La interacción del celador con el paciente terminal y su importancia en la sala de autopsias

Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 8– Diciembre 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº8:207

Autor principal (primer firmante): María Ángeles Cánovas Jordá

Fecha recepción: 29 de noviembre, 2020

Fecha aceptación: 19 de diciembre, 2020

Ref.: Ocronos. 2020;3(8):207

Autora: María Ángeles Cánovas Jordá

Celadora del Área Sanitaria V Principado de Asturias

Introducción

Cuando un paciente ingresa en un hospital el objetivo principal es su curación, pero una vez que entra en fase terminal este objetivo cambia, centrándonos entonces en su cuidado físico y psicológico para ayudar al enfermo a pasar en la medida de lo posible los últimos días. Esos cuidados se tendrán que proporcionar por el conjunto de profesionales que atienden al paciente desde el médico hasta el celador.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Una vez se produce el deceso del paciente, el celador es una pieza esencial a la hora de dispensar la atención al enfermo fallecido. Ayudará a las enfermeras a su amortajamiento y por último se ocupará de su traslado hasta el mortuorio o en el caso de autopsia hasta la sala correspondiente.

Objetivos

– Analizar el papel del celador ante un paciente terminal

– Cuál debe ser la actitud del celador ante el proceso de duelo de los familiares

– Protocolo a seguir en el traslado del fallecido

– Funciones del celador en la sala de autopsias

Metodología

Para la realización de esta publicación se ha recabado información consultando distintos motores de búsqueda introduciendo keywordstales como paciente terminal, celador, muerte, amortajamiento, autopsia. Se revisa la legislación vigente del Estatuto de Personal no Sanitario al servicio de las instituciones sanitarias de la Seguridad Social OM 5 julio de 1971, además, se consultaron diversos libros y artículos publicados en revistas científicas.

Desarrollo

La Sociedad Española de Cuidados Paliativos define al paciente terminal como aquel que se encuentra en una enfermedad avanzada, incurable y progresiva sin posibilidades razonables de respuestas al tratamiento específico, con pronóstico de vida inferior a 6 meses.

publica-articulo-revista-ocronos

Existen una serie de criterios que definen la fase terminal:

  • Impacto enorme emocional en el paciente y familia derivado del dolor y del proceso de muerte
  • Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable
  • Minimización o anulación de la posibilidad de respuesta a un tratamiento
  • Presencia de síntomas o problemas intensos, multifactoriales y cambiantes como anorexia, náuseas y vómitos, incontinencia, etc.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) los cuidados paliativos son la búsqueda de una mejora de la calidad de vida de los pacientes y sus familias al afrontar los problemas asociados con una enfermedad amenazante para la vida, gracias a la prevención y el alivio del sufrimiento por medio de la identificación temprana, la evaluación y el tratamiento impecable del dolor y otros problemas físicos, psicosociales y espirituales.

El cuidado paliativo debe ser continuo desde el momento en que el paciente es diagnosticado con una enfermedad que amenaza su vida hasta que se recupera o muere.

A un enfermo en fase terminal tenemos que controlarle sus síntomas, calmarle el dolor y apoyar a su familia, darle lo que llamamos cuidados de confort.

El celador como una parte integrante de un equipo multidisciplinar participará de dichos cuidados entre los que se encuentran los siguientes:

  • Mantener al paciente siempre limpio y cómodo y, si se da el caso, buscar posturas óptimas para evitar el dolor
  • Mantener la ropa de la cama limpia, seca y estirada
  • Buscar el reposo del paciente
  • Proporcionar la ayuda psicológica necesaria para su bienestar, evitar que se sienta solo y acompañar al enfermo hasta su último aliento.

Los cuidados de un celador ante estas situaciones han de ser de los especialmente cautelosos, presentando en todo momento una gran empatía y siendo respetuosos y colaboradores con la familia. Es importantísima tanto la comunicación verbal (uso de lenguaje comprensible y veraz) como la no verbal (gestos, actitud y comportamiento) y ha de atender con el máximo respeto las peticiones de los familiares para ayudarles en lo que pueda. Así mismo, deberá ser muy prudente con los comentarios que hace, así como no dar nunca respuestas evasivas a las preguntas formuladas.

Una vez se haya amortajado el cadáver, la familia podrá permanecer con la persona fallecida hasta que considere oportuno para luego dar traslado del cadáver hasta el mortuorio, teniendo en cuenta que el pasillo se encuentre despejado y las habitaciones de dicha planta estén cerradas.

Cuando el cadáver llegue al mortuorio el celador deberá registrar los datos del fallecido en el libro de registros de movimientos. En caso de que la autopsia sea requerida, se le trasladará a la sala específica para ello, normalmente situada en el sótano del hospital en el servicio de Anatomía Patológica, la cual deberá tener unas características determinadas, 20 metros cuadrados como mínimo y además los techos serán de material lavable, lisos y los suelos impermeables de fácil limpieza.

Tendrá que reunir otras características como disponer de sistemas de aspiración, desagüe accesible, iluminación adecuada, ventilación directa o forzada, agua corriente fría y caliente y extractores de aire directos al exterior.

El papel del celador en la sala de autopsias consistirá en ayudar en aquellas funciones auxiliares en las que no se requiera hacer uso de instrumental alguno sobre el cadáver. Además, deberá preparar el instrumental, extraer el cadáver de la cámara frigorífica, desamortajar el cadáver si procede y ponerlo en la posición adecuada en la mesa de necropsias.

Una vez finalizado el proceso el celador deberá proceder a la limpieza y desinfección de todos los materiales utilizados, incluyendo la propia sala, instrumental y mesa.

Palabras clave

Terminal, Paliativos, Celador, Mortuorio, Sala de Autopsias.

Conclusiones

Destacar la labor del celador a nivel psicológico contribuyendo al bienestar del paciente terminal y acompañamiento de la familia, así como su papel más práctico en el mortuorio y sala de autopsias.

El celador en todo momento estará a las órdenes del médico que realiza la autopsia siendo un mero auxiliar sin hacer uso de instrumental alguno según indica el artículo 14.2.20 del Estatuto de personal no sanitario.

Bibliografía

1. ESSAE (Escuela Superior de Auxiliares y Expertos). Sitio Web: www.essaeformacion.com

2. Estatuto de personal no sanitario al servicio de las instituciones sanitarias de la Seguridad Social de OM 5 julio de 1971

3. Celadores online de instituciones sanitarias. Sitio web: www.celadoresonline. blogspot.com

4. Celador. Temario y Test parte específica. Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA). Ed. MAD