Lavado de manos como prevención de enfermedades transmisibles

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 11–Noviembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº11: 280

Autor principal (primer firmante): Carla Llera Alfageme

Fecha recepción: 3 de Septiembre, 2021

Fecha aceptación: 28 de Noviembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(11) 280

Autora:

Carla Llera Alfageme, Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear (TSIDMN).

Resumen

La sepsis o el Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica (SIRS) es una de las infecciones nosocomiales más frecuentes y con más gravedad. En la gran mayoría de los casos son producidas por una mala técnica de higiene de manos por parte del personal sanitario. Por ello, es de vital importancia una buena técnica de lavado de manos para evitar así que los pacientes sufran episodios más severos que por los que realmente habían sido ingresados.

Palabras clave

Higiene – Manos – Sepsis – Infección – Nosocomial.

Introducción

Una de las patologías más frecuentes en medicina interna es la sepsis o Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica (SIRS), en esta patología se presenta con diferentes manifestaciones clínicas como:

  • Temperatura corporal superior a 38ºC o inferior a 36ºC.
  • Frecuencia cardiaca (FC) mayor de 90 latidos por minuto (lpm).
  • Frecuencia respiratoria (FR) mayor de 20 respiraciones por minuto (rpm) o PCO2 inferior a 32 mmHg.
  • Recuento leucocitario superior a 12.000 por mm³ o menor a 4.000 mm³ o más del 10% de formas inmaduras.

Las secuelas producidas por el Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica (SIRS), son el síndrome de Disfunción Orgánica Múltiple (MODS), es decir, la modificación funcional de por lo menos dos aparatos o sistemas, durante 24-48 horas producido como consecuencia del desfallecimiento de la defensa del huésped e inadecuado funcionamiento de inmunitario e inflamatorio. En la actualidad para evitar este tipo de patologías, es primordial la higiene de manos (1).

Infecciones nosocomiales

Las infecciones nosocomiales (IN), es decir, las producidas a pacientes a raíz de su hospitalización, en especial las infecciones producidas por las manos contaminadas del personal sanitario son la principal causa de mortalidad y morbilidad en pacientes ingresados. En los países desarrollados un 5-10% de los ingresos desarrollan IN y en los países con menores recursos la carga de estas infecciones relacionada con la atención sanitaria es aún mayor.

A raíz de la campaña mundial sobre la higiene de manos realizada en 2005 se mejoró la salud de millones de personas (2,3).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen diferentes formas para mejorar la higiene de manos. Utilizar desinfectantes de manos; aguja, jabón y toallas desechables; educación hacia el personal sanitario de realización de un procedimiento correcto; uso de recordatorios en los lugares de trabajo.

Para que la técnica de la higiene de manos sea eficaz, se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Aplicación de la dosis suficiente de producto y extenderlo por la superficie completa de las manos, friccionando estas hasta que queden secas.
  2. Si la limpieza se realiza con agua y jabón, se deben mojar primeramente con agua y aplicar la cantidad de necesaria de producto para cubrir la superficie por completo, como se explicaba anteriormente.
  3. Realizar movimientos rotatorios y entrelazar los dedos para poder cubrir la superficie. Posteriormente se aclararán las manos con agua y se secarán con una toalla desechable. Se debe utilizar dicha toalla para cerrar el grifo.

Es importante conocer que la utilización de agua caliente repetidas veces conlleva un elevado riesgo de sufrir dermatitis.

La técnica del lavado de manos se debe realizas durante al menos 40 o 60 segundos, y se llevará a cabo cuando se perciban las manos sucias, antes y después del contacto con un paciente, antes de la realización de cualquier procedimiento aséptico, después de estas en contacto con fluidos corporales, después de estar en contacto con objetos personales del paciente y después de la retirada de guantes.

El procedimiento del lavado de manos es diferente en función de del tipo de técnica que se realiza.

Lavado social: limpieza convencional mediante agua y jabón para eliminar todo tipo de suciedad visible.

Lavado higiénico o médico: lavado convencional con agua y jabón durante al menos un minuto y posterior secado con solución antiséptica.

Lavado quirúrgico: limpieza mecánica mediante agua, jabón y cepillo, utilizando posteriormente una solución antiséptica (3).

Conclusión

Mediante la promoción de la higiene de manos es posible reducir la posibilidad de contraer infecciones nosocomiales, es decir, asociadas a la atención sanitaria. Con esta medida se garantiza un servicio de calidad y seguridad para el paciente, disminuyendo de esta manera la morbilidad y mortalidad del mismo.

Bibliografía

  1. Briceño I. Sepsis: Definiciones y Aspectos Fisiopatológicos [uinternet]. MEDICRIT. 2005 [acceso 18 agos 2021]: 2 (8): 164. Disponible en: https://medicinadeurgencias. tripod.com/sitebuildercontent/ sitebuilderfiles/ sepsis definición 2005.pdf
  2. Miranda M, Navarrete L. Semmelweis y su aporte científico a la medicina: Un lavado de manos salva vidas [internet]. Rev Chil Infect. 2008 [acceso 18 agos 2021]: 25 (19): 54-57. Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/ scielo.php?pid=S0716- 10 182008000 100011&script= sci_arttext
  3. Álvarez Gómez FH. El lavado de manos. Prevención de infecciones transmisibles. GME. 2010: 13 (1): 238-561.
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