Larvaterapia en úlceras por presión

Assessment and prevention of pressure ulcers

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 4–Abril 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº4: 230

Autor principal (primer firmante): María Pilar Molinedo Quílez

Fecha recepción: 30 de marzo, 2023 

Fecha aceptación: 27 de abril, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(4) 230

  1. María Pilar Molinedo Quílez. Enfermera. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Royo Villanova. Zaragoza
  2. Lidia Villalba López. Enfermera. Unidad de neumología. Hospital Royo Villanova. Zaragoza
  3. Xavier Francis Pascal Steiner. Enfermero. Centro de salud Univérsitas. Zaragoza
  4. Eric Puente López. Enfermero. Unidad de farmacia. Hospital de Cruces. Bilbao
  5. Alicia Villalba López. Enfermera. Consultas externas. Hospital de Basurto. Bilbao
  6. Jorge Lázaro Liarte. Médico. Servicio de ambulancias. Gestión Sanitaria Aragón. Zaragoza

Resumen

Introducción Una úlcera por presión (UPP) es una solución de con­tinuidad en la piel que involucra al menos a la epidermis y a la dermis, y que se caracteriza por presentar una escasa o nula capacidad de cicatrización mientras se mantenga la causa que la ha ocasionado.

Con respecto al desbridamiento, el tejido necrótico y la fibrina retrasan la curación y promueven el crecimiento bacteriano. No se debe desbridar una vez que aparece el tejido de granulación. Existen distintas formas de desbridamiento.

Objetivo Identificar los beneficios de la técnica del desbridamiento de úlceras por presión con larvas de mosca.

Metodología Se realizó una revisión sistemática de artículos encontrados en distintas bases de datos. Se revisaron los artículos que contenían las palabras clave seleccionadas al comienzo del estudio, y de todos ellos, se incluyeron los que cumplían los requisitos de inclusión establecidos, que son fecha de publicación e idioma.

Resultados y conclusiones: Por tanto, y tras un análisis objetivo de los artículos en los que basamos nuestro estudio, podemos concluir que la terapia larval debería ser una opción terapéutica a tener en cuenta en el tratamiento de heridas difíciles que fracasan con tratamientos convencionales y no pueden ser intervenidas quirúrgicamente, teniendo en cuenta el gran ahorro económico que esto supone, si fuéramos capaces tanto los profesionales sanitarios como los pacientes de superar la barrera repulsiva que puede ocasionar dicha terapia.

Palabras clave: ulceras por presión; larvaterapia; tratamiento con larvas de mosca; desbridamiento con larvas.

Abstract

Introduction: A pressure ulcer (PU) is a continuous solution in the skin that involves at least the epidermis and dermis, and is characterised by little or no healing capacity as long as the cause of the ulcer remains. With regard to debridement, necrotic tissue and fibrin delay healing and promote bacterial growth. Debridement should not be performed once granulation tissue appears. There are different forms of debridement.

Objective: To identify the benefits of the technique of pressure ulcer debridement with fly larvae.

Methodology: A systematic review of articles found in different databases was carried out. Articles containing the keywords selected at the beginning of the study were reviewed, and of all of them, those that met the established inclusion requirements, which are date of publication and language, were included.

Results and conclusions: Therefore, and after an objective analysis of the articles on which we based our study, we can conclude that larval therapy should be a therapeutic option to be taken into account in the treatment of difficult wounds that fail with conventional treatments and cannot be surgically intervened, taking into account the great economic savings that this entails, if we were able both health professionals and patients to overcome the repulsive barrier that such therapy can cause.

Keywords: pressure ulcers; larvatherapy; fly larvae treatment; larval debridement.

Introducción

Una úlcera por presión (UPP) es una solución de con­tinuidad en la piel que involucra al menos a la epidermis y a la dermis, y que se caracteriza por presentar una escasa o nula capacidad de cicatrización mientras se mantenga la causa que la ha ocasionado. 1

Dependiendo del grado de afectación tisular, se clasifica en:

  • Grado I: piel intacta, eritema cutáneo que no blanquea al presionar, cambios de temperatura, consistencia del tejido, dolor y escozor.

  • Grado II: pérdida parcial del espesor cutáneo, con afectación de la epidermis, dermis o ambas. Úlcera superficial con aspecto de ampolla, abrasión o cráter superficial.

  • Grado III: pérdida total del grosor de la piel, con afectación o necrosis del tejido subcutáneo con extensión hasta la fascia sin atravesarla.

  • Grado IV: pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa, necrosis o afectación del músculo, hueso o estructura de sostén

En el estadio III y IV pueden aparecer lesiones con trayectos sinuosos, túneles y cavernas, por lo que se sospechará una afección mayor que la observada en la superficie. 2,3

Tratamiento según el grado de afectación:

Grado I: cambios posturales, prevención y apósitos coloides.

Grado II: apósitos húmedos o secos y desbridamiento

Grado III y IV: cambios posturales, apósitos, desbridamiento y cirugía a valorar

En cada caso se valorará si la UPP se encuentra infectada para realizar un tratamiento tópico o sistémico, si es una úlcera seca o con exceso de exudado y las comorbilidades del paciente. 4

  • ÚLCERA INFECTADA: eritema local, exudado purulento y mal olor. No tiene por qué aparecer fiebre ni leucocitosis.

  • ÚLCERA. CON ABUNDANTE EXUDADO: apósitos de alginato cálcico, geles de poliuretano (foam) e hidrofibras.

  • ÚLCERAS SECAS: apósitos que creen un ambiente húmedo

Con respecto al desbridamiento, el tejido necrótico y la fibrina retrasan la curación y promueven el crecimiento bacteriano. No se debe desbridar una vez que aparece el tejido de granulación. 3,4

Existen diferentes sistemas de desbridamiento:

  • Desbridamiento quirúrgico, cortante e hidrocirugía, mediante bisturí, pinzas y tijeras. Sistema más rápido y doloroso.

  • Desbridamiento quirúrgico, escaras gruesas muy adherentes y lesiones extensas. Heridas con signos claros de celulitis o sepsis. En quirófano y con anestesista.

  • Desbridamiento cortante, a pie de cama, retirando pequeñas zonas de tejido necrótico, desde la periferia hasta el centro de la escara. Aplicar anestésico local.

  • Hidrocirugía, chorros de agua a alta velocidad que producen un desbridamiento más rápido y controlado que el quirúrgico. Se aplicará igualmente anestésico-analgésico.

  • Desbridamiento enzimático, aplicación de enzimas exógenas que, junto a enzimas endógenas, degradan la fibrina, colágeno desnaturalizado y elastina, separando el tejido necrótico del viable. Coste-eficacia es el más beneficioso. Se combina con hidrogeles y apósitos de cura en ambiente húmedo.

  • Desbridamiento autolítico, forma natural. Los fagocitos, macrófagos y enzimas proteolíticas presentes en la herida, licuan y separan los tejidos desvitalizados, estimulando el tejido de granulación. Es el más lento. Se combina con el desbridamiento cortante y enzimático.

  • Biocirugía, larvas de la mosca Lucilia Sericata, que destruyen el tejido necrótico sin afectar al sano. Cuando está contraindicado el desbridamiento quirúrgico. 5

Objetivo

Identificar los beneficios de la técnica del desbridamiento de úlceras por presión con larvas de mosca.

Método

Se realizó una búsqueda bibliográfica, con carácter descriptivo y retrospectivo, realizando una investigación documental y una valoración concisa y objetiva de los artículos seleccionados.

Resultados y conclusiones

Los estudios demuestran que la aplicación de larvas de manera estéril segrega enzimas proteolíticas y antibacterianas, lo que les permite alimentarse del tejido necrótico y facilitar la cicatrización.

La aplicación de la Terapia Larval tiene efectos beneficiosos en la cicatrización de ciertas heridas por su capacidad para desbridar tejido necrótico y no presentar efectos secundarios ni alergias, pero fue olvidada con la llegada de los antibióticos.

Estos últimos años, sobre todo en EE.UU. y algunos países de Europa, no España, retoman su importancia conforme las resistencias a los antibióticos aumentan y tras comprobar que la larvaterapia acelera la curación de las heridas y reduce costes y tiempo de trabajo del equipo sanitario.

La mayoría de las úlceras por presión en estadíos III y IV sanan por completo y no se ven influenciadas por factores como la localización y tamaño de las mismas, el sexo, la Diabetes Mellitus, el tabaco y el índice de masa corporal. Sí es un tratamiento ineficaz en casos de sepsis.

Por tanto, y tras un análisis objetivo de los artículos en los que basamos nuestro estudio, podemos concluir que la terapia larval debería ser una opción terapéutica a tener en cuenta en el tratamiento de heridas difíciles que fracasan con tratamientos convencionales y no pueden ser intervenidas quirúrgicamente, teniendo en cuenta el gran ahorro económico que esto supone, si fuéramos capaces tanto los profesionales sanitarios como los pacientes de superar la barrera repulsiva que puede ocasionar dicha terapia.

Bibliografía

  1. De la Torre Barbero M, Turrado Muñoz M, Romero Bravo A, Aguilera Peña F; Corrales Mayoral M, Giraldez Rodríguez A. Prevalencia de úlceras por presión en pacientes adultos ingresados en un hospital de tercer nivel. Evidentia. 2010 jul-sep; 7(31). [citado 2022 Dic]. Disponible en: <http://www.index-f.com/evidentia/n31/ev 7185.pHp> Consultado el 2/01/13
  2. Martínez López, R; Ponce Martínez, DE. Valoración de los conocimientos del cuidador principal sobre úlceras de presión. Enfermería global. Revista electrónica de Enfermería, Oct 2011; 24. [citado 2022 Dic]. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.pHp?pid=S 1695-61412011000400005&script=sci_artt ext
  3. Echeverría, E. Úlceras de decúbito. Publicado en Revista Médica de Homeopatía. 2011; 04 (2). Pamplona, España, Abril 2011. [citado 2022 Dic]. Disponible en: http://www.sciencedirect.com.roble.uniza r.es:9090/science/article/pii/S1888852 611701023
  4. Millán Bustamante, B; Hernández Cristóbal, J; Vaduva, R C; Alavena Brou, M; García Gálvez, P; Yusta Izquierdo, A. Protocolo de prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Servicio de Neurología.  Hospital General Universitario de Guadalajara. Guadalajara. España. 2011. [citado 2022 Dic]. Disponible en: http://www.sciencedirect.com.roble.uniza r.es:9090/science/article/pii/S0304541 211700889
  5. Forteza M. et al. Smith & NepHew S.A.U. División Curación de Heridas. TIME: Eliminación del tejido no viable. Sant Joan Despí. Smith & NepHew 2011. [Internet] [citado 2022 Dic]. Disponible en: http://www.formacionpararesidencias.es/w p-content/uploads/2012/03/t-de-time_07 -11.pdf
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