El lenguaje sanitario en la actualidad

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 5–Mayo 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº5: 107-3

Autor principal (primer firmante): Paula González García

Fecha recepción: 12 de mayo, 2022

Fecha aceptación: 24 de mayo, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(5) 107-3

Autoras:

  1. Paula González García (T.E. Radiodiagnóstico, y T.E. Higiene Bucodental)
  2. Beatriz González García (Aux. Administrativo y Celadora)
  3. María Remedios González Pérez (T.E. Radiodiagnóstico)
  4. Natalia Fernández García (Aux. Administrativo y Celadora)

Resumen

Para el uso de un correcto lenguaje médico sea escrito u oral, una buena comunicación es una herramienta fundamental. Su buena utilización facilita las cosas en un ambiente de tensión como lo es un hospital, en donde se realiza innumerables actividades y gestiones con usuarios.

El lenguaje médico es un lenguaje científico y técnico, y, por lo tanto, debe sustentarse en cuatro pilares básicos: precisión, corrección, claridad y concisión.

En este trabajo se describen algunos de los problemas y defectos más habituales del lenguaje médico, entre ellos el abuso de abreviaciones (abreviaturas, siglas y acrónimos), la invasión de extranjerismos innecesarios, la utilización de títulos efectistas en los artículos y el uso de mayúsculas y gerundio. También se exponen consideraciones en torno al lenguaje médico sexista, y se explica un poco la manera en que se pretende resolver esto hoy en día.

Objetivo

El objetivo de todo ello, es que el personal tanto sanitario como no sanitario, consiga comunicar profesionalidad, educación, y una orientación del servicio al paciente a través del lenguaje sanitario. La comunicación ha de resultar clara, honesta y directa. Se ha de practicar la escucha activa para mostrar cortesía y sensibilidad y verificar la comprensión paciente sobre la situación.

Introducción

La evolución del lenguaje médico

El lenguaje médico está cambiando. Los términos médicos que vienen del griego y del latín se están perdiendo, ya que las lenguas clásicas se desconocen cada vez más, principalmente porque ya no forman parte de los planes de estudio. Las siglas son cada vez más dominantes en este lenguaje, y se encuentra con cada vez más frecuencia errores de puntuación o expresiones incorrectas que dificultan el mensaje, lo cual, puede deberse a la escasez de tiempo del personal sanitario y no sanitario. Aunque también periodistas y ciudadanos son responsables de ello.

Los errores más frecuentes en el uso del lenguaje médico son los siguientes:

  • Usar severo como sinónimo de grave, cuando en castellano no tiene esa acepción sino que significa estricto. Y esto es debido a que hay un anglicismo procedente de severo. Adjetivo que sí significa grave en este idioma.
  • Faltas de ortografía como no utilizar la doble erre en términos como “colorrectal”.
  • Utilizar “estadío”, palabra no registrada en el diccionario de la Real Academia Española, en lugar de estadio, cuando nos referimos a etapa o fase de un proceso.
  • Escribir las enfermedades en mayúsculas. Por ejemplo, el término alzhéimer, se escribe con minúscula inicial y con tilde, pero no en expresiones como enfermedad de Alzhéimer o mal de Alzhéimer. También ocurre lo mismo con “ébola” o virus del Ébola. (Ébola, toma su nombre de un río africano).
  • Se usan de un modo incorrecto términos como “alérgico” (el que padece alergia), “alergénico” (el que produce la alergia) o “alérgeno” (sustantivo que se refiere a la sustancia que produce la alergia).
  • Error al utilizar “cirugía” (disciplina médica), como sinónimo de operación o intervención quirúrgica. No debe decirse” se le practicaron dos cirugías”.
  • Uso de mayúsculas/minúsculas en nombre de especialidades médicas o pruebas médicas.
  • Abuso de siglas que muchas veces no sabemos exactamente qué significan: TAC, EPOC, PET…

El lenguaje sexista en sanidad

Respecto al sexismo, y al lenguaje inclusivo en sanidad, Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, propone una serie de alternativas para evitar el uso de un lenguaje sexista y misógino.

El objetivo principal es cumplir la normativa vigente, adoptando medidas dirigidas a evitar cualquier tipo de desigualdad, como la implantación de alternativas a este tipo de lenguaje.

El lenguaje en la sanidad debe evolucionar y trasmitir una imagen igualitaria, reflejo de la sociedad actual, donde los hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades.

El lenguaje sexista se debe principalmente a la carencia histórica de términos referidos a cargos, oficios, y dignidades, y a la lentitud con la que se ha incorporado estos dobletes al diccionario.

Se ha determinado que cuando el referentes mujer, el uso adecuado sea con las formas femeninas de los nombres de profesiones y cargos correspondientes. La aceptación del término médica, como mujer legalmente autorizada para ejercer la medicina, fue incorporado al Diccionario de la Lengua Española en 1899. En 1860 ya había sido incorporado, pero sólo con la acepción de “mujer del médico”.  Respecto al término enfermera, tan generalizado por ser una profesión mayoritariamente femenina, se ha determinado que su correcto uso genérico sea enfermero, ya que si no los enfermeros estarían siendo excluidos.

En cuanto al término médico y médica se hace una propuesta alternativa para un uso genérico de los médicos” personal médico”.

Otro de los recursos que proponen adecuados, sería el uso de oraciones impersonales, en las que no se expresa quién realiza la acción del verbo de una forma voluntario o porque no existe sujeto de la acción verbal.

Metodología

Para la realización de esta publicación se ha consultado por Internet revistas médicas, libros de temática sanitaria y publicaciones de organismos oficiales.

Conclusión

El/la paciente ha pasado a ser la figura principal en el entorno sanitario con derechos perfectamente definidos (Ley General de Salud Pública 2011) y plena capacidad de decisión sobre el desarrollo de su enfermedad. Esto es debido también a un factor de cambio en el lenguaje médico. Por ello, se ha creado diccionarios de términos médicos. Nuestro diccionario español de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM .Este diccionario que incluye más de 66000 acepciones con definiciones, información etimológica equivalente en inglés, sinónimos y observaciones están dirigidas a los especialistas biosanitarios y a pacientes que deseen consultarlos.

También se creó en NHS (página del servicio de salud británico) un diccionario para los profesionales de la salud, que tienen como finalidad que los profesionales médicos puedan expresarse cuando se dirigen al paciente con un lenguaje coloquial y sencillo, con el fin de que el paciente pueda obtener respuestas a sus preguntas sobre salud. Su diseñadora de contenido, Sara Wilcox, ha comentado que el objetivo de este diccionario es que las personas de diferentes extractos sociales y edades, puedan entender el lenguaje médico, por muchos que a otras personas les chirríe escuchar estos giros, ya que se entiende que con esto se pueden salvar vidas.

Bibliografía

  1. Noticias | Real Academia Española (rae.es)
  2. Guía lenguaje sani. cast. (euskadi.eus)
  3. La comunicación en el ámbito sanitario – saludcanarias.
  4. LMdipticomontado.pdf (sen.es)
  5. Nuevo lenguaje sanitario: habrá que entenderlo e incorporarlo al diccionario | Redacción Médica (redaccionmedica.com)
  6. Términos médicos: dudas, errores y usos del lenguaje (efesalud.com)
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