Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 2–Febrero 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº2: 119
Autor principal (primer firmante): José César González Aviñoá
Fecha recepción: 1 de Febrero, 2021
Fecha aceptación: 24 de Febrero, 2021
Ref.: Ocronos. 2021;4(2): 119
Primer Autor: José César González Aviñoá. Electricista. Auxiliar Administrativo. Celador.
Segundo Autor: Berta Mª Fernández Antuña. Auxiliar Administrativo. Celador.
Tercer Autor: Luis Miguel Rubio Ruiz. Auxiliar administrativo.
Cuarto Autor: Ana Isabel Tamargo Rodríguez. Auxiliar Administrativo.
Introducción
A modo de introducción debemos aclarar lo que significa integración de la perspectiva de género en la salud pública, es algo en principio tan sencillo como tener en cuenta las diferentes necesidades de las mujeres y de los hombres en todas aquellas fases del desarrollo de políticas y programas (OMS), también la consideración de las diferencias en la socialización de ambos sexos para el entendimiento.
Definición de Perspectiva de Género
Entendemos como Perspectiva de Género a una herramienta conceptual que busca mostrar que las diferencias entre mujeres y hombres se dan no sólo por la determinación biológica, sino por las diferencias culturales.
Legislación
Ya desde el año 2007 existe en nuestro ordenamiento jurídico una ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres que es la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo. Esta ley estipula la integración del principio de igualdad de género en las políticas de salud, llevando a cabo medidas para abordar desde la igualdad las necesidades de hombres y mujeres. La Ley General de Sanidad 14/1986 de 25 de abril ha sido modificada por la Ley anteriormente mencionada, para promover una Sanidad Pública con perspectiva de género: “las políticas, estrategias y programas de salud integrarán activamente en sus objetivos y actuaciones el principio de igualdad entre mujeres y hombres, evitando que por sus diferencias físicas o por los estereotipos sociales asociados, se produzcan discriminaciones entre ellos en los objetivos y actuaciones sanitarias”.
El sistema nacional de salud ha sido creado para dar respuesta a la ciudadanía en todas sus necesidades de salud. Pero esta ciudadanía engloba a hombres y mujeres que tienen diferentes formas de enfermar y distintos problemas de salud. Podemos manifestar que el género, entre otros, es un determinante en el proceso salud-enfermedad, llegando a producirse desigualdades en la atención sanitaria por razón de sexo/género, aunque hoy en día creamos que este tipo de discriminación no existe y ya está superada hace años, sí que se ha avanzado en gran medida pero aún persiste cierta desigualdad de ahí la importancia de la integración de la perspectiva de género en la salud pública.
Erradicación de desigualdades
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la desigualdad en salud a esas diferencias en las oportunidades y recursos relacionados con la salud que tienen las personas, en función de su clase social, género, territorio o etnia; estas oportunidades y recursos están asociados a un peor estado de salud de aquellos colectivos más desfavorecidos. La OMS considera que estas diferencias en materia de salud son totalmente innecesarias, se pueden evitar y son claramente injustas.
¿Cómo podríamos cambiar todas estas desigualdades? Pues por medio de políticas sanitarias y sociales inclusivas y conseguir paliar estas desigualdades que aún son un lastre en nuestra sociedad.
En 1995 se llevó a cabo la IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas (ONU) sobre las Mujeres, de esta conferencia salieron las pautas y líneas a seguir por los gobiernos analizando los efectos siempre desde un punto de vista de género de todas sus políticas y programas. Posteriormente en el año 2002 la OMS elaboró un documento sobre la política a seguir en materia de género, la directora general en aquel lejano 2002 (Gro Harlem Brundtland) ya señalaba la importancia de la integración de la perspectiva de género en la acción sanitaria obedeciendo a un criterio justo en la salud pública.
La perspectiva de género busca a través de políticas públicas favorecer la equidad entre hombres y mujeres, más allá de las diferencias biológicas de sexo, existen distinciones de género socialmente construidas entre mujeres y hombres que afectan de distintas formas a la salud de unas y otros.
Género y sexo
Hay dos conceptos importantes en la perspectiva de género y estos son el Género y el Sexo. Como Género se conoce a lo socialmente construido a partir de la determinación biológica. Características, valores, actitudes etc que cada cultura tiene asignada al hombre o a la mujer. El género establece unas relaciones sociales de poder que generan inequidades tanto en el ámbito sanitario como en la vida cotidiana. Estas inequidades en materia de salud relacionadas con el género afectan de una manera desproporcionada a mujeres pobres, jóvenes y como no a las minorías étnicas. Como Sexo se conoce las diferencias biológicas y fisiológicas existentes entre hombres y mujeres.
Paradoja del género en salud
En la década de 1970 se puso de manifiesto una paradoja conocida como “la paradoja del género en salud”, esta paradoja nos hace ver las diferencias entre los sexos en cuestiones como enfermar o morir, se hizo claramente visible una mayor mortalidad en varones, ya que las mujeres a nivel mundial tienen una expectativa de vida mayor lo que puede llegar a hacer pensar que los hombres se encuentran en una situación más vulnerable. Pero… si bien las mujeres son más longevas tienen una calidad de vida peor ya que tienen peor salud.
El género es uno de los determinantes más importantes en lo que a la salud se refiere, en distintos estudios se observan también diferencias entre todas las mujeres con respecto a raza, edad, etnia educación, orientación sexual, etc.
En la atención sanitaria el sesgo de género se pone de manifiesto en el lento reconocimiento de los problemas de salud que afectan a las mujeres, claramente manifiesto en la violencia contra las mujeres. Gran número de trabajadores de la salud pública no cuentan con la capacitación suficiente para articular estrategias y abordar el problema.
Para erradicar definitivamente las desigualdades generadas por la condición de género es de gran importancia una socialización de género donde desde la infancia niños y niñas reciban una educación igualitaria y no exista una segregación por sexos en los centros educativos. Tanto la escuela como la familia son imprescindibles en estos primeros años para una socialización de género.
Conclusiones
Podemos concluir que no debemos pensar en la salud sin el género. Existen evidencias para sostener que la falta de equidad de género en materia de salud influye negativamente sobre la salud de las mujeres y niñas llegando a afectar al conjunto de toda la sociedad.
Bibliografía
- www.castillalamancha.es Anexo “La perspectiva de Género en la Sanidad Pública. Plan de salud 2019-2025. La perspectiva de Género en el Plan de Salud. Instituto de la Mujer.
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- www.scielo.br>scielo. “Salud con igualdad. Una propuesta para la incorporación de la perspectiva de género en los sistemas sanitarios”. Por María Luisa Panisello e Inma Pastor. Ciencia & Saúde coletiva, versao impressa ISSN 1413-8123 versao On-Line ISSN1678-4561.
- www.madrid.org Guía Género y Salud. Servicio Madrileño de salud. “Guía orientativa para facilitar la incorporación de la perspectiva de género en el diseño de talleres de EPS”. Servicio de Promoción de la Salud. Noviembre 2011. Por Marisa Pires Alcaide, Luisa Lasheras Lozano y Ana Anes Orellana.
- Economiafeminita.com. 8M-2019, En Portada Salud. “La importancia de la perspectiva de género en salud” por Laura F. Belli.



