Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 9–Septiembre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 9: 65
Autor principal (primer firmante): Raquel Fernández Pelayo
Fecha recepción: 04/08/2026
Fecha aceptación: 31/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(9): 65
Autora:
Raquel Fernández Pelayo
Categoría profesional:
Enfermera especialista en obstetricia y ginecología
Resumen
El labio leporino y el paladar hendido son malformaciones craneofaciales congénitas que afectan a la respiración, deglución, fonación y audición de los infantes afectados. Estas alteraciones físicas, pueden comprometer la capacidad de alimentación, ya que, en muchos casos, no podrán realizar una succión eficaz. Muchos de los recién nacidos con labio leporino y/o paladar hendido, podrán alimentarse directamente al pecho, con un apoyo adecuado por parte de los profesionales sanitarios, e incluso por parte de grupos de apoyo de iguales. Sin embargo, hay otros recién nacidos, que no podrán alimentarse directamente al pecho, por lo que habrá que realizar adaptaciones. Es de vital importancia el conocimiento previo y el apoyo emocional a estas familias.
Palabras clave:
Lactancia materna, labio leporino, fisura del paladar
Introducción
La lactancia materna es la mejor forma de alimentar al bebé durante sus primeros meses de vida, aportando numerosos beneficios. Aunque, existen casos en los que esta manera de alimentar la bebé cuenta con obstáculos, como es el caso de los recién nacidos afectados por fisura labial y/o fisura palatina. Estas alteraciones afectan la succión y deglución, entre otras capacidades, del bebé, por lo que su nutrición se ve en riesgo.
Tanto el labio leporino como la fisura palatina son las alteraciones craneofaciales más frecuentes a nivel mundial. En este contexto, es necesario contar con los conocimientos suficientes para poder aconsejar a las familias en el amamantamiento del bebé. Según la afectación, las recomendaciones varían, teniendo en cuenta que muchos de ellos quizás no pueden amamantar directamente al pecho o podrán amamantar una vez hayan sido intervenido quirúrgicamente.
Objetivos
- Identificar los tipos de alteraciones craneofaciales más comunes que existen.
- Describir las necesidades que presentan los recién nacidos afectados de labio leporino y/o fisura palatina.
- Conocer las recomendaciones actuales que existen sobre la lactancia materna en los recién nacidos afectados de labio leporino y/o fisura palatina.
Método
Se realizó una búsqueda de evidencia científica en la base de datos de PubMed utilizando las palabras clave. Se escogieron los artículos en español e inglés disponibles de manera completa gratuitamente.
Resultados
El labio leporino, o fisura labial, y la fisura palatina, o paladar hendido, son unas de las alteraciones craneofaciales congénitas más comunes. Son producidas por un error en el momento en el que se unen los tejidos faciales durante el desarrollo embrionario, normalmente durante la semana 7 y 12 del embarazo 1.
- Su incidencia va de 1/500 a de 1/1000 recién nacidos. En el caso del labio leporino, con o sin paladar hendido, la incidencia es de 1/1000, mientras que cuando solo se produce paladar hendido, la incidencia es de 1/25001.
- Es más frecuente en los recién nacidos de sexo masculino (2:1) 1.
- Su prevalencia es más alta en Asia y América, y más baja en África 1.
Se pueden afectar distintas estructuras, como son el labio, el proceso alveolar y el paladar duro y paladar blando. Su afectación puede ser unilateral o bilateral. La diferencia entre ellas es radica en que el labio leporino es una hendidura que solo afecta al labio superior, mientras que la fisura palatina es una hendidura que afecta al paladar duro y/o blando de la boca. En este último caso, puede ir o no acompañado de labio leporino. En ocasiones esta hendidura puede incluso conectar con la cavidad nasal. Estas alteraciones pueden afectar con más frecuencia al lado izquierdo 1,2.
Su etiología es multifactorial, influyendo: la genética, la edad avanzada tanto materna como paterna a la concepción, la obesidad, malnutrición, tabaco, alcohol, fármacos, como los anticonvulsivantes, infecciones padecidas por la madre durante el embarazo, déficit de ácido fólico o exposición a pesticidas 2.
Tiene consecuencias a nivel de salud física y mental, además de otras consecuencias a nivel social y a nivel económico. Estos niños, pueden tener dificultades respiratorias, deglutorias, fonatorias y auditivas. Los problemas con la alimentación son evidentes, lo que les pone en riesgo de desnutrición o retraso en el crecimiento. En ocasiones, estas alteraciones pueden estar asociados a un síndrome, pero no siempre ocurre así. Respecto a la salud física, suelen sufrir con más frecuencia otitis medias 2.
El diagnóstico se puede hacer de manera ecográfica o al nacimiento 2.
En 1958, Stark y Kernahan, realizaron una clasificación para clasificar las fisuras de los labios y/o paladar según la extensión, pudiendo ser completa, incompleta o mixta. Es la calificación más usada actualmente. Se representa como una “Y” de manera gráfica 4.
Lactancia materna
La lactancia materna está recomendada hasta los 6 meses de manera exclusiva y hasta los 2 años de manera complementaria a la alimentación con sólidos. Estas recomendaciones deben seguirse siempre que se puedan. En el caso de los recién nacidos afectados por la fisura palatina y/o labio leporino, las recomendaciones siguen siendo las mismas, haciendo las adaptaciones necesarias para que se alimenten de manera adecuada. Estos bebés se benefician de la leche materna, ya que les va a proteger contra enfermedades, como son las otitis medias, que sufren con frecuencia. Además, se cree que el amamantamiento al pecho puede obtener beneficios en el desarrollo de la cavidad oral del recién nacido 3,5.
Para que la succión y deglución se produzcan con normalidad, el bebé ha de poder hacer una succión en la mama de la madre lactante. El pezón debe reposar sobre el paladar blando para que se produzca una transferencia de leche adecuada. En el caso de los recién nacidos con alteraciones de tipo fisura palatina, pueden tener dificultades en la succión adecuada para extraer la leche, pueden presentar mayor cansancio durante las tomas, tomas muy largas y atragantamientos frecuentes. Los bebés que solo tienen afectado el labio suelen tener menores dificultades 3.
Es de vital importancia, informar a los padres de los beneficios de la lactancia materna, los obstáculos que se pueden encontrar y las alternativas de alimentación con las que cuentan, como los métodos adaptados para alimentar los bebés con fisura palatina. Si se ha obtenido el diagnóstico previo al nacimiento, sería beneficioso brindarles esta información antes del nacimiento, tanto por parte de los profesionales sanitarios con conocimientos sobre la lactancia materna en bebés con labio leporino y fisura palatina, como por parte de grupos de apoyo de iguales 3,5.
Recomendaciones para amamantar a bebés con labio leporino 3
- La zona del labio leporino debería quedar en la parte superior del pecho. Por ejemplo, si la parte afectada es la izquierda, se recomendaría la posición de cuna en el pecho izquierdo o en balón de rugby del pecho derecho. De esta manera, nos aseguramos de que no tenga pérdidas de leche por el lado del paladar hendido.
- Si la zona afectada es bilateral, se recomendarían posiciones verticales del bebé, como en caballito.
- Para ayudar durante las tomas, se puede poner el dedo encima de la zona del labio leporino, para reducir el tamaño y evitar pérdidas de vacío.
Recomendaciones para amamantar a bebés con fisura palatina con o sin labio leporino 3
- La posición más recomendada es cualquiera que sea vertical. De esta manera, se evita que regurgite por la nariz o que la leche entre en contacto con las trompas de Eustaquio y cause infecciones.
- También, se puede intentar dirigir el pecho hacia la parte del paladar que se encuentre íntegra.
- En el caso de que se intervenga quirúrgicamente, al día siguiente se puede retomar la lactancia materna sin complicaciones en la herida 8.
- El uso de prótesis no ha demostrado que aumente la eficacia de las tomas al pecho.
Tras la intervención quirúrgica de reparación, el riesgo de infección de la herida si toman lactancia materna o formula artificial, comparado con el uso de otros métodos como sondas, no aumenta 7.
Si, a pesar de los esfuerzos por amamantar al bebé, no se puede realizar un amamantamiento directo al pecho, existen biberones con tetinas especiales para bebés afectados por estas alteraciones craneofaciales.
Conclusiones
Las alteraciones craneofaciales de tipo labio leporino o paladar hendido son las más comunes en la población, aumentado su incidencia según la zona en la que se habite. No se conoce exactamente su causa, teniendo una etiología multifactorial.
Estos bebés, se ven beneficiados de la lactancia materna, aunque va a ser un verdadero reto, ya que su capacidad de alimentación está alterada, y muchos de ellos van a necesitar una intervención quirúrgica para poder alimentarse de manera más eficaz.
Como profesionales sanitarios que somos las matronas, debemos tener los conocimientos suficientes para poder apoyar a estas familias tanto de manera previa al conocimiento, brindándoles la información, como tras el nacimiento ayudando con las dificultades que puedan tener.
Bibliografía
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- Kernahan DA, Stark RB. A new classification for cleft lip and cleft palate. Plast Reconstr Surg Transplant Bull. 1958;22 (5): 435-441.
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