo 2.
- Hipertensión arterial.
- Dislipidemia.
- Enfermedad cardiovascular.
- Enfermedad renal crónica.
- Esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica.
- Apnea obstructiva del sueño.
- Artrosis.
- Depresión.
- Algunos tipos de cáncer.
La identificación precoz de estas enfermedades resulta fundamental para disminuir la morbimortalidad.
Intervenciones sobre el estilo de vida
La modificación de hábitos constituye la base del tratamiento. Las principales recomendaciones incluyen:
- Alimentación equilibrada adaptada al paciente.
- Dieta mediterránea.
- Disminución del consumo de ultraprocesados.
- Incremento del consumo de frutas y verduras.
- Actividad física regular.
- Reducción del sedentarismo.
- Higiene del sueño.
- Manejo del estrés.
Una pérdida de peso del 5-10% puede producir importantes beneficios metabólicos y cardiovasculares.
Tratamiento farmacológico
En pacientes seleccionados, el tratamiento farmacológico puede complementar las medidas higiénico-dietéticas cuando estas no han conseguido una pérdida de peso suficiente o existen comorbilidades asociadas. Su indicación debe individualizarse en función de las características clínicas, el índice de masa corporal, las enfermedades concomitantes y las preferencias del paciente.
En la actualidad, los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida, y los agonistas duales GIP/GLP-1, como la tirzepatida, han supuesto un importante avance en el tratamiento de la obesidad por su elevada eficacia para favorecer la pérdida de peso y mejorar el control metabólico.
Los agonistas del receptor GLP-1 destacan por su amplia evidencia científica, su eficacia en la reducción del peso corporal y los beneficios demostrados sobre el control glucémico y el riesgo cardiovascular. Entre sus principales limitaciones se encuentran los efectos adversos gastrointestinales, como náuseas, vómitos o diarrea, especialmente al inicio del tratamiento.
Por su parte, los agonistas duales GIP/GLP-1 han mostrado, en los estudios más recientes, una mayor eficacia en la pérdida de peso respecto a los agonistas del GLP-1, además de mejorar distintos parámetros metabólicos. No obstante, comparten un perfil de efectos adversos gastrointestinales similar y su disponibilidad, coste y criterios de financiación pueden limitar su utilización en determinados pacientes.
En cualquier caso, el tratamiento farmacológico debe formar parte de un abordaje integral que incluya cambios en el estilo de vida, seguimiento clínico periódico y educación sanitaria, con el objetivo de mantener los resultados a largo plazo y reducir el riesgo de complicaciones asociadas a la obesidad.
Cirugía bariátrica
La cirugía metabólica constituye una opción terapéutica eficaz en pacientes con obesidad grave cuando las medidas conservadoras no han conseguido resultados suficientes.
Además de favorecer una importante pérdida de peso, mejora el control de la diabetes, la hipertensión y otras enfermedades asociadas.
Papel de la Atención Primaria
El equipo de Atención Primaria desempeña funciones esenciales como:
- Detección precoz.
- Educación sanitaria.
- Entrevista motivacional.
- Seguimiento periódico.
- Control de comorbilidades.
- Prevención cardiovascular.
- Coordinación con Endocrinología, Nutrición, Psicología y Enfermería.
La continuidad asistencial favorece una mayor adherencia terapéutica y mejores resultados a largo plazo.
Prevención
Las estrategias preventivas deben centrarse en:
- Promoción de hábitos saludables.
- Educación nutricional.
- Actividad física desde edades tempranas.
- Prevención del sedentarismo.
- Intervenciones familiares y comunitarias.
- Programas de promoción de la salud.
Discusión
La obesidad requiere un cambio de paradigma, pasando de un enfoque centrado exclusivamente en el peso corporal a un modelo integral orientado a mejorar la salud y la calidad de vida. La Atención Primaria constituye el escenario ideal para este abordaje debido a su accesibilidad y continuidad asistencial.
Uno de los principales retos continúa siendo el estigma asociado a la obesidad, que puede dificultar la búsqueda de ayuda y reducir la adherencia al tratamiento. Asimismo, la coexistencia de múltiples comorbilidades exige una atención personalizada y coordinada entre distintos profesionales sanitarios.
Las intervenciones basadas en cambios del estilo de vida siguen siendo la piedra angular del tratamiento, aunque el desarrollo de nuevas terapias farmacológicas y la cirugía bariátrica han ampliado las posibilidades terapéuticas en pacientes seleccionados. La entrevista motivacional, el establecimiento de objetivos realistas y el seguimiento continuado son estrategias fundamentales para conseguir cambios sostenibles.
Conclusiones
La obesidad constituye una enfermedad crónica compleja que requiere un abordaje integral desde la Atención Primaria.
La valoración biopsicosocial, la identificación precoz de las comorbilidades y la implementación de intervenciones individualizadas permiten mejorar el pronóstico y reducir el riesgo de complicaciones.
El médico de familia, junto con el resto del equipo multidisciplinar, desempeña un papel esencial en la prevención, el tratamiento y el seguimiento de estos pacientes, favoreciendo cambios sostenibles en el estilo de vida y mejorando su calidad de vida.
Bibliografía
- World Health Organization. Obesity and overweight. Geneva: WHO; 2024.
- European Association for the Study of Obesity. European practical and patient-centred guidelines for adult obesity management. 2024.
- American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes. 2025.
- Sociedad Española de Obesidad. Documento de consenso SEEDO para el manejo integral de la obesidad. 2024.
- Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. Recomendaciones para el abordaje de la obesidad en Atención Primaria. 2023.
- Ministerio de Sanidad. Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud. Madrid; 2022.
- European Society of Cardiology. Guidelines on cardiovascular disease prevention. 2021.



