Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 12–Diciembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº12: 396
Autor principal (primer firmante): María Isabel de Pedro Díaz
Fecha recepción: 10 de Diciembre, 2021
Fecha aceptación: 27 de Diciembre, 2021
Ref.: Ocronos. 2021;4(12) 396
Autora: María Isabel de Pedro Díaz
Categoría profesional: Técnico Especialista en Laboratorio Clínico y Biomédico / Celador
Resumen
Los residuos generados en el ámbito sanitario tienen características especiales. Los clasificados como peligrosos engloban residuos biológicos, residuos de medicamentos citotóxicos y citostáticos, residuos químicos y residuos radiactivos. El conocimiento de en qué consiste cada tipo y como debe ser procesado es vital para evitar accidentes en el entorno laboral de los centros sanitarios y colaborar en la preservación del medio ambiente.
Palabras clave:
Salud laboral, residuos sanitarios, medio ambiente, prevención de riesgos laborales.
Objetivos
- Identificar los tipos de residuos que se generan en centros sanitarios.
- Definir los residuos sanitarios conforme a la legislación vigente en España.
- Observar el proceso de gestión de los residuos generados en centros sanitarios.
- Mencionar medidas preventivas para la manipulación de los residuos.
Método
Se ha realizado una revisión de legislación y publicaciones científicas mediante una búsqueda en bases de datos científicas, concretamente en Scielo y Dialnet, donde se ha trabajado con términos de búsqueda relacionados con los residuos generados en el ámbito sanitario: conceptos, producción y gestión del residuo y medidas preventivas
Conclusiones
Los residuos sanitarios tienen una consideración independiente de los residuos generados en el resto de ámbitos y están definidos y regulados por normativas específicas. La OMS (Organización Mundial de la Salud) los considera peligrosos al identificar en ellos tres factores de riesgo distintivos: suponen un riesgo para la salud de pacientes y personal sanitario en el lugar en que se generan; un riesgo para la salud pública durante su transporte y eliminación; y un riesgo económico y ecológico por sus procesos de eliminación y depósito.
Los residuos en los centros sanitarios varían mucho dependiendo de la zona donde se producen. Su cantidad se expresa en valores de peso en kg/día o volumen en m3/día y se ponen en relación con el número de camas que hay en el hospital.
Dependiendo del tipo de contacto que el trabajador tiene con los residuos, se valora que éste está expuesto a un riesgo alto, medio o bajo y en función de ello se propone un seguimiento específico por parte del departamento de salud laboral.
En España, los residuos hospitalarios se clasifican y se eliminan por una serie de procedimientos regulados en la Ley 10/1998 de 21 de abril de Residuos y el Real Decreto 833/1998 de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos. Actualmente, se ha transferido esta competencia a cada Comunidad Autónoma, donde se elaboran documentos y normativas específicas basadas en las normas nacionales.
Existen diferentes tipos de clasificaciones de residuos hospitalarios en el ámbito internacional. En España se agrupan en tipos en función de la naturaleza del residuo y su peligrosidad:
- Tipo I: Residuos sanitarios asimilables a urbanos. No tienen contaminación específica o tóxica y se producen en servicios sin actividad sanitaria. En gran medida son residuos reciclables. Su eliminación es equiparable a residuos sólidos urbanos.
- Tipo II: Residuos sanitarios no específicos. Son residuos que pueden contener trazas biológicas con microorganismos oportunistas. Requieren precaución durante su manipulación previo almacenaje pero reciben el mismo tratamiento que los residuos urbanos.
- Tipo III: Residuos sanitarios específicos o de riesgo. Son residuos patológicos, contagiosos o infecciosos, con potencialidad de trasmisión de enfermedades si se manipulan incorrectamente. Su eliminación se lleva a cabo con tratamientos especiales diferenciados de los residuos urbanos. Se incluyen en este grupo:
- Residuos sanitarios infecciosos
- Residuos anatómicos
- Agujas y material punzante
- Sangre y hemoderivados
- Cultivos y reservas de agentes infecciosos
- Residuos procedentes de animales infecciosos
- Tipo IV: Residuos tipificados en normativas especiales. Se rigen por documentación específica. Su recogida, transporte y almacenamiento o eliminación lo llevan a cabo empresas especializadas en contenedores específicos debidamente señalizados. Se incluyen:
- Residuos químicos
- Residuos citotóxicos y citostáticos
- Residuos radiactivos
Específicamente, los residuos de tipo III y IV se desechan en contenedores específicos que responden a un código de color y van debidamente identificados con símbolos internacionales.
Hay normas de actuación que se transmiten a los trabajadores sanitarios para la correcta manipulación y almacenaje de residuos desde su producción hasta su llegada a los almacenamientos intermedios. A partir de ahí, son empresas especializadas en residuos sanitarios las que se encargan del traslado y eliminación del residuo.
En algunos casos se lleva a cabo un tratamiento de los residuos previo a su vertido en los propios hospitales. Este tratamiento solo puede ser la incineración y la desinfección. Se realiza con el objetivo de destruir patógenos, reducir volumen de residuos, preservar la intimidad de los pacientes y evitar la reutilización de determinados artículos contaminados.
La gestión deficiente los residuos tiene consecuencias para el medio ambiente y las personas, tanto profesionales sanitarios como pacientes. Es vital formar al personal relacionado con la manipulación de los residuos contaminados, así como a los propios pacientes y a sus familiares que hacen uso de las instalaciones sanitarias.
El respeto de las normas de actuación de prevención de riesgos laborales, minimiza la posibilidad de que tengan lugar incidencias.
Pese a las políticas de prevención de riesgos en la manipulación de residuos, la mayor protección para el trabajador reside en la aplicación de políticas de minimización en la generación de residuos: buenas prácticas de compras, correcto almacenamiento y etiquetado de medicamentos y residuos, producción centralizada de las preparaciones de los medicamentos por personal con la formación específica, priorizando la preparación de dosis unitarias.
Bibliografía
- Ley 10/1998 de 21 de abril de residuos
- Real Decreto 833/1998 de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España. (2009). NTP 838: Gestión de residuos sanitarios.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España. (2009). NTP 853: Recogida, transporte y almacenamiento de residuos sanitarios.
- MARTÍ SOLÉ, M.C y ALONSO ESPADALÉ, RM. NTP 372: Tratamiento de residuos sanitarios. Madrid: INSHT, 1995.
- PARDO GALIANO, A. (2010) Salud laboral: prevención de riesgos laborales.
- VIDAL CASERO, MC. (2003) «El desarrollo de la reglamentación de la gestión de residuos sanitarios en las comunidades autónomas», DS : Derecho y salud, Vol 11, nº2, 2003 pp. 179- 192.



